EXOTICA

 

La fascinante obra maestra de Atom Egoyan

 

Exotica Christina actuando

 

 

”EXOTICA” EN PLANOS

 

            Con los títulos de crédito iniciales comienzan a escucharse los primeros acordes de la sugerente banda sonora de Mychael Danna. Insinuante y decididamente exótica, como el propio título del film.

            La cámara se traslada entonces hasta las figuras de dos hombres que conversan y a los que escuchamos antes de ver. Son un veterano agente de aduanas y su joven compañero, al que aquél alecciona, a fin de que aprenda a reconocer los indicios que identifican a quienes traen artículos de contrabando.

           Mientras el agente observa a través del falso espejo, un viajero al que están revisando el equipaje se atusa los cabellos, de modo que sus miradas se encuentran virtualmente; el aduanero le mira directamente a los ojos pero él no puede verle.

           

Exotica Pinto mira al falso espejo

 

            El viajero –luego sabremos que se llama Thomas Pinto- recoge su equipaje y detiene un taxi pero un desconocido se le adelanta y le propone compartir el vehículo. No hablan entre sí pero, tras mantener una agitada conversación telefónica, el desconocido se apea y deja a Pinto, en pago por su parte de la carrera, dos entradas para el ballet que su conversación previa nos ha permitido saber que no va a poder utilizar.

            Otro plano y vemos la atractiva figura de una adolescente de largos y ensortijados cabellos negros entrando en un club llamado “Exotica”. Ella es Christina.

 

Exotica por fuera

 

            Volvemos con Thomas, que ya se halla en su domicilio. Allí, se retira la camisa y vemos cómo lleva algo adherido a la cintura con esparadrapo. Se trata del fruto de su contrabando: unos huevos de loro jacinto manifiestamente ilegales.

            Nuevo cambio de plano y la cámara nos acompaña, como si fuésemos nosotros los que penetráramos en el local, en nuestra visita a “Exotica”. Escuchamos a Eric, el disc-jockey que preside la sala desde su atalaya, pidiendo un aplauso para la última chica que acaba de actuar en el escenario: “Caballeros, junten sus peludas manos”.

 

Exotica Eric 2

 

            Una muchacha se columpia voluptuosamente en ropa interior mientras otras bailan desnudas para los clientes que han solicitado sus servicios.

            Llega uno de los clímax de la noche. “¿Qué es lo que le da a una colegiala su especial inocencia? –interroga o más bien divaga, la grave voz de Eric- ¿Su dulce fragancia, las flores frescas, la suave lluvia de primavera? ¿O es acaso su joven carne firme que invita a todas las caricias, que incita a explorar sus secretos más profundos, más íntimos? Bien, caballeros, dejaré que lo decidan ustedes mismos para presentar a Christina”.

            La adolescente baila un tanto espasmódicamente, con movimientos bruscos, ataviada con una falda escocesa y una blusa blanca al son del “Everybody knowsde Leonard Cohen mientras se va despojando de su uniforme de colegiala.

 

Exotica Christina en plena actuacion

 

            Un hombre la observa con especial veneración. Es Francis Brown, que cada noche acude para verla, para estar con ella, para compartir un mundo que es sólo de ellos dos. Un mundo cuajado de secretos y de complicidades, de ausencias y de dolor.

            Al acabar su actuación, Chris se sienta junto a él en una mesa y ambos comienzan un diálogo no por repetido menos intenso.

 

Exotica Francis habla con Christina

 

            La cámara regresa con Thomas, que se dispone a asistir al ballet cuando observa que muchos hombres demandan entradas en la puerta. Acaba compartiendo las suyas con uno de ellos, que le dispensa caricias íntimas durante la representación, cosa que a él parece gustarle.

            De nuevo estamos con Chris cuando la adolescente se abre la blusa para bailar ante Francis en tanto mira provocadoramente a Eric. Repentinamente nervioso, Francis se incorpora y se dirige al baño, donde se sujeta a las paredes sudando copiosamente.

 

Exotica Francis 2

 

            Un flashback nos muestra un campo en el que un grupo de personas parece estar buscando algo. Intuimos que ese recuerdo está interfiriendo en la mente del agitado Francis.

            Mientras, Thomas devuelve el dinero de la entrada a su desconocido acompañante, mintiendo al afirmar que a él se las habían regalado y que por tanto se siente culpable al habérselas cobrado. Cuando el desconocido le propone gastar juntos el dinero tomando una copa, Pinto se lo agradece pero declina la invitación.

            Vemos ahora a Francis al volante de un coche aparcado. Junto a él, en el asiento del acompañante, reposa la joven Tracey, a quien paga antes de enviarle saludos para su padre.

 

Exotica Francis con su sobrina

 

            De nuevo en “Exotica”, la dueña del local, Zoe, habla con Eric, recriminándole su actitud -los clientes se sienten incómodos cuando presentas a Christina- pero él sólo reconoce que "se suelta más" cuando la presenta a ella que cuando presenta a las otras chicas.

            Zoe, señalándose el abultado vientre, le pregunta si se siente feliz "por eso", a lo que él responde que se siente feliz por ella.

            La mujer insiste: “y tú, ¿cómo te sientes?”. “Creo que debo tener cuidado con mis sentimientos. Para eso hicimos un contrato”, replica Eric.

            Cambiamos la noche por el día y vemos a Francis en su calidad de inspector de Hacienda, entrando en una tienda de animales, de la que resulta ser propietario Thomas.

 

Exotica Francis trabajando

 

            Francis debe revisar las cuentas y, para ello, se acomoda en un sofocante rincón de la trastienda, ante lo cual el nervioso Thomas le ofrece la posibilidad de bajar la temperatura. Francis entiende que ésta ha de ser alta por los animales pero el señor Pinto le aclara que son más resistentes de lo que parece.

            “Yo no creo que no sean resistentes –responde Francis, algo picado-; el que sean exóticos no quiere decir que no puedan soportar los extremos. Al fin y al cabo, ahí fuera es la jungla”.

            Otro flashback de la búsqueda. Entre la gente que se ha reunido altruistamente para buscar a una niña desaparecida se encuentran Eric y Christina pero son muy distintos de los actuales, más jóvenes y más inocentes. Están manteniendo su primera conversación.

 

Exotica La busqueda

 

            “¿La conocías?”, le pregunta él. Y ella le responde: “En cierto modo. Le hice de canguro un par de veces”.

            De regreso al presente, una dulzona Zoe inquiere de Chris una respuesta: “¿por qué le ha dado a Eric por llamarte tentadora y descarada menor? Me molesta, te hace parecer una niña o algo así”. ¿Y la falda escocesa, los calcetines, la blusa y mi manera de actuar, no?”, responde airada la interpelada.

            Zoe no entiende que Eric quiera seguir trabajando allí pero Christina opina que no todo el mundo puede permitirse decidir su futuro y, al fin y al cabo, a Eric le pagan por ese trabajo. Pero, a renglón seguido, le pide que lo despida, que le haga ese favor. La embarazada Zoe responde: “¿cómo puedes ser tan fría?”, antes de fundir sus labios con los de ella.

 

Exotica Zoe embarazada

 

            En la tienda de animales, Francis no puede terminar el trabajo en una sola jornada porque Pinto no lleva demasiado bien sus libros. “He encontrado una pistola en uno de sus cajones”, dice al propietario. “Era de mi padre, la tengo por si acaso”. “¿Por si acaso qué?”, pregunta Francis. “Por si hay algún problema”. “¿Con los animales?”, insiste con tono ambiguo el inspector, recibiendo a cambio una sonrisa sarcástica de Thomas.

            Averiguamos algo más: el parapléjico Harold es, en realidad, el padre de Tracey y el hermano de Francis, quien lleva a la adolescente a su propia casa para que practique con el piano. La muchacha toca las notas del tema principal del film, que pronto adopta carácter orquestal.

            Pinto compra otras dos entradas para el ballet y una vez ante la puerta del teatro elige, entre quienes buscan entradas, a un indio que le parece atractivo y que sostiene un cartel con la leyenda “I need one ticket” (necesito una entrada), por lo que le vende la sobrante.

            Después de dejar a Tracey tocando el piano en su casa (le indica que no cree que vaya a llegar más allá de las once), Francis regresa una vez más a “Exotica”, donde ve bailar a Christina para otro cliente y la espera pacientemente.

            “A veces tiene que esperarla. Otras veces es ella quien espera. Ella le protege, es su ángel”, reza Eric como si leyera en Francis.

            “¿En qué piensas?”, pregunta Chris a Francis pocos minutos más tarde. “En qué pasaría si alguien te hiciese daño, si yo no estoy aquí para protegerte”. “Tú siempre estarás aquí para protegerme”, responde ella conciliadora mientras frota su bello rostro contra el cuello de él.

(Aunque de hecho describí cada plano de la película, desde el primero hasta el último, creo que no procede reproducirla completamente aquí pues ha de correr de cuenta del espectador el descubrimiento de los muchos secretos y las muchas sorpresas que todavía han de deparar la historia. Con eso y con todo, si alguien siente curiosidad, puedo hacerle llegar el resto).

 

CONSIDERACIONES SOBRE EL DIRECTOR

 

            Aunque nacido en El Cairo, Atom Egoyan es un director canadiense de origen armenio, que se dio a conocer en España con su catártico film “El liquidador”. Lo de darse a conocer lo digo en términos relativos, ya que sus películas se han proyectado habitualmente en las salas “independientes” y de reducido tamaño de nuestras principales ciudades.

 

Atom Egoyan director

 

            “El liquidador” no era en absoluto su primer trabajo y a él siguieron otros que o bien tocaron de refilón nuestras carteleras “alternativas” o bien no llegaron a proyectarse nunca en nuestro país, con alguna honrosa y afortunada excepción.

            Entre dichas excepciones se encuentran su magistral “Exotica” y también “El dulce porvenir”, probablemente su mayor éxito a nivel internacional y que versa sobre el sentimiento de culpa de una comunidad que ha perdido a todos sus hijos tras hundirse en un lago el autobús que los trasladaba a la escuela.

            Egoyan no elude, en cualquier caso, ni sus orígenes étnicos ni el compromiso político cuando se tercia y a ambas motivaciones obedece su “Ararat”, centrado en el genocidio de que fueron objeto los armenios a manos turcas a principios del siglo XX.

            En cuanto a las películas del director canadiense, suelen obedecer a una forma muy personal de entender el cine, que en ocasiones le ha valido la calificación de director hermético, un corsé del que nunca ha intentado liberarse de forma consciente, con la única excepción quizás de las más comerciales “El viaje de Felicia” o “Chloe”.

            Sujeto a tantas interpretaciones como ojos las contemplen, sus películas bucean obsesivamente en el sentimiento de pérdida y en el dolor de la ausencia pero lo hacen de un modo que te permite identificarte con ello sin caer en el abatimiento, gracias en gran parte a los fascinantes diálogos de que dota a sus personajes y de una puesta en escena más efectista de lo que sus planteamientos teóricos pudieran hacernos esperar.

 

CONSIDERACIONES SOBRE ACTORES Y PERSONAJES

 

            Pese a tratarse de un autor que hace de la independencia (y de la diferencia) su bandera, tampoco Egoyan puede sustraerse a la tentación de contar con una serie de actores y actrices-fetiche que pueblan habitualmente sus películas y dan vida a sus personajes.

            Ello se hace especialmente evidente en el caso de su bella esposa, la también canadiense de origen armenio (aunque nacida en Beirut) Arsinée Khanjian, que en este film interpreta el papel de Zoe, la ambiciosa y embarazadísima dueña del club “Exotica”. Esta mujer, capaz de firmar un contrato con Eric para que le dé un hijo del cual no pueda reclamar derecho alguno, se siente simultáneamente atraída tanto por el padre de su futuro hijo como por Christine, objeto de deseo de ambos.

 

Exotica Zoe

 

            De las numerosas ocasiones en que Arsinée ha intervenido en las producciones de su marido, destacaría su trabajo en las ya citadas “El liquidador”, “Ararat” o “El dulce porvenir”.

            También ostenta la categoría de actor-fetiche del director el canadiense Elias Koteas, un actor tan turbador como suelen serlo los personajes que acostumbra a interpretar; en este caso, el del disc-jockey del club, Eric, cuya irresistible atracción por Christina (y la tempestuosa relación que ambos mantienen) constituye una de las arterias principales de la trama.

 

Exotica Eric hablando 2

 

            Sus excesos vocales cuando pretende excitar al personal (no sólo lo que dice sino la entonación que da a sus palabras y los sonidos con que a veces las acompaña) contrasta brutalmente con sus momentos de lírica inspiración al micrófono, cuando se deja llevar por su obsesiva pasión por Christina, cuya pérdida es el leitmotiv de su vida.

            Aparte de “El liquidador”, “Ararat” y algunos otros trabajos para Egoyan, la poco encasillable obra de Koteas se reparte entre títulos tan diversos como “Gattaca” (interpreta al padre del personaje de Ethan Hawke), “La delgada línea roja”, “Fallen”, “Las flores de Harrison”, “Daño colateral” o “Simone”.

            En “Exotica”, por cierto, todos los actores son canadienses y muchos de ellos del propio Toronto, en cuyos suburbios se enclava el club en el que transcurre la acción.

Es el caso de Don McKellar, que interpreta el personaje del apocado Thomas Pinto. Un apocamiento, por cierto, que se verá considerablemente mitigado a lo largo de la historia, cuando vence su timidez utilizando el recurso recurrente de vender y luego regalar las entradas para diversos espectáculos de ballet.

 

Exotica Pinto con las entradas

 

          McKellar no goza de una carrera demasiado conocida en nuestro país y personalmente apenas le recuerdo por su participación en la desasosegante cinta fantástica “eXistenZ”.

            Igualmente originaria de Toronto es la joven (en aquel entonces) Sarah Polley, que interpreta el papel de Tracey Brown, sobrina de Francis e hija de su hermano Harold.

            Se trata de una adolescente con la que Francis realiza un ritual singular: le paga para que practique tocando el piano en su casa mientras él se ausenta (para ir al club) aunque en realidad Francis parece creer que Tracey se encarga de cuidar de su hijita, como si ésta siguiera viva.

 

Exotica Francis con su sobrina 3

 

            Este comportamiento enfermizo tiene ramificaciones que sólo entenderemos al final (en el epílogo) y que rememora tiempos más felices pero, en cualquier caso, Tracey se siente incómoda no sólo con la situación sino con Francis mismo. Su presencia le inquieta tanto como su actitud y tampoco le gusta la influencia que parece ejercer sobre su padre.

            Sarah Polley tiene ya una carrera bastante consistente a sus espaldas, en la cual destacan sus papeles en “El peso del agua”, “La vida secreta de las palabras” o incluso “Amanecer de los muertos”.

            Otro actor canadiense (de la zona de Québec) con importancia capital en “Exotica” es Bruce Greenwood, que da vida al atormentado personaje de Francis Brown.

 

Exotica Francis con pistola

 

            El inspector de Hacienda encarna como nadie al hombre perdido en el dolor. Un hombre al que se le ha arrebatado cuanto amaba. Primero su hija de corta edad y luego su esposa en circunstancias que no comentaré. Sin embargo, todavía deberá afrontar una pérdida más… sólo que no está dispuesto a resignarse.

           A Greenwood lo hemos visto también en títulos como “Truman Capote”, “Yo robot”, “La búsqueda 2” (dando vida al Presidente) o incluso en “Orquídea salvaje”.

 

CHRISTINA

 

            También de Toronto es MIA KIRSHNER, la actriz que interpreta el fascinante personaje de Christina, y a la que también se ha podido ver estos últimos años tanto en la gran pantalla (“El cuervo: ciudad de Ángeles”, “No es otra estúpida película americana”, “La dalia negra”) como en la pequeña (“The L World”, la “24” de Kiefer Sutherland e incluso en un episodio aislado de “CSI Nueva York”).

 

Exotica Christina vestida de calle

 

            Procedente de un desdichado hogar familiar del cual se nos escamotean los detalles (aunque del epílogo podamos colegir que la cuestión económica no es el origen del problema), Christina sufrirá una espectacular metamorfosis estética y emocional desde el origen de la historia. Dicho origen se nos muestra dosificadamente a lo largo de varios flashbacks de escasa duración y a través de los mismos asistiremos a su conversión en una mujer fría capaz de llegar a la crueldad aunque ésta se derrita bajo la ternura y la compasión que le inspira el atormentado Francis.

 

Exotica Christina desnuda 2

 

            Dotada de una belleza superlativa y de la enorme y devastadora capacidad de atracción sexual que le proporcionan tanto la armonía de sus rasgos como su considerable inteligencia, “Chrissy” desarrolla un desdén casi patológico hacia Eric, a quien conociera en la batida organizada para localizar a la desaparecida hija de Francis.

 

Exotica Fatal hallazgo

 

            Después de mantener durante un tiempo una relación que se salda negativamente, Eric arrastra el sentimiento de pérdida (no es capaz de renunciar a Christina), que se combina con unos celos enfermizos hacia Francis, con quien le consta que la muchacha mantiene una relación que excede con mucho a lo profesional y acota un territorio que es sólo de ambos.

            En cambio, Christina se debate entre el resentimiento y la exasperación que le produce el comportamiento poco consistente de Eric. Así, la adolescente se siente traicionada cuando descubre el contrato suscrito entre Eric y Zoe para asegurar la maternidad de esta última, ya que el Dj le había prometido que nunca le mentiría. Ese “ocultamiento de la verdad” es el detonante para que Christina lo quiera definitivamente fuera de su vida, dando fin a una situación enquistada que se manifiesta en tensos silencios entre ambos cuando no a histéricos enfrentamientos.

            Respecto a Francis, tampoco ella se puede sustraer a la singular relación que mantiene con él y cuya hondura sólo podremos captar del todo una vez contemplado el epílogo que, en forma de flashbacks final, cierra la película.

            En todo caso, se trata de una relación desigual aunque retroalimentada, de la cual ambos dependen desesperadamente, como Christina comprobará.

 

Exotica Christina sentada

 

            Como una estrella caída, el personaje de Christina es de largo el más fascinante de la función. Una niña inconsciente de su atractivo y de su talento, sepultados bajo toneladas de frustraciones, que se ve obligada por circunstancias que sólo podemos intuir a transmutarse en una tentadora post-adolescente que turba los ánimos de los clientes de “Exotica” y que no obstante conserva un punto de inocencia que administra casi en exclusividad para el doliente Francis.

 

CONSIDERACIONES GENERALES SOBRE LA PELÍCULA

 

            Desde las primeras palabras que escuchamos a Eric en su privilegiada atalaya

            “¿Qué es lo que le da a una colegiala su especial inocencia?

 

Exotica Christina de colegiala

 

hasta las últimas, mucho más amargas, cuando condena al auditorio a regresar a su gris realidad

            “Siempre es un momento triste cuando el reloj da la hora mágica y tenemos que hacerles salir a esa larga y oscura noche solitaria pero recuerden: somos sólo un sueño más, sea cual sea

la historia se mueve en medio de una atmósfera lánguida y onírica mientras el propio “Exotica” es el protagonista. En su media luz, en los susurros que surgen de las mesas, en los bailes discretamente sensuales de las muchachas, en el humo que difumina las figuras, nos vemos atrapados en un sueño del que sólo nos sacará la realidad.

            La de Francis, con su inmensa cruz sobre los hombros; la de la enconada relación en que se ha convertido lo que antaño fue un gozoso y prometedor descubrimiento mutuo entre Christina y Eric; la de los sueños rotos de una niña que nunca supo qué mujer quería ser, la de una Zoe que quiere ser madre aunque le frustra el hecho de no poder compartir dicha maternidad.

            La irrealidad, en cambio, se hace especialmente patente en los instantes en que Eric presenta a Christina con una fórmula que alude invariablemente a su inocencia mientras Leonard Cohen rompe su voz para nosotros en unos acordes que quedan indisolublemente unidos a las imágenes.

            Con todo, no puedo dejar de resaltar la primera conversación entre Eric y Christina, dilatada a lo largo de varias escenas retrospectivas, en la que ambos muestran con transparente emoción lo que intuyen es un momento mágico que va a marcar un punto de inflexión en sus existencias. Como sin duda hará aunque no del modo que ellos habían pensado.

 

CONSIDERACIONES TÉCNICAS SOBRE LA PELÍCULA

 

            Vi esta película en el cine en 1994, el año de su estreno, y lo cierto es que no soy capaz de recordar cuál era su textura visual en la gran pantalla pero la cuestión es que he tenido en mis manos las dos ediciones en dvd que se han hecho de la película –la primera de Pioneer y la actual de Cameo- y en ambas observo una imagen poco definida y un contraste muy deficiente.

 

Exotica

 

                La banda sonora, que merece la pena comprar en cd a fin de disfrutarla con el mejor sonido posible, es una maravilla atribuible a Mychael Danna, prolijo compositor también canadiense, responsable entre otras muchas de las partituras de “Johnny Mnemonic”, “El liquidador”, “Asesinato en 8 mm”, “Inocencia interrumpida”, “Corazones en Atlántida”, “Ararat” o “Truman Capote”.

            Por cierto, y al hilo de lo que comentaba en otro apartado acerca de la modesta difusión de la obra de Atom Egoyan en nuestro país, me gustaría recordar que, a pesar de ello, “Exotica” se impuso como Mejor Película de 1995 para la revista “Rock de Lux”, compartiendo podio con la interesante “Smoke” (segundo puesto), “guionizada” (válgame el término) por Paul Auster y con la también soberbia “Balas sobre Broadway” de Woody Allen (que quedó tercera).

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar