PORTUGAL 3

Sintra

 

Sintra portada

 

 

CÓMO LLEGAR Y CÓMO MOVERSE

 

            Nada más fácil que llegar a Sintra si te encuentras en Lisboa, ya que la Estación del Rossío, entre la Plaza del Rossío y la de los Restauradores, es el punto de partida de un gran número de trenes diarios.

            El precio es muy asequible (4’5 € los adultos y 2’25 € los niños), sale un tren cada media hora (aunque no a las horas en punto sino que desde Lisboa lo hace a las horas y ocho y a las horas y treinta y ocho minutos y desde Sintra sale a las horas y diez y a las horas y cuarenta minutos) y el trayecto, que atraviesa la periferia de Lisboa, apenas dura tres cuartos de hora.

            Si viajas en coche propio o de alquiler aconsejo aparcarlo junto a la estación de tren de Sintra aunque ya advierto que el aparcamiento es problemático en esta localidad y sus alrededores y con casi total probabilidad no os saldrá gratis.

            Una vez llegados a la estación de Sintra, a mano derecha según se sale, aparcan los autobuses turísticos.

            Hay tres líneas pero la básica, pintada en amarillo, es la que conecta la propia estación con el pueblo, el Palacio da Pena y el Castelo dos Mouros. Cuesta 5 euros y, al estilo de los trenes de les Cinque Terre en Italia, permiten subirse y bajarse tantas veces como se desee a lo largo del día.

            Dependerá del tiempo de que se disponga el pagar 2 euros más para poder hacer transbordos con las otras líneas. Por mi parte me limité a moverme por la amarilla.

            También hay autobuses panorámicos como en tantas otras ciudades del mundo, con auriculares a disposición de los viajeros y las explicaciones subsiguientes, pero, al margen de los 15 euros que costaba el billete, no era eso lo que andaba buscando, de modo que no lo utilicé.

 

SINTRA

 

            El casco antiguo del pueblo, Patrimonio de la Humanidad para la UNESCO, se concentra en la falda de la montaña que luego habrá que ascender y cuenta con dimensiones bastante reducidas, por lo que puede recorrerse perfectamente a pie.

 

Sintra calle

 

            Junto a la estación se encuentra el Ayuntamiento pero el resto de edificaciones significativas están algo más alejados, a un par de kilómetros de la misma.

 

Sintra ayuntamiento

 

            Lo más destacado en dicho casco es el Palacio Nacional de Sintra, desgraciadamente muy transformado desde su construcción pero que, a pesar de su eclecticismo, llama la atención por sus dos chimeneas cónicas y por la colección histórica de azulejos que guarda en su interior.

 

Sintra Palacio Nacional

 

            También merece la pena echarle un vistazo a la bonita Fuente Morisca que se erige en el centro del pueblo, así como dar un paseo por sus estrechas calles y probar las delicatessen locales como la queijada de Sintra, a base de requesón.

 

Sintra fuente morisca

 

            Visitar el Museo del Juguete o acercarse al Palacio de Monserrate o a la Quinta de Regaleira (famosa, entre otras cosas, por albergar una de las escenas portuguesas de la película “La novena puerta”) son otras alternativas que la falta de tiempo me impidió concretar.

 

PALACIO DA PENA

 

            Mientras el autobús recorre las curvas y contracurvas en continuo ascenso que nos llevan hasta el Palacio da Pena, uno celebra no tener que hallarse al volante en esos instantes.

 

Palacio da Pena visto desde Castillo dos Mouros

 

            En primer lugar porque no se trata de una conducción cómoda salvo que se tenga vocación de piloto de rallyes y en segundo lugar y más importante porque conducir nos impediría disfrutar de la viva belleza del paraje, en el que menudean las quintas y las mansiones en medio de los bosques.

            Una vez arriba, si uno le ha cogido gusto a eso de que le lleven, se puede abonar otros 2 euros y montar en un tranvía que cubre los últimos metros hasta el Palacio aunque la verdad sea dicha, parece casi un despilfarro, habida cuenta de la escasa distancia.

 

Palacio da Pena 1

 

            Residencia real portuguesa durante el siglo XIX, lo primero que cabe decir del Palacio es que da cualquier cosa menos pena. Mezcla mayor si cabe que la del Palacio Nacional, aquí se obvia cualquier intento de discreción (“antes muerta que sencilla”) en lo que resulta una acumulación de detalles ornamentales que no siempre parecen acertados pero que sí logran conformar un conjunto impactante, ya que no armónico.

 

Palacio da Pena 2

 

            Mandado construir por el rey Fernando II, el monarca –que cuenta con una leyenda de excentricidad comparable a la del mismísimo “rey loco” Luis II de Baviera- dejó en las manos de un ingeniero militar su particular encargo, desdeñando la mayor ortodoxia del arquitecto real.

            Desde la Puerta Férrea hasta el Pórtico del Tritón pasando por el Patio de los Arcos o la Torre del Reloj, todo es una acumulación de simbolismos en los que se alterna lo palaciego con lo caballeresco y hasta con lo militar.

 

Palacio da Pena 3

 

Palacio da Pena detalle

 

            Aunque se le acuña como “romántico”, su escasa antigüedad hace que el Palacio sea un batiburrillo de “neos”: neogótico, neomanuelino, neorrenacentista… Hasta elementos de arte islámico se aprecian sin ningún esfuerzo en sus torres, almenas y fachadas.

 

Palacio da Pena 4

 

            No es ningún secreto que su inclusión en el casco histórico de Sintra es lo que le valió a éste la consideración citada por parte de la UNESCO, a pesar de que disten unos cuantos kilómetros.

 

Palacio da Pena torre

 

            En cuanto a sus habitaciones, que no está permitido fotografiar, combinan los más diversos estilos, sobresaliendo por su belleza la “Habitación india”.

 

CASTELO DOS MOUROS

 

            Varios cientos de metros más abajo del Palacio –y es aconsejable recorrerlos a pie- encontramos un paraje de lo más bucólico que da entrada a este espectacular castillo.

            Si no se han adquirido las entradas conjuntamente con las del Palacio da Pena en la puerta de éste, es posible hacerlo ahora por separado antes de penetrar en el recinto del “Castelo”. También es posible, lógicamente, adquirirlas conjuntamente aquí si se ha comenzado la visita por abajo.

            En cualquier caso, con la entrada en la mano, es una gozada sumergirse en el singular paisaje que precede a nuestro encuentro con el castillo. Tanto que, de tener suerte y no visitarlo en una fecha demasiado concurrida, uno tiene toda la sensación de haberse metido en una película de aventuras.

 

Camino al castillo dos Mouros

 

Camino a Castillo dos Mouros 2

 

            Finalmente aparecen frente a nosotros las impresionantes murallas almenadas colgadas sobre el precipicio, que habrá que recorrer peldaño a peldaño (hasta 500 para alcanzar la Torre Real) por sus larguísimas y empinadas escaleras. Hay que ir con cuidado porque no existe protección alguna y además suele soplar un viento realmente fuerte allá arriba.

 

Castelo dos Mouros primera impresion

 

Castelo dos Mouros subida

 

Castillo dos Mouros 3

 

            Las vistas sobre la propia Sintra (allá abajo) o sobre el Palacio da Pena (más arriba de donde nos encontramos) constituyen una recompensa más que suficiente para recorrer este perímetro de casi medio kilómetro.

 

Vistas de Sintra desde Castillo dos Mouros

 

            Erigido en tan estratégico lugar por los árabes entre los siglos VIII y IX, la fortaleza fue conquistada por las huestes cristianas del primer rey portugués –Alfonso Henriques- en el siglo XII.

 

Castillo dos Mouros 1

 

Castelo dos Mouros panoramica

 

 

 

 

 

PORTUGAL 1: Lisboa - Parte I:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/118-portugal-1-lisboa-parte-i

PORTUGAL 2: Lisboa - Parte II:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/119-portugal-2-lisboa-parte-ii

PORTUGAL 4: Oporto – Parte I:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/263-portugal-4-oporto-parte-i

PORTUGAL 5: Oporto – Parte II:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/264-portugal-5-oporto-parte-ii

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