EGIPTO 2

Pirámides de Giza

 

Piramides

 

No es ningún secreto que las pirámides de Gizeh (o Giza) son la única de las siete maravillas del mundo antiguo que todavía permanecen en pie. Y no parece factible que dejen de estarlo hasta el final de los tiempos, si se me permite el comentario.

Por esa y por otras razones, alimentadas también por el cine y la literatura, creo que somos muchos los que hemos crecido anhelando encontrarnos frente a ellas en algún momento de nuestra vida.

Ese momento me llegó en 2010, quizás algo más tarde de lo que pensaba pero todavía "on time", que dirían los ingleses.

Decir que el recinto no es como uno lo imagina de niño, que el conjunto no se encuentra ni por asomo en mitad de un inmenso desierto despoblado y que, contrariamente a lo que se ve en las películas, has de compartir la visita con cientos de personas y luchar contra los vendedores que intentan colocarte por "un euro" (aborrecí tanto el nombre de nuestra moneda que eché de menos profundamente a nuestras antiguas pesetas) todo lo imaginable, es algo poco menos que obvio.

El barrio de Giza se alza a una corta distancia de las pirámides y la meseta de Giza, sobre la que reinan las tres, es un hormiguero humano de turistas, guías, vendedores y camelleros.

 

Camelleros

 

Son tantos los incidentes protagonizados por estos últimos (si los vendedores de este área se cuentan entre los más insistentes y agresivos de todo Egipto, rivalizando con los de Edfú, lo de los camelleros es punto y aparte y puede calificarse directamente de acoso) que las autoridades egipcias decidieron, en los últimos meses de Mubarak en el poder, prohibirles que se acercasen a las pirámides, alejándoles hasta una zona en la que los turistas pudieran buscarles sólo si lo deseaban. Existía la intención de colocar en su lugar coches eléctricos, algo que todavía no había acontecido cuando estuve en marzo de ese mismo año pero que parecía inminente pese a las ruidosas protestas de los afectados.

Ignoro qué habrá sido del proyecto tras los convulsos acontecimientos experimentados en el país durante los cuatro años posteriores a mi visita.

En cualquier caso, cuando uno contempla esas moles maravillosas que son las pirámides de Keops, Kefrén y Micerinos, grabadas en nuestro subconsciente casi desde el principio de nuestra existencia, se olvida todo lo demás.

 

Panoramica piramides y Esfinge

 

Impresiona la sola contemplación de estas tumbas magníficas y lo colosal de sus dimensiones. Por desgracia no permiten escalarlas -aunque los protagonistas de "Muerte en el Nilo" sí lo hacían con desparpajo- y supongo que con ello se pierde, además de una experiencia única, la posibilidad de obtener una vista incomparable.

 

Grandes bloques de la piramide

 

Realmente, cuando te encuentras frente a la pirámide de Keops, "la Gran Pirámide", ya que es la mayor de las tres, no te cuesta creer que, como se afirmaba, con los bloques que la conforman podría erigirse un muro de un metro de altura que recorriera el perímetro completo de un país como Francia.

El acceso a la meseta de Giza es sencillo y asequible; basta con pagar una entrada de 60 libras egipcias (que al cambio de 2010 venían a ser unos 8 euros) y correr literalmente hasta las pirámides, siempre perseguido por los vendedores cargados con pañuelos, reproducciones metálicas de las pirámides y toda suerte de bagatelas.

Eso sí, entrar en el interior de la "Gran Pirámide" ya es harina de otro costal. La entrada cuesta 100 libras (unos 13 euros) pero el problema es que únicamente venden 150 al día.

Si tenéis en cuenta la cantidad de gente que visita Egipto en cualquier momento del año pese a la crisis global del planeta, os daréis cuenta de lo difícil que es obtener una entrada. Sobre todo teniendo en cuenta que no se venden por anticipado y que únicamente puedes obtener una por persona si, cuando llegas hasta la taquilla, queda alguna disponible.

Sin embargo, hay un pequeño truco que no todo el mundo conoce o, más bien, que no a todos los guías les interesa hacer público y es el hecho de que se venden 150 entradas al día... pero en dos ocasiones por jornada. Sin ser ningún chollo, al menos 300 entradas dan alguna posibilidad adicional.

La cuestión es resignarse a partir el día en cierto modo, aunque ello pueda suponer la renuncia a ciertas visitas que pueden estar ya concertadas, y volverse a plantar ante las taquillas poco antes de las 13:00 h.

Eso fue precisamente lo que nos propuso nuestro avispado guía -que no era un erudito egiptólogo como otros y cuyo castellano no resultaba tan académico como el de estos pero, en cambio, sí era un auténtico lince que, además, se desvivía por complacer a nuestro pequeño grupo-: pasó las visitas de la tarde (pirámide escalonada de Sakkara y restos de la antigua Memphis) a la mañana y volvimos a hacer un intento a mediodía.

Y ¡¡lo conseguimos!!!

Después de requisarnos las cámaras (que preferimos abandonar en brazos de nuestro guía antes que en los de unos desconocidos), iniciamos la dificultosa ascensión por un pasadizo oscuro, estrecho y con el techo en pendiente, que nos obligaba a doblarnos mientras subíamos; algo no demasiado cómodo y totalmente desaconsejado para claustrofóbicos. En todo caso, peor son otros descensos a habitaciones subterráneas en templos como los de Dendera.

Tras la penosa subida, que lleva un rato, acabamos por llegar a la sala que contiene el sarcófago del faraón. Aquí las sensaciones difieren mucho de una persona a otra y son algo personal y en cierta manera intransferible pero, como mínimo, os diré que resulta emocionante permanecer en la misma sala en la que no sólo reposaron los restos de Jufu (Keops) sino en la que también pernoctaron, si hemos de hacer caso a la leyenda, algunos grandes conquistadores como Julio César, Alejandro Magno o el mismísimo Napoleón en una suerte iniciática.

 

Gran Piramide

 

Personalmente, recomiendo de forma encarecida la visita. Es magnífico surcar el Nilo, visitar los templos de Luxor, Karnak y Abu Simbel o recorrer las calles de El Cairo pero entrar en el corazón de la Gran Pirámide es una experiencia de las que no se olvidan.

 

 

EGIPTO 1: El Cairo, luces y sombras:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/99-egipto-1-el-cairo

EGIPTO 3: El Valle de los Reyes y el Templo de Hatshepsut:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/101-egipto-3-el-valle-de-los-reyes-y-el-templo-de-hatshepsut

EGIPTO 4: Templo de Dendera:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/102-egipto-4-templo-de-dendera

EGIPTO 5: Templo de Luxor:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/270-egipto-5-templo-de-luxor

EGIPTO 6: Templo de Karnak:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/273-egipto-6-templo-de-karnak

EGIPTO 7: Templo de Medineth Habu y Colosos de Memnón:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/274-egipto-7-medinet-habu-y-colosos-de-memnon

EGIPTO 8: Cruceros por el Nilo: de Luxor a Asuán:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/275-egipto-8-cruceros-por-el-nilo-de-luxor-a-asuan

EGIPTO 9: Abu Simbel:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/277-egipto-9-abu-simbel

EGIPTO 10: Templo de Kom Ombo:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/278-egipto-10-templo-de-kom-ombo

EGIPTO 11: Templo de Edfú:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/283-egipto-11-templo-de-edfu

EGIPTO 12: Templo de Philae:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/284-egipto-12-templo-de-philae

EGIPTO 13. Visitando un poblado nubio:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/287-egipto-13-visitando-un-poblado-nubio

EGIPTO 14: Menfis y Saqqara:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/288-egipto-14-menfis-y-saqqara

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