LAS MERINDADES

 

Parte Iuna mágica comarca burgalesa

 

 

Tobera mejor foto

 

 

 

SITUACIÓN GEOGRÁFICA

 

            En la zona norte de la provincia de Burgos, lindando al oeste y al noroeste con Cantabria, al nordeste con Vizcaya y al este con Álava, se encuentra esta comarca no demasiado conocida pero que esconde verdaderos tesoros.

            Su superficie ocupa casi la quinta parte de la provincia pero se trata de un área escasamente poblada. De hecho, el mayor de sus municipios, Medina de Pomar, apenas si cuenta con 5.000 vecinos.

            A ello contribuye en gran medida su complicada orografía, que queda definida con el nombre que tradicionalmente ha recibido la comarca: las Montañas de Burgos.

            Lugar idóneo para perderse, hacer senderismo o descubrir impresionantes rincones, sus carreteras no permiten altas velocidades y los trayectos se hacen más largos de lo que insinúa el cuentakilómetros.

            Es una zona de un extraordinario verdor que se debe, entre otras cosas, a su riqueza hídrica, no en vano está regada por el río Ebro y, en menor medida, por el Nervión y su afluente el Cadagua.

            Esta combinación de montañas y ríos ha producido con los siglos un buen número de desfiladeros y cañones, que no hacen sino acrecentar el interés geográfico y estético de la comarca.

 

UN POCO DE HISTORIA

 

            La primera cita histórica que tenemos de la comarca aparece en unos libros de registro llamados Cartularios, entre los cuales sobresale el Becerro de las Behetrías, significativamente rebautizado como Libro de las Merindades de Castilla.

            Por él sabemos que a mediados del siglo XIV, 534 eran las poblaciones pertenecientes a la Merindad de Castilla la Vieja aunque de ellas sólo 431 se enmarcaran dentro del actual territorio de la provincia de Burgos.

            A pesar del relativo desconocimiento que padecen Las Merindades, lo cierto es que se trata de la comarca española con mayor número de fortalezas medievales defensivas.

            El término “Merindad”, del que toma su nombre, hace alusión al territorio tutelado por un noble que ostentaba el título de Merino y que era el encargado de impartir justicia.

            Su origen es medieval, cuando la comarca se dividía en las Siete Merindades Antiguas de Castilla la Vieja:

- la Merindad de Cuesta Urría

- la Merindad de Losa

- la Merindad de Montija

- la Merindad de Sotoscueva

- la Merindad de Valdeporres

- la Merindad de Valdivielso

            La capitalidad se estableció inicialmente en Medina de Pomar.

            En las Juntas Generales, que empezaron a celebrarse en esta última a mediados del XVI, se debatían cuestiones que atañían tanto a las Siete Merindades Antiguas como a sus agregados (villas independientes, territorios aforados, etc.) y cada una de ellas escogía para su gobierno a un Regidor General que representaba a los nobles y a otro que representaba a los pecheros (personas obligadas al pago de “pechos” o tributos a un rey o a un señor).

            Los abusos de la alta nobleza, especialmente de los Velasco, desataron la Guerra de las Comunidades pero el alzamiento popular fue aplastado por las tropas capitaneadas por Íñigo Fernández de Velasco en la vallisoletana Villalar.

            Las consiguientes represalias sufridas por las Merindades afectarían también a su organización administrativa, asistiendo a diversas escisiones y fraccionamientos además del traslado de la capitalidad de Medina de Pomar a Villarcayo, que fue expreso deseo de Felipe II.

            En cualquier caso, en la actualidad todos los municipios incluidos en Las Merindades pertenecen al Partido Judicial de Villarcayo, salvo la localidad de Frías, que pertenece al de Briviesca.

 

 

TOBERA

 

            Accediendo a Las Merindades desde el sudeste (generalmente llegados desde Miranda de Ebro) y pocos kilómetros antes de Frías se encuentra este bellísimo paraje.

 

Tobera

 

            El Santuario gótico de Santa María de la Hoz, una pequeña ermita y un puente romano se enmarcan allí en un paisaje intensamente verde por el que discurre el Molinar (afluente del Ebro) en una sucesión de saltos de agua.

 

Tobera senda y rio

 

            Es posible acompañar a las aguas descendentes del río a través de un corto Paseo, acondicionado con pasarelas, que llega hasta la minúscula población.

 

Tobera senda 2

 

 

FRÍAS

 

            Su adscripción administrativa no es la única peculiaridad de esta pequeña pero espectacular población medieval, enclavada sobre un cerro llamado el Alto de la Muela y que se divisa desde lejos a causa de su alto castillo.

 

Frias

 

Frias panoramica distinta

 

            Sus estrechas calles empedradas alcanzan una notable pendiente y sobrecoge la silueta del castillo, cuya torre del homenaje se cierne sobre las propias casas del pueblo. Tanto es así que, en diversas ocasiones, los lugareños la han visto desmoronarse sobre sus viviendas, con graves pérdidas materiales y personales.

 

Frias torre homenaje sobre casas 2

 

            En el otro extremo del Alto de la Muela se sitúa la Iglesia Parroquial de San Vicente aunque poco queda de sus orígenes románicos. De hecho, la torre actual es de principios del siglo XX mientras que su portada principal se exhibe en el Museo The Cloisters (en realidad, una sección del Metropolitan) de Nueva York.

 

Frias iglesia

 

            Del castillo, junto a la citada torre del homenaje, cabe destacar que su perímetro está rodeado de altos muros con almenas y en el interior de la fortaleza se puede visitar su patio de armas así como algunos graneros y bodegas supervivientes.

 

Frias castillo por dentro 2

 

            Cuenta también Frías con sus propias casas colgadas, menos conocidas que las de Cuenca pero que también desafían las leyes de la gravedad con sus fachadas de piedra de toba y sus entramados de madera aunque lo que realmente distingue sus construcciones es la solana del piso superior.

 

Frias casas colgadas 2

 

            Otros monumentos relevantes dentro de esta pequeña población son la iglesia gótica de San Vítores, el Convento de Santa María de Vadillo y los molinos de harina.

 

Frias monasterio

 

            A un par de kilómetros de la población se erige el Puente Medieval sobre el Ebro. De origen romano, en el siglo XIV se levantó sobre él una torre destinada a cobrar el pontazgo que grababa el comercio entre Cantabria y la meseta. A los seguidores de la serie “Juego de Tronos”, su aspecto les recordará mucho a Los Gemelos de la familia Frey.

 

Frias puente medieval

 

 

VALDENOCEDA

 

            Si la entrada a Las Merindades se realiza también por el sur pero más hacia el oeste, en la vertical de Villarcayo, llamará nuestra atención desde lo lejos esta minúscula  población llamada Valdenoceda o “valle de nueces”.

 

Valdenoceda panoramica

 

            La panorámica que ofrece la visión conjunta de los dos monumentos que dan lustre al pueblo invita a aparcar junto a la carretera para disfrutar de la estampa antes de acercarse.

            De un lado se encuentra la elegante y almenada Torre de los (omnipresentes) Fernández de Velasco, construida entre los siglos XIV y XV.

 

Valdenoceda torre

 

            De otro, justo enfrente de la torre, la Iglesia de San Miguel, de estilo románico y originaria del siglo XII aunque su ábside gótico fuese añadido tres siglos después.

 

Valdenoceda iglesia

 

Vadlenoceda detalle

 

 

 

 

LAS MERINDADES 2: Medina de Pomar, Villarcayo, Puentedey, Ojo Guareña y Espinosa de los Monteros:

 http://rincondesinuhe.com/homepage-2/131-las-merindades-parte-ii

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