TENERIFE 1

Puerto de la Cruz

 

Puerto de la Cruz

 

 

LA INFLUENCIA DE LA LITERATURA

 

La “culpa” de mi primera visita a Tenerife fue de mi admirado Lorenzo Silva. Tal como suena.

Y es que mucho –o casi todo- tuvo que ver la lectura de "La niebla y la doncella", la magnífica tercera parte de las aventuras de Bevilacqua y Chamorro, en mi decisión de volar por primera vez a las Canarias.

La acción de la novela de Silva transcurre mayoritariamente en La Gomera pero también en parte en Tenerife. Sin embargo, una vez centrado mi interés en las Islas Afortunadas, mi duda estribaba entre decantarme por Tenerife, Gran Canaria o Lanzarote.

Visitando diversos foros de opinión y dando por buenas afirmaciones ajenas que no puedo corroborar ni desmentir por el momento, concluí  que Lanzarote era la isla “más cara” de las tres y que, entre las otras dos islas principales (en cuanto a tamaño y densidad de población, no se nos vaya a ofender nadie), la estadística arrojaba una ligera ventaja a favor de Tenerife.

Sobre todo en cuanto a diversidad de paisajes y actividades a realizar.

Así pues, dicho y hecho, me concentré en buscar una oferta interesante (faltaban tres meses todavía para las fechas previstas del viaje, lo cual me otorgaba un margen interesante de maniobra) en páginas como www.atrapalo.com o www.lastminute.com entre otras, siendo esta última la que se llevó el gato al agua en esta ocasión.

Por un precio de 350 euros por persona conseguí un pack que incluía los vuelos desde Valencia hasta Tenerife y viceversa, una estancia de cuatro noches en régimen de media pensión en un hotel de 5 estrellas (el Semiramis), con terraza sobre el mar, en el Puerto de la Cruz y un coche de alquiler sin otro gasto adicional que la gasolina que consumiéramos. Interesante, ¿no?

 

Hotel nueva 2

 

 

ESCOGIENDO HOTEL

 

De sobra es sabido que no siempre las estrellas se corresponden con la calidad real de un establecimiento. Para algunas legislaciones en materia turística (en los lugares en que disponen de ella, que por desgracia tampoco son todos), el número de estrellas únicamente guarda relación con los servicios prestados por el hotel y, en algunos casos, regula también el número de metros cuadrados con que cuentan las habitaciones.

Para suplir estas carencias administrativas, resulta del máximo interés consultar webs en las que los usuarios opinan sobre las instalaciones, servicios, atención, gastronomía y calidades en general de los hoteles que puedan interesarnos.

Una opinión –o un par de ellas- aislada puede ser fruto de una experiencia poco significativa en lo positivo o en lo negativo pero cuando tres o cuatro viajeros inciden en un mismo aspecto, podéis estar seguro de que la característica en cuestión está fuera de toda duda y deberéis considerar si os resulta grata o admisible.

Debo decir que, para muchas personas, las características del hotel carecen de importancia porque apenas permanecen allí las siete horas que necesitan para descansar después de la maratón diaria. En ese sentido, prefieren dedicar una mínima parte de su presupuesto al hotel, a fin de invertir la mayor parte en asistir a espectáculos, comer en buenos restaurantes o no privarse de ninguna visita por caro que sea el precio de una entrada.

Es tan respetable como el caso contrario, en que los viajeros dedican sólo unas horas del día a realizar visitas mientras que pasan el resto de su tiempo descansando en el hotel, por lo cual precisan que éste disponga de una serie de instalaciones que haga más agradable su estancia. A saber, piscina (exterior o climatizada), monitores de animación, música en directo, varios restaurantes en el mismo hotel, spa, gimnasio y un largo etcétera.

 

VOLANDO HACIA LAS ISLAS AFORTUNADAS

 

Si un hándicap tenemos aquellos españoles residentes en ciudades que no sean Madrid y Barcelona es la obligación casi perenne de pasar por una de ellas cada vez que debemos hacer un desplazamiento aéreo significativo.

Así, son muy pocos los vuelos directos entre Valencia y otras capitales mundiales, lo que obliga a realizar al menos una escala cada vez que pretendemos visitar un destino que no sea Roma, Milán, Londres, Lisboa y apenas un puñado de destinos más.

Este inconveniente ha de tenerse en cuenta no sólo por cuanto supone de pérdida de tiempo sino porque en ocasiones origina esperas interminables en el aeropuerto donde se realiza la escala.

Para algunos resultará inaceptable pasar seis largas horas en la T-2 de Barajas a la ida y otras cinco horas a la vuelta pero, en ocasiones, la alternativa consiste en pagar 100 euros más por persona o, sencillamente, no existe tal alternativa.

Los más pacientes siempre contamos con un recurso relativamente eficaz: en mi caso, seleccionar un libro del que esté seguro de que va a ser lo bastante atractivo y adictivo como para hacerme más llevaderas (y, a la vez, productivas) las horas de espera.

 

AL FIN, TENERIFE

 

Con eso y con todo, los vuelos “de ida” siempre cuentan con el atenuante derivado de la ilusión con que uno afronta todo viaje en sus inicios.

De modo que no importa haber tenido que levantarte antes de las cinco de la madrugada para coger un vuelo a las siete a Madrid, donde después de seis horas has subido a un segundo avión que, dos horas y cuarto más tarde, te deposita al fin, sano y salvo, en el Aeropuerto Tenerife-Norte, conocido más popularmente como Los Rodeos.

Un servicio eficaz de alquiler de coches acorta mucho el tiempo que hemos de pasar en el aeropuerto antes de salir pitando en busca del hotel seleccionado. En mi caso, el Puerto de la Cruz quedaba a unos quince o veinte minutos por autopista, con lo cual resultó un desplazamiento cómodo que se agradecía después de la paliza.

Un paso rápido por el hotel para tomar posesión de la habitación y dejar allí nuestras pertenencias y, según el cansancio y las ganas de cada cual, pueden dar inicio las visitas.

            Debo señalar que, en mi segunda visita a la isla, conseguí por fin un vuelo directo de ida y vuelta desde Valencia que me ahorró las agotadoras escalas. Pero, a cambio, tuve que cruzarme todo Tenerife tanto a mi llegada como a mi partida; desde el Aeropuerto Tenerife Sur - Reina Sofía hasta el Puerto de la Cruz y viceversa (repetí hotel).

Veamos qué es lo más interesante. Al menos entre aquello que un servidor tuvo ocasión de ver, ya que no se trata de otra cosa que de una experiencia personal.

 

PUERTO DE LA CRUZ

 

Este municipio, famoso por encima de todo gracias al célebre “Loro Parque”, aglutina prácticamente la mitad de los hoteles de la isla (la otra mitad se concentra en el sur, en las playas de los Cristianos y las Américas) y debo decir que está perfectamente preparada para absorber semejante tasa de visitantes.

Entre los lugares que más me llamaron la atención se cuentan el “Lago Martiánez” y el centro comercial “las Pirámides de Martiánez”, ambos diseñados por el artista César Manrique, omnipresente en el Puerto de la Cruz y todavía más en su isla natal de Lanzarote.

 

Piramides de Martianez

 

En el Puerto de la Cruz destacan igualmente la Plaza del Charco (con su “pila” de la ñamera), el “Sitio Litre” (en el que se alojó en tiempos la mismísima Agatha Christie a la que parezco estar persiguiendo tras la visita a la cafetería del “Orient Express” en Estambul) o las arenas negras de la Playa Jardín, amén de una iglesia anglicana que no visité.

Por último, debo hacer referencia al Jardín Botánico, un remanso de paz en el que pueden contemplarse algunas especies vegetales tropicales que difícilmente arraigarían en la mayor parte de los parques peninsulares, a causa del clima. La entrada cuesta 3 euros y, entre espontáneos lagartos de gran tamaño y una pequeña piscina con nenúfares y tortugas, podéis dar un agradable paseo.

 

Botanico

 

Para más inri, el botánico estaba muy cerca de mi hotel, por lo que me sirvió de referente (está muy señalizado) a la hora de encontrar mi alojamiento el primer día.

 

EL “LORO PARQUE”

 

En cuanto al citado “Loro Parque”, del cual encontraréis publicidad y anuncios de todo formato a lo largo y ancho de Tenerife (pero especialmente en las inmediaciones del Puerto de la Cruz), os informo de que el precio de la entrada es de 33 euros por adulto y día (22 euros para niños menores de 12 años).

Ignoro si esta circunstancia se da en todos los hoteles de la zona pero lo cierto es que el nuestro nos vendió las entradas directamente. No eran entradas al uso sino una especie de bono en el que constaba que habíamos hecho el pago correspondiente en recepción. Ello nos permitió eludir la cola de la taquilla una vez en el parque, lo cual puede resultar especialmente útil si vais en temporada alta aunque no haya sido éste el caso.

Si hay algo por lo que me merece la pena haber desembolsado el importe de la entrada es por la posibilidad de contemplar el espectáculo de las orcas. Nunca había tenido posibilidad de contemplar una “ballena asesina” (el nombre es algo exagerado pero el animalito en cuestión no deja de ser el mayor depredador marino de la actualidad) en directo, siempre a la espera de noticias sobre la orca que debía incorporar el Oceanográfico de Valencia pero que nunca llegó.

 

Loro Parque 2

 

El parque tinerfeño dispone de nada menos que seis ejemplares (uno más grande y “veterano” y el resto más jóvenes), de los cuales tres participan activamente en el espectáculo. Desde coreografías hasta saltos inverosímiles para un animal de semejante envergadura y peso, pasando por el “numerito” en el que se dedican a mojar deliberadamente a los arriesgados visitantes que ocupan las primeras filas (las salpicaduras alcanzan la tercera fila del segundo bloque de asientos), todo es pura diversión para deleite de los novatos en este tipo de experiencia, seamos niños o mayores.

Los prolegómenos del espectáculo no son menos divertidos, gracias a una hábil cámara que -después de avisar explícitamente de que va a entrar en funcionamiento y que, por tanto, quien no desee verse en compañía de determinadas personas (¡¡están en todo!!!) o simplemente sea tímido, debe ascender hasta la última fila de las enormes gradas-, se pone a perseguir a todo bicho viviente, incorporando además graciosísimos “bocadillos” como en los cómics. Debo reconocer que está magníficamente realizado y resulta sencillo dejarse conducir hasta la carcajada más sincera.

Igualmente resulta muy instructivo el documental que se proyecta en la gran pantalla que preside la piscina y nos muestra el azaroso traslado aéreo de las orcas desde Estados Unidos hasta el Puerto de la Cruz aunque en mi segunda visita no fue proyectado.

El parque también cuenta con los consabidos espectáculos de delfines y de leones marinos, cada uno en su propio recinto pero, si habéis visitado algún zoológico o parque de medianas dimensiones a lo largo de nuestro país, no veréis nada que no hayáis visto ya.

Lo que sí resulta impresionante es la zona de los pingüinos, magníficamente diseñada y una de las mejores de las muchas que ya he visto hasta el momento. Una cinta transportadora os permitirá contemplar el inmenso tanque sin tener que dar un paso salvo que deseéis hacerlo.

 

Loro Parque 1

 

También llama la atención la gran cantidad de cacatúas, papagayos y loros de distintos colores y procedencias que llenan las muchísimas jaulas con que cuenta el parque y que dan nombre al mismo.

Especialmente destacable resulta la “Isla de los Tigres”, donde se puede contemplar un precioso ejemplar de tigre de Bengala blanco.

Por lo demás, inquietantes gorilas (nunca puedo evitar pensar, mientras observo el gesto de aparente reproche que nos dirigen a quienes les miramos, en lo cerca que están de nosotros), espectaculares cocodrilos, bonitos jaguares y un interesante acuario que incluye tiburones (aunque de tamaño sensiblemente menor que los que pueblan el Oceanográfico valenciano o el Aquarium barcelonés) pueden ser también citados entre los principales atractivos del parque.

Éste también cuenta con los consabidos restaurantes y cafeterías por si queréis hacer uso de los mismos.

  

 

 

TENERIFE 2: La Orotava, Parque del Teide, Los Gigantes, Masca:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/108-tenerife-2-la-orotava-parque-del-teide-los-gigantes-y-masca

TENERIFE 3: Garachico, Icod de los Vinos, La Laguna, Santa Cruz y Playa de los Cristianos:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/109-tenerife-3-garachico-icod-de-los-vinos-la-laguna-santa-cruz-playa-de-los-cristianos

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