BÉLGICA 4

Gante y Brujas

 

Gante   panoramica

 

 

GANTE

 

            La ciudad de “las tres Torres” (todas ellas declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO) tiene el indudable honor, del que se sienten orgullosos todavía hoy, de ser el lugar de nacimiento del Emperador Carlos V, lo que por cierto la liga indefectiblemente a la Historia de España.

            Elegante y un punto decadente, conserva su señorío y sus principales señas de identidad, como pude constatar.

            Vale la pena visitar la ciudad de forma exhaustiva: desde los antiguos conventos y los canales parcialmente sepultados hasta el café más frecuentado por el Emperador o el interior de algunas tiendas recónditas que guardan hermosas columnas del siglo XVIII en su interior.

           

Gante   columna en tienda

 

       En cualquier caso, lo que bajo mi punto de vista no deberíais perderos en Gante es:

            La visita a la Catedral de San Bavón (St. Baafskathedraal), incluyendo por supuestísimo la entrada a la sala del “Cordero Místico”, un impresionante políptico, obra de los hermanos Van Eyck. Única en su género, aun hoy los expertos discrepan a la hora de interpretarlo, a causa de su singularidad. Aunque el acceso a la catedral es gratuito, incluyendo su interesante cripta, la entrada a la sala del Cordero cuesta 4 euros pero es una inversión de las que se amortizan.

 

Gante Cordero mistico

 

            La torre de Belfort (con una oficina que, curiosamente, anuncia en su exterior la existencia de unos WC gratuitos) y la de la iglesia de San Nicolás completan, junto a la de la catedral, las tres grandes torres de la ciudad, su imagen más emblemática junto a la del “Cordero”.

 

Gante   Torre Belfort

 

            El castillo de Gerardo el Diablo, situado detrás de la catedral y con un aspecto quizás demasiado militar, es también digno de fotografiar. Actualmente desempeña funciones de Archivo.

            En días no muy fríos también es una buena opción realizar un paseo en barca por el río.

 

Gante canales

 

            La iglesia de San Miguel (St. Michielskerk), con el contiguo puente del mismo nombre (lugar idóneo para obtener una panorámica de las tres torres), el ayuntamiento de la ciudad y el castillo de los Condes de Flandes (Gravensteen) pueden redondear una visita inolvidable.

 

Gante   Castillo de Granvensten

 

 

BRUJAS

 

            Dejo para el final lo que, no por tópico, deja de ser lo más bonito de Bélgica en mi modesta opinión. No guardaba un recuerdo claro de la ciudad por los muchos años que hacía de mi última visita y tampoco la claridad predominó en un día particularmente frío y lluvioso pero, aun así, las tres horas de paseos y visitas por sus calles resultaron una delicia.

            Tras acceder al casco urbano a través del parque Minnewater, que contiene un bonito lago con el mismo nombre, cada calle de Brujas se convierte en objeto de curiosidad y admiración por parte de los viajeros.

            Si habéis visto la película “Escondidos en Brujas”, la fotografía que acompaña a estas líneas os resultará familiar.

 

Brujas   Parque Minnewater

 

            Atravesada por canales y repleta de rincones románticos y de edificios majestuosos, también abundan en ella las tiendas de souvenirs y, cómo no, las bombonerías y chocolaterías.

            Destacaría entre las actividades y visitas recomendables las siguientes:

            La visita al antiguo Beatario de Prinselijk Begijnhof Ten Wijngaarde, actualmente habitado por monjas benedictinas.

            Un paseo en calesa si tenéis la suerte de que el día no resulte tan terrible en lo climatológico como lo fue el nuestro aunque sospecho que no debe ser barato (nosotros ni lo preguntamos).

            Deleitarse contemplando la imponente iglesia de Nuestra Señora de Brujas (''Onze-Lieve-Vrouwekerk”), cuya descomunal y espectacular aguja de casi 123 metros de altura la convierten en la estructura más alta de la ciudad y la segunda más alta del mundo construida exclusivamente mediante ladrillos (tras el Chrysler Building de New York).

            Pasear entre el Palacio de Gruuthuse, la catedral de San Salvador, la Grote Markt con su bonito ayuntamiento (todos los de Flandes parecen ser espectaculares), la torre Belfry, el Provincial Hoof y su preciosa fachada neogótica, la bellísima plaza del Burg o los Palacios Brugse Vrije y Proosdij.

 

Brujas   iglesia

 

            Tomar un café caliente en un acogedor salón de té como el que encontramos en el arranque de la calle Mariastraat.

            Dar un paseo en barca por los canales: la gente no se cortaba pese a la climatología, por lo que no se veían sus cabezas desde los puentes y tan sólo contemplábamos un interminable abanico de paraguas.

 

Brujas   canales

 

            Fotografiarse sobre un puente antiguo que parece sacado de un cuento y frente al cual se erige un busto del ilustre valenciano Luis Vives.

 

Brujas   puentecito

 

 

Brujas busto de Luis Vives

 

 

EL DECÁLOGO DE UNA VISITA A BÉLGICA

 

            - No viajéis en invierno si podéis evitarlo: el frío es muy intenso (especialmente en Amberes) y la lluvia muy frecuente, todo lo cual desluce considerablemente las visitas y redunda en una menor comodidad. Con posterioridad, en 2013, regresé en el mes de agosto y pude disfrutar mucho más de la visita.

            - Recordad que en Bruselas las placas de las calles y monumentos están en dos idiomas (francés y flamenco) y que la similitud entre ambas nomenclaturas es prácticamente nula, por lo que hay que estar muy atentos. En el resto del país, todo en flamenco si estáis en Flandes o todo en francés si estáis en Valonia.

            - En los restaurantes, pedid still water si no queréis que el agua os la pongan con gas (sparkly water).

            - Las ensaladas en Bélgica llevan pepino prácticamente siempre, por lo que si no os gusta más vale que lo advirtáis al camarero antes de que os las sirvan.

            - En Flandes es preferible que os dirijáis a la gente en inglés antes que en francés. No porque no hablen este último sino porque algunos se molestan realmente si empleáis la lengua de Molière.

            - Merece la pena madrugar y retirarse temprano porque los monumentos cierran muy pronto (a las 18:00 los últimos pero otros incluso a las 16:45 h.).

            - Los planos que ofrecen en los hoteles son buenos, completos, claros y gratuitos. En algunas oficinas de Turismo como la de Brujas os los cobrarán.

            - Existen unos zumos embotellados de banana y fresa que están muy ricos y debéis probar si os van ese tipo de brebajes. Parece fruta licuada, por supuesto 100% natural sin colorantes ni conservantes de ningún tipo y su precio oscila entre los 3 y los 4’5 euros.

            - Imprescindible no abandonar Bélgica sin haber probado antes sus cervezas, sus mejillones (aunque no me emocionen personalmente), sus carbonades, sus gofres y sus bombones de chocolate.

            - En muchos lugares (en especial Brujas), merece la pena dejar el coche en un parking subterráneo de pago antes que en la zona azul porque ésta es sorprendentemente más cara y además te limita la permanencia.

 

 

 

 

BÉLGICA 1: Bruselas - Parte I:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/126-belgica-1-bruselas-parte-i

BÉLGICA 2: Bruselas - Parte II:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/127-belgica-2-bruselas-parte-ii

BÉLGICA 3: Lovaina y Amberes:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/128-belgica-3-lovaina-y-amberes

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