INGLATERRA 2

Londres – Parte II

 

Saint James 2

 

 

PARQUES

 

Con toda seguridad, la capital inglesa es una de las ciudades europeas con mayor número de metros cuadrados de zona verde. No sólo por la gran cantidad de parques que la adornan sino también por la enorme extensión de muchos de ellos.

Entre los que he tenido ocasión de visitar resaltaría Green Park y St. James Park, a ambos lados del Palacio de Buckingham.

De ellos, el más atractivo es el de Saint James, repleto de flores de los más diversos colores y también de una animada fauna, compuesta sobre todo por patos y pelícanos. 

 

Saint James 1

 

Dicha animación llega casi al paroxismo en el caso de las ardillas, que merodean por todas partes y, en ocasiones, llegan a subirse a hombros de los turistas, como tuve ocasión de ver. Por cierto, que no todos los turistas toleran con el mismo estoicismo estas libertades y alguno hasta llega a ponerse un poco histérico.

Junto a este parque se encuentra la zona de The Mall, un conjunto arquitectónico de gran belleza en la que suele celebrarse algún que otro desfile. Dejándolo al este se llega enseguida a Trafalgar Square –donde se erigen la torre de Nelson y también la National Gallery- y poco después estaríamos en Piccadilly Circus.

 

The Mall

 

Otro de los parques que merece la pena destacar es Hyde Park, enorme y con grandes espacios abiertos –en el centro de la inmensa explanada, desprovista de arbolado, prima el césped- en los que se puede correr, pasear o practicar deporte. Cuenta con un lago navegable, el Serpentine, en el que vive un gran número de aves acuáticas.

En mi última visita a la capital británica tuve ocasión de pasear por primera vez a través de los bonitos Kensington Gardens, donde se ubica el palacio de Kensington, antiguo hogar de la malograda Lady Di una vez se separó del  príncipe Carlos.

La princesa también da nombre a una zona recreativa para niños: el Diana Princess of Wales Memorial Playground, en el que pueden encontrarse desde un barco de madera encastrado en la arena hasta carpas indias, puentes colgantes de madera o hamacas.

A propósito, y saliéndonos del tema “vegetal”, me gustaría comentar que, en las proximidades del lado sur del gigantesco Regent’s Park están ubicados el “Museo de Sherlock Holmes” y el “Museo de Cera de Madame Tussauds”, de los que no hablé en el apartado de museos por estar un tanto alejados de los cánones tradicionales.

El primero, ubicado en el 221 B de Baker Street; especula con la vida y las actividades del personaje creado por Sir Arthur Conan Doyle y la visita puede resultar curiosa.

 

Museo Sherlock Holmes

 

El Museo de Cera de Madame Tussauds, por su parte, está muy cercano al anterior y tiene un precio bastante alto (más de 30 euros al cambio actual) pero también debo decir que el museo es francamente mejor que los de otras ciudades como Nueva York. Para empezar, incorpora una atracción muy sugestiva en forma de visita “en taxi” (un atracción de feria, obviamente) por la historia de Londres y cuenta con apartados como “La cámara de los horrores” o “Los vengadores de Marvel” que resultan muy atractivos.

 

Spielberg y yo

 

Incluso se proyecta un divertido cortometraje de animación en la que Iron-Man, el capitán América y Hulk salvan el mismísimo Palacio de Buckinham.

Últimamente han incorporado una sección dedicada a “Star Wars” que hará las delicias de los amantes de la saga.

 

Star Wars

 

 

COMPRAS Y MERCADOS

 

Para compras varias, podéis optar por realizarlas en Oxford Street, una kilométrica calle con multitud de comercios de toda índole- o los famosos almacenes Harrods (cuya sección de juguetería merece una visita por sí sola) si vuestros recursos os lo permiten. Los precios de estos últimos –y, por qué no decirlo, también el glamour- nada tienen que ver con los de los grandes almacenes españoles con los que algunos ingenuos llegan a compararlos.

 

Harrods

 

Si no tenéis intención o posibilidades de hacer un gran dispendio, os recomiendo que optéis por los mercadillos, entre los cuales brillan con luz propia los de Notting Hill y Camden.

Lo cierto es que hay bastantes diferencias entre ambos. El primero –llamado en realidad Mercado de Portobello- se circunscribe a las inmediaciones de Portobello Road, una calle no demasiado ancha. Las tiendas desarrollan una actividad permanente pero los tenderetes que se instalan frente a ellas sólo aparecen los sábados, creando un maremágnum que puede llegar a estresar.

 

Notting Hill 2

 

Aunque me quedé con ganas de contemplar más a fondo el barrio, lo cierto es que los días de mercado no parecen los más idóneos salvo para comprar y ello si no te molesta el gentío.

Una cosa que no me gustó de Notting Hill es que, si eliges la hora de la comida para acercarte, las posibilidades de encontrar un hueco en algún restaurante son ínfimas. Y, para colmo de males, muchos tienen colgado un cartel en el que se indica que carecen de cuartos de baño. Algo impensable en España, donde incluso los comercios que no guardan relación alguna con la restauración están obligados a tenerlos.

Aviso para navegantes dirigido en particular a quienes se impongan la tarea de encontrar la librería de guías de viajes que regentaba el personaje de Hugh Grant (“The Travel Bookshop“) en “Notting Hill”: la tienda existe pero, por razones de espacio, el equipo de rodaje decidió recrearla en el interior de otro comercio del barrio con algo más de espacio útil. De todos modos, nosotros optamos por hacer la foto de rigor en la fachada de la tienda auténtica.

Más amplio y espectacular es el Mercado de Camden. De hecho, en realidad no se trata de uno sino del conglomerado de varios ellos, diseminados a ambos lados del Regent’s Canal, en una zona bastante alejada del centro de la ciudad (con independencia de dónde os alojéis, será difícil que no necesitéis al menos dos o tres trasbordos de metro).

En sus numerosas tiendas veréis repetidos una y otra vez los mismos diseños de camisetas, los mismos double-decker en miniatura y los mismos souvenirs típicos de Londres pero también es una oportunidad única para encontrar sombreros, pipas, vestidos para ellas bastante originales, comidas exóticas de las más variadas procedencias (tailandesa, china, vietnamita, camboyana, india o pakistaní, mexicana o argentina) o para hacerse un tatuaje o un piercing, que de todo hay.

La decoración de las fachadas de algunas de las casas es muy sorprendente y en los mercados pueden encontrarse lugares tan curiosos como un bar al aire libre con vespas como asientos, un tenderete con tantas variedades de donuts como sea posible soñar fuera de un Dunkin o una galería comercial dominada por la figura de unos enormes caballos en todos sus accesos.

 

Camden 1

 

Camden 2

 

Camden 3

 

Si se dispone de tiempo para ello, también es aconsejable dar un paseo junto al Regent’s Canal hasta llegar a Little Venice. No es que este barrio, por demás bastante agradable, sea la octava maravilla del mundo pero el paseo resulta ciertamente agradable y permite ver algunas impresionantes mansiones además de algunas jaulas (habitadas) correspondientes al zoo londinense. 

 

Regents Canal

 

Hablando de jaulas, debo hacer constar que en la estación de ferrocarril de King's Cross Saint Pancras (que también cuenta con estación de metro) se ha instalado un “Andén 9 y tres cuartos” en el que se ve un carro medio desaparecido dentro de la pared y flanqueado por una pequeña lechuza enjaulada.

 

Anden 9 y tres cuartos

 

Es una buena oportunidad para entrar en el mundo de Harry Potter, fotografiándose en el famoso andén. A escasos metros se ha instalado una tienda en la que se puede encontrar todo tipo de artículos relacionados con la saga del genial mago creado por JK Rowling: varitas con sus cajas, cardigans con los emblemas de las Casas de Hogwards, ranas de chocolate y hasta un mapa del merodeador.

 

Varitas HP

 

El establecimiento tiene colocado permanentemente a un fotógrafo ante el improvisado andén para inmortalizar a cuantos se acercan y eso hace que las colas sean largas en algunos momentos (es preferible ir muy temprano o ya al atardecer) pero no es en modo alguno obligatorio quedarse con sus imágenes, pudiendo fotografiar cada uno a sus acompañantes sin el menor problema. Hasta te prestan una bufanda de Hogwards.

 

 

GASTRONOMÍA

 

Aunque la comida inglesa goza de una merecida mala fama, lo cierto es que en Londres puede disfrutarse de otras muchas gastronomías, fruto de su cosmopolitismo.

No sólo existe la mayor variedad posible de cocinas asiáticas fuera de Asia sino que también pueden encontrarse restaurantes africanos, brasileiros y hasta españoles aunque estos últimos me abstuve de probarlos (tuve bastante, un año antes, con la experiencia en “La tortilla asesina” de la escocesa Inverness).

De todos modos, no es menester que os diga que, en los viajes breves, rápidos y sin un presupuesto demasiado amplio, lo que priman son las comidas rápidas: hamburguesas, pizzas, bocadillos, fish and chips (pescado frito con patatas fritas, muy populares en todo el Reino Unido) y similares.

Si tenéis ocasión, os aconsejo que intentéis hacer alguna comida o cena en los múltiples pubs que jalonan la ciudad. Os recomiendo en particular el “Friend at hand”, en la zona de Russell Square. En él tuve ocasión de degustar algún estofado inglés bastante apetecible y, sobre todo, mi primera “hamburguesa de falafel”, una delicia inédita para el que suscribe.

No se puede decir que el turismo gastronómico haya sido especialmente destacado en mis dos visitas a Londres pues, excepción hecha de algunos hojaldres locales y de unos choriquesos en Candem, mi dieta fue más bien reiterativa y poco saludable pero, al menos, debo confesar que no pasé por las pavorosas experiencias culinarias de algunos viajantes españoles que me precedieron en su visita a la pérfida Albión.

Eso sí, si vuestros acompañantes tienen el alma aventurera, es una magnífica ocasión para conocer algunas cocinas orientales de más difícil acceso en nuestro país. Además, en pocos lugares del mundo puede comerse un arroz chino y un fish and chips para terminar con un capuccino genuinamente italiano.

En cualquier caso, Londres cuenta con alguno de los mejores restaurantes del mundo pero, dado que ella misma está considerada globalmente como la segunda ciudad más cara del orbe, huelga decir que estoy aplazando mi conocimiento del sector hasta que los hados me sean más propicios y la Lotería Nacional me sonría.

 

 

 

 

 

INGLATERRA 1: Londres - Parte I:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/139-inglaterra-1-londres-parte-i

INGLATERRA 3: Excursiones por Inglaterra:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/141-inglaterra-3-excursiones-por-inglaterra

INGLATERRA 4: Castillo de Warwick:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/142-inglaterra-4-warwick-castle

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