ÚNICO TESTIGO

 

Descubriendo a los amish

 

Unico testigo con Rachel

 

PETER WEIR, DE AUSTRALIA A HOLLYWOOD

 

            Este director oriundo de Sydney llamó la atención de un servidor allá por el año 77 con una producción netamente australiana que respondía al nombre de “La última ola” y contaba con Richard Chamberlain como protagonista antes de que el californiano triunfara plenamente con la serie televisiva “El pájaro espino”.

            “La última ola” es un thriller que mezcla elementos sobrenaturales con algunos toques autóctonos como la discriminación racial que sufren los aborígenes australianos en su propio país y que recuerda enormemente a la situación de los indios americanos, masacrados primero y confinados después en reservas.

            El guión original del film iba firmado por el propio director, formando equipo con el también australiano Tony Morphett (en lo que sería una excepción en su carrera, enteramente dedicada a la televisión) y al semidesconocido guionista rumano Petru Popescu.

            Weir filmaría cuatro años más tarde “Gallipoli”, un drama bélico protagonizado por Mel Gibson. El film recrea la masacre sufrida, durante la Primera Guerra Mundial, por las tropas australianas, que formaban una alianza contra los otomanos junto a neozelandeses, franceses y británicos. Dicha masacre tuvo lugar en la famosa península turca del que la película toma su título.

            Una curiosidad: aunque inspirada en la novela de Ernest Raymond “Tell England”, tal referencia es obviada en los títulos de crédito del film. En cualquier caso, Weir sería el autor del argumento en un guión que firma David Williamson.

            Invirtiendo las tornas, este guionista australiano fue también autor del argumento de “El año que vivimos peligrosamente” aunque en esta ocasión fuese Weir quien firmase como guionista, adaptando entre ambos una novela del escasamente prolijo novelista C.J. Koch. También australiano, por cierto.

            En “El año que vivimos peligrosamente”, un drama bélico con romance incluido, vuelve a ser Mel Gibson el protagonista. En esta ocasión, acompañado de Sigourney Weaver (que ya había despuntado en “Alien el octavo pasajero”) y de Linda Hunt.

            Esta menudísima actriz -a quien muchos recordarán por su posterior papel en “Poli de guardería”, donde oficia de directora del colegio en el que Arnold Schwarzenegger demuestra sus dotes docentes- aprovecha su ambiguo aspecto para interpretar en esta ocasión un personaje masculino: el del periodista Billy Kwan.

            En cuanto a la trama del film, éste comienza con la llegada a la agitada Yakarta de un periodista australiano que viene a cubrir la noticia del golpe militar que ha derrocado al presidente Sukarno (quien, paradójicamente, había logrado la independencia del país tras una cruenta guerra con Holanda). Mientras Indonesia se debate entre la dictadura y la revolución, el periodista (Gibson) vivirá una intensa historia de amor con una funcionaria de la embajada británica (Weaver).

            El considerable éxito de la película y el merecido prestigio que había atesorado Weir hasta ese momento le catapultó a Hollywood, donde su primer trabajo sería este “Unico testigo” del que hablaremos ampliamente.

 

“ÚNICO TESTIGO”, LÍNEA ARGUMENTAL

 

            Rachel, una joven y bonita mujer perteneciente a la comunidad “Amish” de Lancaster Country –a unos cincuenta kilómetros de Filadelfia-, acaba de perder a su marido.

            Tras el funeral, ella y su hijo Samuel se disponen a visitar a unos parientes de Baltimore, para lo cual toman un tren.

 

Unico testigo en el tren

 

            Sin embargo, en los servicios de caballeros de la estación de Filadelfia, el niño es testigo del brutal asesinato de un policía. El propio Samuel está a punto de perder la vida pero finalmente los asesinos no logran descubrirle.

            Los dos amish son retenidos en Baltimore por la policía y quedan a cargo de un agente algo brusco llamado John Book.

            Con el objetivo de lograr una identificación, el policía muestra al niño cientos de fotografías de delincuentes habituales pero resulta inútil.

 

Unico testigo en comisaria

 

            Todo se complicará extraordinariamente cuando Book sorprende al niño mirando fijamente una fotografía que muestra al condecorado Jefe de División McFee.

            Observando su palidez, John le pregunta si le identifica como uno de los asesinos, lo que obtiene un gesto afirmativo como respuesta.

            Book da cuenta del asunto a Schaeffer quien, además de ser el Jefe Superior de Policía, fue su maestro. A continuación, traslada a los amish a casa de su propia hermana para que pasen la noche.

            Sin embargo, poco después McFee dispara contra él en un parking subterráneo, alcanzándole en una pierna. Aunque herido, Book logra huir y decide llevar a Rachel y a su hijo de regreso a Lancaster Country, pues sabe que sólo allí estará seguro el niño.

            Una vez en la aldea y cuando se dispone a regresar en solitario, el policía sufre un desvanecimiento a causa de la sangre perdida.

            La muchacha y su padre –Elip Lapp- lo llevan a la casa y allí exponen la situación al Consejo de Ancianos. Pese a lo irregular de las circunstancias, estos deciden que debe ayudarse al policía.

 

Unico testigo Book en la cama

 

            Así, bajo los atentos cuidados de Rachel, John mejora poco a poco y por fin puede levantarse.

            Consigue que le acompañen al pueblo y desde allí telefonea a un colega de confianza pues ahora es consciente de que Schaeffer y McFee están en el mismo bando.

            Su compañero le confirma sus sospechas de que se trata de un asunto de corrupción a gran escala y le informa de que le están buscando por todas partes, si bien le han perdido momentáneamente la pista.

            Más tarde y de nuevo en la aldea, Book intenta arreglar el coche mientras escucha la radio en el granero. En ese momento comienza a sonar el “Wonderful World” de Sam Cook y John toma a Rachel de las manos para bailar pero mientras giran son sorprendidos por Elip, que reprende a su hija severamente pues sus costumbres no les permiten según qué licencias.

            Poco a poco, Book va integrándose en la vida de la aldea, aprendiendo incluso a ordeñar vacas.

            En una ocasión pasan un día entero en el campo, construyendo la casa de unos amish recién casados. Ello da ocasión al policía de demostrar sus habilidades como carpintero, lo que le vale el reconocimiento general y provoca el recelo de Daniel que, enamorado de Rachel, nota la fuerte atracción que ella siente por Book.

 

Unico testigo Godunov 2

 

 

UN THRILLER EJEMPLAR

 

            Siempre he considerado “Único testigo” como un ejemplo de película “redonda”. Una introducción breve pero ilustrativa del mundo en el que habitan los protagonistas, una rápida puesta en acción, un primer crescendo, una ficticia normalización de la situación -aderezada por un romance en ciernes- y, para finalizar, un clímax violento y catártico.

            Cabe reseñar que el magnífico guión corresponde en esta ocasión a Earl W. Wallace y William Kelley, según una historia de ambos y de Pamela Wallace.

            Weir estructura con habilidad la historia de manera que los mundos de los dos protagonistas se opongan radicalmente desde un primer momento. La existencia cerrada, austera y protegida de Rachel frente a la cotidianeidad de la violencia física que preside la de Book.

            La mujer y su hijo serán testigos de los bruscos modos policiales del agente cuando éste, haciendo caso omiso de la presencia de ambos, se dedica a maltratar a un delincuente de poca monta. El hecho de que Book se dedique “a dar trompadas” a los demás lo sitúa en una dimensión muy alejada de la de ella.

            Por otra parte, el policía no siente otra cosa que la necesidad de proteger a la mujer y al niño aunque para él distan poco de la condición de extraterrestres, habida cuenta su anacrónica vestimenta y las extrañas costumbres que puede intuir en ellos.

 

Unico testigo restaurante

 

            Todo cambiará de forma radical cuando el agente se vea obligado a devolver a los amish a su comunidad de origen, a causa de la corrupción policial que amenaza muy seriamente sus vidas. Permanecer en Filadelfia es tanto como firmar la sentencia de muerte de ambos aunque muy probablemente también la suya.

            La presencia de Book en medio de la comunidad amish se hace obligada cuando el policía pierde la consciencia a causa de la gravedad de su herida en la pierna.

            Pese a que se trata de un intruso (y un intruso armado, además, lo que repugna especialmente a los amish), el Consejo de Ancianos se ve en la obligación de sanar sus heridas aunque sólo sea como contraprestación por el hecho de que John ha salvado la vida de dos de los miembros de la comunidad.

            Se hace imperativo entonces ocultar al exterior la presencia del agente y evitar la “contaminación” que las frívolas y violentas costumbres del “inglés” puedan traer a la aldea.

            La primera de las premisas, en principio la más sencilla, se ve amenazada por las llamadas que el medio recuperado Book realiza a uno de sus compañeros, a fin de calibrar la situación en su ausencia.

            La segunda premisa, en cambio, recibe un impacto en su línea de flotación debido a la progresiva atracción que nace entre Rachel y Book durante su forzada convivencia.

            Rachel asiste a un completo espejismo al verle vestido como uno de ellos, trabajando con ahínco en la construcción de la nueva casa de unos recién casados -lo que concedió a Harrison Ford la posibilidad de demostrar sus dotes como carpintero, uno de los primeros trabajos con los que se ganó la vida antes de iniciar su carrera de actor-, participando de sus comidas comunes e incluso aprendiendo a ordeñar vacas (“¿Nunca has visto una?”, le pregunta Elip Lapp señalando una ubre, al ver la torpeza del policía. “Nunca una tan grande”, responde John, provocando primero la sorpresa y luego la risa de su anfitrión).

            Sin embargo, no faltarán incidentes embarazosos. Entre otros, el hecho de ser sorprendidos por el padre de ella mientras bailan inocentemente, el momento en que el niño encuentra la pistola de Book y éste se la muestra escandalizando con ello a la madre o, el peor, cuando los amish con los que visita el pueblo son molestados por los lugareños, algo a lo que sus anfitriones están más que acostumbrados pero que no encaja con la personalidad de Book.

 

Unico testigo baile

 

            Una escena en concreto marcará el devenir de esa relación que se presume imposible si es que hay algo que lo sea para el Amor; la que tiene lugar la noche posterior a la construcción de la casa de la pareja recién casada. Pocas veces una secuencia desprovista de acción ha contenido tales dosis de magnetismo. El que reside en las miradas y en los silencios cuando el sentimiento no precisa ser expresado mediante palabras.

En cualquier caso, el suspense se extenderá a las dos tramas ya expuestas:

            - El peligro latente de ser descubiertos por el corrupto y asesino oficial de policía. De ser encontrados, la muerte será el único desenlace posible para Rachel y para John pero también para el pequeño Samuel, “único testigo” del crimen que implica a McFee.

            - La atracción entre los protagonistas, que les empuja a una relación contra natura: ¿será capaz Rachel de abandonar su mundo y llevar la vergüenza a su familia abandonándoles? ¿O tal vez el policía de renunciar a la única existencia que conoce para recluirse en un universo diametralmente distinto en el cual el tiempo se detuvo dos siglos atrás?

            El contundente final dará respuesta a todos los interrogantes, marcando un camino sin retorno que cerrará de forma verosímil la historia. “Redonda”, como ya la calificaba de inicio.

 

ESCENAS INOLVIDABLES

 

            En un film que cuenta con una fotografía realmente bella y que está cuajada de momentos inolvidables, un servidor destacaría los siguientes instantes:

            - La secuencia en la que el pequeño Samuel deambula por la comisaría, recibiendo carantoñas y burlas a partes iguales hasta que se detiene hipnotizado frente a una vitrina en la que se expone la fotografía de un agente condecorado. La intensidad de la mirada del niño es tal que Book, que en esos momentos habla por teléfono, interrumpe su conversación para averiguar lo que está mirando el niño.

            - La escena coral en la que todos los amish trabajan juntos en la construcción de la casa. Al parecer, la idea de mostrar las habilidades de Harrison Ford con el martillo correspondió al propio actor.

 

Unico testigo construyendo granero 2

 

            - John sorprendiendo a Rachel mientras ésta hace sus abluciones, desnuda de cintura para arriba. El policía es incapaz de desviar la mirada de la hermosa desnudez de la amish, quien, a pesar de las ultraconservadoras costumbres en que se ha educado, tampoco hace nada por cubrir sus pechos, evidenciando incluso un cierto orgullo no desprovisto de reto.

 

Unico testigo Kelly desnuda

 

            - Descontando el clímax final, una de las secuencias más contundentes de la película tiene lugar cuando la caravana de los amish es detenida por unos gamberros que se dedican a vejarles. Por desgracia para ellos, entre los amish verdaderos se encuentra alguien que no está acostumbrado a dejarse pisotear sino más bien a ser él quien golpea primero.

 

Unico testigo Harrison Ford

 

            - En cualquier caso, la magistral escena del granero, cuando Book logra arreglar la radio del coche y se entusiasma con los acordes del “Wonderful world” de Sam Cooke es, sin lugar a dudas el momento por el que se recordará al film. El policía toma a Rachel de la cintura y la conduce torpemente en un inolvidable baile mientras se desgranan las notas de uno de los mayores éxitos de la Historia del soul;

            Don't know much about history

            Don't know much biology

            Don't know much about a science book

            Don't know much about the French I took

            But I do know that I love you

            And I know that if you love me too

            What a wonderful world this would be

            Don't know much about geography

            Don't know much trigonomitry

            Don't know much about algebra

            Don't know what a slide rule is for

            But I do know one and one is two

            And if this one could be with you

            What a wonderful world this would be

            Now I don't claim, to be an A-student

            But I'm trying to be

            For maybe by being an A-student, baby

            I could win your love for me

            Don't know much about history

            Don't know much biology

            Don't know much about a science book

            Don't know much about the French I took

            History…Biology….

            Science book….

            French I took… Yeah:

            But I do know one and one is two

            And if this one could be with you …

            What a wonderful world this would be.

            La traducción de esta maravilla, que como siempre desmerece enormemente el texto original, vendría a ser algo así:

            No sé mucho de historia.

            No sé mucho de biología.

            No sé mucho sobre libros de ciencia.

            No sé mucho sobre el francés que estudié.

            Pero sí sé que te quiero

            y sé que, si me amas también,

            qué mundo tan maravilloso sería.

            No sé mucho de geografía.

            No sé mucha trigonometría.

            No sé mucho de álgebra

            ni conozco las reglas de cálculo.

            Pero sé que uno y uno son dos

            y, si ese uno pudiera estar contigo,

            qué mundo tan maravilloso sería.

            No creo ser un estudiante modélico

            pero estoy tratando de serlo

            porque quizás siendo un estudiante modélico, nena,

            conseguiría tu amor.

            No sé mucho de historia.

            No sé mucho de biología.

            No sé mucho acerca de libros de ciencia.

            No sé mucho sobre el francés que estudié.

            Pero sí sé que te quiero

            y sé que, si me amas también,

            qué mundo tan maravilloso sería.

            Historia...

            Biología...

            Libros de ciencia...

            Francés que estudié... Sí...

            Pero sé que uno y uno son dos

            y, si ese uno pudiera estar contigo...

            qué mundo tan maravilloso sería.

 

EL REPARTO

 

            Un Harrison Ford en estado de gracia tras sus rutilantes triunfos en la trilogía “Star Wars”, en las dos primeras entregas de la saga Indiana Jonesy en la también inolvidable Blade runnercontinuaba con su magnífica racha, demostrando además el grado de confianza que Hollywood depositaba en un recién llegado como Peter Weir.

            El actor encarna a un personaje duro pero no inmune a la dulzura o a la bondad. Su inmersión en una vida tan ajena a la suya y la poderosa atracción que Rachel ejerce sobre él le hará replantearse toda su existencia aunque la mayor parte del tiempo parezca aturdido y fuera de lugar. Como, por ejemplo, cuando se prueba por primera vez el negro traje del esposo fallecido de Rachel. Al interrogarla sobre el aspecto que tiene con ella puesta, la mujer le responde: “pareces un hombre sencillo”.

            Por este papel obtuvo Ford la única nominación al Oscar de toda su carrera, siendo derrotado por Wiliam Hurt, que había protagonizado "El beso de la mujer araña".

 

Unico testigo Ford carpintero

 

            También sería nominado el propio Weir como director aunque la cinta, en un año en que "Memorias de África" arrasó, sólo lograría las estatuíllas correspondientes a mejor guión original y mejor montaje.

            En cualquier caso, la cinta supuso el descubrimiento de su protagonista femenina, Kelly McGillis, que a renglón seguido filmaría la también exitosa Top Gun, ídolos del airejunto a Tom Cruise y Val Kilmer.

 

Unico testigo Kelly 3

 

            Aunque lo cierto es que, tras encadenar discretos éxitos con Hecho en el cielo(con Timothy Hutton como partenaire y siendo dirigidos ambos por Alan Rudolph), el thriller La casa de Carroll Streety la reivindicativa Acusados(en la que interpreta a la abogada de una joven -Jodie Foster- que ha sufrido una violación en grupo), la carrera de la señorita McGillis no se detuvo pero sí se estancó. Siguió trabajando con profusión pero rara vez en producciones de excesivo calado.

            Destaca entre los secundarios amish la presencia del actor y bailarín ruso Alexander Godunov, cuya azarosa vida merecería una película propia. Primer bailarín del ballet ruso Bolshoi, abandonó el baile y huyó a Estados Unidos, creando un conflicto diplomático entre ambos países. Se casó con la bellísima actriz Jacqueline Bisset y falleció prematuramente a los cuarenta y cinco años de edad, víctima de una afección hepática complicada por su afección al alcohol.

            Apenas dejó unas cuantas interpretaciones para el cine, entre las cuales destacaría su rol como rival de Harrison Ford en los amores de Kelly McGillis para Único testigo, el de terrorista alemán en La jungla de cristaly el de director narcisista en Esta casa es una ruina.

            También cabe reseñar la aparición, entre los amish de la comunidad que acoge al protagonista, de un jovencísimo Viggo Mortensen, muchos años antes de convertirse en el mítico Aragorn en la trilogía de El señor de los anillos.

 

Unico testigo Viggo Mortensen

 

            El papel del villano queda en las manos del prolijo Danny Glover, un actor de raza negra que se hizo popular como pareja de Mel Gibson en la saga Arma letaly también como protagonista absoluto de Depredador 2aunque haya intervenido en un centenar de películas, incluyendo algunas de notable prestigio como El color púrpura.

 

Unico testigo McFee

 

            En cuanto a Lukas Haas, que da vida al pequeño Samuel, fue visto años después en Valmont, haciendo el mismo papel que Keanu Reaves desempeñó en Las amistades peligrosas. Tal vez su carrera no le haya llevado a ser un actor excesivamente popular pero, aún así, ha intervenido en producciones como La caja de música, Todos dicen I love you, El desayuno de los campeonesu Origen, así como en las series televisivas Mentes criminales, 24o El séquito.

 

Unico testigo Samuel

 

            La excelente música del film, intensamente evocadora, corre a cargo del gran Maurice Jarre mientras que la fotografía es obra de John Seale.

 

PETER WEIR DESPUÉS DE “ÚNICO TESTIGO”

 

            Un año después de rodar “Único testigo”, Weir rodó de nuevo con Harrison Ford “La costa de los mosquitos”. El film, que también contaba con la presencia del malogrado River Phoenix y de la magnífica Helen Mirren, no fue ni de lejos el éxito que se esperaba.

            A medio camino entre el drama y la aventura, la película plantea un reto ideológico evidente, al intentar posicionarse contra el consumismo capitalista en una suerte de cruzada utópica que no acabará de cuajar.

            Fue, sin embargo el posterior trabajo del director -“El Club de los Poetas Muertos”- el que consolidó el prestigio de Weir y catapultó, además, a varios de sus jóvenes intérpretes, amén de consagrar a un Robin Williams que estaba magistral en el film.

            Reivindicando el romanticismo decimonónico en medio de un internado estadounidense ultraconservador, el film obtuvo un éxito rotundo y actores desconocidos como Ethan Hawke (que luego intervendría en “Gattaca”, “Grandes esperanzas”, “Training day” o la trilogía iniciada con “Antes del amanecer”) o Robert Sean Leonard (el amigo oncólogo de “House” en la popular serie televisiva, que también despuntó en “Mucho ruido y pocas nueces” de Kenneth Branagh) saltaron a las primeras planas de las revistas.

            Más tarde vendrían:

            - “Matrimonio de conveniencia”, un drama romántico sobre una estadounidense (bellísima Andie MacDowell) y un francés (Gerard Depardieu) que deciden casarse por interés -para obtener un bonito apartamento ella y para evitar la deportación él- pero que pasan a ser investigados por Inmigración, por lo que han de convivir unos días, intentando conocerse contra reloj.

            - “El show de Truman”, con un Jim Carrey, en el papel más contenido de su histriónica carrera, dando vida a un hombre cuya vida es retransmitida en directo en lo que es un ambicioso reality del que no tiene conocimiento.

            - “Master and Commander”, film de aventuras marineras en la que Russell Crowe interpreta al capitán Jack Auibrey, protagonista de la famosa saga de Patrick O’Brian que se iniciaba con la novela “Capitán de mar y tierra”. La única nominación de un film de Weir al Oscar a Mejor Película.

            Todo ello en una carrera no demasiado extensa (el director australiano solía espaciar sus películas entre tres y cinco años) pero sí exitosa.

            Weir estrenaría con posterioridad “Camino a la libertad”, un interesante drama protagonizado por Colin Farrell que venía a ser su resurrección cinematográfica nada menos que siete años después de la citada “Master and Commander”. El film narra la huida de un grupo de hombres de un gulag soviético, lo que les llevará a atravesar el Himalaya y el desierto de Gobi.

 

CONOCIENDO A LOS AMISH

 

            El film nos proporciona la oportunidad de penetrar en el hermético mundo de los amish, de los cuales me parece interesante comentar varios aspectos, dada su incidencia en la trama de la película.

 

Unico testigo las mujeres

 

            Para quienes no estén demasiado familiarizados con ellos, diré que se trata de un grupo con características étnicas, culturales y religiosas propias.

- Étnicamente descienden de inmigrantes predominantemente alemanes o suizos de habla alemana.

- Culturalmente, viven anclados en el pasado de forma voluntaria, de manera que algunas comunidades rechazan tanto la ropa actual como los televisores, los teléfonos, los secadores de pelo, los automóviles o incluso la electricidad (razón por la cual se siguen alumbrando con lámparas de petróleo).

- Religiosamente son una agrupación cristiana de doctrina anabaptista. Interpretan pues de forma literal el Nuevo Testamento y predican la vida sencilla y aislada del mundo “exterior”.

            Veamos algunos rasgos característicos:

            - Cada comunidad crea sus propias normas, de modo que en algunas de ellas está estrictamente prohibida la electricidad mientras en otras se aceptan los pequeños generadores capaces de alimentar ordeñadoras o realizar soldaduras.

            - Se mira con especial atención la vestimenta, estando prohibidos los botones, a los que se atribuye una connotación militarista. En los hombres predominan los trajes oscuros y los sombreros negros o de paja mientras que las mujeres visten trajes sencillos y monocromos con mangas largas, falda amplia, cofia blanca y delantal.

            - Practican la “no violencia” y acostumbran a sus hijos desde niños a no pronunciar palabras que puedan ofender a los demás ni moverles a la violencia.

            - En algunas comunidades, los hombres llevan la cara afeitada mientras son solteros y se dejan crecer la barba una vez contraen matrimonio. Sin embargo, en otras se permite la barba (siempre sin bigote) una vez han sido bautizados. En cuanto a las mujeres, no se cortan el cabello, que recogen en un moño.

            - Para evitar enfermedades endogámicas se permite la unión con miembros de otros grupos “en comunión”, es decir, con estilos de vida similares aunque, con eso y con todo, muchos arrastran extrañas enfermedades a consecuencia de las uniones consanguíneas del pasado.

            - Algunas comunidades permiten a sus adolescentes, al alcanzar los dieciséis años, el conocimiento del estilo de vida “inglés” antes de que tomen la decisión de bautizarse o vivir al margen de su comunidad, ya que como anabaptistas que son, no se les bautiza de niños. A ese momento de decisión lo llaman la rumspringa.

            - Las niñas suelen jugar con muñecas desprovistas de cara, tomando de forma literal un pasaje bíblico que reza: “No te harás escultura ni imagen alguna, ni de lo que hay arriba en los cielos, ni de lo que hay abajo en la tierra, ni de lo que hay en las aguas debajo de la tierra". Ello provoca también que se nieguen a posar para las cámaras.

            - Los amish pagan impuestos pero están exentos de la Seguridad Social y también rechazan los seguros y cuanta ayuda pueda llegarles desde el exterior de sus comunidades.

            En la actualidad, los amish sobrepasan ligeramente los 200.000 individuos y viven en 22 asentamientos en Estados Unidos (principalmente en Ohio y en Pensilvania) y en Canadá (en Ontario).

            En agosto de 2014 tuve ocasión de pasar por el condado de Lancaster en un viaje por carretera entre Washington y Nueva York. A continuación expongo algunas de las fotografías que tuve ocasión de tomar, en las que se muestra a los amish en sus quehaceres  cotidianos.

 

Amish 1

 

Amish 2

 

Amish 3

 

Amish 4

 

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