CORAZÓN TRUENO

 

Asesinato en la reserva india

 

 

Corazon Trueno protas

 

 

 

UN CONTEXTO POCO TRILLADO

 

A menudo me quejo de la reiteración sistemática y machacona de escenarios con que nos “deleitan” los guionistas estadounidenses.

Acontecimientos como la Guerra de Secesión, la Guerra de Vietnam o el asesinato de JFK se repiten hasta la saciedad y exteriores ubicados en las calles de Nueva York (por fascinantes que sean), las llanuras de Texas y Montana, las mansiones de Los Angeles o las aulas, cárceles y departamentos policiales estadounidenses vuelven una y otra vez a las pantallas sin que los escritores parezcan ser capaces de salir del bucle en el que se han metido ellos mismos.

Pues bien, esta película, que no debe confundirse por su título con “Días de trueno”, un bodriete ambientado en el mundo de las carreras automovilísticas con Tom Cruise y su entonces esposa Nicole Kidman como protagonistas, destaca precisamente por lo contrario.

Los indios, a los que si queremos ser políticamente correctos deberíamos denominar “nativos norteamericanos”, constituyen un subgénero “requetevisto” dentro del western pero suelen aparecer o bien en pleno apogeo de sus fechorías (casi siempre les toca ser “los malos”) o bien en el ocaso de su gloria, con producciones crepusculares tipo “Bailando con lobos”.

Algunos films (no demasiados) intentan devolver a los indios parte de la dignidad que les fue arrebatada con mayor o menor vileza por el hombre blanco (por desgracia, la Historia la escriben quienes ganan las guerras, con lo que parece que el oprobio para los vencidos resulta ser doble o incluso triple).

Entre ellas podríamos mencionar, junto a la citada “Bailando con lobos”, algún título legendario como “Soldado azul” que, bajo la sensualidad algo turbia del cartel que la anunciaba, escondía un documento inolvidable sobre el exterminio del pueblo cheyenne.

Sin embargo, lo que ya resulta más exótico es que el cine nos muestre la realidad actual de los descendientes de aquellos guerreros que se desangraron defendiendo la tierra que les pertenecía, sus llanuras, sus bisontes, sus familias y su misma forma de vida.

Y dicha realidad pasa por su confinamiento en las reservas, de las que no sabemos demasiado. En especial quienes no han visitado personalmente los Estados Unidos o incluso Canadá, donde también existen algunas.

Aparte de “Corazón trueno” apenas se ha visto algún episodio televisivo ubicado en las reservas. Por ejemplo, en la primera temporada de “Expediente X” se incluyó un capítulo titulado “Shapes”, en el que se especulaba acerca de la transmutación de algunos indios en lobos.

Por cierto, que el hecho de que las fuerzas del orden desplazadas a la reserva en dicho capítulo fueran los agentes especiales del FBI Mulder y Scully y que en “Corazón trueno” sean los también agentes de la Oficina Federal de Investigación Ray Levoi y Frank Coutelle no es ninguna casualidad, como explicaré más adelante.

 

CORAZÓN TRUENO, EL FILM

 

Raymond Levoi es un joven agente del FBI bastante bien considerado. Tras dos años en la calle y otros tres de incógnito, es llamado para llevar a cabo una misión especial.

 

Corazon Trueno Val Kilmer

 

Lo que él ignora es que dicha misión guarda relación con sus genes, ya que de su variado árbol genealógico, en el que se mezcla la sangre lituana con la escocesa, la irlandesa o la francesa, a la Oficina Federal de Investigación le interesa en este caso su parte de sangre india. Concretamente, sioux.

Dado que en cierta reserva india de Dakota del Sur ha tenido lugar un asesinato, la idea del FBI es enviar “un agente federal indio norteamericano” como representante de dicha etnia nativa, lo que podría servir para aliviar las tensiones.

El lugar es un polvorín debido a la presencia de un grupo militante denominado MDA, Movimiento Pro Derechos de los Aborígenes, cuyos métodos son extremadamente violentos.

Aunque en principio el encargo le resulta incómodo, el hecho de saber que estará a las órdenes del legendario Frank Coutelle le hace aceptarlo de mejor grado.

El propio Coutelle le recibe sin demasiado calor a su llegada al aeropuerto y, de inmediato, se traslada en su compañía hasta la reserva en la que tuvieron lugar los hechos.

Dejando atrás las cochambrosas viviendas, los agentes llegan hasta el lugar donde se encontró el cuerpo de Leo Alce Veloz.

Nacido y criado en la propia reserva, Leo era soltero y también miembro del Consejo Tribal.

En las inmediaciones del lugar en el que apareció su cadáver, los agentes encuentran un águila dentro de un círculo: el símbolo del MDA.

Minutos después ambos escuchan un motor, por lo que se esconden hasta ver aparecer a un indio con sombrero y gafas oscuras que llega a lomos de una vieja motocicleta.

Coutelle le da el alto y Ray se extralimita, reduciendo al hombre con suma violencia. De inmediato y de forma un tanto precipitada, le toman como sospechoso del asesinato.

- ¿Has venido a borrar tus huellas?

Sin embargo, poco después comprueban que el recién llegado, que responde al muy indio nombre de Walter Caballo Cuervo es, en realidad, un policía tribal cuya única intención era recoger el cuerpo de la víctima para ofrecerle el ceremonial funerario que marcan sus costumbres.

Poco después, los agentes del FBI son interceptados por una patrulla de carretera que, a las órdenes del agresivo Jack Milton, resulta ser un grupo de “Rangers tribales, auxiliares de seguridad, contratados para expulsar a los llamados guerreros del MDA”.

 

Corazon Trueno FBI

 

Según expone Coutelle la situación, el MDA está en las últimas y la mayoría de sus líderes en la cárcel o muertos, por lo que sólo quedan dos extremistas clave sobre los cuales recaen las sospechas: Maggie Águila Oso –la maestra local, proclive a las protestas y partidaria de la violencia- y Jimmy Mira Dos Veces, el auténtico líder nacional.

 

UNA INQUIETANTE VISIÓN DEL MUNDO INDIO RESIDUAL

 

A pesar de lo divertidas que resultan algunas escenas –casi todas aquellas en las que interviene el avispado y agudo Caballo Cuervo o las que protagoniza el anciano jefe Samuel Reaches-, el clima que preside el film es decididamente pesimista y desesperanzado aunque se cierre de forma un tanto convencional.

 

Corazon Trueno Caballo Cuervo 2

 

Para que no quede duda, antes de que dé inicio el film aparece un mensaje según el cual “Esta historia ha sido inspirada en acontecimientos reales que tuvieron lugar en varias reservas indias norteamericanas en la década de los setenta”.

Ya en la primera escena, en la que observamos a un hombre que corre para salvar su vida hasta que es cruelmente abatido, el desierto aparece como contexto físico pero también como metáfora del paisaje moral que predomina en la región.

Luego, con la llegada de Ray en compañía de su anfitrión a la cochambre que preside la reserva, la miseria material vendrá a constatar el escaso valor que allí tiene la vida humana. En especial si ésta pertenece a un indio.

El mensaje subyacente (el que preconiza el propio Coutelle) parece ser la relativa importancia de que los indios se maten entre sí, siempre y cuando no se lleven por delante a honrados padres de familia blancos o a agentes federales.

Mientras Levoi se escandaliza al comprobar las nefastas condiciones de vida que deben soportar los habitantes de la reserva –basuras, coches desguazados, bisontes de madera sobre el techo de cantinas destartaladas, escasa limpieza y salubridad-, Coutelle le alecciona dogmáticamente:

-Mire esto: el tercer mundo incrustado en el corazón de NorteaméricaEs difícil de creer, ¿eh? Antes todo era de ellos, de aquí a Canadá. Esto es todo lo que les han dejado.

Enfrente aparece un personaje que no se siente nada cómodo con la pequeña porción de sangre india que corre por sus venas –su padre era mestizo-, debido sobre todo al alcoholismo que acabó con su fallecido progenitor y que supuso su adopción por parte de un coronel del ejército estadounidense.

Esto es algo que conoceremos desde el principio del film, de modo que no estoy desvelando ningún secreto.

- He estado mirando su árbol genealógico -le indica el superior que lo llama a Washington-. Menuda mezcla: lituanos, escoceses e irlandeses, franceses e indios norteamericanos. Indios sioux, ¿no?

- Yono lo sé, responde el aludido, con gran azoramiento.

- Su verdadero padre era mestizo, ¿no es cierto?

- No conocí a mi padre, señor. Murió siendo yo pequeño.

- Cuando usted tenía siete años –le corta su superior, dando a entender que no acepta sus evasivas.

Poco después, tras el incidente en el que conocen a Caballo Cuervo, Coutelle menosprecia a los indios tradicionalistas, espiando la reacción de Levoi:

- Quieren derrocar al Consejo de la Reserva y reinstaurar el viejo sistema de jefes. Y después reclamar las Américas de arriba abajo, desde Alaska hasta Argentina o una chorrada así.

- Si quieren servir para algo, primero tendrían que limpiar la basura que tienen delante de sus casas –se intenta desmarcar una vez más el agente, mostrando cierto desdén.

- Son su pueblo, ¿no? –le pregunta con malicia Coutelle.

- Ellos no son mi pueblo.

- Vale pero no se exceda intentando demostrarlo. Creí que iba a cargarse al viejo Caballo Cuervo.

Lo cierto es que el film resulta tan interesante por la historia que cuenta -no deja de ser un thriller en el que dos agentes intentan averiguar la identidad de un asesino, siendo ayudados por unos y entorpecidos en su labor por otros- como por el contexto en el que ésta se ubica.

Un contexto, como queda dicho, poco usual, interesante por sí mismo, exótico y hasta sorprendente, por muchas licencias que se tomara el guionista a la hora de plasmarlo.

 

UNA AUTÉNTICA GUERRA CIVIL

 

El escenario que se encuentra Levoi –y que ya es sobradamente conocido por Coutelle- muestra una auténtica guerra civil en el interior de la reserva. Los bandos enfrentados se definen, a grandes rasgos, del modo siguiente:

- Los indios gubernamentales.- Aceptan las normas impuestas por el Gobierno Federal estadounidense, incluyendo sus precarias condiciones de vida en la reserva, e intentan sacar lo que pueden de él (dinero, armas y, en suma, poder). Para apoyar su causa recurren a la contratación de otros indios que hacen las veces de guardias de seguridad, constituyendo una auténtica milicia con la aquiescencia de las autoridades.

- Los indios tradicionalistas.- Aspiran a volver a vivir en tipis y a cazar bisontes como antaño, para lo cual pretenden derrocar al Consejo de la Reserva y reestablecer el sistema según el cual los jefes de las diferentes tribus constituían el órgano dirigente por el que se regían todas ellas.

En realidad, el MDA del film está inspirado en el A.I.M., el Movimiento Indio Americano que en los años sesenta y setenta luchó por los derechos de los indios aunque realmente guardaban escasa relación con los tradicionalistas del film.

Al parecer se trató de un movimiento urbano, nacido en las grandes ciudades, que dio lugar al principal acontecimiento de la historia contemporánea india: el levantamiento de Wounded Knee de 1973.

Dicho levantamiento fracasó, los líderes del Movimiento fueron encarcelados, la mayor parte de los lakota y otras tribus los menospreciaron... pero la prensa se hizo eco del acontecimiento, tergiversando en cierto modo las circunstancias del suceso y, paradójicamente, dicha intervención acabó teniendo un efecto positivo.

Hasta el punto de que hoy en día, se considera el Wounded Knee del 73 como el inicio del nuevo despertar de los indios.

Del A.I.M. queda poco, su lider más importante -Russell Means- participó como actor en varías películas (entre ellas, “El último mohicano”, junto a Daniel Day Lewis y Madeleine Stowe) y el Movimiento carece de peso político en las reservas actuales.

 

UNOS DIÁLOGOS DIVERTIDOS

 

Entre tensiones latentes que acaban explotando, cobardes asesinatos consentidos por quienes deberían evitarlos y abusos sin fin, el guión se permite algunos momentos de relajación.

Y lo hace con tanto acierto que, efectivamente, logra arrancarnos alguna que otra sonrisa.

Es el caso de la escena en que Levoi y Coutelle reducen violentamente a Caballo Cuervo antes de descubrir que se trata de un policía tribal.

- Deben haberse equivocado de salida, ¿no? ¿Están buscando el Fuerte Álamo?, pregunta el agente indio con singular buen humor pese al maltrato que está recibiendo por parte de Ray.

 

Corazon Trueno Caballo Cuervo

 

Una vez identificado como policía y cuando Caballo Cuervo les comunica su intención de llevarse el cuerpo de la víctima para que recibe su ceremonia antes del “viaje”, Coutelle le responde con acritud:

- Escuche, “Pata de Caballo”, el único viaje que Leo va a hacer será hasta el médico forense en Rapid City. Y, por si no lo sabía, agente, la violación de la Ley…

- De la Ley de Peritos Mayores en una reserva india –le interrumpe Caballo Cuervo- es jurisdicción de la Oficina Federal de “Intimidación”, eso lo sé.

Con todo, mi preferida es la escena en que Caballo Cuervo simula no darse cuenta de que Ray se está acercando y, cuando ya lo tiene a una distancia desde la que éste puede oírle, le espeta:

- Raymond Levoi, Pequeña Salchicha, Oficina Federal de Interpretación, me has seguido como un auténtico indio de ciudad.

 

LOS PERSONAJES

 

Destacaremos a aquéllos cuya relevancia en la trama corre pareja con su propio peso específico como personajes. A saber:

- Ray Levoi.- Le vemos al principio del film, joven, con su corto cabello bien peinado, con sus flamantes Rayban y al volante de un deportivo rojo descapotable por las avenidas de Washington. Luego asistimos a su mayúscula decepción cuando, después de recibir saludos para su padre adoptivo (“el coronel”), es informado de que se le envía a una misión en una reserva india y precisamente a causa de unos lazos sanguíneos que él preferiría ignorar. Su choque será tremendo cuando aterrice en medio de unas gentes que le miran con evidente desconfianza (no tiene aspecto de indio, no se comporta como uno de ellos y hasta ignora su idioma y sus tradiciones) y que constituyen un mundo cerrado del que jamás había oído hablar. Entonces será el turno para que Ray se pregunte a sí mismo quién es, de dónde viene y en qué cree.

- Frank Coutelle.- Se trata de un agente tan legendario como conflictivo y pronto averiguaremos la razón. Oportunista y bien integrado en las circunstancias que le ha tocado vivir, Coutelle contemporiza con quienes ostentan el poder y dista de ser el héroe que Levoi esperaba. Lo que habrá de determinar es si al menos está a la altura de lo que su placa demanda.

- Walter Caballo Cuervo.- Personifica a la perfección el humor del que se comenta que siempre han hecho gala los indios y del que muy poco se habla en las películas. Socarrón y divertido, su aguda inteligencia dejará en evidencia a los agentes del FBI que, con sus aires de superioridad, vienen presuntamente a poner orden en la reserva. La relación que establece con Ray, y que se inicia de forma tan poco ortodoxa con los malos modos del agente federal, no es óbice para que el policía indio, nada rencoroso, le eche alguna que otra mano… aunque también se ría considerablemente a su costa en connivencia con el jefe Samuel Reaches.

- Samuel Reaches.- Presentado por Caballo Cuervo como “poderoso hombre medicina” (es decir, hechicero), en realidad es un antiguo jefe lakota cuyo humor resulta tan desenfadado como el de su amigo pese a su menor locuacidad. Sus maniobras para presionar a Levoi y que éste se sienta obligado a participar de sus “trueques” constituyen algunos de los momentos más divertidos del film. También resulta chocante verlo disfrutar con las aventuras de “Mr. Magoo” en la televisión, a la vez que nos conmueven algunos de sus muy humanos gestos.

- Maggie Águila Oso.- Maestra e intelectual militante, arrastra una falsa leyenda de persona proclive a la violencia, cuando lo cierto es que se opone sistemáticamente a la misma. A pesar de ello, se trata de una mujer fuerte con no menos fuertes convicciones y constituye el alma del MDA. Por debajo de su dureza, Maggie arrastra experiencias terribles y un alma noble y generosa que está lejos de garantizarle una vida fácil.

 

Corazon Trueno activista

 

 

DIRECTOR, GUIONISTA, PRODUCTORES Y COMPOSITOR

 

Sorprende un tanto averiguar que Michael Aped, el realizador del film, es en realidad… ¡¡¡inglés!!!.

Este director sexagenario es responsable de una carrera larga y más bien poco encasillable.

Entre sus títulos (muchos de ellos series de televisión) destacan desde el thriller “Gorky Park” (con William Hurt y Lee Marvin) hasta la reciente “Las crónicas de Narnia: la travesía del viajero del alba” (tercera entrega de la saga), pasando por “La máscara y la piel” (drama bélico co-protagonizado por Glenda Jackson y Oliver Reed), “Gorilas en la niebla” (el biopic ecologista protagonizado por Sigourney Weaver en el que ésta encarna a la bióloga Dian Fossey), el drama “Acción judicial” (que enfrentaba ante el estrado a Gene Hackman y Mary Elizabeth Mastrantonio como padre e hija) o el interesante thriller “Al cruzar el límite” (con Hugh Grant y de nuevo Gene Hackman).

El guión de “Corazón Trueno”, original por cierto aunque inspirado en hechos reales, corre a cargo de John Fusco, responsable también de los argumentos de “Arma joven”, “Spirit: el corcel indomable”, “Océanos de fuego” (protagonizada por Viggo Mortensen) y “El reino prohibido”, entre otras.

La producción es cosa del propio Fusco, de Jane Rosenthal y del mismísimo Robert De Niro mientras que la música corre a cargo del siempre competente compositor James Horner, autor de más de un centenar de bandas sonoras (aunque al pensar en él siempre acudan a mi memoria las fanfarrias de "El nombre de la rosa").

 

LOS ACTORES

 

Como no podía ser de otro modo, los intérpretes más conocidos dan vida a los personajes más significativos de la trama, siendo estos tres los que personalmente destacaría:

- Val Kilmer.- El californiano, que no atraviesa en la actualidad su mejor momento físico ni financiero, tenía por aquel entonces (hablamos de 1992) treinta y tres años bien llevados y tras su debut ante las cámaras de ocho antes con la hilarante, divertida y absurda “Top secret” había encadenado importantes éxitos con “Escuela de genios”, “Top gun” (junto a Tom Cruise y Kelly McGillis), “Willow” y “The Doors”. Joven, bien parecido y con un talento por explotar (que luego resultó no ser tanto, al menos para un servidor), se encontraba en la cresta de la ola y su presencia acaparaba buena parte del interés del film.

- Sam Shepard.- Este correoso actor estadounidense, que ya había intervenido en títulos como “Días del cielo”, “Elegidos para la gloria” o 'Magnolias de acero” y que luego intervendría en otros como “El informe Pelícano", “Mientras nieva sobre los cedros”, “El juramento”, “Operación Swordish”, “Black Hawk derribado” o “El diario de Noa” compone con notable acierto un descreído agente Coutelle. Dosificando sarcasmos con discursos paternalistas, su ambiguo personaje saca provecho de los notables recursos de Shepard, sobrio pero tremendamente efectivo y no sólo en este trabajo.

 

Corazon Trueno Val y su colega

 

- Graham Greene.- Sin ningún género de dudas, el más famoso actor indio de la Historia del cine. Greene (cuyo nombre se debe a la admiración de sus padres por el homónimo escritor británico) es un Oneida nacido en la reserva “Seis Naciones” en Ontario, Canadá. Aunque llevaba toda una década viviendo de pequeños papeles en el mundo de la televisión y había protagonizado un par de films dirigidos por realizadores amerindios, el espaldarazo le vino de la mano de la ya citada “Bailando con lobos” junto a Kevin Costner y que le valió al bueno de Graham una nominación para el Oscar. Después de eso siguió trabajando preferentemente en series televisivas aunque alternándolo con apariciones en films como “Maverick”, “Jungla de cristal: la venganza”, “Búho gris” (junto a Pierce Brosnam), “La milla verde” o “Luna nueva” (la segunda entrega de la saga “Crepúsculo”). En “Corazón trueno”' se dedica a robarle sistemáticamente las escenas a Val Kilmer, beneficiándose tanto de sus brillantes diálogos como de su destacable presencia en pantalla.

 

Corazon Trueno accion

 

También realiza un trabajo más que notable en el film el prolijo Fred Ward (“Fuga de Alcatraz”, “Elegidos para la gloria” -junto al propio Shepard-, “Más allá del valor”, “Remo, desarmado y peligroso”, “Henry & June”, “El juego de Hollywood”, “Reacción en cadena”) pero su papel es realmente episódico.

 

LA EXTINCIÓN CASI TOTAL DE UNA CULTURA

 

Resulta muy interesante sumergirse en la Historia de los Estados Unidos cuando ésta se aborda desde un punto de vista científico y antropológico, lejos de los clichés a los que estamos acostumbrados.

Así, por ejemplo, podemos descubrir con cierta sorpresa que la llegada del hombre blanco a Norteamérica no fue demasiado traumática en un primer momento y fueron, en cambio, las enfermedades que los recién llegados llevaban consigo las que causaron la mayor mortandad entre los nativos.

A pesar de lo que nos ha mostrado tradicionalmente el cine, la caballería estadounidense sólo actuó a gran escala cuando los últimos en resistir estaban ya pensando en la forma de adaptarse al nuevo mundo que llegaba de forma inexorable.

Desde un punto de vista militar, la estrategia más eficaz del gobierno de los Estados Unidos fue matar bisontes. De este modo, la tribu que no enfermaba se moría de hambre.

De hecho, la mayor parte de las batallas las ganaron las diferentes tribus indias, ya que esas sociedades guerreras eran militarmente superiores a una caballería plagada de reclutas que en muchos casos ni siquiera hablaban inglés.

En 1876 vencieron a Custer y su séptimo de caballería (“Murieron con las botas puestas”) y, sin embargo, tan sólo un año después, todos se habían rendido a causa de las enfermedades y el hambre.

Después de recluirles en reservas, se siguieron acotando los territorios que les habían sido asignados, disminuyendo sus dimensiones e incluso reubicándolas y vendiendo las tierras a los nuevos colonos.

Los niños fueron enviados a escuelas lejanas, en cuyos internados eran avergonzados por su teórica ignorancia e incluso se les lavaba la boca con jabón si osaban hablar su lengua nativa (algunos verán alguna que otra relación con ciertos acontecimientos vividos en nuestro país no hace tanto tiempo).

Pese a verse obligados a emigrar a las grandes ciudades, siguieron siendo lakotas, cheyennes o de las tribus a las que pertenecieran.

Desde entonces, las tradiciones se van recuperando muy lentamente, existe un gran movimiento de retorno a la religión tradicional (es una forma de luchar contra el alcoholismo que se cebó en algunas tribus como los navajos de Arizona) y los bisontes ya han dejado de ser una especie en peligro de extinción.

Es un nuevo comienzo para un pueblo que ya cuenta con maestros, abogados y médicos, que se han integrado en la civilización que los conquistó hasta casi hacerlos desaparecer pero que se niegan a permitir que sus raíces se pierdan.

 

LAS RESERVAS INDIAS EN LA ACTUALIDAD

 

Hay dos formas de entender las reservas indias: como ghettos en los que los “nativos americanos” han sido recluidos, separándoles del resto de etnias que componen la nación o bien como territorios que cuentan con una cierta soberanía a cargo de dichas tribus “nativas”

Las hay tanto en los Estados Unidos como en Canadá y, en el caso de las primeras (más numerosas y con una mayor población), su administración se realiza a través del Bureau of Indian Affairs (BIA), que depende del Ministerio del Interior.

Lógicamente se ubican en la mitad oeste del país; concretamente en los Estados de Washington (no confundir con la ciudad, que se halla en la costa contraria), Oregón, California, Nevada, Idaho, Montana, Wyoming, Utah, Arizona, Colorado, Nuevo México, Dakota del Norte, Dakota del Sur, Nebraska, Kansas, Oklahoma, Texas, Minnesota, Iowa, Missouri y Wisconsin hasta completar un total de ochenta y dos reservas.

Maltratadas por la legislación blanca, numerosas tribus fueron reubicadas en territorios áridos del oeste del país en los cuales no es posible vivir de la agricultura, de modo que la gente malvive en el mejor de los casos.

Ello es causa de que algunas tribus como la ya citada de los navajos de Arizona cuenten con tasas de alcoholismo muy por encima de la media estadounidense.

La falta de recursos es una de las razones que justifican el hecho de que la mayor parte de las reservas estén abiertas al turismo.

Una de las cosas que personalmente más me llaman la atención es la reiteración con que en dichas reservas se instalan casinos como fuente de ingresos directa e indirecta.

Por supuesto, la directa es la que tiene que ver con los ingresos generados por el juego.

En cuanto a la indirecta, está relacionada con algunas actividades que se desarrollan alrededor de los casinos. En especial, la que atañe a las celebraciones que cada tribu realiza, de forma anual, en los mismos y en las cuales hacen gala de su folklore más típico: cantan, bailan y tocan el tambor. Dichas celebraciones reciben el nombre de Pow Wow.

 

Pow Wow

 

Indagando en la paradoja que resulta que una actividad como el juego, prohibida en muchos estados de la Unión, resulte legal en las reservas, parece que se llegó a la conclusión de que ésas no debían estar sometidas a las restricciones del estado federal en el que se incluyen geográficamente sino que, por el contrario, se les debería aplicar directamente la legislación de juego establecida por el Congreso de Estados Unidos, la cual es más permisiva.

La singular situación legal de las reservas es la que determina, como apuntaba en el prólogo de esta opinión, que la jurisdicción policial sobre las mismas corresponda al FBI, lo que justifica la presencia de los agentes Mulder-Scully o Levoi-Coutelle en las investigaciones correspondientes.

Volviendo al Pow Wow, en estas celebraciones en las que las tribus van desfilando una tras otra mientras los cánticos de cada una se van entrelazando con las de los demás, resulta sencillo advertir los contrastes.

Por ejemplo, la curiosa coexistencia entre lo tradicional de los ritos y los atuendos (plumas incluidas) que lucen los danzarines con las Rayban que estos aparcan momentáneamente en sus mesas, los Levis que visten, la inevitable Coca-Cola que se sirve en el lugar o los no menos yankees perritos calientes que llegan desde la barra.

En estas fiestas, por cierto, se rinde homenaje a los héroes modernos de la tribu, que no son otros que los combatientes de la guerra de Vietnam. Paradójico (por decirlo suavemente), que los americanos nativos hayan participado de sus campañas bélicas codo a codo con los “rostros pálidos” que conquistaron sus tierras y los recluyeron en las reservas.

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