AGÁRRAME ESOS FANTASMAS

 

Peter Jackson antes de ESDLA

 

Agarrame esos fantasmas J Fox y sus colegas

 

 

PETER JACKSON ANTES DE “EL SEÑOR DE LOS ANILLOS”

 

Para los seguidores del genio neozelandés no es ningún misterio el hecho de que la carrera de Peter Jackson se cimentara en el mundo del “gore”.

Antes de hacerse popular para el gran público, el bueno de Peter ya asustaba y asqueaba (por su exhibición continua de sangre y vísceras, se entiende) a partes iguales a una buena legión de seguidores del género. Entre los cuales, debo aclarar, no me cuento.

Director, productor, guionista y, ocasionalmente, incluso actor (aunque en los últimos tiempos sus apariciones vengan siempre en forma de cameos “a lo Hitchcock”), Jackson ha alcanzado el éxito gracias a su considerable talento a la hora de plasmar en imágenes sus geniales ocurrencias.

En 1976, con sólo quince años, este caballero nacido en Pukerua Bay (en North Island, la más septentrional de las dos islas principales que componen el archipiélago neozelandés) realizó su primer “corto”: “THE VALLEY”, en el que participaría también como actor.

Once años después, en 1987, firmaría “MAL GUSTO” (Bad Taste), cuyo título era una declaración de intenciones en toda regla y con la que logró un resonante éxito.

En síntesis, lo que cuenta la cinta es lo siguiente: “Todos los habitantes de una pequeña ciudad costera han desaparecido. Sus captores son un grupo de alienígenas que pretenden utilizarles como materia prima para su hamburguesería galáctica. Un cuerpo especial se crea entonces para enfrentarse a los extraterrestres”.

Después de “EL DELIRANTE MUNDO DE LOS FEEBLES”, una cinta de animación tan delirante como promete su título y en la cual coexisten una rata que regenta un cine porno, un lagarto adicto a las drogas con las que pretende olvidar su experiencia en la guerra de Vietnam o un elefante deprimido que presuntamente ha dejado “embarazada” a una gallina, llegaría “BRAINDEAD (TU MADRE SE HA COMIDO A MI PERRO)”.

Esta comedia gore acabaría de convertir a Jackson en un director de culto. Su guión, escrito junto a Stephen Sinclair, muestra a la madre del protagonista siendo mordida en el zoo por un mono de Sumatra que literalmente la convierte en una zombie. También es literal el hecho de que la buena señora se coma al perro de su futura nuera. En definitiva, la trama camina hacia un crecimiento exponencial de la población zombie, alternando bromas macabras y algún gag realmente gracioso con escenas espeluznantemente desagradables. Decididamente, el gore no es lo mío.

Por eso me alegré cuando vi la seductora e inquietante “CRIATURAS CELESTIALES”, que abría una vía totalmente distinta en la carrera de Peter. En ella, dos adolescentes que comparten un mundo de fantasía (Melanie Lynskey y Kate Winslet, cuya popularidad arrancaría aquí) deciden quitar de en medio a la madre de una de ellas cuando ésta, asustada por la mutua dependencia de las chicas, pretende separarlas. El guión está basado en una historia real, por cierto.

En cualquier caso, éste sería el último trabajo de Jackson hasta llegar a la película que ahora nos ocupa.

 

AGÁRRAME ESOS FANTASMAS (THE FRIGHTENERS)

 

Agarrame esos fantasmas terror

 

La pequeña localidad de Fairwater se vio convulsionada dos décadas atrás por la masacre perpetrada por un serial killer llamado Johnny Bartlett, cuya gran ambición era batir la horrenda marca de once asesinatos cometidos por otro asesino en serie tristemente célebre.

Aunque su novia, Patricia Ann Bradley, fue acusada de encubrimiento, fue luego puesta en libertad y confinada por su madre en una gótica mansión de la localidad, en tanto que Bartlett era condenado a la silla eléctrica y ejecutado.

Sin embargo, veinte años más tarde, otra serie de inexplicables muertes vuelve a sumir al pueblo en el horror, convirtiendo sus calles en una interminable caravana de coches fúnebres.

Aprovechando la coyuntura, Frank Bannister se cuela en los entierros para ofrecer sus servicios a los deudos de las víctimas. Él puede ponerles en contacto con su familiar recién fallecido, según les dice.

Por desgracia para Frank, acaba siendo expulsado unas veces por los propios asistentes a los funerales y otras por el cadáver del militar que, en su calidad de fantasma, dirige el cementerio con mano de hierro y ametralladora en la misma.

Sólo Frank puede ver a los muertos pero nadie cree en su don aunque se ven obligados a acudir a él cuando en sus casas comienzan a manifestarse fenómenos paranormales –objetos volando, puertas abriéndose solas, muñecos que cobran vida, bebés que levitan, tapas del wc que se abren y se cierran, vajillas que se estrellan contra las paredes- que suelen finalizar con la tarjeta de Frank descendiendo suavemente como una hoja caída.

Todo es obra de un par de fantasmas –Cyrus y Stuart- que trabajan literalmente para el médium y que, aprovechando la imposibilidad de los humanos normales para verles, se dedican a cometer todo tipo de gamberradas, dejando luego la tarjeta de Frank para que éste pueda ganarse medianamente la vida.

No obstante, nada tiene que ver este pequeño grupo de timadores con la sombra de muerte que parece haberse cernido sobre Fairwater, la cual parece tener igual ascendente sobre vivos y muertos.

Poco después, Frank sufre un leve accidente de coche, a consecuencia del cual destroza la valla, el jardín y algún que otro enano propiedad de Ray Lynskey, un vecino déspota y antipático.

Éste le amenaza con denunciarle y arrancarle hasta el último centavo de los pocos que puedan quedarle. Pero cuando esa misma noche un tremendo poltergeist se desata en mitad del comedor de su casa, su esposa –la atractiva doctora Lucy, que acaba de atender en su siniestra mansión a la mismísima Patricia Ann Bradley- insiste en llamar al número que figura en la tarjeta que acaba de encontrar entre los desperfectos.

Ray reconoce en la tarjeta el nombre del idiota que le destrozara el jardín apenas unas horas antes (de hecho, rompió una idéntica cuando el individuo se la ofreció) y se niega en principio a secundar la idea de su esposa pero un oportuno golpe en su dura cabeza allana el camino de Lucy.

Personado en la vivienda de los Lynskey, Frank despliega su habitual espectáculo engañabobos que no consigue engañar sin embargo a Ray pero sí a Lucy. Una vez finalizado el show, el médium se queda petrificado al ver sobre la frente de Ray un número en llamas.

Efectivamente, poco después verá pasar a la llorosa Lucy en un coche fúnebre: su marido también acaba de fallecer de la misma indeterminada dolencia cardíaca que está arrasando el pueblo.

 

ROBERT ZEMECKIS CAMBIA LA HISTORIA

 

En principio, “The Frighteners” iba a ser un episodio más dentro de la irregular serie de televisión “Historias de la cripta”pero Robert Zemeckis intuyó que ahí había material para algo más ambicioso y decidió producirlo como largometraje.

Sin abandonar del todo la serie B, sería la primera vez que Peter Jackson contara con un presupuesto razonablemente alto.

A la presencia de Zemeckis en la producción se debe también, sin el menor género de dudas, la de un Michael J. Fox al que aquél había encumbrado con su trilogía de “Regreso al futuro”. La tercera y última entrega de esta saga había visto la luz apenas seis años antes que la película de Peter Jackson y, por supuesto, el actor conservaba su aspecto juvenil y algo atolondrado (su forma de andar hacia atrás o hacia los lados, como si estuviese mareado, resulta altamente característica) además de un importante caché.

Su partenaire en la película sería una Trini Alvarado que en su día me llamó la atención por un cierto parecido físico (al menos, en el film) con la también estadounidense Andie MacDowell. Por desgracia para la señorita Alvarado, su breve y discreta carrera cinematográfica guarda, por el contrario, escasas similitudes con la de la modelo de L’Oreal.

 

Agarrame esos fantasmas J Fox y Trini

 

De hecho, aunque esta neoyorkina empezó a interpretar a los diez años, poco es lo que se ha podido ver en nuestro país de su trabajo, circunscrito casi en exclusiva a la televisión (en series que, además, no suelen llegarnos) o a películas en las que aparece como secundaria (por ejemplo, en la reciente “Juegos secretos”donde el protagonismo recae en Kate Winslet o Jennifer Connelly).

Por último cabe destacar a otros dos actores del elenco:

- Jake Busey (visto en “Twister” o “Starship Troopers”entre muchas otras) como el asesino en serie Johnny Bartlett.

- El veterano Jeffrey Combs, habitual de la serie “Star Trek”, como el agente especial del FBI Milton Dammers (elemento especialmente perturbado que deja en calzones al mismísimo Monkcon sus tics y sus rarezas), cuya intervención en la investigación de los crímenes de Fairwater no hará sino empeorar la situación.

 

Agarrame esos fantasmas agente perturbado

 

 

DESAFORTUNADÍSIMA “RETITULACIÓN”

 

Siguiendo con la errática política que preside la traducción de títulos extranjeros en España, “The Frighteners” debería haber sido traducido a algo parecido a “Los asustadores”, que es lo que significa. En algunos países de habla hispana se optó por “Muertos de miedo” pero, en cambio, en España nos quedamos con un título -“Agárrame esos fantasmas"- que si algo hace es despistar.

Esta “pifia” en la “retitulación” (porque hablar de traducción sonaría a sarcasmo) me recuerda a alguna otra como la de “Welcome home, Roxy Carmichael”, el curioso drama protagonizado por Winona Ryder y Jeff Daniels a quien algún cachondo mental tituló en nuestro país “Aquí te pillo, aquí te mato” como si se tratara de una comedia juvenil de desmadre a lo “American Pie”.

En su momento el título del film de Jackson me sugirió un híbrido entre “Ahí va ese bólido” (la película de Disney sobre las aventuras de Herbie, el Volkswagen Escarabajo de carreras) y “Atrapa a un ladrón” (la cinta de Hitchcock que propició el flechazo entre Grace Kelly y Raniero de Mónaco).

Lo peor es que un título tan inocentón y tan payaso como “Agárrame esos fantasmas” hace pensar en un film familiar para todos los públicos y lo cierto es que no es así.

 

Agarrame esos fantasmas terror 2

Puede que no se trate de una película de terror al uso pero, sin duda, algunos momentos tienen una tensión que la hacen muy poco recomendable para niños. Amén del hecho de que ciertas escenas recuerdan visualmente la trayectoria anterior de Peter Jackson y su afición por la casquería.

 

¿COMEDIA, DRAMA O TERROR?

 

¿Por qué no todas a la vez? Al fin y al cabo, pocas historias, sean literarias o cinematográficas, se pueden englobar en un solo género.

El guión de la película que firman Fran Walsh y el propio Jackson tiene muchos elementos cómicos, comenzando por el trío de fantasmas que acompañan al protagonista y cuyas continuas reivindicaciones laborales tienen a éste más que harto.

El fantasma negro con orgullo racial y el fantasma blanco que no aprende ni a tiros a traspasar cuerpos sólidos sin enganchase en ellos tienen su contrapunto en la figura del Juez.

El aspecto de este último es algo más que inquietante, con sus mandíbulas barriendo el suelo a la menor ocasión y el extremo de su quijada atravesando los escasos jirones de piel que todavía resisten en lo que un día fue su mejilla.

 

Agarrame esos fantasmas juez fantasma

 

Los diálogos que protagonizan ellos tres –Cyrus, el negro sesentero recordando al mecánico de la Nostromo en Aliencon sus continuas quejas; Stuart, el blanco torpe lloriqueando cada dos por tres y alardeando de lo que dirá a Frank cuando lo vea aunque luego se acobarde cada vez que lo tiene enfrente, el Juez lamentando la decadencia inexorable de su cuerpo, lo que no le impide una frenética actividad sexual con las momias de cierta exposición egipcia- constituyen lo más divertido de la función.

También tienen su gracia los numeritos que los secuaces ectoplásmicos de Frank organizan en las viviendas de los desafortunados que deberán contratar sus servicios para “exorcizar” su casa de presencias indeseadas. Algunos de los poltergeist que organizan los fantasmas dejan en mantillas los fenómenos paranormales vistos en películas mucho más serias.

Sin embargo, junto a la guasa conviven el drama y el terror.

El drama corre a cargo del protagonista, Frank Bannister, un médium que lo es a pesar de sí mismo y sin haberlo deseado, ya que su capacidad de ver y comunicarse con los difuntos surge a raíz de un episodio personal doloroso y traumático que conoceremos a lo largo de la película.

No es un don deseado porque Frank no puede evitar ver a los muertos -¿no recuerda esto a El sexto sentidode Shyamalan?- y ello no le proporciona ninguna satisfacción, limitándose a permitirle malvivir. Su casa está a medio hacer y las expectativas de conseguir el dinero suficiente para acabarla son nulas.

Porque, para todos sus paisanos, Frank es un pobre infeliz que ha perdido la razón. Ni por un momento se plantean la posibilidad de que realmente sea capaz de contactar con el más allá… a pesar de que el cementerio se pone en pie de guerra cada vez que le ven llegar para engatusar a los familiares del último fallecido de turno con la posibilidad de ponerles en contacto con el mismo.

Por si esto no fuese lo suficientemente inquietante, una presencia ha llegado al pueblo y está sembrando el terror, aprisionando con sus garras el corazón de sus víctimas, a quienes sólo Frank puede augurar la muerte cuando ve sobre sus frentes un número en llamas que parece significar algo. Y tanto que significa, claro.

La presencia en cuestión tiene una sospechosa similitud física con los Dementores de la saga Harry Potter pero, sobre todo, con los Nazgul con que luego nos deleitaría Jackson en El señor de los anillos.

 

Agarrame esos fantasmas espectro 2

 

Por otra parte, algunas de las escenas que tienen lugar dentro de la mansión donde vive confinada la novia del serial killer tienen una considerable carga terrorífica aunque la misma no se mantiene en otras secuencias como la del cementerio, demasiado infográficas (aunque los efectos especiales sean bastante decentes teniendo en cuenta la antigüedad de la película) hasta el punto de recordar a la endeble “La mansión encantada” de Eddie Murphy.

En cualquier caso, las apariciones del Nazgul-Dementor, con ser terroríficas, lo son menos que las del asesino en serie a quien da vida Jake Busey, comiéndose la pantalla y poniéndonos un nudo en la garganta.

Si bien es cierto que su físico es más que adecuado para interpretar a colgados de todo tipo, Busey nos sirve de ejemplo perfecto para acreditar una vez más que no hay cosa tan terrorífica (ni momias ni vampiros ni licántropos ni zombies) como un ser humano con sus facultades mentales y/o morales perturbadas. Porque se trata de algo que fácilmente podemos relacionar con la realidad y eso sí que asusta de verdad.

A todo esto, la vibrante banda sonora de Danny Elfman contribuye magistralmente a acentuar los momentos más terroríficos del film.

 

PETER JACKSON EN LA ACTUALIDAD

 

Después de firmar su mágica trilogía de “EL SEÑOR DE LOS ANILLOS, Peterse enfrascaría en el contundente y parcialmente fallido remake de “KING KONG”.

Y no es que esta película me desagrade en conjunto pues aprecio muchos aspectos de su primera mitad y también su epílogo así como la localización del poblado indígena y el arranque de la acción en la isla pero creo que toda la película se resiente de un uso abusivo y a la vez deficiente de la infografía.

Abusivo porque su presencia llega a resultar abrumadora y desdibuja a los actores (un poco en la línea de la saga “Parque Jurásico”) y deficiente porque la verosimilitud es prácticamente nula a causa de una insuficiente calidad. Muy inferior, por ejemplo, a la citada saga sobre los dinosaurios de la isla Nubla.

Después de ello, el neozelandés firmó un cortometraje (“CROSSING THE LINE”) y un thriller fantástico –“THE LOVELY BONES”- con Mark Wahlberg, Rachel Weisz y Susan Sarandon que no he tenido ocasión de ver.

Lo último de Jackson, hasta el momento en que escribo estas líneas, ha sido la primera película de “TINTÍN” con personajes reales y la trilogía de “EL HOBBIT”.

 

UNA MAGNÍFICA EDICIÓN EN 4 DISCOS

 

Agarrame esos fantasmas

 

Sobre la conveniencia o no de adquirir esta versión especial que consta nada menos que de 4 discos, mi respuesta es categórica: debería hacerse al menos por tres razones.

1º) No hay un solo detalle de este film que quede sin analizar, de modo que si realmente se aprecia la película, se está ante una ocasión única para desmenuzar casi cada fotograma del film y cada neurona de quienes lo idearon. Además, se ofrece un montaje diferente, con las escenas ya integradas (imposible diferenciar su textura del resto) que contribuye a volver la trama más siniestra si cabe.

2º) Haciendo una revisión selectiva (o pegándonos el atracón y viéndolo absolutamente todo si así se prefiere) no sólo se confirman o rebaten las conclusiones acerca del film sino que también se obtiene una magnífica visión de lo que se pretendió con él, así como una semblanza acerca de quién es Peter Jackson y qué supone toda su obra.

3º) No menos importante: el precio de este digipack es de sólo 7 euros, lo cual es razón más que suficiente para que desdeñar la versión sencilla y decantarse por ésta.

Aparte de un sinfín de material extra que ahora detallaré, una de las cosas que más me ha llamado la atención es la introducción, en la que Jackson atribuye el origen de la trilogía de ESDLA a los treinta y cinco ordenadores con que había tenido que dotarse para “Agárrame esos fantasmas”.

Según su desconcertante afirmación, su empresa había pasado de poseer un solo aparato a los treinta y cinco citados y él estuvo obsesionado durante la última parte de la realización de la película pensando en qué hacer con tanto material informático. De ahí que pensara en una gran superproducción con la que poder amortizarlo ¿¿??

Realidad o ficción, ahí queda la cosa.

Vamos con un resumen del contenido del digipack, disco por disco:

DISCO 1

Contiene la película originalmente estrenada en cines pero, en esta ocasión, cuenta con una más que interesante (aunque breve) introducción de Peter Jackson.

DISCO 2

En este caso tenemos el “montaje del director”, una versión con 14 minutos adicionales, que no se muestra doblada pero sí en versión original con subtítulos en español.

Cuenta además con la posibilidad de ver esta misma versión de la película comentada por el propio Peter Jackson, que justifica las escenas que desaparecieron del montaje final. Un extra éste –los audiocomentarios- que personalmente agradezco muchísimo porque viene a ser como estar sentado en el sofá junto al realizador, conociendo los pormenores del rodaje y la producción.

DISCO 3

Muchísimos documentales y cortos que podríamos resumir así:

- Presentación de Peter Jackson.

• Historias de fantasmas (presuntamente reales y vividas por ellos mismos, son anécdotas personales contadas por el propio Peter, por el personaje que interpreta a Stuart y por algún otro miembro del equipo).

- Desarrollo del guión.

- Michael J. Fox & Trini Alvarado (los protagonistas del film nos cuentan su experiencia)

- Ensayos.

- Guión gráfico.

- Lytetton como Fairwater (cómo se “construyó” el pueblo en el que tiene lugar la acción).

- En el set.

- Introducción a WETA.

- Efectos de fantasmas.

- Control de movimiento y pantalla azul.

- Los chicos de Jackson.

- Escenas de riesgo (donde se muestran las habilidades de los “especialistas”)

DISCO 4

Otra buena dosis de material extra, entre el cual destaco:

- Dee Wallace Stone & Jake Busey (el asesino en serie y su novia comparten sus experiencias con nosotros; por fortuna, se trata de los actores y no de los personajes a los que interpretan).

- Los cardenales de Trini (no es de extrañar, dada la mucha acción que contiene la película).

- Cara de baba y el hombre gota.

- Hombre del papel pintado y hombre del cuadro.

- Aceleración.

- El gusano (impresionante esta escena del final de la película).

- El guardián.

- El juez y otras escenas inéditas.

- Música.

- Tomas falsas.

- Calificación moral y conclusiones.

- Tráiler de cine.

A propósito, un AVISO IMPORTANTE: no os asustéis si, al poner el disco 2 buscando el “montaje del director” os aparecen los extras correspondientes al disco 3.

Por algún problema de serigrafía de los discos (al menos eso es lo que ocurre con los míos), el contenido del disco 2 aparece en el disco 4 y el de éste en el 3. El único disco que está donde debería estar es el 1.

Que todo sea eso…

EL CAMEO DE PETER

El cameo de Peter Jackson en este film es impagable.

Cargado de piercings (me recordó a cierta señora que ostenta el récord Guinness de piercings en el cuerpo y a la que tuve ocasión de ver en persona durante mi visita a Edimburgo), llama gilipollas a Frank cuando éste, con su atolondramiento habitual, choca contra él en la acera.

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