EGIPTO 9

Abu Simbel

 

Abu Simbel portada

 

ATRAVESANDO EL DESIERTO

 

Para llegar a Abu Simbel, hay que hacerlo en avión (el aeropuerto está en las inmediaciones y el trayecto desde Asuán apenas dura tres cuartos de hora), en barco a través del lago Nasser o en autobús desde la propia Asuán.

Esta última opción supone pegarse un buen madrugón, ya que los convoyes parten a las 4 de la mañana, agrupando varios centenares de autobuses bien pertrechados de fuerzas de seguridad (el jefe de policía viaja en el primer autocar, el subjefe en el último y en el resto se reparten aleatoriamente diversos agentes armados) para evitar emboscadas.

 

Abu Simbel llegada en barco

 

Abu Simbel llegada en autobus

 

Durante unas tres horas se atraviesan casi trescientos kilómetros de desierto y, una vez en Abu Simbel, se permiten otro par de horas antes de tener que regresar por el mismo camino. Aún así, merece bastante la pena.

 

Abu Simbel desierto

 

Abu Simbel desierto 2

 

Abu Simbel desierto 3

 

 

BAJO LAS ARENAS

 

Como se comprueba al llegar, Abu Simbel es en realidad un complejo formado por dos templos excavados en la roca; el mayor dedicado a Ramsés II y el menor a su primera esposa y favorita Nefertari.

Se encuentran situados en el margen izquierdo del Nilo y en la región de Nubia, al sur de Egipto y muy cerca ya de la frontera con Sudán.

 

Lago Nasser

 

La construcción discurrió a lo largo de veinte años (1279-1213 a.C.) por voluntad del propio Ramsés II para conmemorar su victoria en la batalla de Qadesh y su propósito era impresionar a los vecinos del sur así como reforzar la influencia de la religión de los faraones en la región.

Como si de una película se tratara, ambos templos durmieron enterrados en la arena durante siglos hasta que en 1813, más de 3.000 años después de su construcción, el explorador suizo Johann Ludwig Burckhardt los halló cubiertos en buena parte por la arena.

A su vuelta a Europa compartió su descubrimiento con su colega Giovanni Battista Belzoni, quien no dudó en viajar al lugar en 1815 con la firme intención de acceder a los templos.

Entrar no iba a ser tarea fácil. El templo de Ramsés, con sus cuatro colosos guardando la entrada, estaba invadido por tal cantidad de arena que Belzoni abandonó decepcionado su empresa y no la retomaría hasta 1817, dos años después.

Esta vez tendría éxito, excavando una entrada que le permitió llevarse todos los objetos de valor que fue capaz de transportar.

 

RESCATADO DE LAS AGUAS

 

En los años sesenta, la necesidad de construir una segunda presa en la región que ayudara a controlar las crecidas del Nilo y suministraría energía eléctrica a buena parte del país suponía la creación de un enorme lago (el Nasser), que sumergiría bajo sus aguas un buen número de templos, incluyendo los de Abu Simbel.

 

Lago Nasser 2

 

Para evitarlo, una coalición de arqueólogos, técnicos y expertos de 22 países abanderados por la Unesco, comenzó a idear los planes para un rescate prácticamente a contra reloj.

Tras descartar algunas ideas francamente descabelladas, se optó por mover el mayor número de templos posible. En una carrera contra el tiempo, se procedió a desmontar pieza por pieza, literalmente, algunos de los templos más importantes, para volver a montarlos en nuevos emplazamientos, lejos de las crecientes aguas.

Esa fue la suerte que corrieron, entre otros, los templos de Kalabsha, Kertassi y Bet el-Vali, trasladados a una isla en las cercanías de la presa mientras el conjunto de santuarios de la isla de Filae se pueden contemplar hoy en la isla de Agilkia.

Lamentablemente, muchos otros acabaron sumergidos, a la espera de que se desarrolle una tecnología que permita su rescate y lo haga económicamente factible.

Para agradecer la ayuda recibida, el gobierno egipcio regaló tesoros y templos a los países que colaboraron en este ingente proyecto que costó 36 millones de dólares ¡¡de los años sesenta!!!

España, sin ir más lejos, recibió el Templo de Debod, que puede contemplarse en Madrid, cerca de la catedral de la Almudena, del Palacio Real y de los jardines de Sabatini.

 

Madrid Templo de Debot

 

Estados Unidos, por su parte, obtuvo el Templo de Dendur, que puede visitarse en el Met (Museo Metropolitano) de Nueva York.

 

Nueva York Templo de Dendur

 

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/153-estados-unidos-4-nueva-york-parte-i

En el caso de Abu Simbel, se procedió a cortar los templos en grandes bloques, de una veintena de toneladas cada uno, elevarlos hasta un nivel que los resguardase de las aguas del lago formado por la presa y reconstruirlos con todo cuidado, de manera que tuviesen una situación lo más idéntica posible a la original.

Entre 1964 y 1968, los templos se desmantelaron para volver a ser reconstruidos en una zona próxima, 65 metros más alta y unos 200 metros más alejada.

 

EL GRAN TEMPLO DE RAMSÉS II

 

El templo se abre con un pórtico que conduce a un atrio y una terraza en la que se encuentra la fachada, de 35 metros de anchura por 30 metros de altura, excavada en la roca.

 

Abu Simbel panoramica

 

La famosa fachada presidida por los cuatro colosos sedentes de Ramsés II, que miden 22 metros de altura. Tres de ellos se conservan en excelentes condiciones mientras que el otro se desmoronó de la cintura hacia arriba.

 

Abu Simbel colosos

 

Los colosos están acompañados de pequeñas figuras, colocadas entre sus piernas, que representan a sus parientes. Nefertari, por ejemplo, aparece junto a tres de los cuatro colosos.

En la base de los dos colosos centrales hay una representación de las divinidades del Nilo, que simbolizan la unificación de las Dos Tierras, ligando las plantas del Alto y Bajo Egipto.

 

Abu Simbel fachada

 

En el interior del templo se encuentra la gran sala hipóstila, cuyo techo está sostenido por ocho pilares osiríacos de 10 metros de altura sobre los que se apoyan otros tantos colosos (cuatro a cada lado) que representan a Osiris con los rasgos de Ramsés II.

La segunda sala hipóstila tiene cuatro pilares cuadrados con escenas del rey abrazado por diferentes divinidades. La cámara conduce, a través de tres puertas, a la sala de ofrendas y, tras ella, al santuario al que se accede por otras tres puertas alineadas con las anteriores.

De éstas, la puerta central conduce al propio sancta sanctorum con las estatuas de Ptah, Amón-Ra, Ramsés II divinizado y Ra-Horajti.

La construcción del templo de Ramsés fue planificada de manera que dos veces al año, cuando el sol salía por el horizonte, sus rayos penetraran por la puerta y tras proyectarse en la gran sala de ocho columnas, la segunda, el vestíbulo y el santuario iluminaran por completo las cuatro estatuas del nicho de la parte posterior.

Por supuesto, el traslado de los años sesenta echó a perder dicho efecto.

 

EL PEQUEÑO TEMPLO DE HATHOR

 

Dedicado al dios Hathor y a la reina Nefertari, la fachada de este pequeño templo está compuesta por seis colosos de 10 metros de altura.

 

Abu Simbel pequeño templo 2

 

Excavados en la roca, los colosos se hallan dentro de hornacinas rectangulares y están divididos en dos grupos de tres figuras a cada lado de la puerta de entrada; los extremos de cada uno de dichos tríos representan a Ramsés II mientras que la figura central de cada triada es la reina Nefertari, representada del mismo tamaño que el faraón.

 

Abu Simbel pequeño templo

 

Entre las piernas están representadas esculturas de menor tamaño; de príncipes en las estatuas del rey y princesas en las de la reina.

La puerta de acceso al templo se encuentra decorada con cartuchos con el nombre del faraón y escenas de ofrendas del rey a las diosas Hathor e Isis.

En realidad, el templo de Hathor reproduce en tamaño menor la planta del gran templo de Ramses II, contando con una sala con columnas hatóricas, un vestíbulo con habitaciones laterales y el santuario. El nicho de la parte posterior alberga una estatua de la diosa Hathor, protectora del faraón.

La sala hipóstila mantiene el techo sujeto por seis pilastras hatóricas colocadas en dos filas.

Tras la sala se abre el vestíbulo, que da acceso al santuario, en el que se encuentra una representación de la diosa Hathor saliendo de la roca, entre dos pilares osiríacos, además de las habituales escenas de ofrendas.

Lamentablemente está prohibido realizar fotografías en el interior de ambos templos.

 

 

 

 

EGIPTO 1: El Cairo, luces y sombras:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/99-egipto-1-el-cairo

EGIPTO 2: Pirámides de Giza:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/100-egipto-2-piramides-de-giza

EGIPTO 3: El Valle de los Reyes y el Templo de Hatshepsut:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/101-egipto-3-el-valle-de-los-reyes-y-el-templo-de-hatshepsut

EGIPTO 4: Templo de Dendera:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/102-egipto-4-templo-de-dendera

EGIPTO 5: Templo de Luxor:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/270-egipto-5-templo-de-luxor

EGIPTO 6: Templo de Karnak:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/273-egipto-6-templo-de-karnak

EGIPTO 7: Templo de Medineth Habu y Colosos de Memnón:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/274-egipto-7-medinet-habu-y-colosos-de-memnon

EGIPTO 8: Cruceros por el Nilo: de Luxor a Asuán:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/275-egipto-8-cruceros-por-el-nilo-de-luxor-a-asuan

EGIPTO 10: Templo de Kom Ombo:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/278-egipto-10-templo-de-kom-ombo

EGIPTO 11: Templo de Edfú:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/283-egipto-11-templo-de-edfu

EGIPTO 12: Templo de Philae:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/284-egipto-12-templo-de-philae

EGIPTO 13. Visitando un poblado nubio:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/287-egipto-13-visitando-un-poblado-nubio

EGIPTO 14: Menfis y Saqqara:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/288-egipto-14-menfis-y-saqqara

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar