ITALIA 2

Venecia y Florencia

 

Venecia   otra del Gran Canal

 

VENECIA

 

            A unos 150 Km. De Bolonia en dirección nordeste se encuentra la hermosa y decadente Venecia, a la que se accede a través de un largo puente de varios carriles por sentido.

            Hay que abandonar el coche nada más entrar en el Piazzale de Roma, junto a la estación de autobuses, ya que los turismos no pueden penetrar en el entramado de calles acanaladas que conforman el casco de la ciudad.

            Llegados a este punto sí lamentaréis no haber llegado en avión, tren, autobús o incluso en barco porque los precios de los parkings son sencillamente escandalosos: por una estancia de poco más de cuatro horas te cobran 30 ó 35 euros sin pestañear.

            Callejeando desde allí, uno se va sumergiendo en la atmósfera medieval de la ciudad y no hace falta un prodigio de imaginación para retrotraerse unos cuantos siglos.

 

Venecia canales

 

            La mágica sensación no desaparece ni por la acción combinada de la multitud de turistas que recorren la ciudad en auténticas manadas ni por la enorme profusión de comercios, entre los que puede adquirirse desde máscaras de carnaval a helados, muebles, juguetes, bombones, disfraces, lámparas y hasta Ferraris.

            Tras pasar frente a la Casa di Goldoni, del siglo XV, andando sin prisa mientras uno se cruza con alguna góndola que atraviesa bajo un puente o se extasia ante un llamativo escaparate, se acaba llegando al impresionante Gran Canal, este sí repleto de todo tipo de embarcaciones: desde góndolas a vaporettos (los “autobuses” locales).

 

Venecia   Gran Canal

 

            Sobre el Gran Canal se encuentra el elegante y grandioso Ponte di Rialto, que habremos de cruzar para seguir en dirección a la Piazza San Marco.

 

Venecia   puente de Rialto

 

            El puente está siempre abarrotado de gente pero aun así no cuesta demasiado esfuerzo hacerse un hueco para disfrutar del panorama. Tampoco sobre él falta el comercio, por cierto, ya que son muchas las tiendas que alberga.

            Llegados a la Plaza de San Marco, podéis llevaros la desagradable sorpresa de encontrar la Basílica semicubierta a causa de las obras. Tal cual me aconteció en octubre de 2013 aunque, por fortuna, ya había tenido ocasión de contemplarla en todo su esplendor en dos ocasiones anteriores.

 

Venecia   campanile

 

            Resulta más que conveniente, en cualquier caso, pagar los 7'5 euros que dan derecho a subir en ascensor hasta lo alto del esbelto Campanile. Desde allí se obtienen unas vistas incomprarbles tanto de la ciudad como de la Laguna de Venecia, con sus preciosas islas como la Giudecca, el Lido o la pequeña San Giorgio.

 

Venecia isla de San Giorgio

 

            Al bajar, uno puede penetrar -previo pago y guardando la preceptiva cola- en la propia Basílica -cuya Torre del Reloj hay que ver en el momento en que da las horas- y en el Palacio Ducal.

 

Venecia   reloj

 

            Incluso, si se es amante de las emociones fuertes, puede uno sentarse en una de las terrazas de la Piazza San Marco y esperar a que le atraquen legalmente.

            Recientemente apareció en la prensa española la denuncia de un paisano al que le habían cobrado 60 euros por cuatro cafés en una de dichas terrazas.

            Dado que suelo observar la prudente costumbre de no sentarme nunca en un restaurante o cafetería que no exhiba públicamente sus precios, me abstuve de correr semejante riesgo pero si sobra el dinero, que no es mi caso, ¡adelante con los faroles!

            Después de fotografiar el Puente de los Suspiros y echar un vistazo a los muchos tenderetes que se alzan junto a la laguna, no es mala idea coger un vaporetto para visitar las islas, entre las cuales destacan:

- EL LIDO.- Más tranquila que la ciudad, destaca por su famoso Casino y por ser la sede del Festival de Cine de Venecia. En ella sí circulan coches y autobuses.

- LA GIUDECCA.- Se cree que toma su nombre de su población originariamente judía aunque ahora es una tranquila zona residencial.

- MURANO.- La más visitada, sobre todo por sus artesanías de vidrio.

- BURANO.- Destaca por su Museo del Encaje y, sobre todo, por sus coloridas casitas.

- TORCELLO.- La más antigua. El Trono de Atila y la Basílica de Santa María Asunta son sus monumentos más visitados.

                       Tras desembarcar y antes de regresar al coche por un camino que, por mucho que os empeñéis, nunca será el mismo por el que vinisteis (lo que me recuerda aconsejaros que, si veis algo que os guste, lo compréis de inmediato y no lo dejéis para después o no seréis capaces de encontrar la tienda de nuevo) podéis echar un vistazo al moderno Puente de Calatrava, que personalmente me gustó bastante, muy bien integrado en el contexto.

 

Venecia   Puente de Calatrava

 

 

FLORENCIA

 

                       Tan indispensable como la anterior es la visita a Florencia, ciudad que disputa a Roma y a la propia Venecia el privilegio de ser considerada como la más bella de Italia. Algo siempre sujeto a la subjetividad, por supuesto.

                       Cuna de los poderosos Médici y capital de la Toscana por derecho propio, son muchas las cosas que hay que ver y que hacer en ella.

                       La impresionante Catedral de Santa Maria del Fiore, por ejemplo, exige ser uno de los puntos de referencia. Su interior y las vistas de la ciudad desde su campanario son de una espectacularidad arrebatadora.

                       Aunque tampoco pasa nada si optáis por disfrutar de similares panorámicas desde lo alto del Campanile de Giotto.

 

Florencia catedral y Campanile

 

                       También hay que detenerse frente a las incomparables puertas del octogonal Baptisterio de San Juan (con sus bellísimas “Puertas del Paraíso”, de Lorenzo Ghiberti) y penetrar en su recinto, adornado con paneles de mármol blanco y un mosaico en la bóveda que muestra a los cuatro Evangelistas.

 

Florencia   puertas Baptisterio

 

                       Dando una agradable paseo llegaremos hasta la cercana Piazza della Signoria donde se acumulan los puntos de interés:

El Palazzo Vecchio.- Palacio de los Médicis y ahora sede del Gobierno local.

 

Florencia Palazzo Vecchio

 

El David de Miguel Ángel, que se erige frente a la fachada principal aunque se trate de una réplica (el original está en la cercana Galería de la Academia, Via Ricasoli, 60, cerca del Convento de San Marcos).

 

Florencia David

 

En las inmediaciones también se puede admirar una gran escultura de Neptuno (“Il Biancone”, que podríamos traducir como “El Blancazo”, a causa de su tamaño y color) a cargo de Gianbologna.

Completando la monumentalidad de las estatuas de la plaza se halla también una ecuestre que representa a Cosme I de Médici.

Junto al Palazzo se encuentra la Logia del Lanzi, con su réplica del “Rapto de las sabinas” de Giambologna (el original, como en el caso del “David”, en la Galería de la Academia).

 

Florencia Loggia

 

Y, entre el Palazzo y la Logia se abre la Galería degli Uffizi, de la que aconsejo pasear por su patio rectangular y disfrutar de su mirador sobre el río Arno.

              Precisamente sobre éste cruza el célebre Ponte Vecchio (“Puente Viejo”), repleto de lujosas joyerías.

 

Florencia Ponte Vecchio 2

 

Florencia joyerias del Puente

 

               A propósito, si os acercáis a la Basílica della Santa Croce para rendir honores en su panteón a Miguel Angel Buonarotti, Galileo Galilei, Maquiavelo o Dante, sabed que este último no reposa allí.

 

Florencia Basilica Santa Croce

 

               Desterrado de su Florencia natal, el poeta se exilió en Rávena. Después de su muerte, Florencia pidio a esta última la entrega de los restos pero los ravenenses, con buen criterio, respondieron que si no lo habían querido cuando estaba vivo tampoco lo tendrían muerto.

                 Aconsejo calurosamente que os deis una vuelta por la Logia del Mercado de la Paja. Ello os dará ocasión de adquirir bonitos pañuelos de seda y de fotografiaros, si el frikismo os da para tanto, junto a “Il Porcellino”, una fuente con forma de jabalí. Si no os apetece, tened la seguridad de que habrá muchos otros que ocupen vuestro lugar pues suele estar muy concurrido.

 

Florencia Il Porcellino

 

                 Cruzando al otro lado del Arno por el ya citado Ponte Vecchio, llegaremos hasta el imponente Palacio Pitti.

 

Florencia   Palazzo Pitti

 

                 Y, si volvéis sobre vuestros pasos y buscáis junto a esa misma orilla del río las indicaciones que señalan el Piazzale Michelangelo, atravesaréis un arco y subiréis unas empinadas escaleras que os llevarán hasta una amplísima y desierta plaza (en ella no hay casas ni construcciones de ningún tipo) presidida por otra réplica del David de Miguel Ángel.

                 Desde allí se obtienen las mejores vistas panorámicas de toda la ciudad. Es el punto desde el que los fotógrafos profesionales han sacado tradicionalmente sus mejores instantáneas de Florencia (aparte de las aéreas, claro) y los autobuses no dejan de descargar turistas allí. Aun así, el espacio es tan amplio que no suele resultar agobiante.

 

Florencia desde Piazzale 1

 

Florencia desde Piazzale 2

 

             Tras las fotos de rigor veréis que, junto a la plaza, hay una iglesia. No os dejéis engañar: la que debéis visitar está más arriba.

                  De modo que seguid la carretera por el arcén en sentido ascendente y, apenas unos doscientos o trescientos metros después (no se ve desde el Piazzale a causa de la curva que describe el camino), llegaréis a la iglesia de San Miniato al Monte, un templo románico del siglo XI que no deberíais perderos aunque sólo fuese por su excepcional ubicación, su fachada de mármol y las vistas que ofrece desde la parte superior de las escaleras (que se elevan sobre su pequeño cementerio).

 

Florencia San Miniato al Monte

 

Florencia San Miniato interior

 

Florencia desde San Miniato

 

                   Un par de consejos finales:

- Al igual que en Venecia, los precios del aparcamiento en los megacutres parkings del centro de Florencia tienen un precio criminal -unos 30 euros a partir de dos horas- pero aquí la solución es más sencilla. No intentéis acercaros tanto al centro con el coche y dejadlo dentro de uno de los parkings subterráneos modernos y con precios absolutamente normales que hay en las zonas menos céntricas. Por ejemplo, el “Firenze Parcheggi Spa”, de la Piazza Cesare Beccaria, junto al Viale della Giovine Italia.

- Si vais en coche a Florencia, además del consejo anterior debéis tener en cuenta esta advertencia: hay varias calles en el caso antiguo presididas por una señal que anuncia en italiano “Tráfico restringido”. No importa la vuelta que tengáis que dar; bajo ningún concepto debéis adentraros en ellas o, de lo contrario, varios meses después recibiréis un cargo en vuestra tarjeta de crédito con la preceptiva multa. Y os aseguro que llegan. Aparte de que la compañía de alquiler de coches os pondrá su propia multa de 40 euros en forma de “gastos de gestión”.

   

 

 

ITALIA 1: Bolonia, Cinque Terre y Pisa:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/90-italia-1-bolonia-cinque-terre-pisa

ITALIA 3: Rávena, Siena, San Gimignano y Volterra:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/96-italia-3-ravena-siena-san-gimignano-y-volterra 

ITALIA 4: Roma - Parte I:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/97-italia-4-roma-parte-i

ITALIA 5: Roma - Parte II:

http://rincondesinuhe.com/homepage-2/98-italia-5-roma-parte-ii

 

 

  

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