TENERIFE 3

Garachico, Icod de los Vinos, San Cristóbal de La Laguna, Santa Cruz de Tenerife y Playa de los Cristianos

 

Icod de los Vinos

 

 

GARACHICO

 

Merece la pena detenerse en Garachico aunque sólo sea para dar un corto paseo que permita contemplar la pequeña isla que se erige enfrente del pueblo: “El Roque de Garachico”.

 

Roque de Garachico

 

También son muy llamativas las piscinas naturales que han sido acondicionados para que incluso los más pequeños puedan disfrutar del baño en agua salada sin ningún riesgo. A propósito, en mi segunda visita pude constatar que, en las inmediaciones, ha sido construida también una moderna, enorme y elegante piscina.

 

Garachico

 

Por último, destaca en la población el antiguo Convento de San Francisco que hay junto al ayuntamiento.

 

ICOD DE LOS VINOS

 

En Icod de los Vinos lo primero que te llama la atención es la gran cantidad de señoritas que te abordan por la calle con ofertas de degustación de queso y vinos locales. Casi tantas como bodegas hay en la ciudad.

Una de ellas, muy amable, nos indicó cómo ver desde una calle paralela el famoso “Drago milenario” sin tener que abonar la entrada para el jardín botánico en el que se encuentra.

            De todos modos, en mi visita más reciente la curiosidad pudo más que la economía y decidí pagar los 5 euros que cuesta la entrada (los niños entran gratis) aunque sólo fuese para fotografiar al Drago conjuntamente con el Teide.

 

Icod 4

 

Había otro drago en la empinadísima calle en la que aparcamos pero nos aclararon que “sólo” era centenario.

En esta localidad, además de poder pasear por sus pintorescas calles existía antaño la posibilidad de ver un curioso “Mariposario” pero, por litigios urbanísticos con el ayuntamiento, permanece cerrado desde 2013.

 

SAN CRISTÓBAL DE LA LAGUNA Y SANTA CRUZ DE TENERIFE

 

LA LAGUNA (como todo el mundo denomina a la población de San Cristóbal de La Laguna) fue antiguamente la capital de la isla antes de que la situación estratégica de Santa Cruz le arrebatara ese honor.

Ciudad universitaria y con los peores problemas de tráfico que experimentamos en todo el viaje, San Cristóbal cuenta sin embargo con la consideración de Patrimonio de la Humanidad, de la que no goza la actual capital.

En efecto, aunque en estos momentos hay algunas obras de cierta envergadura que dificultan un tanto la visita, pudimos comprobar el excelente estado de conservación (muchas de las fachadas han sido recientemente pintadas además) de su casco antiguo.

Aquí, además de callejear a placer, visitamos la Catedral de Nuestra Señora de los Remedios y la Iglesia de la Concepción con su curiosa torre renacentista, así como los palacios de Nava y de Salazar aunque este último no es sino una copia, ya que por desgracia el antiguo fue destruido por un incendio hace sólo cuatro años, según reza una placa en su vestíbulo.

 

La Laguna

 

En cuanto a SANTA CRUZ DE TENERIFE, la moderna capital de la isla a la que se accede a través de una amplia autovía, aparcamos tan cerca del Parque García Sanabria que ello nos dio la excusa para visitarlo.

Un lugar, presidido por la estatua del propio Eduardo García Sanabria (alcalde de la localidad a principios del siglo XX y gran responsable de su ordenamiento urbanístico) que según vimos frecuentan por igual jóvenes y ancianos, parejas con niños o adolescentes enamorados.

También recorrimos la populosa calle del Castillo, desde su arranque en la plaza Weyler (bonita fuente) hasta su final en las consecutivas plazas de la Candelaria y de España.

 

Santa Cruz de Tenerife

 

En esta última y en una zona que me recordó al puerto de Cádiz descendimos para realizar la breve y gratuita visita a los restos subterráneos de las murallas defensivas en el llamado “Castillo de San Cristóbal”. Resulta una visita interesante, bien documentada, casi siempre comentada por algún guía y también permite contemplar el enorme "cañón Tigre”, protagonista del ataque del británico Nelson.

Así mismo, pudimos ver el Parque Marítimo César Manrique, que recordaba las obras del artista en el Puerto de la Cruz.

La visita, para quienes no se alojen en la propia capital, puede redondearse con la Iglesia de la Concepción y los muy posteriores trabajos del arquitecto valenciano Santiago Calatrava: el Auditorio y el Palacio de Congresos, así como con un paseo y/o baño en la artificial Playa de las Teresitas (la arena es blanca… pero fue traída del Sahara).

Tomando un helado en una terraza del paseo fuimos abordados por una simpática señorita que nos propuso completar una encuesta para el Ayuntamiento de Santa Cruz (limpieza del municipio, servicios prestados por la ciudad, lugares visitados, municipio donde nos alojábamos), lo que por supuesto hicimos con mucho gusto.

 

ADEJE

 

En el sudoeste de la isla se encuentra esta pequeña población no demasiado relevante, cuya visita es prescindible pero tampoco cuesta mucho de hacer, habida cuenta de su proximidad con las playas de los Cristianos y las Américas.

Cuenta con una bonita iglesia –la de Santa Úrsula- y con los restos casi desaparecidos de la llamada Casa Fuerte, que todavía se conserva en el escudo de la ciudad.

Sin embargo, la razón de mencionar este pequeño municipio es el hecho de que constituye el punto de arranque de una interesante excursión que lleva (después de una caminata de unas tres horas) hasta el Barranco del Infierno, con su famosa cascada. No obstante, no me fue posible realizarla porque el camino, por razones que desconozco, estaba cerrado ese día.

 

LA PLAYA DE LOS CRISTIANOS Y EL AVISTAMIENTO DE BALLENAS

 

A la famosa playa de los Cristianos puede llegarse, desde el norte, a través de tres vías distintas:

• Por el lado oeste, a través de carreteras no demasiado rápidas pero repletas de bellezas como las ya comentadas Icod de los Vinos, Garachico o El Palmar.

• Atravesando la isla por la mitad y cruzando por tanto el Parque del Teide.

• Por el lado este, que viene a ser el menos poblado, el más árido y el único que apenas cuenta con lugares que merezca la pena visitar.

Al haber visitado ya el centro y el noroeste de la isla, un servidor se decantó por la tercera y última opción.

No es un paisaje especialmente interesante (en algunos momentos recordaba a la parte más árida de Almería aunque, mirando hacia el interior de la isla, se pueden contemplar algunas montañas envueltas en sus brumas casi eternas) pero sí muy rápido porque se viaja a través de una autopista, de modo que se puede completar el trayecto entre el Puerto de la Cruz y la Playa de los Cristianos en una hora y cuarto.

 

Playa de los Cristianos

 

Para quienes procedemos del litoral mediterráneo, las playas en sí no suponen un excesivo atractivo excepto por la cercanía de las verdes brumosas montañas pero, en cambio, aquí podemos realizar una excursión inédita en nuestros lares.

A saber, una excursión para avistar cetáceos. Había leído algo al respecto y sabía que existen diversas posibilidades: desde las visitas de dos horas hasta las de cinco que incluyen baños en lugares apartados y comida en el propio barco.

Y no nos habíamos decidido por ninguna de las opciones cuando dejamos el coche en el parking de pago del puerto (poco más de un euro la hora) y nos adentramos en la zona de la playa.

A los pocos minutos fuimos abordados por un caballero creo que estadounidense que nos ofreció los servicios de su empresa: Glass Bottom Boat. Nos ofreció un precio muy interesante (15 euros por una excursión de dos horas) y nos convenció sin tener que currárselo mucho.

Así que, después de comprar algunos souvenirs (en especial varios colgantes en “Plata Neumann”, donde una encantadora dama nos asesoró y atendió con exquisita amabilidad), nos embarcamos y conocimos a otro simpático caballero, en este caso menorquín, que hacía un poco de todo a bordo de “Le Monte Carlo” gracias a su políglota conocimiento del inglés y el alemán.

El barco no era muy grande (capacidad para 99 pasajeros y 4 tripulantes), tenía los cristales bastante desgastados (por lo que era necesario salir a cubierta para poder ver algo) y una sala de visión submarina no demasiado operativa por lo que tuve ocasión de comprobar cuando bajé.

En cambio, no se movía excesivamente (aunque hubo varias personas que se marearon y tuvieron que tumbarse en los bancos de la cafetería), contaba con la posibilidad de tomar un refresco a bordo (Fanta o Coca-Cola a 1’50 euros, agua mineral a 1 euro) y con la simpatía y amabilidad de toda la tripulación, incluyendo a la señorita de la barra.

No os inquietéis si, pasados tres cuartos de hora, no habéis visto prácticamente nada porque es bastante normal. Desde cubierta, los responsables otean el horizonte con ayuda de prismáticos y al final siempre dan con algún cetáceo digno de verse.

En nuestro caso lograron dar, cuando ya bordeábamos la hora de excursión, con una ballena piloto a la que perseguimos con suavidad durante un buen rato y fue objeto de los objetivos de todas las cámaras.

 

Ballena piloto

 

Más tarde, cuando pensábamos que regresamos a puerto, nos llevaron a otra zona en la que pudimos ver a dos ballenas piloto navegando juntas (y formando casi una coreografía con sus grandes cuerpos) y, por último, vimos ¡¡¡¡hasta media docena!!! nadando juntas tras un pequeño catamarán.

Según nos contaron, las ballenas piloto residen de forma permanente en la zona, por lo que resulta relativamente sencillo dar con alguna de ellas en cada visita. Sin embargo, en ocasiones bastante frecuentes, algunos afortunados consiguen ver una ballena azul, un cachalote o hasta una orca de camino hacia el sur.

 

CONCLUSIONES FINALES

 

A modo de síntesis:

- He hecho mucho hincapié en la amabilidad de la gente porque la hospitalidad no es siempre bandera en los lugares turísticos (no creo ser el único en haber tenido malas experiencias en las Baleares, por ejemplo) pero aquí los lugareños son espontáneamente amables y solícitos sin resultar nunca serviles.

- Los contrastes entre la flora de las distintas partes de la isla así como los microclimas existentes en cada rincón resultan tan espectaculares como los paisajes.

- En general, predomina el calor, lo que permite llevar ropa ligera y tomar el baño en pleno mes de octubre.

- La gastronomía autóctona no es muy amplia pero sí merece la pena conocerse (el ron miel, las almendras cubiertas de chocolate, las galletas típicas, el queso asado, el mojo picón).

- Las distancias no son muy grandes y puede conocerse medianamente la isla en tres o cuatro días. Sobre todo si alquilas un coche, que no son caros si haces la reserva con antelación y para varios días.

- Merece la pena adquirir determinados productos gastronómicos de la isla como bizcochos y tartas de plátano, ron miel, vino canario (algunos de los que encontré en Icod tenían incluso un poco de savia de drago), queso de cabra y mojo (no necesariamente “picón”, ya que los mojos “suaves” rojo y verde resultan deliciosos).

- Si se dispone del tiempo suficiente, se ofrece la posibilidad de pasar a otras islas cercanas (sobre todo La Gomera pero también La Palma o Gran Canaria).

- Existe la posibilidad de ver animales que en la península sólo podemos ver a través de la televisión (orcas en cautividad y ballenas y delfines en libertad).

- Sobre el avistamiento de cetáceos, debo comentar que en principio las excursiones fletadas en la playa de los Cristianos parecen más encaminadas a la búsqueda de ballenas y las que lo hacen en Los Gigantes están más enfocadas a los delfines; las primeras se realizan en barcos más grandes y con más estabilidad y se adentran mucho en el océano en tanto que las segundas son más peliagudas para quienes se mareen (aprovisionaos de Biodramina) puesto que tienden a realizarse en lanchas más pequeñas que costean los acantilados y se mueven considerablemente más.

- Sigues estando en España (ventajas en idioma, moneda, gastronomía y costumbres) pero no deja de ser un viaje exótico, a un lugar con clima subtropical y frente a las costas africanas (de hecho, más al sur que el propio Marruecos).

 

 

 

TENERIFE 1: Puerto de la Cruz:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/107-tenerife-1-puerto-de-la-cruz

TENERIFE 2: La Orotava, Parque del Teide, Los Gigantes y Masca:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/108-tenerife-2-la-orotava-parque-del-teide-los-gigantes-y-masca

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