FRANCIA 6

Cavaillon, Gordes, Roussillon y Sault

 

Portada Provenza

 

Uno de los principales encantos de viajar por la Provenza estriba en perderse por carreteras poco concurridas entre campos de lavanda, castillos dispersos y pueblos escasamente renombrados.

De este modo, si en el artículo anterior glosaba los atractivos de dos ciudades provenzales de tamaño medio o pequeño, en esta ocasión hablaremos de minúsculas poblaciones que, no obstante su tamaño, guardan enormes tesoros en su interior.

 

CAVAILLON

 

A los pies de la colina de Saint Jacques, esta localidad constituye la puerta del Parque Natural de Luberon.

No se trata de una población extraordinariamente bella pero sí es un lugar agradable que cuenta con algunos rincones dignos de mención.

 

 Cavaillon calle

 

Cavaillon ermita en lo alto

 

La catedral de Notre Dame et Saint Veran, por ejemplo, data los inicios de su construcción en el siglo XII y presenta un pequeño claustro románico, amén de una torre octogonal.

 

Cavaillon catedral

 

Cavaillon patio catedral

 

El Arco Marius, del siglo I, resalta la herencia romana de Cavaillon en tanto que el Hotel-Dieu alberga un museo llamado algo exageradamente el Hermitage (aunque no haya comparación posible con la famosa pinacoteca de San Petersburgo).

 

Cavaillon arco

 

Cavaillon Hotel Dieu

 

La Sinagoga de la ciudad, del siglo XVIII, está considerada sin embargo como una de las más bellas de Europa y cuenta también con su propio Museo Judío: el Comtadin.

 

Cavaillon sinagoga

 

Cavaillon sinagoga 2

 

 

GORDES

 

Nada prepara al no iniciado para la contemplación de Gordes desde lo lejos, ya dentro del Parque Natural de Luberon.

Colgada literalmente de una ladera -no en vano forma parte de los llamados “villages perchés”-, esta población recuerda como pocas a la Toscana italiana, en lo que podría ser una mezcla entre Volterra y San Gimignano.

 

Gordes panoramica

 

Después de tomar algunas espectaculares panorámicas durante nuestra aproximación, lo más sensato al entrar en Gordes es buscar aparcamiento en la parte alta del pueblo, donde hallaremos un amplio parking descubierto en el que por 4 € tendremos estacionamiento durante todo el día.

Acomodado el vehículo, es hora de descender caminando hasta la plaza mayor, presidida por la enorme mole del Castillo renacentista cuyas almenas recuerdan a las de la citada Volterra.

 

Gordes castillo

 

Gordes castillo 2

 

Construido en el siglo XI, fue reconstruido en el XVI y presenta un excelente estado de conservación.

 

Gordes castillo 3

 

En esta misma plaza se celebra el mercado cada martes por la mañana. Un mercado que tiene un inequívoco sabor provenzal, ubicado entre casas de piedra rematadas por tejados de terracota. Algo que ha servido de inspiración a artistas tan renombrados como Marc Chagall, que fuera asiduo visitante de la villa.

 

Gordes mercado 2

 

Gordes mercado 3

 

La iglesia de Gordes -Saint Firmin- fue comenzada a construir durante el siglo XII, conserva poco de su origen románico, ya que hubo de ser reconstruida en el XVIII. Tiene ocho capillas y destaca por su carpintería y por sus puertas de hierro forjado.

 

Gordes iglesia

 

Entre las calles empedradas y de notable pendiente que adornan Gordes -considerado uno de los pueblos más bonitos no ya de la Provenza sino de toda Francia-, es posible encontrar algunos alojamientos turísticos de altísimo nivel estético y también -¿por qué negarlo? de precio elevado.

 

Gordes calle 2

 

Gordes calle

 

Merece la pena aprovechar la proximidad para visitar desde allí la Abadía de Sénanque, un monasterio cisterciense de austera belleza cuyos monjes se dedican al cultivo de la lavanda y a la producción de miel.

 

Senanque

 

Sénanque es una de las tres Abadías que todavía pueden encontrarse en la Provenza.

También resulta toda una experiencia encontrarse, camino de Roussillon, con el Château de Javon, un castillo actualmente de propiedad particular, construido en el siglo XVI y a cuya puerta podremos adquirir miel de la región.

 

Castillo Javon

 

Castillo Javon 2

 

 

ROUSSILLON

 

A sólo 10 kilómetros de Gordes y encaramada como ella en lo alto de una colina, este pintoresco pueblo sorprende por su “Sendero de los Ocres”, un paseo entre colinas llamativamente rojas, ocres y amarillas.

 

Roussillon ocres

 

Roussillon ocres 2

 

El pueblo recibe el nombre de “el Colorado Francés” y sus casas reproducen con profusión los tres colores del entorno.

Llama la atención una escalera interior que conduce desde la parte baja de Roussillon hasta su pequeño centro, donde convergen el Ayuntamiento y la reforzada parte posterior de la iglesia de Saint Michel.

 

Roussillon escalera

 

Roussillon ayuntamiento

 

Roussillon iglesia

 

Desde este punto se obtienen magníficas vistas sobre una buena parte del parque del Luberon.

 

Roussillon acantilado

 

Roussillon parque 2

 

La visita puede completarse contemplando la vistosa fachada de Saint Michel y también sumergiéndonos en las diversas tiendas de souvenirs de la localidad, en los que se alternan vinos de la región con dulces típicos y artesanías de todo tipo.

 

Roussillon fachada iglesia

 

 

SAULT

 

Si hay un lugar en la Provenza que destaca por estar rodeado de campos de lavanda, éste es precisamente Sault.

 

Lavanda

 

Para no perder la costumbre, también la población se halla sobre un promontorio rocoso, lo cual permite bonitas vistas sobre el Valle al que da nombre la población.

No son comparables a las que se obtienen desde Gordes o Roussillon ni tampoco el encanto del pueblo resulta comparable pero no hay que desdeñar las panorámicas lilas y violetas que ofrece el Mirador de Sault sobre los muchos campos de lavanda que rodean al pueblo.

 

Sault campos de lavanda

 

Éste, en cualquier caso, es susceptible de recorrerse a pie pues consta de modestas dimensiones y ofrece algún monumento interesante como la románica iglesia de Notre Dame de la Tour, del siglo XII nada menos.

 

Sault iglesia

 

Sault casa con torre

 

Desde Sault ya queda a tiro de piedra el mítico Mont Ventoux, para quienes se hayan quedado con ganas de hollar su desolada cima, barrida por fortísimos vientos.

Entre los comercios más destacados del pueblo cabe citar la Maison Boyer, maestro pastelero reconocido desde hace cuatro generaciones (1887), se pueden degustar los mejores pastelitos, macarrones, los típicos caramelos "de rayas" llamados berlingots y el mejor turrón de toda la región, compuesto de miel de lavanda.

 

 

 

 

FRANCIA 1: París - Parte I:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/174-francia-1-paris-parte-i

FRANCIA 2: París - Parte II:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/175-francia-2-paris-parte-ii

FRANCIA 3: París - Parte III:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/176-francia-3-paris-parte-iii

FRANCIA 4: Fontainebleau y Versalles:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/177-francia-4-fontainebleau-y-versalles

FRANCIA 5: Orange y Aviñón:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/333-francia-5-orange-y-avignon

FRANCIA 7: Aix-en-Provence:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/336-francia-7-aix-en-provence

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