L. A. CONFIDENTIAL

 

De la novela al celuloide

 

 

LA Confidential El duro y el listo 2

 

 

 

EL REGRESO DE LA NOVELA NEGRA

 

El californiano James Ellroy es un afamado es un afamado escritor de novela negra cuya tradición narrativa se remonta hasta 1981. Sin embargo, fue la adaptación al cine que Curtis Hanson hizo en 1997 de su “L.A. Confidencial” (siete años después de haber sido escrita) la que lo puso en el candelero.

Si en algunos casos la fama llega de la mano de una obra que ni siquiera se cuenta entre lo mejor de la producción literaria de su autor, ciertamente no nos hallamos ante una de esas ocasiones.

Por el contrario, “L.A. Confidencial” es una magnífica obra. Sólida, bien construida, con personajes de una pieza y con una fascinante y perturbadora recreación del Los Angeles de los años cincuenta.

En la mejor tradición de Raymond Chandler y Dashiell Hammett, de cuyas novelas se nutrió el cine negro americano durante décadas (sobre todo entre los 40 y los 70), encumbrando a actores como Humphrey Bogart, Edward G. Robinson o James Cagney y ofreciendo films para la historia como “El sueño eterno”, “El halcón maltés” o la ya comentada en este blog “Adiós, muñeca”, ELLROY traía así, de vuelta a la actualidad, un género que permanecía aletargado, viviendo de las glorias de su brillante pasado.

En 2006, otra obra de Ellroy –“La dalia negra”-, escrita casi dos décadas antes, obtendría un relativo éxito en pantalla de la mano de Brian De Palma y con un reparto en el que brillaban con luz propia Josh Hartnett, Scarlett Johansson, Aaron Eckhart, Hilary Swank y Mia Kirshner (la fascinante protagonista de “Exotica”).

 

L.A. CONFIDENTIAL - ARGUMENTO

 

Es la Navidad de 1951 y Bud White está aporreando a un marido maltratador cuando recibe el aviso por radio de que dos de sus compañeros en la policía de Los Angeles están siendo agredidos por media docena de hombres.

Horas más tarde y bajo el efecto de la bebida, un grupo de policías apalea en comisaría a los seis hispanos autores de la agresión, entre otras cosas debido al deliberado rumor que exagera la gravedad de las lesiones de los agentes.

El novato oficial de guardia, Ed Exley, intenta evitar la paliza a los detenidos pero es encerrado por sus compañeros.

Llamado más tarde a declarar, Exley se muestra dispuesto a acusar a sus colegas a cambio de un ascenso, ganándose el desprecio general y el odio en particular de Dick Stensland y Bud White, los dos policías más duros del Departamento.

El primero de ellos, un individuo particularmente brutal, es elegido por la cúpula del Departamento de Policía como chivo expiatorio que poder ofrecer a la prensa. Su intención y la de su compañero y amigo Bud será hacer pagar a Exley su rentable soplo.

Poco después tiene lugar la tristemente célebre matanza del restaurante “Nite Owl”, en la que mueren seis personas y por la que son detenidos tres delincuentes de raza negra.

 

LA Confidential Dudley

 

Sin embargo, el caso presenta espinosas complicaciones, ya que del hábil interrogatorio practicado a los detenidos por parte de Exley se deduce que el trío cuenta con una terrible coartada: a la hora en que se produjo la masacre, los tres estaban violando salvajemente a una muchacha mexicana llamada Inez Soto.

Ésta es liberada de forma expeditiva por Bud White pero la negativa de la joven a declarar -y la imposibilidad por tanto de determinar si los violadores dispusieron o no del marco temporal necesario para llevar a cabo también los asesinatos del Nite Owl- llevan a Exley a presionarla, tarea que no realiza a fondo por sentirse atraído hacia la muchacha.

La aparición de unas lujosas revistas pornográficas que parecen tener alguna relación con la masacre se entrelaza con la infructuosa búsqueda del coche de los criminales, así como con la investigación independiente (y no autorizada) del agente White, que le lleva hasta el respetable y millonario proxeneta Pierce Patchett.

Éste hace operar a “sus chicas” para que se asemejen a estrellas de cine, característica muy demandada por el perfil de los acaudalados clientes con quienes suele tratar. Cuando Patchett proporciona a Bud la dirección de una de esas chicas, la bella y elegante Lynn Bracken, surgen chispas de este encuentro.

 

EL TEXTO ORIGINAL

 

L A Confidential

 

El nombre de la novela viene dado por la existencia de una publicación sensacionalista de Los Angeles llamada “Hush Hush” (literalmente, hush significa silencio aunque también puede tomarse como “esto es secreto”), cuyos artículos finalizan con la rúbrica “extraoficial y confidencialmente y muy Hush-Hush” y que se  dedica básicamente a airear los escándalos de los famosos.

Para ello, su insidioso redactor-jefe Sid Hudgens cuenta con la inestimable colaboración del agente Jack Vincennes, toda una celebridad en el Departamento, que se dedica a filtrar las detenciones de los actores de Hollywood antes de que las mismas se produzcan, de modo que las cámaras de la revista estén en el lugar adecuado en el momento oportuno.

Se trata de pequeños delitos como el consumo de drogas o la prostitución pero la falta de escrúpulos del policía y de los pseudoperiodistas que le financian acabará no sólo con la reputación sino con la vida misma de muchos de los implicados.

Ante todo, cabe señalar que “L.A. Confidencial” es una obra coral por la que pululan muchos personajes, todos ellos con identidad propia, intensamente vivos y creíbles. Su solidez mitiga un tanto la creciente dificultad por retener los nombres de tantos personajes y pido perdón por adelantado si contribuyo, con mi largo análisis, a acentuar dicha confusión.

En este fresco magistral que Ellroy traza del Los Angeles de la época y que constituye una obra maestra de la novela negra contemporánea, el escritor muestra sin tapujos la ferocidad del enfrentamiento entre el hampa y las fuerzas policiales así como la profunda corrupción que asola a estas últimas.

Descabezado el crimen organizado con el encarcelamiento de su elemento más visible, Mickey Cohen, el capitán Dudley se dedica a amilanar a los delincuentes y matones que llegan hasta Los Angeles, haciendo que, en el lúgubre motel Victory, Bud White les quite a puñetazos las ganas de quedarse. Ello, unido a los movimientos de poder que se producen tanto en la política como en la jerarquía policial e incluso en el ámbito delictivo, se une a los trapicheos del agente Vincennes con la revista Hush Hush o a las maquinaciones de extorsión de Pierce Patchett, ofreciéndonos una imagen de Los Angeles que nada tiene que ver con la idílica estampa que se intenta vender al resto del país.

En cuanto al estilo de Ellroy, podría decirse que es directo y expeditivo. En ocasiones, casi telegráfico. De hecho, por lo general prescinde de nexos, circunloquios y frases introductorias, resultando sumamente explícito y contundente, sin lugar para la autocomplacencia.

Siempre en tercera persona salvo cuando hablan los personajes, el texto está jalonado de artículos periodísticos y, a veces, de simples titulares que nos comunican algún acontecimiento relevante y que acentúan el estilo telegráfico del que hablábamos.

Sus diálogos son brillantes y nada adocenados (la impetuosa forma en que Bud hace saber a Lynn que le gustaría volver a verla –mantenida casi exactamente en la película- constituye un magnífico ejemplo) y no es nada remiso a la hora de administrar la acción, en la que tampoco hace uso de la elipsis o el eufemismo, lo que da como resultado algunas escenas ciertamente brutales por su grafismo (aunque no se cebe en los detalles morbosos de la violación, lo cual es de agradecer).

El tono, bastante seco en ocasiones, le va magníficamente al relato, resaltando el carácter marcadamente áspero que predomina en las relaciones entre los agentes o entre ellos y las personas con las que estos han de relacionarse, excluidas de la ecuación las damas, que cuentan con un tratamiento especial.

Habría que preguntarse si el sesgo marcadamente homófobo que caracteriza los interrogatorios a los personajes del entorno de Bill Dieterling obedece únicamente a la intención de acentuar el papel de “poli malo” que White se atribuye en compañía del “bueno” Exley aunque toda esa parte de la novela ha desaparecido en la película.

 

TRES PERSONAJES PARADIGMÁTICOS

 

Aun tratándose de una obra coral, hay tres personajes –todos ellos agentes de Policía del Departamento de Los Angeles- que sobresalen de forma ostensible entre el resto. En concreto:

ED EXLEY.- Hijo de un condecorado detective del Departamento reconvertido en millonario constructor, Ed vive a la sombra de su hermano Thomas, muerto en acto de servicio, y de su propio y famoso padre. Para lidiar con semejante lastre, Exley está dispuesto a afrontar cualquier reto, incluyendo el exponerse al desprecio y las ansias de venganza de todo el Departamento de Policía de Los Angeles. Dotado de una prodigiosa inteligencia que le convierte invariablemente en el primero de su promoción y de una aparente integridad que no lo es tanto (el agente fingió una heroicidad en el Frente del Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial que le supuso una injusta medalla), su gran ambición consiste en convertirse en jefe de detectives y hacerlo antes de lo que lo hizo su padre. Las relaciones entre ambos son sumamente complejas y están marcadas por la desconfianza y el resentimiento. La posterior aparición de Inez Soto, de quien Ed se enamorará pero a quien será incapaz de hacer feliz, y su frustración al comprobar que los tres negros muertos no son los culpables de la matanza del Nite Owl no frenarán, sin embargo, su enorme ambición.

 

LA Confidential Interrogatorio

 

WENDELL “BUD” WHITE.- Siendo todavía un niño, Bud asistió al asesinato a golpes de su madre a manos de su alcoholizado padre. Por si ello fuera poco, el niño quedó atado junto al cadáver, donde permaneció durante días hasta ser encontrado. El brutal episodio desarrolla en el agente White una necesidad casi física de velar por la integridad de las mujeres maltratadas: mete a sus violentos maridos en prisión, los ablanda a golpes y supervisa su regreso a la calle cuando son puestos en libertad. Algo acomplejado por su aparente falta de inteligencia y reducido al papel de matón por su superior, el capitán Dudley Smith, Bud demostrará sin embargo tener más capacidad de la que le atribuyen y, por el camino, seducirá a la fascinante Lynn Bracken.

 

LA Confidential Bud White 2

 

JACK VINCENNES.- Asesor técnico del célebre programa televisivo “Insignia del Honor”, “el Gran V” se codea con estrellas de Hollywood y millonarios. También colabora con Sid Hudgens, redactor de “Hush Hush”, de modo que éste aposte a sus fotógrafos a la salida de las detenciones más sonadas de Vincennes: en su inmensa mayoría, actores en la cresta de la ola a los que éste arresta por consumo de estupefacientes. Una mácula de su pasado convenientemente oculta –el asesinato de un matrimonio inocente, provocado por la propia adicción de Vincennes- sobrevuela siempre la estabilidad de Jack, quien también deberá ocultárselo a Karen, la hija del multimillonario Welton Morrow, con la que mantendrá una relación que terminará en boda pese a los reparos de la familia de ella.

 

LA Confidential Vincennes

 

 

OBJETIVOS DEL GUIÓN DE CURTIS HANSON Y BRIAN HELGELAND

 

El director Curtis Hanson fue, además, uno de los dos guionistas que acometieron la ardua labor (reconocida por el mismísimo James Ellroy, que quedó muy satisfecho del resultado) de convertir en imágenes un texto largo (más de 600 páginas), denso, complejo, violento y repleto de personajes.

Hanson, por cierto, es un realizador con una muy breve carrera: apenas 14 películas en sus casi setenta años de edad. Entre ellos destacan "Ir a perderlo... y perderse" (alocada comedia adolescente con Tom Cruise como protagonista), "Malas influencias" (discreto thriller con James Spader y Rob Lowe), "La mano que mece la cuna" (vehículo de lucimiento de Rebecca de Mornay) o la poco encasillable "Jóvenes prodigiosos" (Michael Douglas, "Spiderman" Tobey Maguire, Frances McDormand, "Iron man" Robert Downey Jr. y Katie Holmes), todas ellas a años-luz de la obra maestra que ahora nos ocupa.

Si algo tuvieron claro los guionistas desde un primer instante fue el hecho de que deseaban preservar los personajes de la novela pero no así el argumento de la misma.

Éste conservaba, sin embargo, varias premisas del texto literario. A saber:

- La Navidad Sangrienta (un hecho real, acontecido en 1951, del que dejó constancia la prensa de la época, según la cual un numeroso grupo de policías de Los Angeles apaleó por turnos a los hombres detenidos tras una pelea).

- La matanza del Nite Owl (otro acontecimiento igualmente real que dio como fruto la muerte de seis personas en un establecimiento de la ciudad). La traducción literal del nombre del restaurante es “Búho Nocturno” aunque en la película únicamente se alude a él como “El Búho”.

- El brillante interrogatorio de Exley a los tres jóvenes negros sospechosos de la matanza y probados autores de la violación en grupo.

- La relación sentimental de Bud White con Lynn Bracken.

También decidieron respetar la triple focalización de la historia sobre los tres policías que descollan en la misma; esto es, Ed Exley, Bud White y Jack Vincennes. De hecho, no sólo las líneas generales de sus trayectorias coinciden sino que sus desenlaces respectivos son muy similares en la novela y en el guión.

Eso sí, la película incorporará algunas modificaciones importantes:

- Vincennes no tiene ningún escarceo amoroso ni acaba a manos del mismo personaje.

- Exley -que en el film es huérfano, carece de antecedentes militares y tampoco hace alarde de otra relación sentimental que su intromisión en la que mantienen Bud y Lynn-, aporta un elemento nuevo en su caracterización cinematográfica: un nombre inventado, “Rolo Tomasi”, para designar al ladrón de bolsos que mató a su padre estando de servicio y determinó que él ingresara en la Academia de Policía

- White conoce a Lynn en distintas circunstancias a las de la  novela, al coincidir con ella en una licorería.

 

PERSONAJES DE LA NOVELA QUE SE SUPRIMEN (O CASI) EN EL FILM

 

Por desgracia, algunos elementos sumamente atractivos, incluyendo personajes muy ricos en matices, desaparecieron del montaje por pura lógica narrativa. Hubieran podido ser utilizados en una serie para televisión (lo que inicialmente parecía condenado a ser) pero en ningún caso se podían integrar en un film para la gran pantalla que, así y todo, cuenta con un metraje de más de dos horas y cuarto.

Entre los personajes suprimidos por completo (o casi) destacaría los siguientes:

- Inez Soto, la joven violada, que en pantalla apenas aparece en la secuencia en que es liberada por el agente White y luego cuando es acompañada en silla de ruedas por el teniente Exley, a quien confiesa haber mentido acerca de la hora para lograr incriminar a sus torturadores en el asesinato del Nite Owl. En la novela, Inez es una muchacha torturada y fascinante. A la brutal agresión sufrida durante seis interminables horas se une más tarde el rechazo de su propia familia (que la acusa de haber provocado su situación por vestir de forma poco recatada), las tremendas secuelas psicológicas que lleva aparejada la violación y la oposición del entorno de Exley a que éste, con quien mantendrá una relación sentimental durante años, se case con ella debido única y exclusivamente a su origen mexicano. Inez, una muchacha lúcida e inteligente, arrastrará desde entonces un desequilibrio que marcará el resto de su existencia: emparejada con un Exley de quien se siente en deuda pero al que no ama, amante ocasional de un Bud al que sí admira como hombre, amiga íntima y leal del padre de Ed y de su inseparable Dieterling, compartirá con los dos últimos un inesperado destino.

- Karen Morrow sólo aparece un instante en la película, bailando con el agente Vincennes en una fiesta hasta que la aparición del nauseabundo Sid Hudgens, que la había incluido en un reportaje sobre “lesbianas de Hollywood”, la impulsa a desaparecer después de taladrar al supuesto periodista con una mirada letal. En la novela, en cambio, la hija del millonario Welton Morrow, acaba casándose con un Jack Vincennes a quien veía como un héroe desde que era una niña. El hecho de que su hermana se case con el aspirante a Fiscal de Distrito Ellis Loew, convierte al “Gran V” en cuñado del político. En la película, en cambio, el Fiscal General es un hombre de mayor edad, sin parentesco con ninguno de los agentes del Departamento. En cuanto a Karen, se trata de un personaje interesante que pasa de niña consentida a mujer abnegada por causa del amor que siente hacia Jack, a pesar de que el glamour de éste se va derritiendo a medida que salen a la luz las muchas mentiras que oculta su figura.

- Preston Exley es un personaje suprimido por completo en el film, donde su hijo Ed ya es huérfano. Tampoco guarda relación alguna con el policía muerto en acto de servicio este empresario poderoso, antigua celebridad del Departamento, que ahora construye autopistas y que está a punto de inaugurar la “Tierra de los Sueños”, un parque temático sobre los personajes animados creados por Raymond Dieterling. Éste, un legendario director de cine adelantado a su tiempo, es el responsable de la existencia de personajes como el ratón Moochie, el pato Danny o la ardilla Scooter. El ambicioso proyecto de ambos así como la figura del propio Dieterling están ausentes de la película.

Por supuesto, también son borrados del mapa personajes como el hampón Mickey Cohen (a quien visitarán varios de los personajes primero en la prisión y en su propio domicilio más tarde), su lugarteniente Goldman (a quien una agresión en la prisión dejará con sus facultades mentales seriamente dañadas), el cantante y violinista Spade Cooley, cuyo bajista “Doble” Perkins tendrá una importancia decisiva en la trama, el ex policía Duke Cathcart, “El Holandés”, que intenta usurpar la personalidad de éste, Bill Dieterling (hijo del director) y su camarilla de amigos, los hermanos Englekling y su padre, etc.

De ellos, sólo Mickey C aparece como referencia en varios momentos del film pero sin llegar a constituirse en personaje.

 

PERSONAJES PROPIOS DEL FILM

 

Uno de los más llamativos es Buzz Meaks, que de hecho aparece en el prólogo de la novela pero en un rol significativamente distinto. Si allí se trataba de un rufián que, después de arrebatarle casi diez kilos de heroína al peligroso gangster Mickey Cohen, acababa siendo abatido por Dudley Smith, en la película pasa a ser un gigantesco ex policía que hace las veces de chófer y guardaespaldas para el omnipresente Patchett. Tampoco en esta ocasión se librará de un final abrupto; concretamente el que corresponde a Duke Cathcart en la novela.

 

LA Confidential Buzz

 

Otro de los personajes con una presencia episódica es el de Matt Reynolds (interpretado por Simon Baker, el protagonista de las series televisivas “El guardián” y “El mentalista”), un guapo aspirante a actor a quien Jack Vincennes arresta por posesión de marihuana junto a otra joven actriz y a quien luego Sid Hudgens presiona para que se acueste con el fiscal Ellis Loew, que en el film tiene tendencias homosexuales. El chico terminará trágicamente sus ingenuos días.

 

LA Confidential Con el mentalista 2

 

 

OTRAS DIFERENCIAS ENTRE LA NOVELA Y EL FILM

 

Aparte de algunas cuestiones menores –el Nite Owl de la novela pasa a ser “El Búho” en la película, el programa “Insignias del honor” se convierte en “Placa de honor”, el “Gran V” pasa a ser el “gran Jack”, la rúbrica de los artículos periodísticos cambia del “extraoficial y confidencialmente y muy Hush-Hush” al “confidencial, en voz baja y muy secretito”, el Mercury de los sospechosos de la matanza troca el color rojo por el marrón- son muchas las diferencias formales entre la novela y la película, como cabía esperar de los objetivos fijados por esta última y que hemos visto con anterioridad.

Por ejemplo, resulta muy llamativa la atractiva introducción del film, en la que una voz en off que más tarde identificaremos como la de Sid Hudgens (en realidad está escribiendo a máquina el texto que escuchamos) nos introduce al Los Angeles de los años cincuenta: aparentando glamour, modernidad y bienestar cuando en realidad la ciudad está podrida de muerte y corrupción.

Una diferencia que llama mucho la atención es la transformación del personaje de Dick Stensland. De hecho, el compañero de Bud White es expulsado del Cuerpo en la novela y más tarde se ve envuelto en un doble asesinato durante un robo, a consecuencia del cual es condenado a muerte primero y ejecutado después.

En cambio en la película, al poco de haber sido expulsado, Stensland acaba convirtiéndose en una de las víctimas del Nite Owl, fundiéndose con el papel que en la novela ostentaba “el holandés” (quien a su vez había usurpado -en la novela- la identidad de Duke Cathcart, un ex policía metido a proxeneta y aspirante a empresario pornográfico).

De todos modos, la diferencia principal estriba en el acomodamiento de roles que supone la supresión de personajes. Es decir, que algunos asumen circunstancias que en la novela correspondían a otros mientras conservan ciertas características propias, lo que supone que tengan lugar encuentros inéditos en la novela o que algunos desenlaces parciales sean parecidos pero no iguales. En suma, una historia diferente partiendo de un buen número de personajes comunes y de una situación compartida.

 

UN ELENCO ATÍPICO QUE PASÓ A LA HISTORIA

 

Recrear el Los Angeles de los años cincuenta con dos protagonistas australianos desconocidos no parece lo más ortodoxo pero eso fue lo que aconteció cuando Guy Pearce y Russell Crowe fueron escogidos, tras el correspondiente casting, para dar vida a los agentes Ed Exley y Bud White respectivamente.

 

LA Confidential El duro y el listo

 

De desconocidos pasaron a ser grandes estrellas de la pantalla. Pearce, que únicamente había intervenido en la divertida “Priscilla reina del desierto” protagonizó “Memento” o “La máquina del tiempo” y Crowe llegó todavía más lejos con sus “Gladiator”, “Una mente maravillosa”, “Master and Commander” o “Robin Hood”.

Para completar el trío de agentes protagonistas se optó, en cambio, por una figura contrastada: la del brillante y camaleónico Kevin Spacey, capaz de saltar de su tramposo personaje de tullido en “Sospechosos habituales” (que le valió un Oscar como Mejor secundario) a sus arriesgados papeles en “Seven” (inolvidable la escena final), “Medianoche en el jardín del bien y del mal” (dirigido por Clint Eastwood y con John Cusack como oponente), “American beatuy” (al cual debe su primer y de momento único Oscar como Mejor actor protagonista) o “K-Pax”, estas últimas posteriores al film de Hanson.

En cuanto al papel de Lynn Bracken, eliminados los importantes personajes femeninos de Inez y Karen, aglutinaba en uno solo todo el poder de la seducción, la inteligencia, la elegancia y también el cálculo de la que venía a ser una “femme fatale” de la época.

Fue, por tanto, una gran sorpresa que se depositara tal responsabilidad en una Kim Basinger que a sus 44 años de entonces llevaba tres sin ponerse detrás de una cámara mientras recordaba sus pasadas glorias en “Nunca digas nunca jamás” (como “chica Bond”), “Nueve semanas y media” (el film erótico que la inmortalizó junto a Mickey Rourke), “Batman” (en el papel de la bella periodista que encandila a Bruce Wayne) o “Análisis final” (en un thriller compartido con Uma Thurman y Richard Gere).

 

LA Confidential Kim 2

 

El aluvión de premios que le llovieron a la actriz (incluyendo el Oscar como Mejor actriz secundaria) son la mejor prueba del enorme acierto de tal decisión. Con una sensualidad a flor de piel (y de labios y de ojos) y beneficiándose de la magnífica labor de la diseñadora Ruth Myers que la hace lucir como nunca, Kim se come la pantalla y no deja que nadie le robe un solo fotograma. Ello le sirvió para reactivar su dormida carrera como actriz.

Otros actores destacados que aparecen en la película son Danny De Vito como el redactor de Hush Hush (y, por tanto, la voz en off que escuchamos en algunos momentos del film y que recrea los titulares periodísticos de la novela) o el veterano y prolijo James Cromwell ("Star Trek", “La milla verde”, “El cliente”, “Deep impact”, “Eraser”, “Space Cowboys”, “La hija del general”, “Salem’s Lot” junto a Rob Lowe, o “Yo robot”) como el capitán Dudley.

 

LA Confidential Vincennes y el bajito

 

La mención a Ruth Myers trae a colación el hecho de que la película contó con un equipo técnico de primerísimo orden, incluyendo la impecable labor del compositor Jerry Goldsmith quien tuvo que adaptar su música a la de las muchas canciones de la época ya escogidas para la banda sonora (algunas de Chet Backer, por cierto), lo que justifica la profusión de trompetas en la partitura de Goldsmith.

En palabras de sus propios protagonistas, la película fue un curioso híbrido de gran producción y cine independiente, por lo creativo de todos sus aspectos aunque en efecto se contara con un presupuesto más que considerable que facilitó mucho las cosas. Vestuario, escenografía (acertadísima labor de búsqueda de exteriores “de época” sin apenas decorados) y casting se beneficiaron de esa doble circunstancia, de la que dan fe fríos datos como los siguientes:

- La película cuenta con 45 localizaciones distintas.

- Hasta 80 personajes “hablados” participan de la misma, rubricando el hecho ya comentado de que se trata de una obra coral, por mucho que se destaque al trío de agentes protagonistas.

 

ESCENAS MÍTICAS ATRIBUIBLES A HANSON Y HELGELAND

 

Entre las muchas secuencias que componen esta gran película, destacaría las siguientes escenas, todas ellas aportación del guión y ausentes en la novela:

- El primer encuentro de Bud y Lynn: el agente está hablando con el dueño de una licorería cuando aparece una hermosa dama con un encargo. Bud se acerca a ella y le desea “Feliz Navidad”, a lo que ella responde con retintín: “Feliz Navidad… agente”. “¿Tanto se me nota?”, pregunta él, evidentemente molesto. “Lo lleva usted escrito en la frente”, concluye ella con calculada maldad.

 

LA Confidential En la tienda

 

- El propio White llamando a casa de Lynn (en su segundo encuentro) y encontrándola junto a un hombre en calzoncillos, a quien Bud ordena que se largue. Cuando el aludido se envalentona y le responde “puede que me vaya o puede que no”, el agente le amenaza con llamar a su esposa para que sea ella quien lo saque de la casa, argumento que convence definitivamente al donjuán. En la puerta, con los pantalones todavía en la mano, el hombre saluda: “agente” y éste, con la misma seriedad, le devuelve el saludo: “concejal”.

- Ed Exley y Jack Vincennes interrumpen la cena de Joe Stampanato (antiguo guardaespaldas del encarcelado Mickey C) al que acompaña la distinguida Lana Turner. Exley ignora las protestas de la dama y le espeta: “Una puta operada para parecerse a Lana Turner sigue siendo una puta”. “Es Lana Turner”, susurra Vincennes. “¿Qué?”, pregunta incómodo Exley. “Que es Lana Turner”, repite su compañero mientras la dama vacía su vaso en la cara del avergonzado Ed. Memorables las carcajadas de ambos agentes en el coche escasos instantes más tarde.

 

LA Confidential La verdadera Lana 2

 

- Dudley Smith abordando en comisaría a Ed Exley poco después del asesinato de Jack para comentarle algo que le helará la sangre: estamos investigando a un amigo de Vincennes, Rolo Tomasi, ¿le habló alguna vez de él?”.

 

GALARDONES DEL FILM

 

Además de un sinfín de premios digamos menores, el film de Hanson fue nominado a nueve Oscar, incluyendo Mejor Película y Mejor Director, pero sólo se alzó con dos estatuillas: la correspondiente a Mejor Actriz Secundaria para Kim Basinger y el de Mejor Guión Adaptado para Brian Helgeland y el propio Curtis Hanson.

Entre el resto de premios destacan los siguientes:

- Globo de Oro a la Mejor actriz secundaria (Kim Basinger), además de otras 5 nominaciones

- 2 premios BAFTA al Mejor montaje y al Mejor sonido, además de otras 12 nominaciones

- 2 premios National Board of Review al Mejor director (Curtis Hanson) y Mejor película

- 3 premios del Círculo de críticos de Nueva York al Mejor director, Mejor película y Mejor guión

- Mejor director (Curtis Hanson) en el Festival de Toronto:

- Nominación de Curtis Hanson como Mejor Director en el Festival de Cannes

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar