MALLORCA 1

Palma de Mallorca y rutas por la isla

 

Palma   Paseo Maritimo

 

 

A UN TIRO DE PIEDRA

 

            Por contraste con las Canarias, el archipiélago balear se encuentra realmente muy cerca de la Península Ibérica, ubicado entre España e Italia en una franja del Mediterráneo en la que coexisten con la italiana Cerdeña y la francesa Córcega.

            Si, como un servidor, resides en la Comunidad Valenciana, la distancia es sencillamente irrisoria. Apenas 260 kilómetros separan Valencia de Palma; menos de lo que separa la capital valenciana de Madrid o Barcelona.

            La única diferencia estriba en el hecho de que la capital balear no está unida a la península por carretera o túnel alguno (al estilo del Eurotúnel del Canal de la Mancha, por ejemplo) aunque alguna canción ya rancia preconizara la construcción de un puente entre ambas.

            A media hora de vuelo, desde Valencia parten diariamente un número significativo de aviones pertenecientes, en su inmensa mayoría, a la compañía Iberia -en su división regional de Air Nostrum- o a la alemana Air Berlin.

            Los aviones de esta última suelen ser de tamaño considerablemente mayor pues acostumbran a utilizar el aeropuerto de Manises como mera escala entre los puntos de origen en Alemania y el destino final en el aeropuerto mallorquín de Son San Joan.

            La alta frecuencia diaria de los vuelos entre Valencia y Palma redunda en un considerable número de ofertas interesantes, de modo que es relativamente fácil adquirir billetes de ida y vuelta por debajo de los cien euros.

            Un hándicap reciente es la nueva moda de Iberia de no incluir facturación de maletas en el precio de los billetes a Mallorca. Ello abarata el precio del billete y agiliza el viaje evitando la facturación y la recogida de maletas en destino pero también encarece el viaje de forma notable si hemos de trasladar un equipaje significativo que exceda las medidas exigidas para los bultos que se transportan en cabina.

            Otra opción es la de embarcar -incluso con tu propio coche- en uno de los ferrys que prácticamente a diario cubren la distancia entre los puertos de Valencia y Palma: Baleària realiza 9 travesías semanales mientras que Trasmediterránea ofrece 6 a la semana. La travesía dura 8 horas.

 

PALMA, A UN PASO

 

            El gigantesco aeropuerto de Son San Joan está realmente cerca de la capital mallorquina, comunicado con la misma por una cómoda autovía.

            Y, si se busca alojamiento en el Paseo Marítimo (personalmente me decanté por el hotel “Costa Azul” aunque hay una amplia oferta en la zona), basta con seguir las indicaciones de “Puerto” para conseguir un desplazamiento rápido hasta el mismo.

 

Hotel Costa Azul de dia

 

            Una buena opción si se va a recorrer la isla es alquilar un coche y, en ese sentido, mi experiencia más positiva hasta el momento ha sido con Budget en mi última visita. Coche muy nuevo (¡¡¡apenas 400 Km.!!!!), precio muy barato (130 euros por cinco días) y un buen servicio de atención, además de contar con oficina y parking en la propia terminal, ya que detesto los desplazamientos en microbús a aparcamientos externos que tanto tiempo hacen perder.

            Y, ya al volante de un flamante utilitario, veamos qué lugares visitables ofrece la isla, dejando claro de antemano que se trata de propuestas subjetivas que necesariamente dejarán al margen otras muchas tanto o más atractivas que las sugeridas aunque siempre podrán satisfacerse en viajes posteriores a Mallorca.

 

PALMA DE MALLORCA

 

            La primera impresión que deja la capital balear, si se aborda directamente por su casco histórico, es de refinada elegancia.

            Caminar por el Paseo Marítimo, pasando frente al Hard Rock Café y bajo los molinos de viento de Es Jonquet (un antiguo y humilde barrio de pescadores que encontré casi por casualidad) que otean el horizonte desde lo alto nos conducirá a una zona en la que sucesivamente encontramos los elegantes y bellísimos edificios de Sa Llotja (la Lonja)ydel Palau de la Almudaina.

 

Palma   Molinos

 

            La primera, aunque más humilde, sería tomada como modelo para la posterior Lonja de los Mercaderes de Valencia (declarada esta última Patrimonio de la Humanidad por la Unesco).

 

Palma   Lonja

 

Palma elegante

 

            La enorme y espectacular figura de la Catedral de Santa María (“La Seu”)preside nuestros pasos mientras nos aproximamos el no menos glamuroso Passeig des Born (Paseo del Borne), cuyos jardines están enmarcados por dos esfinges.

 

Palma   Passeig des Born

 

            Punto de encuentro de jóvenes y no tan jóvenes, el paseo está jalonado a ambos lados por edificios señoriales, a la vez que se va poblando de animadas terrazas a medida que nos aproximamos al final, convertido ya en la Plaza Juan Carlos I, en cuyo centro se erige la Fuente de las tortugas (lo que provoca que se conozca popularmente a la plaza como “la de las tortugas”).

            Muy cerca de allí se encuentra la Plaça del Mercat (Plaza del Mercado), en el que brillan con luz propia dos edificios simétricos de estilo art nouveau: el edificio Casasayas y la pensión Menorquina. Imposible no acordarse en este punto del Paseo de Gracia barcelonés.

 

Palma   Plasa del Mercat

 

            No deberíais perderos tampoco las juderías (“Call”, para los mallorquines) con sus callejuelas (de ahí el nombre) estrechas y muchas veces sin salida. Sigue mereciendo la pena pasar, por ejemplo, por la popular “calle del viento” aunque haya desaparecido la antigua sinagoga del barrio.

            Una cena en las proximidades de la porticada Plaza Mayor puede poner un broche de oro a la velada después de sumergirnos en la visita a la majestuosa y altísima catedral gótica. Visita, por cierto, que es de pago salvo que se acuda en horario de misa aunque en este caso tampoco es que se pueda ir cómodamente con la cámara de fotos en ristre.

 

Plaza Mayor

 

            Otra opción para cenar una vez pateado el centro es desplazarse hasta la calle Fábrica, una perpendicular de la avenida República Argentina en la que hallaréis restaurantes de múltiples precios y tendencias. Personalmente recomiendo el excelente “Minimal” donde la atención es tan exquisita como la gastronomía, pudiéndose optar entre cenar tapeando o a la carta. Eso sí, hago la advertencia de que los lunes cierran la mayor parte de los restaurantes de la zona aunque no todos.

            A la mañana siguiente o en cualquier otro momento es inexcusable la ascensión al castillo de Bellver, uno de los pocos castillos europeos de planta circular y el único español de tales características.

 

Palma   Bellver

 

Las mejores opciones, salvo que os sobre el tiempo, son el coche de alquiler o los taxis, que son razonablemente económicos. El aparcamiento es sencillo y gratuito, al menos entre semana.

            Desde el espectacular castillo -de estilo gótico mallorquín- que, en su condición de Museo de Historia de la ciudad, alberga diversas colecciones arqueológicas (pertenecientes a excavaciones diversas en la propia isla de Mallorca o en otras del archipiélago como la diminuta Cabrera), se divisan magníficas vistas de Palma, con los grandes transatlánticos anclados frente al Paseo Marítimo, enfrente mismo de la omnipresente catedral.

 

Bellver   arqueologia

 

            También es posible contemplar en el castillo la diminuta celdilla en la que estuvo confinado durante seis interminables años el escritor y político gijonés Gaspar Melchor de Jovellanos tras su destitución como ministro y su destierro decretado por Manuel Godoy. La trágica silueta de Jovellanos preside de forma ominosa las inmediaciones de tan exigua estancia.

 

Jovellanos

 

 

UNAS CUANTAS RUTAS

 

            Entre todas las rutas posibles por la isla, que son muchas, me permito proponer un par, en función de la proximidad entre sí de diversos lugares de interés. En principio quedan “desasistidos” el sur y el sudeste de la isla, que espero poder añadir en un futuro.

            Las que propongo son, en todo caso, rutas poco exigentes, de modo que en caso de no disponer de muchos días, pueden agruparse a voluntad.

            Se trataría de las siguientes.

  • Ruta 1: Valldemossa-Na Foradada-Deià-Port de Sòller-Santuari de Lluc
  • Ruta 2: Pollença-Mirador Colomer-Formentor-Alcudia
  • Ruta 3: Coves del Drac-Capdepera-Cala Rajada-Coves d'Artà

 

 

 

 

 

MALLORCA 2: Valldemossa, Na Foradada, Deià, Port de Sòller y Santuari de Lluc:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/167-mallorca-2-valldemossa-na-foradada-deia-soller-lluc

MALLORCA 3: Pollença, Mirador Colomer, Formentor y Alcudia:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/168-mallorca-3-pollenca-mirador-colomer-formentor-y-alcudia 

MALLORCA 4: Capdepera, Cala Rajada, Coves del Drach y Coves d’Artà:

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