ANNE HATHAWAY

 

Repaso a su carrera hacia el estrellato

 

 

Anne Hathaway 16

 

 

 

 

UNA DE LAS NIÑAS DE MIS OJOS

 

            No voy a ser objetivo. Supongo que nadie esperaría que lo fuese porque en la raíz misma de una opinión reside la más pura subjetividad pero es que, en esta ocasión, cualquier intento por mi parte de parecer imparcial o ecuánime sería baldío.

            Ni siquiera voy a recurrir al patetismo de aparentar que lo intento y es que, lo confieso sin ambages, me encanta Anne Hathaway.

            No siempre fue así, habida cuenta de las primeras “funciones” infantiles en las que intervino y que estaban muy lejos de suscitar mi interés.

            Sin embargo, con el paso del tiempo se ha convertido en una bella mujer y en una excelente actriz.

        

Anne Hathaway

              Su belleza no es nada arquetípica, con cejas marcadas y una boca más bien grande para los cánones pero lo que quizás en otras resultaría exagerado o cargaría las tintas sobre una excesiva sensualidad, en su caso no mengua un ápice el encanto y la dulzura que desprende incluso en sus papeles más “incandescentes”, que también los tiene.

            En cuanto a sus dotes interpretativas, su versatilidad ha quedado demostrada en los poco más de diez años que lleva en el mundo del cine, desmintiendo los temores de un posible encasillamiento a que daban pie sus primeros papeles.

            Del drama a la comedia, de personajes candorosos a otros marcadamente sensuales, de personalidades inconsistentes a caracteres sólidos pasando por papeles de desequilibrada… todo tiene cabida en su incipiente carrera y todo parece indicar que acabará siendo una de las más grandes pues su talento no se circunscribe a su atractivo físico sino a una más que notoria expresividad y a una capacidad innata de transmitir emociones.

            Por otro lado, su carácter camaleónico, que no podía intuirse en sus primeros trabajos, le abrirá tantas puertas como desee franquear, lo cual contribuirá a conformar una carrera heterogénea y muy rica en matices. Tanto como los que ella aplica a sus personajes.

            A propósito, por si os preguntábais cuál era la otra niña de mis ojos, no es otra que Natalie Portman, con la que en mi opinión tiene no pocos puntos en común, excluidos el origen (Natalie es israelí) o la estatura (Anne es considerablemente más alta).

 

ALGUNOS DATOS BIOGRÁFICOS

 

            Hija de una actriz teatral y de un abogado, Anne nació –con el mismo nombre que la esposa del mismísimo William Shakespeare- en la neoyorkina Brooklyn a finales de 1982, en el seno de una familia católica y siendo la segunda de tres hermanos. De los otros dos, varones ambos, ninguno se ha decantado por la interpretación.

            Anne pasó sus primeros años en New Jersey y se graduó en el Millburn High School. Fue en este instituto público donde hizo sus primeros pinitos en el teatro, siguiendo los pasos de su madre.

            Obviamente la experiencia le resultó grata pues decidió cursar arte dramático en la Paper Mill Playhouse también de New Jersey y, estando aún en el instituto, fue nominada al "Premio Estrella Naciente" de la Playhouse para la mejor representación escolar del estado.

            Luego vendría su formación teatral en el Vassar College de Pougkeepsie (Nueva York) primero y, a continuación, en el Gallatin School of Individualized Study de la Universidad de Nueva York.

            También estudió danza en el Broadway Dance Center de la propia Nueva York e incluso llegó a dar dos conciertos como soprano en el Carnegie Hall como miembro del coro All-Eastern US High School Honors.

 

ANNE HATHAWAY NACE PARA EL CINE

 

            En 1999, contando diecisiete años (cuando aparezca publicada esta reseña contará pues treinta y dos), tuvo lugar su debut en televisión, encarnando el papel de Meghan Green en la serie “Asuntos de familia”.

 

Anne Hathaway Asuntos de familia

          

       La serie, en principio pensada para una duración superior, sólo sobrevivió una temporada pese a no estar mal considerada.

            También Anne obtuvo buenas críticas por su papel en ella y, de hecho, constituyó su catapulta para obtener su primer papel para el cine en “PRINCESA POR SORPRESA", una blandengue comedia de Walt Disney dirigida por un Garry Marshall que conoció tiempos mejores.

 

Anne Hathaway Princesa por sorpresa

 

            Aunque, a fuer de ser sinceros, tampoco mucho mejores, dado que, aparte de “Pretty woman”, no hay demasiados éxitos en un palmarés en el que “lucen” con luz propia engendros como “Los locos del bisturí” o “Novia a la fuga”.

            Julie Andrews o Hector Elizondo también forman parte del elenco de “Princesa por sorpresa”, en la que Hathaway encarna, con notable simpatía, a Mia Thermopolis, una adolescente de San Francisco no especialmente agraciada ni distinguida que intenta más bien pasar desapercibida en su entorno hasta que el destino la convierte en heredera legítima del trono de un diminuto (e inexistente) país europeo llamado Genovia.

            A través de una serie de peripecias y aventuras algo descafeinadas, Mia irá transformándose de patito semifeo a cisne (en la línea de “Betty la fea” e inventos similares), madurando y “calmándose” hasta acabar siendo la princesa que se espera de ella, con la consiguiente y oportuna ración previa de protocolo.

            Su segundo papel fue en “AL OTRO LADO DEL CIELO”, un drama sobre la vida real de un mormón norteamericano de los años cincuenta que lo dejó todo para ser misionero en una de las islas del archipiélago polinésico de Tonga.

 

Anne Hathaway Al otro lado del cielo

 

            En ella, Anne interpreta el papel de la novia a la que también abandona el protagonista. La cuestión es que, sea debido al proselitismo religioso que evidencia la cinta o a su falta de grandes valores cinematográficos, el film pasó desapercibido y Anne con él.

            Con un breve intervalo durante el cual prestaría su voz para la versión en inglés de un largometraje de animación japonés (“NEKO NO ONGAESHI”), la Hathaway repetiría drama con “LA LEYENDA DE NICHOLAS NICKLEBY", basada en la novela de Charles Dickens sobre dicho personaje.

 

Anne Hathaway La leyenda de Nicholas

 

            Curiosamente, pese a no estar editada en dvd, esta película goza de una excelente reputación y está considerada una de las mejores adaptaciones al celuloide de las obras de Dickens, de cuya atmósfera participa plenamente.

            Hathaway da vida al objeto amoroso del protagonista, en una cinta en la que también interviene el protagonista de “Billy Elliot”, Jamie Bell.

            De vuelta a la comedia, su siguiente trabajo fue en “HECHIZADA”, junto a Cary Elwes, Minnie Driver o Vivica A. Fox entre otros.

 

Anne Hathaway Hechizada

 

            Se trata de un cuento de hadas orientado a un público muy-muy joven y en ella Anne da vida a Ella, una niña que recibe como presunto regalo por parte de un hada el don de la obediencia, lo cual tiene más visos de maldición que de otra cosa y le obliga a acatar todas las órdenes que recibe. Dispuesta a librarse del hechizo, penetrará en un mundo peligroso de gigantes y ogros...

            Mucho no podía salir de ahí y, aparte del permanente encanto de la actriz, no hay mucho salvable en el engendro.

            A causa del notable éxito comercial de la primera parte, Anne se avino a protagonizar “PRINCESA POR SORPRESA 2”, en compañía de nuevo de Julie Andrews y Hector Elizondo y otra vez a las órdenes de un cada vez más desmotivado Garry Marshall.

 

Anne Hathaway Princesa por sorpresa 2

 

            La princesa Mia se ve impelida a convertirse en reina antes de lo previsto pero por aquello de las extrañas costumbres que tenemos en Europa, está obligada a contraer matrimonio antes de recibir la corona, con lo cual tendrá que decidirse entre un nutrido grupo de pretendientes.

            En esta ocasión, Anne afrontó con buen humor el esperpento de argumento en el que le tocaba intervenir pero sus esfuerzos no lograron salvar la película de su cantado fracaso artístico. El tema comercial fue otra cuestión, claro.

            Llegados a este punto, con doble ración de princesa por sorpresa y una tercera ración de seudoprincesa hechizada más su intervención (poniendo la voz) en la cinta de animación “LA INCREÍBLE PERO CIERTA HISTORIA DE CAPERUCITA ROJA”, la carrera de Anne Hathaway estaba al borde del precipicio, con un encasillamiento atroz que amenazaba con hacerla desaparecer como a Shirley Temple (cuya carrera se esfumó a los 21 años). Afortunadamente, no fue así.

 

UN GOLPE DE TIMÓN

 

            El descomunal cambio de registro de la actriz para su siguiente papel cambiaría para siempre su vida y su carrera.

            Dicho volantazo llegaría con “CAOS (HAVOC)”, una cinta que no es gran cosa pero que muestra a una Hathaway desconocida y temeraria, arriesgándose para adentrarse en terrenos diametralmente opuestos a la que nos tenía acostumbrados por aquel entonces.

 

Anne Hathaway Havoc 2

 

            Algunos ni siquiera la reconocerían, reconvertida de princesita a joven problemática en busca de aventuras al límite.

            Porque en efecto, en la cinta dirigida por Barbara Kopple, en la que también intervienen Bijou Philips, Michael Biehn (protagonista en la primera “Terminator”), Laura Sangiacomo (“Sexo, mentiras y cintas de video”, “Pretty woman”) o Raymond Cruz (el “chupacabras” del famoso episodio de “Expediente X”), la Hathaway interpreta a una chica de familia adinerada que, en compañía de su mejor amiga, decide conocer el lado oscuro de Los Angeles, acercándose para ello a una peligrosa banda de pandilleros cuya vida transcurre alrededor de la violencia, el sexo y las drogas.

            Dispuesta a todo, su personaje accederá incluso a pasar la prueba iniciática de la banda, una suerte de peaje sexual que es condición innegociable para pasar a pertenecer al grupo. Ello dará pie a alguna escena de marcado erotismo y a los primeros desnudos de la actriz, lo que cabreó a más de un/a admirador/a de su época de princesa.

            Pero sin duda también sirvió para que se fijaran en ella cineastas para los que hasta el momento había sido invisible, caso de Ang Lee.

El director taiwanés afincado en Hollywood requirió los servicios de la actriz para un papel secundario pero no exento de riesgo: el de la esposa de Jack Twist, el vaquero interpretado por Jake Gyllenhaal que vive una historia de amor y pasión con otro hombre, Ennis Del Mar (a quien interpretaba el prematuramente desaparecido Heath Ledger) en “BROKEBACK MOUNTAIN”.

 

Anne Hathaway Brokeback mountain

 

Su rol como "la vaquera" Lureen Newsome se caracterizaba por su brevedad, sus escasos diálogos y por una escena de alto voltaje erótico que implicaba la necesidad de mostrar de nuevo sus pechos.

Sin embargo, la dulce Anne sacaría un enorme partido de tan secundario papel, dotándolo de una sorprendente mezcla de ironía e indolencia que daría como resultado una gran consistencia alimentada precisamente de tal ambigüedad. La misma que ella mantiene en el film en el pulso entre su padre y su confuso marido.

La actriz también salió beneficiada por el hecho de que la película constituyera un gran éxito y recabara un buen número de galardones, por lo que ni siquiera le importó que otra secundaria, Michelle Williams (que interpretaba a la otra esposa engañada, la de Ennis) obtuviera una nominación al Oscar como Mejor Actriz de Reparto. Al menos, ella había puesto su granito de arena hacia la gloria.

Con “EL DIABLO VISTE DE PRADA”, la buena de Anne se vería enfrentada a un monstruo interpretativo del nivel de Meryl Streep en una tragicomedia ambientada en el mundo de la moda.

 

Anne Hathaway El diablo viste de Prada

 

Andy Sachs (Hathaway), una secretaria novata, sufrirá las iras, el despotismo y el maltrato psicológico de su jefa, la factótum de la elegante revista “Runway” Miranda Priestly (Streep) para quien nada está lo suficientemente bien hecho ni llega nunca a tiempo.

El argumento, basado en el best seller de Lauren Weisberger, parece constituir una venganza personal de la autora contra la editora-jefe de “Vogue” que le hizo la vida imposible durante su permanencia en dicha revista.

Aunque Meryl recibió un sinfín de premios por su excelente actuación en esta distraída película, Anne no salió ni mucho menos malparada de su confrontación y con ello subía un nuevo y significativo escalón en su carrera.

 

CAMINO A LA MADUREZ

 

Una carrera que se asentaría con su siguiente reto: el de interpretar a la escritora británica Jane Austen (autora de “Mansfield Park”, “Orgullo y prejuicio”, “Sentido y sensibilidad” o “Emma”) en "LA JOVEN JANE AUSTEN", una biografía histórica plagada de trampas por aquello de las inevitables comparaciones con las sucesivas adaptaciones cinematográficas de las obras de la autora que acabo de nombrar.

 

Anne Hathaway La joven Jane Austen

 

Hathaway salió tremendamente airosa del combate, destacando no sólo por su impecable interpretación sino también, al decir de los entendidos (entre los que no me cuento porque mi conocimiento de la lengua de Shakespeare es más bien exiguo), por su acento inglés; excelente pese a ser norteamericana.

Si tenéis ocasión de comparar la imagen de Anne en la película con las que se conservan de la verdadera Jane Austen podréis advertir igualmente que la actriz es bastante más hermosa que la escritora aunque no dejo de reconocer que se consiguió un cierto aire de familiaridad entre ambas. En cualquier caso, Hathaway aportó no sólo belleza sino también dulzura e inteligencia a un personaje que sin duda las poseía en abundancia.

James McAvoy (muy destacado en “El último rey de Escocia”) y Maggie Smith ponen el contrapunto perfecto a la labor de la actriz neoyorkina.

Tengo que admitir que todavía hoy me cuesta entender el porqué de algunas decisiones tomadas por la encantadora Anne tras haber acertado de forma magistral con sus elecciones anteriores.

Así, para empezar, no encuentro justificación fácil al hecho de que aceptara inmiscuirse en la aberrante “SUPERAGENTE 86”, una payasada en la peor acepción del término y que, aparte de su considerable taquilla (cosa que tampoco logro asumir), no aporta nada a la carrera de la actriz.

 

Anne Hathaway Superagente 86

 

Antes al contrario, su papel-florero como Agente 99 me parece un absoluto error desde el principio. Ignoro quien le aconsejó tomar parte en la adaptación a la gran pantalla de una serie que siempre vivió del chiste fácil y simplón pero también cuesta creer que la producción lograra aglutinar a nombres como los de Alan Arkin, Bill Murray, Terence Stamp, James Caan (“Las Vegas”) o el propio Steve Carell (“The Office”).

Por si alguno no la conoce, la serie creada por Mel Brooks gira en torno a un disparatado y necio agente secreto que suele concluir sus misiones con éxito a pesar de sus continuas torpezas y estupideces (tantas y de tal envergadura que, por contraste, Mr. Bean parece un ingeniero atómico a su lado).

Por fortuna, este papel no tendría continuidad, ya que en “LA BODA DE RACHEL”, la actriz sorprendía a propios y extraños interpretando el papel de una yonqui que cortocircuita a su familia durante la boda de su hermana mayor, evento para el cual ha recibido un permiso especial en la clínica de desintoxicación en la cual se haya internada.

 

Anne Hathaway La boda de Rachel

 

La riqueza de matices de su interpretación (desabrida, indolente, angustiada, hiriente, egoísta, perdida, siempre protagonista) pone literalmente los pelos de punta, dotando a su personaje de una personalidad real y propia que sobrepasa la pantalla.

Sobre su trabajo se asienta una historia a veces deshilachada y folclórica y otras veces intensa y fuertemente emotiva en la que Kym (su personaje)  interfiere en todo momento y de forma contundente en las vidas de cuantos la rodean. Un film muy recomendable que le valió la nominación al Globo de Oro, al Premio del Sindicato de Actores y al mismísimo Oscar.

Con “PASSENGERS”, una película un tanto fallida pero no desprovista del todo de interés, regresa una Anne Hathaway introvertida y dulce, extremadamente empática y expresiva, que se come la película por completo, haciéndonos olvidar por momentos las notables deficiencias del guión, rico en tópicos y conclusiones demasiado previsibles.

 

Anne Hathaway Passengers

 

El rol de Anne en este thriller (género hasta ese momento inédito en su carrera) es el de una psicóloga que se ocupa de orientar y ayudar a los supervivientes de accidentes aéreos. Con uno de ellos comenzará una relación que excederá lo meramente profesional, descubriendo por el camino una realidad desconocida para ella y que se nos irá desvelando de forma progresiva a los espectadores.

A continuación vendría “GUERRA DE NOVIAS”, otra de esas películas a las que me refiero cuando digo que no sé en qué estaría pensando la chica de Brooklyn a la hora de aceptarla.

 

Anne Hathaway Guerra de novias

 

En compañía de Kate Hudson, la Hathaway interpreta a una de las dos amigas protagonistas que se verán enfrentadas, después de una vida de íntima y férrea amistad, por su ambición de casarse en un lugar y bajo unas circunstancias con las que ambas han soñado desde niñas.

Si el argumento suena tonto, todavía lo es más la puesta en escena de la historia, repleta de situaciones ridículas e inverosímiles que insultan la inteligencia del espectador y pone en entredicho la del guionista.

Lo único salvable, o tal vez me ciegue mi admiración desmedida por esta niña, es el encanto de que una vez más hace gala la Hathaway aunque ni ella se libre de hacer el ridículo en más de un momento de creciente incomodidad.

“HISTORIAS DE SAN VALENTÍN”, rodada a continuación, supone otra incursión más en la comedia romántica aunque en este caso en una obra de corte coral de la que también forman parte Julia Roberts, Shirley McLaine, Jennifer Garner, Jessica Alba, Jessica Biel, Kathy Bates, Taylor Swift, Jamie Foxx, Ashton Kutcher o Hector Elizondo.

 

Anne Hathaway Historias de San Valentín

 

Con este elenco, más propio de un Robert Altman o un Woody Allen, Garry Marshall (de nuevo él) vuelve a naufragar cual Tom Hanks en una isla desierta para descrédito de todos los participantes en este evento a mayor gloria del Día de San Valentín.

Quizás Anne se la debía por contribuir a su popularidad o tal vez se dejó cegar por tanto oropel y tanto nombre ilustre pero lo cierto es que, a estas alturas de su carrera, tanto ésta como la anterior eran películas perfectamente prescindibles.

 

ACERCÁNDOSE A LA GLORIA

 

En la cinta de Tim Burton “ALICIA EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS” nuestra heroína obtuvo un papel secundario pero que no pasa desapercibido; el de la Reina Blanca en el enloquecido mundo creado por Lewis Carroll y magníficamente recreado por Tim Burton (y conste que este director no es santo de mi devoción).

 

Anne Hathaway Alicia en el pais

 

Envuelta en un blanco que lo cubre todo, el director saca partido de la bondad inherente a la “Anne Hathaway mujer” y a la dulzura que es capaz de expresar la “Anne Hathaway actriz”. Nadie mejor que ella para interpretar un papel hecho a su medida.

Pero es en “AMOR Y OTRAS DROGAS”, la cinta de Edward Zwick, realizador también de “Leyendas de pasión”, “Estado de sitio”, “El último samurai” o “Diamante de sangre”, en la que la actriz demuestra con creces su madurez y su potencial.

 

Anne Hathaway Amor y otras drogas

 

Se trata de un papel interesante y realmente vigoroso, en el que interpreta a Maggie, una atractiva mujer que disfruta del sexo sin ataduras hasta que conoce a Jamie, un seductor comercial farmacéutico con el que las cosas irán demasiado lejos.

La grave enfermedad de ella, que compromete su futuro, se interpone no sólo en la vida del donjuán sino también en la espectacular carrera profesional de éste, que se ve relanzada con la aparición de cierto producto relacionado con la erección masculina.

De hecho, la película está basada en la historia presuntamente real de la comercialización de dicho fármaco, que aireó algunas de las prácticas menos edificantes de las grandes empresas del sector.

Hathaway sabe mostrarse irresistible cuando quiere y también odiosa cuando lo pretende, del mismo modo que nos permite ver su intensa lucha interior entre lo que desea y lo que teme.

En una interpretación sólida y convincente, la actriz dota al personaje de Maggie de una carga emocional que evita cualquier tentación de convencionalizarla.

Enfrente, de nuevo Jake Gyllenhaal, haciendo patente el feeling que ya se adivinaba en “Brokeback Mountain” y llevando la química entre ambos a un estadio superior, ya que abundan las escenas de sexo explícito entre los dos.

Precisamente el talante de ambos actores evita la trivialización de una historia que comienza siendo puramente sexual y acaba deviniendo en algo que supera a la simple ternura compartida (algo que intentan Ashton Kutcher y Natalie Portman pero con un tono muchísimo más desenfadado en la reciente “Sin compromiso”).

 

LA ALFOMBRA ROJA ESPERA

 

Tuvo mala fortuna mi amiga cuando le asignaron como partenaire en la presentación de la Ceremonia de los Oscars de 2011 a un indolente James Franco (Harry Osborn en “Spider-man 3”) que no hizo sino socavar el trabajo de ambos.

 

Anne Hathaway presenta Oscars

 

El soseras de James casi logra que Anne también lo parezca aunque los mejores momentos de la velada fueron protagonizados por ella, si bien es cierto que llegaron con cuentagotas.

Las bromas resultaron en general gastadas y anodinas y la química entre ambos resultó ser inexistente, lo que no quita que la Hathaway intentara cuanto estuvo en su mano para salvar lo insalvable (algo a lo que, como hemos visto, está más que acostumbrada por desgracia).

Magnífica intérprete, cantante y bailarina, no tuvo el soporte de un compañero en el que apoyarse ni la fortuna de contar con un grupo de guionistas competente que la respaldara (si llegan a estar Buenafuente y los suyos por allí…).

En cualquier caso, ni él fue Billy Crystal ni ella Whoopi Goldberg, no se puede negar la evidencia.

Un año después, la actriz neoyorkina obtenía un papel lleno de significación: el de Catwoman en la tercera y última entrega de la saga Batman dirigida por Christopher Nolan: “EL CABALLERO OSCURO: LA LEYENDA RENACE”.

 

Anne Hathaway El caballero oscuro

 

Retomando el personaje que Michelle Pfeiffer interpretara en la fallida  “Batman vuelve” de Tim Burton, la Hathaway logra dar una perfecta réplica a Christian Bale con una Selina Kyle imprevisible y ambigua que tan pronto se conduce como una femme fatale de escurridiza sensualidad como deja tirado al héroe de la función (y al espectador) con una rudeza y una sequedad que no dejan de sorprender.

En cualquier caso sería su desgarradora recreación de Fantine en “LOS MISERABLES” quien llevaría a Anne a abrazar la gloria para la que estaba predestinada.

 

Anne Hathaway Los Miserables 2

 

En medio de un elenco espectacular que incluía a Hugh Jackman, Russell Crowe o Amanda Seyfried, la actriz rentabilizaba al fin sus espectaculares dotes como cantante para bordar su arriesgada interpretación y hacerse con ello acreedora al Oscar a la Mejor Actriz de Reparto, el que espero que sea el primero de muchos galardones.

 

Anne Hathaway recoge Oscar

 

Porque Anne, tú sin duda sí lo vales.

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