TURQUÍA 2

Costa del Egeo: Bursa, Pamukkale, Didima, Éfeso, Kusadasi, Pérgamo, Troya y Çanakkale

 

Efeso 3

 

PLANIFICANDO EL VIAJE

 

Cuando se visita Turquía, lo habitual es dividir el viaje en dos partes.

Estambul es siempre la primera y resulta innegociable (ya la describí con anterioridad, dentro de la serie de “Apuntes rápidos” y di buena cuenta de sus muchos y fascinantes encantos) pero hay que tomar una decisión respecto al tiempo restante de que se disponga y la alternativa es simple: o la Capadocia o la Costa del Egeo.

Seréis afortunados (y acabaréis realmente cansados) si conseguís integrar ambas regiones en vuestro periplo viajero pero voy a dar por hecho que os decantáis por la segunda de las opciones.

Y ello en base a dos razones principales:

• La Capadocia es una región sin duda fascinante pero adolece de cierta uniformidad mientras que la Costa del Egeo presenta un abanico paisajístico de lo más dispar y no es menos fascinante.

• Desplazarse hasta Capadocia supone realizar un vuelo interior hasta Ankara y un ulterior desplazamiento por carretera. En cambio, la Costa del Egeo es perfectamente accesible por carretera.

Dejo a la elección de cada cual la posibilidad de moverse por cuenta propia o bien delegar la organización del viaje en alguna agencia que coordine tours por la zona.

Hay que tener en cuenta, eso sí, que por las carreteras turcas (generalmente en no muy buen estado) se conduce de la forma más caótica que cabe imaginar.

En mi caso opté por contratar un tour para esta parte del viaje mientras que, para la estancia en Estambul, únicamente reservé la habitación de hotel durante una semana.

 

DE ESTAMBUL A BURSA

 

Entrando ya en materia, empezaré por contaros que el tour se inicia en Estambul, atravesando el Puente del Bósforo, que fue construido por los británicos en 1973 y une Europa con Asia (ya sabéis, a estas alturas, que la antigua Constantinopla es la única ciudad del mundo que se halla a caballo entre dos continentes).

El autobús embarcará algo después en un ferry para cubrir una hora de viaje pero el resto del mismo se realiza por carretera.

La primera parada acostumbra a ser BURSA, la cuarta ciudad de Turquía en número de habitantes y en la que destaca su célebre y visitable Mezquita Verde (Yesil Camii).

 

Bursa 1

 

Bursa 2

 

Primera capital del Imperio Otomano, lo que justifica la presencia en la ciudad de los mausoleos de dos de sus máximos dignatarios, Bursa también destaca por su importante mercado de la seda y por un Gran Bazar en el que predomina la venta de artesanías (en especial, alfombras). Cabe destacar el alto nivel de muchos de sus alojamientos hoteleros, que contrasta con la humildad de muchos de sus edificios y comercios.

 

PAMUKKALE

 

Visita obligada (o casi) resulta la de PAMUKKALE. Las célebres “montañas de algodón” (que así se traduce su nombre) son formaciones calcáreas que han dado como resultado una serie de piscinas naturales donde los visitantes pueden reconfortar sus articulaciones en las saludables aguas de sus manantiales.

Es curiosa la estampa que ofrece la montaña desde lo lejos, perfectamente confundible con una pista de esquí por el color blanco brillante de la ladera sobre la cual penden las falsas piscinas.

 

Pamukkale 1

 

Pamukkale 2

 

Como también llama poderosamente la atención contemplar, en un mismo metro cuadrado, a una mujer cubierta totalmente por un burka y a otra ataviada con un minúsculo bikini de los que dejan poco a la imaginación. Y, lo más curioso de todo, ambas mirándose mutuamente con indisimulada extrañeza.

Resulta del máximo interés la visita de HIERÁPOLIS, antigua ciudad helenística en el mismo Pamukkale, de la que se conserva un interesante Templo de Apolo.

 

Hierapolis 2

 

Cuenta también con baños romanos y con un gran teatro, además de con tres necrópolis (ciudades de los muertos).

 

Hierapolis 1

 

Resulta aconsejable visitar su interesante Museo Arqueológico, que cuenta con moderadas dimensiones y muestra muchos de los hallazgos arqueológicos de la región; desde monedas hasta vasijas pasando por estatuas, bustos y una larga variedad de objetos.

Cerca de Pamukkale hay hoteles con Spa de máxima calidad y confort, en los que podréis disfrutar de una gastronomía variada y abundante, piscinas de ensueño, baños turcos o incluso espectáculos nocturnos que incluyen la famosa "Danza del Vientre".

 

DIDIMA, ÉFESO y KUSADASI

 

Siguiendo con el periplo, nosotros decidimos acercarnos a DIDIMA, adonde se llega por una carretera en no demasiado buenas condiciones pero que rodea la costa, ofreciendo paisajes de gran belleza.

Las ruinas del Templo de Apolo están concentradas en una pequeña área, expuesta por completo al ardiente sol turco. Merece mucho la pena visitarlas; tanto como el estadio que encontraremos en el exterior del templo.

 

Didima

 

En sus inmediaciones hay merenderos en los que podréis degustar típica comida turca, incluyendo algunos pescados de la zona.

De camino hacia uno de los puntos fuertes de vuestro viaje que será Éfeso, intentarán liaros para visitar alguna fábrica de prendas de piel. En ellas es típico obsequiaros con un pase de modelos en el cual esculturales muchachas y fornidos muchachos desfilarán para vosotros, que los observaréis con una taza de té en la mano.

Mi consejo es que, si no tenéis verdadero interés en comprar nada, ni se os ocurra tocar ninguna de las prendas cuando os acompañen a la tienda. De hacerlo, os costará Dios y ayuda libraros de los trajeados vendedores que intentarán, a toda cosa, colocaros chupas de cuero por trescientos, cuatrocientos, seiscientos o los euros que se les ocurra. Calidad tienen sin duda pero no me pareció que los precios fuesen ni mucho menos baratos.

En cuanto a ÉFESO, merece mención especial aunque dejadme deciros que, en sus proximidades, se encuentra el nada desdeñable Templo de Artemisa que, pese a su deterioro, merece también la pena visitar.

Éfeso, como ya os adelantaba, es algo espectacular. La antigua colonia griega presenta algunas de las avenidas columnadas más espectaculares del planeta (en un estado de conservación significativamente mejor que el de sus equivalentes del Peloponeso) pero, sobre todo, está presidida por la impresionante fachada de su Biblioteca, magníficamente restaurada.

 

Efeso 1

 

Efeso 2

 

Efeso 4

 

Por desmesurado que pueda parecer mi comentario, esta visita justifica, por sí sola, el desplazamiento a la región.

No muy lejos de allí se encuentra la casa de la Virgen María pero no nos fue dado visitarla. Ese es el tipo de problema con el que te enfrentas cuando viajas en un tour organizado.

Lo habitual cuando se visita Éfeso es pernoctar en la cercana KUSADASI, una ciudad-balneario coqueta y elegante que se encuentra en las rutas de los transatlánticos de lujo que surcan ese lado del Mediterráneo.

Además de contar con una intensa vida nocturna hasta altas horas de la madrugada, Kusadasi cuenta con una elegante bahía, en la cual encontraréis uno de los puertos deportivos más modernos y atractivos de todo el Egeo.

 

PÉRGAMO y TROYA

 

Otro enclave espectacular lo constituye PÉRGAMO, ciudad que se hizo famosa por la producción de pergaminos cuando los egipcios dejaron de suministrarles papiros, ante la amenaza de que su biblioteca amenazara la preponderancia de la de Alejandría.

Lo más interesante que queda de la ciudad es la Acrópolis, elevada a considerable altura. Y, dentro de ella, su teatro, con capacidad para más de 10.000 espectadores y espectacularmente tendido sobre una pronunciadísima pendiente.

 

Pergamo

 

Entre sus principales pérdidas, cabe destacar la del Altar de Zeus. Las explicaciones “oficiales” que leeréis por ahí indican que se entregó a Alemania como homenaje a los excavadores teutones que tanto contribuyeron a los hallazgos arqueológicos turcos. Sin embargo, por lo que nos hicieron saber los guías del lugar, el Altar se cedió al gobierno alemán a cambio de que éste construyera el tendido de ferrocarril a lo largo de Turquía.

Esta excepcional pieza puede contemplarse actualmente, en todo su esplendor, en el Museo de Pérgamo, en Berlín.

 

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/207-alemania-3-berlin-parte-iii

 

En cuanto a TROYA, son más las glorias de su Historia que la realidad que puede apreciarse actualmente.

Hasta diez fases de ocupación, distribuidas en siete estratos, se han descubierto en la zona pero, aparte de algunos fragmentos muy dispersos y en precario estado de conservación, es poco lo que puede apreciarse de forma directa, incluso apelando a la imaginación.

 

Troya 1

 

Troya 2

 

A modo de homenaje, se ha ubicado un caballo de madera, al que se puede acceder a través de una puerta habilitada junto a las patas del animal. Luego, a la altura del lomo, se han practicado un par de ventanas desde las que pueden verse las ruinas con algo de perspectiva.

La ciudad moderna que ocupa el lugar de Troya es la cercana ÇANAKKALE, en cuyo paseo marítimo (más populista y menos glamuroso que el de Kusadasi) menudean los tenderetes.

Entre ellos se erige la figura de un segundo caballo, donado en esta ocasión por la productora estadounidense responsable del rodaje de “Troya”, la célebre y no demasiado lograda película protagonizada por Brad Pitt y que, en realidad, se rodó principalmente en Malta.

 

Canakkale

 

Existen, obviamente, más lugares visitables en la zona del Egeo como Izmir o, sobre todo la muy turística Bodrum pero no puedo hablaros de ellos con conocimiento de causa porque no formaron parte de mi itinerario.

También es posible descender hasta la costa turca del Mediterráneo pero, para ello, deberíais disponer de más tiempos o bien hacerlo en una segunda (o posterior) visita a Turquía.

  

 

TURQUÍA 1: Estambul:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/37-turquia-1-estambul

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