DENIA 1

 

Entre el mar y el Montgó

 

 Portada alternativa

 

EXCELENTE UBICACIÓN

 

A pocos kilómetros del enlace con la autopista de peaje AP-7 y casi equidistante entre las capitales valenciana y alicantina, Denia también se haya comunicada con ambas a través de la N-332.

La carretera nacional resulta un tanto lenta por atravesar diversos cascos urbanos pero también presenta agradables panorámicas al viajero. Especialmente si se viaja hacia el sur, en dirección a Alicante.

Por si ello fuera poco, Denia tiene enlace directo por ferry con Ibiza. Sólo hay una compañía de que haga este servicio: Balearia, con 10 travesías a la semana. El viaje tiene una duración aproximada de tres horas y media.

Eso sí, la única estación de tren que existe en Denia está situada en el Paseo del Saladar, muy cerca del puerto, y tiene sólo una línea que une Denia con Alicante, pasando por poblaciones como Altea, Benidorm o La Vila Joiosa.

En el siglo XIX sí existía una vía de ancho normalizado que comunicaba a Denia con Gandía y posibilitaba llegar hasta Valencia en tren.

 

DE LA DIANA ROMANA A JUSTIN BIEBER

 

Aunque en los últimos tiempos la ciudad haya estado en el candelero por ser el lugar de residencia de cierta niña a la que el díscolo Justin Bieber buscaba afanosamente por internet, lo cierto es que el origen de Denia es bastante más ilustre que todo eso.

Los orígenes de esta ciudad, enclava junto al mar, presidida por un castillo y protegida por el macizo del Montgó, se remontan a la cultura ibérica.

 

Portada 1

 

En las laderas del propio Montgó se han encontrado asentamientos como la Punta de Benimaquia, que data del siglo IV a.C. o el Pico del Águila, cuyos orígenes se sitúan en el siglo posterior.

Pero la fundación de la ciudad se atribuye a los griegos, que presuntamente levantaron una pequeña colonia bautizada como Hemeroskopeion. Es éste motivo de cierta controversia pues se carece de evidencias definitivas que lo corroboren.

En cualquier caso, su privilegiado enclave en el Mediterráneo atrajo también a Roma que, una vez la hubo incorporado al Imperio, la bautizó como Dianium e impuso a sus habitantes unos tributos denominados estipendios. Un vocablo, por cierto, que ha perdurado hasta nuestros días.

Pese a los cánones soportados, la urbe prosperó notablemente en la época romana gracias a la relevancia que adquirió su puerto, empleado por los romanos tanto con fines comerciales como militares.

Tampoco los musulmanes fueron ajenos al encanto estratégico de la ciudad, puesto que se la anexionaron en el año 713 y tres siglos más tarde la transformaron en el poderoso reino taifa de Daniyya. Sus dominios abarcaban las tierras de la actual comarca de la Marina Alta, así como Alicante, parte de Murcia y las Islas Baleares.

El geógrafo de la época Al Idrisi la describió así: “Denia es una bonita villa marítima con un arrabal bien poblado. Está ceñida por fuertes murallas y estas murallas, del lado de oriente, han sido prolongadas hasta el mar con mucho arte e inteligencia. La villa está protegida por un castillo fuerte y rodeada de campos cultivados de viñedos y plantaciones de higueras. Muchos barcos acuden allí y también hay arsenales donde se construyen. De allí parten muchos navíos que van a las regiones más lejanas y de allí también sale la escuadra en tiempos de guerra. Al mediodía de la villa hay una montaña redonda desde cuya cima se ven los montes de Ibiza sobre el mar. Se llama Monte Cácón”.

De aquella época sobreviven las murallas junto al castillo, el Portal de la Vila y la torre del cuerpo de guardia.

 

Murallas 2

 

La ciudad dianense afianzó su esplendor con el período de la reconquista cristiana pues la erigieron como cabeza del marquesado de Denia.

Por desgracia, durante la Guerra de Sucesión que comenzó tras la muerte sin descendencia de Carlos II, Denia apostó por el archiduque Carlos y fue la primera en reconocerle como Rey.

La posterior derrota contra las huestes de Felipe V supuso que la ciudad fuera arrasada como represalia por los partidarios del Borbón, de infausto recuerdo también para otras importantes villas valencianas como Xàtiva.

No fue incendiada como la capital setabense pero su suerte no fue mucho mejor, ya que se destruyeron la mayor parte de sus edificios y se demolió la villa vieja, además de ver derogados los Fueros que la regían, lo que supuso su casi total despoblamiento.

El puerto será factor decisivo para explicar la recuperación económica de la ciudad a finales del siglo XVIII y el Arrabal del Mar se configurará, con la misma morfología que aún conserva, como el mejor exponente del desarrollo comercial de la ciudad.

La incorporación a la Corona en 1804 y la abolición del régimen señorial posibilitaría la aparición de una burguesía liberal que sería la artífice, a lo largo del siglo XX, de profundos cambios económicos y urbanísticos.

El comercio de la uva pasa, que también contribuyó durante el XIX a la vigorosa recuperación económica de la ciudad, sería abandonado a favor de los naranjos en el siglo posterior.

Un hecho llamativo será el importante asentamiento de alemanes durante la década de los 50 en el paraje de les Rotes, con la consecuente construcción de un importante número de chalets en esta zona.

Sin embargo, será en la década de los 60 cuando las construcciones residenciales proliferen, ocupando no sólo el litoral costero, sino también la zona interior, llegando a los pies del macizo del Montgó y urbanizando de forma anárquica e imperdonable importantes zonas del actual parque natural, con el beneplácito estatal.

 

MAR Y MONTAÑA

 

El macizo del Montgó tiene una modesta altitud de 753 metros pero su cercanía al mar (apenas unos 3 kilómetros en el punto más alejado) supone un ascenso muy abrupto y un espléndido mirador al Mediterráneo.

 

Montgo

 

Su paraje, comprendido entre las poblaciones de Denia y Xàbia (Jávea), cuenta con 2.117 hectáreas y, desde 1987, está considerado Parque Natural.

Está atravesado por la sinuosa carretera CV-736 que enlaza Denia y Xàbia y que proporciona hermosas vistas de la comarca aunque también algún que otro mareo al viajero.

Queda poco pinar en el Parque y lo que predomina en él es el matorral mediterráneo: lentiscos, coscojas, zarzaparrillas o espliego.

Refugio para muchas aves poco habituales en nuestro país, el águila perdicera, el halcón peregrino, el búho real y el cárabo europeo pueden verse entre sus verticales paredes.

La penetración del macizo en el mar conforma el Cabo de San Antonio, ya en Xàbia, en una zona también declarada reserva natural.

En cuanto a las playas de Denia, todas ellas están galardonadas con las banderas azules de los mares limpios de Europa.

 

Playa 2

 

Miden un total de 20 kilómetros, de los cuales la mayor parte se concentran al norte de Denia; alrededor de 15 kilómetros. Es el tramo denominado Les Marines, por contraposición a las del sur, que reciben el nombre conjunto de Les Rotes.

Las playas del norte de la ciudad son amplias, arenosas y diáfanas y, pese a la notable concurrencia que alcanzan durante los meses estivales, su gran anchura la libra de las agobiantes apreturas de otras playas del litoral valenciano y alicantino.

 

Playas de Denia

 

Acercándonos progresivamente a la ciudad desde el norte iremos encontrando las siguientes:

- “Les Deveses”; la más larga y, dado que es la más lejana al casco urbano, la menos masificada. Muy apta para el windsurf.

- “L’Almadrava”, que pertenece en realidad al municipio de Els Poblets, cuenta con algo de grava y permite la entrada y salida de embarcaciones.

- “La Punta dels Molins”, una enorme playa arenosa de 3 kilómetros de largo, libre de aglomeraciones.

- “Les Bovetes” suponen otros 2 kilómetros de arena en los que se puede alquilar sombrillas y hamacas.

- “Les Marines”, también con 3 kilómetros de playa arenosa. En este tramo se puede alquilar motos acuáticas y también se permite la entrada y salida de embarcaciones.

- “La Punta del Raset”, de 600 metros de larga y prácticamente ya en el municipio de Denia, por lo que presenta instalaciones adicionales como chiringuitos, pasarelas y similares.

- “Las Albaranas” es, como la anterior, una playa semiurbana de apenas 500 metros.

En realidad, dada la ausencia de barreras naturales o arquitectónicas que las separen, Les Marines constituyen una única y larguísima playa de arena que va conociendo nombres distintos en sus diferentes tramos.

Al sur de la ciudad, conformando Les Rotes, encontramos las siguientes playas, caracterizadas salvo la primera por sus calas rocosas.

 

Las Rotas 3

 

- “La Marineta Casiana” está pegada al espigón sur del puerto. Es una playa de arena de muy poca profundidad y sin apenas corriente, perfecta para ir con niños. Tiene forma de media luna y en su extremo sur, protegido por una pinada, se encuentra el Cementerio de los Ingleses.

- “El Trampolí” es donde empieza la playa de roca, cambiando radicalmente el paisaje puesto que se entra en la zona de influencia del macizo del Montgó y el cabo de San Antonio. Las aguas cristalinas y los bellos fondos marinos son una constante de aquí en adelante.

 

Las Rotas 2

 

- “La Punta Negra” cuenta con un paisaje espectacular y es ideal para el buceo aunque con el preceptivo permiso.

- “Les Arenetes” es menos abrupta y su cala de piedra es perfecta para realizar cómodos paseos. Goza de una excelente panorámica hacia el Cabo de San Antonio.

- “La Cala” es una auténtica joya natural entre pinos, matorrales y aguas transparentes, eso sí, de uso naturista.

En las Rotas, las consecuencias del boom turístico de los años sesenta se manifestaron de forma distinta a la zona de las Marinas. En esta zona, nos encontramos con un tipo de casa señorial, la “rota”, rodeada de pinares y caracterizada por tener una torre adosada. Están diseminadas a lo largo de la costa y constituían la segunda residencia de la burguesía local.

 

CASCO URBANO

 

Articulada la ciudad a partir de su próspero puerto, la elegante avenida Marqués de Campo lo conecta con la Glorieta, constituyendo el centro de Denia.

 

Marques de Campo

 

Glorieta

 

Suele permanecer cerrada al tráfico de vehículos, excepto en sus cruces con las calles perpendiculares, a fin de posibilitar el paseo y el disfrute de sus terrazas.

Debe su nombre a D. José Campo, importante personaje del S. XIX que realizó grandes mejoras en la ciudad y destaca por la presencia en ella de varios edificios de finales de dicho siglo.

En ella y en las calles adyacentes es posible encontrar las tiendas más selectas de Denia en materia de ropa o restauración.

Cerca de la glorieta se encuentran tanto el ayuntamiento como la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, un templo del siglo XVIII construido en mampostería y ladrillo.

 

Iglesia Ntra Sra Asuncion

 

Iglesia Ntra Sra 2

 

En cambio, regresando sobre nuestros pasos en busca del puerto llegaremos a la iglesia de San Antonio de Padua, del siglo XVI, que recibe su nombre por ser el lugar en el que antiguamente se alzaba el Convento de San Antonio.

 

Iglesia S Antonio 2

 

Partiendo de la Explanada Cervantes, ubicada frente al paseo del Puerto, encontramos el pintoresco Barrio Baix la Mar (bajo el mar), con sus casas bajas y sus plazas de Sant Antoni y de la Creu así como diversos rincones con encanto. En esta última llama la atención la cruz de piedra que da nombre a la plaza y el plafón devocional del siglo XVIII.

Entre ambas plazas, una curiosidad: la escultura de un Playmobil que homenajea el 50º aniversario del rodaje en Denia de la película “John Paul Jones” (1959), la primera superproducción en España de Samuel Bronston.

 

Playmobil

 

Se trató de un biopic algo tedioso sobre el fundador de la Marina estadounidense, que en España se estrenó bajo el nombre de “El capitán Jones” y que contaba con un elenco impresionante en el que se incluían nombres como los de Robert Stack, Charles Coburn, Bette Davis o Peter Cushing.

Fue dirigida por John Farrow, quien se trasladó a España con su mujer y sus siete hijos, entre ellos una adolescente Mia Farrow que fue elegida reina de las fiestas de Dénia.

A un paso de allí se encuentra el Barrio de les Roques, de origen árabe (no en vano formaba parte del antiguo Raval amurallado), con sus calles Hospital, San Francisco, San Cristóbal, Guante y Salto.

Los Arrabales, incluyendo el Marinero, conformaban junto con la Alcazaba (palacio árabe que se situaba en dicha época en la parte alta del castillo) y el Albacar (despoblado y utilizado como zona de pasto del ganado en época árabe), la estructura urbana de la ciudad, en un espacio urbano que contaba con tres recintos concéntricos amurallados.

En 1297, el rey cristiano Jaime II hizo trasladar a toda la población al interior del castillo y alrededores, en los terrenos en que en tiempo árabe se situaban la Alcazaba y el Albacar, formando lo que se conoce como “Vila Vella” (ciudad vieja), por motivos defensivos y de refuerzo de la ciudad como bastión militar.

Todavía se conservan las murallas árabes del norte del barrio de Les Roques aunque una parte de ellas han sido reconstruidas.

 

Muralla

 

Murallas panoramica

 

Por debajo del mismo, el túnel del Castillo comunica la Plaza del Consell con la Ronda de las Murallas. Su creación se remonta a los años de la Guerra Civil. Fue entre 1937 y 1938 cuando se creó el paso subterráneo para proteger a la población civil de los bombardeos de la aviación de Mussolini (“La Pava”). Una vez finalizada la guerra, se mantuvo abierto, uniendo así dos partes de la ciudad.

 

Castillo desde abajo 2

 

Tunel guerra civil

 

 

EL CASTILLO

 

Situado en la parte más alta de la ciudad, fue construido durante la época islámica (siglos XI y XII) sobre antiguas edificaciones.

Ha conocido diversas modificaciones arquitectónicas a lo largo de los siglos: en la época almohade se construyó la Torre Roja; en el siglo XV la Torre del Consell, así como los baluartes y otros sistemas defensivos renacentistas; y en los siglos XVI y XVII se procedió a la reedificación del Palacio del Gobernador.

Tras la infausta Guerra de Sucesión, la desaparición del Palacio y de la Vila Vella lo convirtió en poco más que un montón de ruinas en desuso. De hecho, hubo incluso una Real Orden en 1859 que ordenó el abandono y derribo de la fortaleza pero por fortuna no se consumó.

En 1952 pasó a ser de propiedad municipal y, desde entonces, ha conocido diversas rehabilitaciones que todavía continúan.

El castillo conserva a su alrededor las Murallas del Norte, del Oeste, del Migdia (mediodía) y del Palau del Gobernador.

Por otra parte, la vegetación que presenta el recinto amurallado se caracteriza por un buen número de pinos carrascos mientras que su fauna avícola está casi monopolizada por las gaviotas.

 

Castillo pinos

 

Gaviotas

 

La forma más sencilla de llegar el castillo consiste en tomar las escaleras que arrancan junto al Ayuntamiento en la calle Hospital y que enlazan con otro tramo de escaleras en la calle Cuesta Madre Amparo, la cual conduce directamente a la calle de San Francisco, por donde se accede.

 

Castillo puerta

 

A ambos lados del Portal de la Vila, que lo conectaba en su día a la medina árabe, encontramos la Torre Roja, una torre defensiva que data del siglo XV y la Torre del Cos de Guardia (cuerpo de guardia), construida en el siglo XII aunque remodelada en los siglos XVI y XVII para albergar a los guardias que vigilaban la entrada.

 

 

Torre desde abajo

 

 

Una vez franqueada la entrada, encontramos la Torre del Consell, del siglo XV, en la que se reunía el Consejo de la ciudad para su gestión, además de servir de refugio defensivo.

A medida que accedemos al interior del castillo, se va ascendiendo la loma a través de dos caminos: uno empedrado y otro asfaltado.

 

Castillo escalera

 

Castillo camino

 

Maravillosas vistas de la ciudad antigua se divisan a los pies del castillo, además del puerto de Denia, las infinitas playas de arena al norte y las calas, el Montgó y el Cabo de San Antonio al sur.

 

Puerto 2

 

Entre monte y playa

 

En la parte alta de la loma se encuentra la Explanada del Gobernador, escenario de los conciertos de verano del programa “Música al Castell” (música en el castillo) y de la representación de lucha que tiene lugar durante las fiestas de “Moros y cristianos”.

 

Castillo explanada

 

También allí se encuentra el restaurado Palacio del Gobernador, en el que se ubica el Museo Arqueológico. Éste se divide en cuatro salas correspondientes a las épocas ibérica, romana, musulmana y cristiana.

 

Palacio del Gobernador

 

Museo 1

 

Museo 2

 

 

La Torre del Baluard y la Torre Punta del Diamant son otras de las construcciones que todavía permanecen en pie en el recinto del castillo.

 

 Castillo torreon

 

 

 

 

 

 

DENIA 2: Gastronomia, alojamiento y rutas:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/269-denia-2

 

 

 

 

 

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