INGLATERRA 4

Warwick y Warwick Castle

 

Warwick portada

 

 

MEJOR EN TREN

 

           A orillas del río Avon, como la cercana ciudad natal de Shakespeare, se alza el bonito pueblo de Warwick, al que es muy cómodo llegar por tren ligero (DLR).

El trayecto dura alrededor de una hora y veinte desde la estación londinense de Marylebone aunque el billete de ida y vuelta cuesta por encima de 30 euros.  

              

Warwick, cuya población ha de atravesarse para llegar hasta el castillo, se encuentra a estas distancias aproximadas, si éste es el medio escogido para llegar: 

               - A unas 2 horas de Londres (99 millas, que vienen a ser 160 Km.)

               - A una hora larga de Oxford (48 millas, aproximadamente 77 Km.)

               - A tan sólo un cuarto de hora de Stratford Upon Avon (9 millas, 14 Km.)

           Si los trenes salen de Marylebone cada treinta minutos (a cada hora menos cuarto y a cada hora y cuarto) hasta las doce de la noche, regresando con la misma periodicidad, los autobuses llegan a Warwick regularmente desde Londres a razón de uno cada hora en las horas centrales del día. 

           

WARWICK, EL PUEBLO

            

Aunque el castillo de Warwick es un destino incluido en muchos tours turísticos como el que describía en la entrega número 3 de las dedicadas a Inglaterra, resulta más que aconsejable llegar por tus propios medios a fin de poder pasar la mayor parte del día allí, en lugar de la hora y media escasa que suelen dedicarle dichos tours.

           Además, en los viajes organizados al castillo suele obviarse la población contigua, lo que es una verdadera lástima, ya que Warwick es una población entrañable y dotada de un considerable encanto.

 

Warwick panoramica

 

Warwick casas

 

          

Cuenta con un buen número de edificios de estilo Tudor y también con algún que otro monumento relevante como la East Gate o la Colegiata de la iglesia de Santa María.

 

Warwick East Gate 2

 

Warwick Colegiata

 

 De disponer de un momento, vale la pena acercarse al Lord Leycester Hospital y, después de pasear por sus medievales instalaciones, tomarse un té acompañado por los ancianos ex soldados que lo regentan.

       

Warwick Lord Leycester Hospital

 

 

WARWICK CASTLE

 

           

Los autobuses, al menos los que corresponden a viajes organizados, aparcan en las inmediaciones del castillo, por lo que el último y corto tramo se recorre a pie. Traspasada la gran puerta de acceso al recinto y mientras algunos turistas apurados se dirigen a los baños, el resto sigue como un paciente rebaño hasta los tornos de entrada al propio castillo.

           En los viajes organizados, como cabe esperar, la guía hace entrega al taquillero de todas las entradas de forma conjunta (previa bronca a los rezagados-apurados), con lo que este trámite termina con cierta rapidez.

En cambio, si llegas por tu cuenta con los billetes impresos desde casa, se entra directamente por el torno de acceso.

Las comidas no están incluidas en el precio de los tours (aunque como ahora comentaré, resultan bien baratas) y cada uno ha de buscarse la vida como buenamente pueda, aprovechando el tiempo disponible en las visitas o bien comprando algo por el camino y comiéndolo en el autobús (aunque se prohíbe el acceso al mismo de comidas “calientes u olorosas”).

             

Escudos   Historia

 

 

BREVES NOTAS HISTÓRICAS DEL WARWICK CASTLE

 

            Para no cansar demasiado con clases magistrales de Historia, comentaré únicamente que la larga historia de este hermoso castillo cuenta con nada menos que siete épocas distintas, todas ellas ligadas inevitablemente a los Condes de Warwick.

            Su origen se encuentra en el 914 cuando, amenazada la región por los invasores daneses, la hija de Alfredo el Grande, Ethelfleda, mandó construir una muralla en la colina contigua al pueblo.

            Dicha muralla de tierra se convertiría más tarde en castillo, a principios del siglo XI, en tiempos de Guillermo el Conquistador, convertido en primer Conde de Warwick por sus servicios a la Corona.

            El título de Conde de Warwick que, contrariamente a otros, podía heredarse con independencia del sexo del pretendiente, fue prohibido en 1499 tras la traición cometida por Eduardo Plantagenet.

            Dos años después, el Duque de Northumberland recibió la designación, aunque por una nueva traición de éste último, el ducado fue prohibido, si bien se le permitió recibir al heredero el título de Conde de Warwick.

            La fortaleza, que en esta época cambió la madera que predominaba en su estructura por la dura piedra con la que se reforzaban este tipo de construcciones, tuvo un especial renombre en el siglo XV durante la legendaria Guerra de las dos Rosas, merced a la figura de Ricardo Neville (“el Hacedor de Reyes”).

          Dicha contienda constituyó una guerra civil que enfrentó intermitentemente a los miembros y partidarios de la Casa de Lancaster contra los de la Casa de York entre 1455 y 1485. Ambas familias pretendían el trono de Inglaterra, por su origen común en la Casa de Plantagenet.

            Neville, partidario de la Casa de York, participó en el apresamiento del mismísimo rey Enrique VI, a quien llevó personalmente como prisionero a Londres. Se convirtió tiempo después en el mayor terrateniente de toda Gran Bretaña.

             De esta época son las torres de César y de Guy.

            En el siglo XVIII, el entonces Conde de Warwick encargó a Lancelot “Capability” Brown el diseño paisajístico de los jardines y en 1871 un incendio destruyó gran parte del interior del castillo, que hubo de ser reconstruido.

            En la actualidad, sin embargo, el castillo carece de relación alguna con la aristocracia, pues fue vendido en 1978 al Grupo Tussauds.

            Tras amplias obras de restauración, se abrió al público y ha contado desde entonces con el abierto apoyo de la Realeza británica y con un número creciente de visitantes, atraídos por la Historia del castillo, por sus hermosas líneas y proporciones y también por los espectáculos que se ofrecen en sus amplias explanadas.

 

Castillo 2

 

 

UNA VISITA ATRACTIVA Y AMENIZADA POR ACTORES

 

            

            Debo decir ante todo que se trata de una hermosísima y enorme construcción cuyo estado de conservación, ayudado obviamente por concienzudas restauraciones, deja en mantillas a cualquiera de la docena larga de castillos que he visitado por ejemplo en Escocia.

            Rodeado por una amplísima extensión de tierra cubierta de hierba verde, a la que se accede en cuanto se dejan atrás los tornos, permite un agradable paseo hasta el propio castillo, disfrutando de algunos objetos interesantes diseminados aquí o allá (catapultas, por ejemplo) o incluso desviarse un poco para visitar la Rosaleda Victoriana, que fue inaugurada por Lady Di y que a mí me recordó poderosamente al jardín de “Alicia en el país de las maravillas”.

 

Warwick rosaleda 

 

           

Es interesante echar un vistazo al programa de shows diarios tan pronto se llega al castillo. Estos pueden consultar en exhibiciones de tiro con arco, justas medievales, lanzamientos de catapulta, exhibiciones de aves y algunas otras. A modo de ejemplo, puede consultarse el siguiente programa:

 

Warwick shows

 

            El castillo en sí es visible desde bastante lejos pese a estar ubicado en un terreno poco elevado. Ello se debe a la considerable altura de sus numerosas torres, las cuales pueden ser visitadas.

 

Warwick castle

 

            Un factor a tener en cuenta es el tiempo disponible para la visita. Lo digo porque subir a las torres, que están interconectadas, puede llevaros cerca de una hora. Sobre todo si viajáis con niños o personas de cierta edad, para los cuales el sinfín de escaleras puede llegar a resultar excesivo.

             Por otra parte, en el momento en que deis inicio a la escalada, os veréis obligados a llegar hasta el final pues no se puede desandar lo andado.

 

Warwick escalando

 

            En las partes bajas de otras torres se puede disfrutar de la visita a un buen número de habitaciones, salones, cocinas y baños en los que menudean las realistas estatuas de cera realizadas por los mismos artistas responsables de las del Museo Tussauds de Londres y cuyos trajes de época les hace parecer personas vivas.

 

Warwick criada

 

Warwick salon 2

 

Warwick salon 

 

            Una sensación acentuada por el hecho de que algunos actores reales se intercalan entre ellas, de forma aleatoria, en algunas de las estancias.

 

Warwick sotanos

 

            Algunos se limitan a declamar fragmentos de diálogos (que no comprenderéis si no habláis inglés) mientras que otros tienen la inconfundible misión de dar algún susto a los turistas visitantes. Debo decir que no me topé con ninguno de estos últimos aunque me consta que existen. Sobre todo porque escuché algún que otro grito en la lejanía.

 

Actores

 

            

También existen algunas partes acotadas en el castillo que requieren de la adquisición, ya en su interior, de una entrada adicional. Es el caso del "Castle Dungeon", una especie de cámara de los horrores no recomendable para niños pequeños.

Se ofrecen, como queda dicho, vistosos espectáculos que recrean las justas medievales en las que toman parte caballeros ataviados con armaduras y yelmos y armados con lanzas y pesadas espadas. Algunos combaten a pie y otros lo hacen sobre hermosos caballos. De todos modos, estas exhibiciones únicamente se ofrecen durante la Semana Santa y el mes de agosto.

 

Tiendas

 

Warwick catapulta

 

          Con gran acierto, dichos espectáculos tienen lugar junto al río, de modo que la gente puede permanecer cómodamente sentada sobre la hierba mientras contempla las evoluciones de los caballeros.

            También hay dispuestas, tanto en las praderas como en el recinto central del castillo, algunas tiendas que recuerdan a las que hemos contemplado en el cine en películas como “Robin Hood”.

Es en esta zona donde se ofrecen las exhibiciones de aves, entre las cuales se cuentan águilas, buhos y hasta un enorme cóndor. Resulta un espectáculo muy recomendable, sobre todo en ese entorno y amenizado por los jocosos comentarios del cuidador de las criaturas.

 

 Warwick aguila

 

 Warwick condor

 

       

           Estratégicamente dispuesto en las cercanías, un tenderete ofrece bocadillos y refrescos, lo que origina significativas colas en las horas punta del día.

El castillo cuenta con un bufet muy asequible en el que se ofrecen ensaladas, pastas y pizzas por unos 10 euros para los adultos y unos 7 para los niños, pudiendo repetirse tantas veces como se desee. Incluye la bebida aunque, si se desea postre, éste ha de pagarse aparte.

El atractivo adicional consiste en que la comida se realiza en una sala que recuerda, salvando las distancias, a películas de época como “Ivanhoe” o “Las aventuras de Quentin Durward” por su decoración, tapices y ambientación. Por otra parte, no hay camareros y reina un clima de saludable informalidad.

 

Warwick comedor

 

             La visita al castillo incluye también un molino y una central eléctrica, ambas junto al río.

 

Jardines

 

            En definitiva, se trata de una visita que precisa de varias horas para completarse de forma aecuada pero lo que sí puedo asegurar es que basta con una visita breve para que queden ganas de repetir.

 

Warwick castle 2

 

Warwick castle 3

 

            Y, aunque es inevitable relacionarlo con otros castillos británicos (en especial los de Stirling y Eilean Donan, ambos en Escocia), el de Warwick los supera en estado de conservación, acierto ornamental y propuestas lúdicas. Por todo lo cual aconsejo totalmente su visita.

 

Castillo 3

 

 

 

 

 

INGLATERRA 1: Londres - Parte I:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/139-inglaterra-1-londres-parte-i

INGLATERRA 2: Londres - Parte II:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/140-inglaterra-2-londres-parte-ii

INGLATERRA 3: Excursiones por Inglaterra:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/141-inglaterra-3-excursiones-por-inglaterra

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