SUIZA 1

Zurich

 

Zurich

 

 

CARA NO, CARÍSIMA

 

            A falta de visitar Escandinavia, la antigua Helvetia me parece el país más caro de la Tierra.

            Si estáis pensando en un viaje de poco presupuesto, decididamente Suiza no es vuestro destino ideal.

            Los restaurantes son, más que caros, carísimos.

            Los hoteles de cierta calidad ostentan un precio razonable -que no barato- si los buscáis lejos del centro de las grandes ciudades pero cobran sus servicios “extra” a precios de oro.

            Los alquileres de coches están por las nubes y los precios de los funiculares, museos y demás distan mucho de ser anecdóticos.

            Basten estos ejemplos:

- El mismo vehículo para las mismas fechas y alquilado por la misma compañía costaba 450 € en Alemania y ¡¡¡1.300!!! en Suiza.

- El parking del hotel de Zurich cobraba la friolera de 38€ por día pero la alternativa era aparcar en zona azul (por supuesto, a precio suizo) y tener que renovar el ticket cada dos horas o bien estacionar a casi un kilómetro del hotel ¡¡¡y eso que estábamos en la periferia!!!

- Una de las bonitas recepcionistas de ese mismo hotel -alemana ella- nos confesó que, después de gastarse una fortuna en su primer mes trabajando en Suiza, había tenido que vender el coche y moverse exclusivamente en transporte público (ese sí más accesible).

            Sin embargo, Suiza es bastante más que un país carísimo o que el “banco” del planeta (mejor no hablamos de la dudosa moralidad del secreto bancario): se trata de un país espectacular, repleto de lugares sorprendentes, paisajes preciosos, ciudades coquetas y elegantes y pequeñas poblaciones que encierran no pocos atractivos. Veamos un poco de todo ello.

 

ZURICH, LA CAPITAL FINANCIERA

 

            El aeropuerto de Zurich es posiblemente el de mayor actividad de todo el país. No sólo constituye la principal entrada al mismo sino que también es una escala casi ineludible en la mayor parte de los viajes entre los países de la Europa Occidental y los de Extremo Oriente.

            Centro de operaciones de la aerolínea Swiss Air, los precios de sus billetes no son ningún regalo aunque siempre es posible encontrar alguna oferta puntual. Además, Zurich cuenta con la ventaja de estar conectada mediante una buena cantidad de vuelos directos con muchas ciudades españolas; entre ellas Valencia. Algo que no ocurre con otras grandes ciudades suizas.

            De hecho, mi idea inicial era volar a Zurich, atravesar el país en coche y acabar regresando desde Ginebra. Cuestiones presupuestarias y de logística lo desaconsejaron finalmente, de modo que sí recorrí el país -aunque únicamente por su mitad oeste- pero en dos ocasiones -ida y vuelta- a fin de volver también desde el aeropuerto de Zurich.

            Alojado en un buen hotel -el Swissôtel- pero muy alejado del centro (en el barrio de Oerlikon), en recepción se me informó de la existencia de una estación de tren a pocos metros de donde nos encontrábamos y en el propio hotel me vendieron un bono ferroviario.

            Los trenes de dos pisos son muy modernos, ostentan una limpieza envidiable y tienen una alta frecuencia de paso, además de unir de forma rápida los barrios periféricos con el centro de Zurich.

 

Zurich tren

 

Zurich tren 2

 

            Antes que nada debo reconocer que me sorprendió muy gratamente esta ciudad, a la que imaginaba moderna y fría pero sin ningún encanto especial. No es así en absoluto. De hecho, incluso hay rincones que te hacen olvidar que estás en una gran urbe.

 

Zurich calle mejor

 

Zurich calle

 

            El tren te deja en la Estación Central, en un punto magnífico para comenzar la visita a los secretos de Zurich.

 

Zurich Estacion Central

 

Al lado mismo se encuentra el Schweizerisches Nationalmuseum (Museo Nacional Suizo), que contiene la mayor colección histórico-cultural del país. El edificio que lo alberga, cuya construcción duró más de un siglo, recuerda poderosamente a un castillo de cuento.

 

Zurich Museo Nacional

 

Zurich Museo 2

 

            Justo al lado se encuentra el Platzspitz Park, un gran parque ubicado en lo que viene a ser una península rodeada por los dos ríos de la ciudad, el Limmat y el Sihl, que precisamente confluyen a la altura del parque.

 

Zurich Parque Platzspitz

 

          Podemos seguir el curso del Limmat o bien pasear por la populosa calle Bahnhofstrasse, que discurre durante un kilómetro y medio aproximadamente en una profusión de tiendas glamurosas y absolutamente prohibitivas.

Hacia la mitad de esta larga avenida y a ambos lados del Limmat se enfrentan dos templos de características bien distintas. De una parte del Münsterbrucke (el puente que las une) se halla la imponente Grossmünster (“Gran catedral”), de estilo románico aunque con elementos góticos y con dos altas torres gemelas.

 

Zurich torres gemelas la mejor foto

 

De otra, la más sobria iglesia de la antigua Abadía de Fraumünster (“Nuestra Señora”) con su austero interior y sus bonitas vidrieras de Marc Chagall (que prohíben fotografiar, por cierto).

 

Zurich Fraumunster

 

            Muy cerca de allí se erige el monumental Palacio de la Ópera, que tiene el honor de haber sido el primer lugar fuera de Bayreuth en representar el “Parsifal” de Wagner. Es una de las óperas más prestigiosas del mundo y anualmente se celebran en ella la friolera de 270 representaciones.

 

Zurich Palacio de la Opera

 

            Además de pasear junto al lago de Zurich y de escapar indemne de una súbita granizada que me obligó a refugiarme en el elegante Felix Café,

 

Zurich Felix Cafe

 

tuve ocasión de contemplar el enorme reloj de la Iglesia de San Pedro (San Peterskirche), de casi 9 m de diámetro y, por tanto, uno de los mayores relojes murales de todo el mundo.

 

Zurich reloj de San Peterskirche

 

También aproveché las últimas horas del día para acercarme a la espectacular iglesia evangélica de Kirche Enge, en lo alto de unas escalinatas y ya en las lindes de la ciudad, casi en medio del campo.

 

Zurich Kirche Enge

 

            Una gozada, pese al cansancio, pasear junto al lago y recorrer más tarde la orilla contraria del Limmat (en el mismo lado de las “torres gemelas”) de vuelta hacia la estación de tren.

 

Zurich elegante

 

Zurich lago

 

 

 

 

 

 

SUIZA 2: Lucerna, Lauterbrunnen, Piz Gloria y Trummelbachfälle:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/113-suiza-2-lucerna-lauterbrunnen-piz-gloria-y-trummelbachfaelle

SUIZA 3: Berna, Murten, Lausana y Ginebra:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/114-suiza-3-berna-murten-lausana-y-ginebra

SUIZA 4: Castillo de Chillon, Vevey, Gruyères y Friburgo:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/115-suiza-4-castillo-de-chillon-vevey-gruyeres-y-friburgo

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