ESTADOS UNIDOS 6

Nueva York – Parte III

 

Puente de Manhattan visto desde el de Brooklyn

 

 

UNA “EXCURSIÓN” FUERA DE MANHATTAN

 

Por referencias previas sabíamos de cierta empresa llamada VeaNYTours que se dedica a realizar diversos tours por Nueva York.

            Hay unas cuantas dedicadas a lo mismo y los precios resultan de lo más dispar. De hecho, los hay más económicos que la opción que mis compañeros de viaje y un servidor escogimos pero nos habían aconsejado expresamente ésta, recomendándonos además que pidiéramos ser acompañados por el guía colombiano Gerardo Giraldo.

            Todo un personaje el guía, que empezó llegando treinta y cinco minutos tarde al punto de encuentro (un hotel cercano al nuestro) y despachó el contratiempo con un simple “perdonen el retraso”.

            Bien es cierto que luego prolongó la excursión incluso más tiempo aunque “Contrastes” (que es el nombre que recibe) no consta de una duración concreta -cuatro o cinco horas- pues depende, entre otras cosas, del tráfico que haya.

 

VEANYTours 1

 

            La idea era recorrer los barrios de Nueva York que quedan fuera de la isla de Manhattan: el Bronx, Queens y Brooklyn.

            Después del éxito de la experiencia me quedé con ganas de hacer algún otro tour con el propio Giraldo: “Nueva York de noche”, “Harlem”, “Localizaciones de cine” o “Manhattan en helicóptero”.

 

VEANYTours 2

 

            Capaz de ponerse a pegar gritos mientras pide al copiloto o copilota que le haya tocado en suerte que sostenga en alto una tablet en la que se emite un concierto en Tokyo de Billy Joel, “el pianista más elegante del mundo... ¡¡¡¡que es del Bronx!!!!” y frenar al ritmo de la música o de afirmar convencido (y si cuela, cuela) que el Fari es otro ilustre músico salido del barrio, Giraldo ofrece cantidades ingentes de interesante información sobre los barrios periféricos de Nueva York y de la ciudad en su conjunto.

 

Gerardo Giraldo

 

            En el BRONX nos detuvimos a echar un vistazo en la “zona buena” para contemplar el flamante Yankee Stadium donde juegan los Giants de la liga de béisbol y las rutilantes instalaciones deportivas aledañas, que estaban llenas de jóvenes practicando diversos deportes.

 

Yankee Stadium

 

            Nuestro guía se fue deteniendo con su furgoneta de cristales tintados en numerosas esquinas del Bronx en las que han tenido lugar acontecimientos violentos con resultados casi siempre luctuosos.

            Dichos rincones suelen decorarse con grafitis conmemorativos dedicados a las víctimas, fueran éstas niños inocentes o capos de alguna banda.

 

Grafiti 1

 

Grafiti 2

 

Grafiti grande

 

            Destaca especialmente el de los “fourty-one shots” (cuarenta y un disparos) que recibiera un afroamericano cuyo único delito consistió en estar en el lugar equivocado en el momento inadecuado. El “boss” Bruce Springsteen dio difusión a la historia en su tema “American skin (41 shots)” mientras las autoridades locales se dedicaban a censurar parcialmente el sarcástico grafiti, como se observa en las siguientes instantáneas:

 

41 shots sin censura

 

41 shots censurado

 

            Nuestro guía nos animó a fotografiarlos todos e incluso se ofreció repetidamente a hacer fotos a los distintos grupos que componíamos la excursión. Y debo decir que es tan hábil con la cámara como en su faceta de showman.

 

I love the Bronx

 

En cualquier caso, en este barrio en el que la policía marca con un cartel las viviendas en las que se vende droga, se practica la prostitución o existe tráfico de armas, Gerardo nos metió por una calle en la que todas las casas sin excepción estaban marcadas.

 

Bronx muro conmemorativo

 

Bronx puerta blindada

 

            Ahí no nos detuvimos por cierto pero había que ver la pinta de los paisanos, muchos de los cuales llevaban tatuadas en la cara las lágrimas individuales que les “condecoran” por el asesinato de una persona o los racimos de lágrimas que acreditan el asesinato por su parte de una familia entera.

            También vimos a lo largo del trayecto, presidido por las interesantes explicaciones de Gerardo Giraldo, muchas zapatillas colgadas de hilos eléctricos. Señal de que un miembro de alguna banda rival fue abordado y deshonrado con la vergüenza de tener que marcharse sin sus “zapas” además de recibir algún maltrato físico, claro.

 

Zapas colgadas 2

 

            Las cámaras echaron humo al pasar frente a la comisaría de South Bronx, inmortalizada por el film “Distrito Apache”, protagonizado por Robert Redford en 1981.

 

Comisaria Distrito Apache

 

            Todo el barrio da la impresión de ser un lugar altamente peligroso y el hecho de recorrerlo, aunque sea de  incógnito, produce un desasosiego difícil de explicar. Como sentirse en mitad de una película (esas pintas, esas actitudes y esa geografía urbana sólo se ve en los films y series americanos) pero sabiendo que cualquier imprevisto –como un grupo de jóvenes moteros que se cruzaron en un momento dado en mitad de la calle con aspecto de buscar lío- puede convertir en problema serio lo que hasta entonces era mera anécdota. En cualquier caso, una experiencia sumamente  interesante e imposible de olvidar.

 

Bronx canasta

 

Bronx alambradas

 

            Tras dejar este barrio del que salieron la cantante Jennifer Lopez o los actores Chazz Palminteri o James Caan y en el que aparcar cuesta no 20 dólares la hora como en Manhattan sino únicamente 2'5 (aunque a ver quién es el guapo que se atreve a dejar su coche por esos pagos), pasamos a QUEENS.

            Bautizado como el “Barrio de los Aeropuertos” por hallarse en él tanto La Guardia como el Kennedy (JFK), fue en esta zona donde se celebró la Expo Universal en 1964.

            Para recordarlo se erigió un enorme globo terráqueo que todavía recuerda la efemérides en un concurrido parque cerca del cual se rodó parte del film “Men in blac” de Will Smith y Tommy-Lee Jones.

 

Bola del Mundo Expo

 

Men in Black

 

            También en sus proximidades se encuentran las pistas de Flushing Meadows, donde se celebra cada año el Open USA de tenis, uno de los cuatro Grand Slams, los torneos más importantes del mundo.

 

Flushing Meadows

 

            Para quienes no sigan el mundo del tenis, comento que los otros tres torneos del Grand Slam son el Open de Australia (que se disputa en Melbourne), Roland Garros (París) y Wimbledon (Londres)

            Paradójicamente no se le da ningún otro uso al inmenso pabellón que alberga el torneo estadounidense, por lo que permanece vacío durante la mayor parte del año en lo que supone un auténtico despilfarro de instalaciones.

            Espectacular resulta darse un garbeo por la zona residencial de Queens, cuajada de espectaculares mansiones en la que es casi tan peligroso apearse del vehículo como en lo peor del Bronx, ya que la policía o la seguridad privada no tarda en abordar a quien se detiene en las cercanías.

 

Choza de Queens

 

Choza de Queens 2

 

Tras un rato de descanso en una pequeña área comercial llamada Triangle Center, en la que casi todos nos decantamos por un Starbucks (en el que, por cierto, anunciaban refrescos de “naranjas de Valencia”), prosiguió el tour rumbo a BROOKLYN, el barrio de los judíos ultraortodoxos.

            Aquí los judíos son nada menos que 600.000 sobre una población total de menos de dos millones y medio, lo que equivale a uno de cada cuatro.

No todos son ultraortodoxos aunque sólo en zonas como Williamsburg habitan alrededor de 75.000.

No son nada difíciles de distinguir gracias a sus indumentarias rigurosamente negras, sus tirabuzones y sus kippás (unos pequeños gorros que les cubren la nuca.

            Pero por si ello no fuera suficiente, una forma bastante fácil de detectarlos consiste en fijarse en personas que andan a mucha velocidad por la calle, como si siempre tuvieran una prisa extrema.

            Se afirma eso en general de todos los neoyorkinos pero, salvo en el metro, tampoco advertí una velocidad significativa en los viandantes. Quizás porque estábamos en agosto.

            Siguiendo con los judíos ultraortodoxos, en plena controversia en el estado de Israel por las intenciones de éste de suprimir sus privilegios -el mayor de ellos la exclusión del servicio militar obligatorio en un país donde el mismo dura 3 largos años-, adoptan una forma de vida rígida y austera que contrasta altamente con sus muchas veces formidables fortunas.

            Éstas son, en cualquier caso, algunas de sus costumbres:

            - No disponen de televisión ni de radio aunque son propietarios de las mayores tiendas de electrónica de Manhattan.

            - No admiten la imagen física de la mujer (Gerardo nos contó la anécdota de que eliminan en las fotografías de sus encuentros con el Gobierno estadounidense a Hillary Clinton y cualquier otra dama presente).

            - Tienen prohibido el contacto físico incluso dentro del matrimonio (su ayuntamiento carnal, siempre con fines exclusivamente procreadores, se realiza a través de unos agujeros practicados en las antieróticas túnicas que visten tanto el hombre como la mujer).

            - Las mujeres llevan el cabello cortado desde que se casan hasta que llegan a la menopausia aunque algunas optan por conservarlo así hasta su muerte.

            - Sólo los hombres pueden pedir el divorcio pero, si se llega a eso, la mujer repudiada debe ser mantenida por la familia de él.

            - Si una mujer enviuda, debe contraer matrimonio con el soltero más allegado a su esposo; preferentemente con el hermano de éste.

            - Los regalos de boda que ofrecen los padres y los hermanos de los contrayentes están reglados y estipulados en miles de dólares en el caso de las familias pudientes.

            - Cuando uno de los miembros de la comunidad decide dejar de formar parte de la misma, aunque siga siendo judío, deja de existir para su propia familia y amigos.

            La visita a este barrio fue la más breve de las tres debido a la caída de la noche, al rechazo de sus moradores a ser fotografiados y a la ausencia de edificios especialmente emblemáticos salvo alguna sinagoga frente a la cual pasamos.

            Tras el fugaz paso por Brooklyn, a uno le queda la sensación de haber asistido un microcosmos dentro de Nueva York, con sus propias leyes y su propio aspecto; desde las indumentarias de sus vecinos a los caracteres hebreos de los autobuses escolares.

 

Brooklyn calle

 

Brooklyn autobus hebreo

 

            La excursión finalizó entre efusivos saludos al pie del célebre Puente de Brooklyn, omnipresente en el cine, en especial en el de Woody Allen (“Manhattan”, sin ir más lejos, lo fotografía de forma excelsa).

 

Puente de Brooklyn

 

            Existe un mirador desde el cual se divisa el puente en panorámica y Gerardo nos ofreció la posibilidad de apearnos allí pero, en lugar de eso, decidimos cruzarlo directamente y disfrutar de las vistas que se divisan desde él. En la fotografía que preside este artículo tenéis una buena prueba: se trata del Puente de Manhattan visto desde el de Brooklyn.

 

 

 

 

 

 

ESTADOS UNIDOS 1: Boston - Parte I:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/150-estados-unidos-1-boston-parte-i

ESTADOS UNIDOS 2: Boston - Parte II:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/151-estados-unidos-2-boston-parte-ii

ESTADOS UNIDOS 3: Washington:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/152-estados-unidos-3-washington

ESTADOS UNIDOS 4: Nueva York - Parte I:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/153-estados-unidos-4-nueva-york-parte-i

ESTADOS UNIDOS 5: Nueva York - Parte II:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/154-estados-unidos-5-nueva-york-parte-ii

ESTADOS UNIDOS 7: Nueva York - Parte IV:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/157-estados-unidos-7-nueva-york-parte-iv

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