BÉLGICA 3

Lovaina y Amberes

 

Amberes   Castillo de La Roca

 

            Tal como apuntaba en la primera entrega, el resto de mi periplo por este pequeño país comprende únicamente tierras de Flandes, habiendo seleccionado a tal efecto las que considero más representativas aunque quizás se pueda echar en falta la presencia de Oostende, una localidad costera cuya visita dejo para el futuro.

 

LOVAINA

 

            Se trata de una ciudad típicamente universitaria y, por tanto, repleta de estudiantes que pueblan sus calles durante todas las horas del día y también de la noche pues cuenta con una notable vida nocturna.

Recomiendo especialmente:

            - Visitar la Biblioteca Universitaria, sita en la Laudezeplein, una amplísima y algo desangelada plaza en la que despunta la mole de este edificio que no tiene ni cien años de antigüedad pues la antigua fue destruida por los nazis en la Segunda Guerra Mundial. Me llaman poderosamente la atención, una vez traspones la puerta de entrada y se te entrega la tarjeta adhesiva que te identifica como “visitante”, las grandes escaleras de mármol, las estructuras de madera de las estanterías, las escaleras también de madera que permiten el acceso a los estantes más altos y los numerosos globos terráqueos visibles en las salas, en las que reina un respetuoso y concentrado silencio.

 

Lovaina   plaza Universidad

 

Lovaina   biblioteca

 

            - Pasear por la Grote Markt (lo que en Valonia sería Grand Place, sólo que en Flandes nunca veréis rótulos en francés) y contemplar la sorprendente y espectacular fachada barroca del ayuntamiento (el Stadhuis). Frente a ella se encuentra la iglesia de San Pedro (Sint Pieterskerk; de donde podéis deducir que “kerk” significa iglesia y se emplea como sufijo), en cuyo Tesoro se incluyen obras maestras de Dirk Bouts como “La última cena” y “El martirio de San Erasmo”, así como arte religioso en forma de pinturas, esculturas y mobiliario eclesiástico.

 

Lovaina   ayuntamiento

 

Lovaina   interior iglesia 2

 

            - Recorrer Naamsestraat, una larga calle que parte de la Grote Markt. A sus lados puede contemplarse el Elige Geest College (siglo XVIII), la iglesia de Saint Michel o el Pauscollege (Colegio del Papa).

            - Si queréis ver algo de la antigua Lovaina, podéis acercaros a la Iglesia de San Jacobo y contemplar su torre, lo único que queda de ella.

            - Imprescindible contemplar la Grand Beguinague, un entramado de callejuelas formado por 72 típicas casas de ladrillo del siglo XIII. Están destinadas a residencia estudiantil, son Patrimonio de la Humanidad y cada casa lleva el nombre de un santo o de un acontecimiento del Antiguo Testamento, aunque os advierto que está algo separada del centro de Lovaina.

 

Lovaina   Grand Beguinague

 

            - Si os queda algo de tiempo, también podéis visitar el Museo Municipal Van der Kelen-Mertens (actualmente conocido como “Museo M”). Se trata de un rico palacio rodeado de un jardín medieval y contiene mobiliario del siglo XIX y una colección arqueológica destacable.

 

AMBERES

 

            Capital mundial de los diamantes junto a la holandesa Amsterdam, la ciudad de Amberes goza de muchos otros encantos que ahora paso a describir y en sus calles es posible ver a un gran número de judíos ultraortodoxos pues cuenta con una amplia comunidad de ellos, a pesar de que no se ven demasiados en el resto de Flandes.

            Por otra parte, el puerto de Amberes es el segundo mayor de todo el continente europeo tras el de Rotterdam.

            Gracias al GPS, que tras indicarle “centro ciudad” nos llevó derechos a un gran parking subterráneo magníficamente ubicado, emergimos por la salida de peatones justo frente a la silueta de la catedral (Onze Lieve Vrouwkathedraal) que se erigía detrás de una serie de edificios no muy altos entre los cuales se encontraba el restaurante que nos habían recomendado: la Brasería “De Post”.

 

Amberes   catedral MEJOR

 

Amberes   De Post

 

            Ya en los carteles de la entrada se hacía constar que se incluía el español entre los idiomas en que estaban disponibles los menús pero ello se hizo patente cuando, una vez identificados sin esfuerzo por los anfitriones como españoles, recibimos cada uno un pequeño mantel-carta con los colores de la bandera española de fondo.

            Debo decir que comimos estupendamente y sugiero decantarse por una carbonade flamenca (carne de ternera braseada acompañada de cebolla y aderezada con laurel, tomillo, azúcar, vinagre y salsa de cerveza) o por el “plato del chef”, que no era sino un solomillo que te sirven muy grueso y de una pieza si lo pides poco hecho o en dos piezas más finas si lo pides muy hecho.

 

Amberes   Carbonade en De Post

 

            La primera vez que estuve, en 2010, la carne iba acompañada de un auténtico cubo de patatas fritas de las que apenas conseguimos arañar la superficie porque la cantidad era brutal. Dicha guarnición venía con un cuenco que contenía la salsa del día; de champiñones en mi caso. Cuando regresé, en 2013, la crisis y el cambio de dueños se dejaba notar hasta en la cantidad de patatas.

            También había raciones de croquetas de queso o gambas, sartenes de camarones y diversos entrantes fríos o calientes. Entre los postres, además del strudel de manzana, destacaba la mousse de chocolate con merengue.

            En otro orden de cosas, debo decir que no me impresionó el interior de la catedral de Amberes aunque sea muy aparente por fuera, ya que no soporta la comparación con las de Bruselas o Gante.

            Otros lugares que no deberíais perderos son:

            - La Grote Markt, con la espectacular fachada del ayuntamiento y una curiosa fuente en la que coexisten un dragón y una foca en torno a la figura femenina principal.

 

Amberes   ayuntamiento 2

 

Amberes   Grote Markt

 

            - Vale la pena acercarse a la curiosa y barroca iglesia de San Carlos Borromeo, dedicada al mismo santo italiano al que también está consagrada la catedral gótica de Milán. El interior es sencillamente impresionante. Y, a propósito, no hagáis caso a los horarios de apertura que se publican de este templo porque yo no pude verlo en mi viaje de 2011 por encontrarse cerrado ese día pero, en cambio, tuve mayor fortuna en mi segundo intento pese a acercarme en una jornada en que teóricamente tampoco abría.

 

Amberes   San Carlos Borromeo

 

Amberes  interior San Carlos Borromeo

 

            - No os podéis perder el castillo de Het Steen (La roca). Del año 1200 pero muy bien conservado, contiene un Museo Naval y desde su mirador hay vistas espectaculares sobre el río Escalda y la ciudad. Frente a él, se erige una curiosa escultura de bronce que reproduce la figura de Gulliver. Es la fotografía que preside esta tercera parte de la reseña sobre Bélgica.

 

Amberes  mas castillo

 

            - Muy cerca del restaurante en que comimos se alza el KBC, un rascacielos de unos cien metros que se encuentra en el centro histórico de la ciudad y es considerado como uno de los más antiguos de Europa (1930). En la planta 25 existe un mirador desde el que se obtienen magníficas panorámicas de la ciudad.

             - No dispuse de tiempo para acercarme a la Estación del Ferrocarril aunque tiene fama de merecer la pena.

 

 

 

 

 

 

BÉLGICA 1: Bruselas - Parte I:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/126-belgica-1-bruselas-parte-i

BÉLGICA 2: Bruselas - Parte II:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/127-belgica-2-bruselas-parte-ii

BÉLGICA 4: Gante y Brujas:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/129-belgica-4-gante-y-brujas

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