DE "JURASSIC PARK" A "JURASSIC

WORLD"

Parte II

 

El mundo perdido Es maravilloso 

 

 

2 – EL MUNDO PERDIDO (Steven Spielberg, 1997)

 

LINEA ARGUMENTAL

 

Isla Sorna, a 87 millas al sudoeste de la isla Nublar.

Un enorme yate está atracado junto a la playa y sobre la arena descansan un aristócrata matrimonio británico con su hija de corta edad mientras son agasajados por la tripulación del barco.

La niña se aleja jugando y se encuentra con un curioso lagarto erecto al que ofrece un trozo de su sándwich. Sin embargo, pronto acuden otros muchos y la atacan, teniendo que ser socorrida por su padre y el resto de la tripulación.

 

 El mundo perdido la niña y los lagartos

 

Algún tiempo después, el doctor Ian Malcolm toma el metro y ha de soportar las burlas de un mozalbete y las miradas de un grupo de señoras que también viajan en el vagón. Todo a causa de sus sensacionalistas declaraciones acerca de la existencia de dinosaurios clonados en un parque que, según él, desapareció 4 años atrás.

En realidad, Malcolm se dirige a la mansión de John Hammond, que ha requerido su presencia.

Al llegar, el matemático recibe la agradable sorpresa de encontrar a Lex y Tim allí aunque han crecido bastante desde la última vez que se vieron.

Menos agradable resulta toparse con Peter Ludlow, el repulsivo sobrino de Hammond, que ha aprovechado el último incidente con la niña británica para arrebatar a su tío el control de InGen.

- Doctor Malcolm –le saluda untuosamente-, ¿viene a recordar viejas batallitas con mi tío?

- Podrá convencer al Washington Post y a la prensa amarilla de lo que quiera –le responde Ian con acritud- pero yo estuve allí, sé lo que ocurrió y usted también.

- ¿Cree realmente que todo el que eligió la discreción lo hizo por motivos inconfesables, incluidos Lex y Tim?

- No los mezcle en esto –exige el matemático mientras los chicos deciden desaparecer-. No es ningún juego.

- No, no lo es. Antes de ir a la isla usted firmó un documento que le prohibía expresamente divulgar nada de lo que vio allí. Y violó ese acuerdo.

- Sí. Y usted mintió, tergiversó los hechos sobre la muerte de tres personas y le dio al público la información falsa, presentándome como un chiflado.

Recibido al fin por Hammond, éste no parece acusar la traición de su sobrino pues sigue conservando un as en la manga: la Zona B.

- Isla Nublar sólo era una fachada, un escaparate para turistas –confiesa Hammond a su invitado. La zona B era la verdadera fábrica. Estaba en la isla Sorna, a 80 millas de Nublar. Allí fabricábamos los animales, los alimentábamos durante unos meses y luego los trasladábamos al parque.

Para sorpresa de Malcolm, el millonario le revela que, durante cuatro años, varias decenas de especies han crecido en libertad sin interferencias humanas después de que el huracán Clarissa destruyera las instalaciones de la zona B.

Dichos animales han terminado por crear un sistema ecológico completo sin alambradas, sin fronteras y sin tecnología que lo constriña.

Como respondiendo a la frase lapidaria que Malcolm pronunciara cuatro años atrás –“la vida siempre se abre camino”-, los dinosaurios creados de forma deliberada con deficiencias de lisina, debían haber muerto a los siete días de no recibir un suplemento de enzimas pero, en cambio, están floreciendo.

Esa será una de las cuestiones que deberá explicar el equipo que Hammond va a enviar a Sorna para documentar a los animales. El objetivo es evitar que su sobrino saquee la isla, cosa que pretende hacer para resarcirse de las pérdidas de InGen.

- Pasa de capitalista a naturalista en sólo 4 años. Es sorprendente, murmura Malcolm admirado.

El equipo formado por Hammond está compuesto por el documentalista de video Nick Van Owen, el experto en equipos especializados Eddie Carr y una paleontóloga de la que Hammond no da el nombre, estando pendiente de la aceptación del propio matemático para convertirse en cuarteto.

Ian palidece al saber que la paleontóloga es Sarah Harding, su novia. Pero todavía palidece más cuando averigua que la chica ha decidido ir de avanzadilla y está literalmente sola en la isla, a la espera de que llegue el resto del equipo.

Malcolm se ve así obligado contra su voluntad a formar parte del grupo pero convierte el equipo de investigación en un equipo de rescate que ha de partir en el acto.

Ello supone tener que dejar a su hija Kelly en manos de una amiga pues su madre y ex mujer de Ian ha dejado tirada a la niña y se ha marchado de viaje a París. Sin embargo, la perspectiva no parece hacer muy feliz a la niña.

Tanto es así que acaba colándose como polizona en una de las impresionantes caravanas que forman parte de la expedición.

Para cuando su padre la descubre, ya están todos en Sorna, han encontrado a la aventurera Sarah y han detectado también la presencia de un segundo equipo al mando de Peter Ludlow, que ha llegado a la isla con el propósito de abastecer de dinosaurios al nuevo Parque Jurásico que pretende inaugurar en San Diego.

 

El mundo perdido Kelly

 

La imposibilidad de contactar por radio con la costa evita que Ian pueda devolver a su hija a tierra firme y pronto tienen problemas más graves cuando el equipo de furtivos, capitaneado por el experto cazador Roland Tembo, apresa a una cría de tiranosaurio a la que además rompen una pata.

Después de sabotear el campamento de Tembo y de liberar a todos los dinosaurios atrapados por éste y sus hombres, Nick se lleva a la cría de Rex consigo para horror de sus compañeros.

A pesar de todo, Sarah logra curar la pata del animal pero la devolución de éste a sus progenitores no evita la terrible venganza de los tiranosaurios, que empujan la caravana al precipicio y devoran a Eddie cuando éste intenta salvar a sus amigos.

Se hace necesaria la ayuda de los furtivos para que el resto del equipo de Malcolm salve la vida y también parece imperativo que ambos equipos se unan para lograr llegar a la central de comunicaciones que se encuentra en el centro de la isla. Aunque el matemático es más bien escéptico sobre sus posibilidades:

- Cinco años de trabajo y 150 kilómetros de alambrada electrificada no aseguraron la otra isla y creen que con dos docenas de vaqueros lo conseguirán aquí.

Nick interviene para echarles en cara su mentalidad de saqueadores. Sólo quieren robar, para lo que no tienen derecho alguno pero Ludlow le espeta entonces:

- Un animal extinto devuelto a la vida no tiene derechos. Existe porque lo creamos. Lo patentamos. Es nuestro.

 

LA CALIDAD CAE EN PICADO

 

La segunda entrega de la saga jurásica, no obstante la presencia de un par de excelentes escenas de acción, es a mi entender la más endeble de las cuatro películas.

Como muestra del pastiche que es en realidad el film, baste con decir que se inicia con un prólogo robado del incidente número 2 de la primera novela (si bien convierte en inglesa a la familia protagonista) y, después de reproducir algunos de los acontecimientos principales de la secuela novelada, se despacha con una indigesta parte final que viene a ser un remedo del peor “King Kong”.

Estás últimas secuencias tienen lugar en los muelles y calles de San Diego, donde se supone que Hammond pretendía ubicar inicialmente su “Parque Jurásico” hasta que, en un ataque de megalomanía, se decantó por la opción de “no reparar en gastos”.

Aprovechando el anfiteatro que su tío dejó casi terminado en San Diego, Ludlow hace trasladar desde Sorna a un terrible tiranosaurio que, como no podía ser menos tratándose de una bestia inmensa traída en barco desde la selva, escapa para sembrar el terror entre los diminutos humanos.

En lugar de rascacielos neoyorkinos, se tratará en este caso de céntricas calles atestadas de coches y de tranquilos barrios residenciales que el T-Rex atravesará como una locomotora bajo el imprudente cóctel de drogas que se le ha suministrado teóricamente para mantenerlo tranquilo. Eso es eficacia.

 

El mundo perdido T Rex en San Diego

 

De todos modos, tampoco es que el núcleo de la secuela de Crichton fuese ninguna maravilla y no me refiero únicamente a su infumable calidad literaria sino incluso al limitado interés que suscitan los acontecimientos que narra.

Aun así, cambiar a los dos estudiantes polizones por la chillona hija de Malcolm no parece que mejore en nada la propuesta aunque, en cambio, el guión acierta al suprimir algún personaje irrelevante como el de Dodgson.

Éste, que en la primera película apenas si aparecía en la escena de San José sobornando a Nedry, verá cómo su parrafada acerca de los inexistentes derechos de los dinosaurios es adoptada en el film por el ínclito sobrino de Hammond.

Dado que el propio Hammond moría al final de la primera novela, la organización de la expedición se atribuye en su secuela a un personaje –Levine- que ni siquiera aparece en ninguna de las películas de la saga.

En cambio, Spielberg sí tuvo la precaución de dejar vivo al millonario para que al menos le allanara la introducción del segundo film.

Su papel es pues meramente episódico, al igual que el de sus nietos, que aquí no parecen mucho mayores que en “Parque Jurásico” pese a que en la segunda novela de Crichton, Tim se encuentre ya cursando estudios universitarios.

El peso de la función recae de este modo en un Ian Malcolm menos inspirado que en el primer film, pese a que sus diálogos sigan siendo de lo más salvable.

Por lo demás y aunque las escenas en las que intervienen los tiranosaurios y los velociraptores siguen siendo tan intensos y brillantes como en la primera película, no puede evitarse una molesta sensación de “déjà vu”.

Y eso a pesar de que las rutilantes instalaciones de la isla Nublar hayan sido sustituidas por una serie de parajes casi vírgenes en la isla Sorna.

La única novedad la constituye la aparición de nuevas especies de dinosaurios: stegosaurios, mamenchisaurus y procompsognatus (o, simplemente, “compis”)

Una curiosidad: la última escena de “El mundo perdido” muestra a un solitario pteranodón, como si pretendiera dar un adelanto acerca de las nuevas especies a las que se daría cancha en futuras entregas.

 

PERSONAJES Y REPARTO

 

- El matemático del caos Doctor Ian Malcolm acapara el protagonismo en esta segunda entrega de la saga. Manipulado por el millonario John Hammond, se verá obligado a enfrentarse de nuevo con las criaturas que casi acabaron con su vida cuatro años antes. De nuevo suyas son las mejores frases del film. El papel estuvo interpretado otra vez por Jeff Goldblum (“La mosca”, “El sueño del mono loco”, “El juego de Hollywood”, “Independence day”, “Como perros y gatos”).

- La paleontóloga Sarah Harding es, además de novia de Malcolm, una mujer aguerrida y emprendedora a la que no faltan arrestos. Respetada profesionalmente por su rigor y dedicación, dejará atrás a algunos de los varones más gallitos cuando se trate de enfrentarse al peligro. Además, es  una cómplice estupenda para la hija de su novio. El personaje corrió a cargo de Julianne Moore (“Short cuts”, “Vania en la calle 42”, “El gran Lebowski”, “Magnolia”, Las horas”, “Next”, “Chloe”, “Los juegos del  hambre”).

 

El mundo perdido Sara 2

 

- Kelly Curtis es la joven hija de Malcolm, fruto de su matrimonio con una mujer afroamericana. La niña es un poco repelente aunque sin llegar a los extremos de Tim y Alexis (especialmente él) en la primera película. Como contraprestación, aquellos dos acababan haciéndose querer y, en cambio, Kelly pasa sin pena ni gloria por su película. La actriz encargada de interpretarla fue Vanessa Lee Chester (“La princesita”, “Harriet la espía”), bastante desconocida en nuestro país.

- El odioso sobrino de Hammond, Peter Ludlow, es un arribista además de resultar tan irresponsable como su tío. En su caso concurren circunstancias agravantes como la arrogancia y la ausencia total de buenos sentimientos. Un villano clásico que acaba como suelen acabar los malos en el cine, tengan caballos lentos o tiranosaurios más bien rápidos. El papel corrió a cargo de Arliss Howard (“El día después”, “Amistad”, “Más allá del tiempo”).

- Roland Tembo es un experto cazador al que sólo queda por cazar el depredador más grande de la Historia: el T-Rex. Aunque no tiene demasiados escrúpulos tampoco es ningún estúpido y su sentido común soluciona algún que otro problema a sus compañeros de viaje. Al menos en su contratación sí acertó Ludlow. El personaje fue interpretado por el ya desaparecido Pete Postlethwaite (“Alien 3”, “El último mohicano”, “En el nombre del padre”, “Sospechosos habituales”, “Amistad”, “El jardinero fiel”, “Origen”).

- Nick Van Owen, el intrépido documentalista, es un tipo bien plantado que no le hace ascos a una buena pelea cuando se presenta y tampoco tiene demasiados remilgos en general. Un aventurero siempre pegado a su cámara. En la película está interpretado por Vince Vaughn (“Psycho”, “La celda”, “De boda en boda”, “Separados”, “Todo incluido”).

 

LAS ESCENAS MÁS ESPECTACULARES

 

- La pareja de tiranosaurios adultos despeñando la caravana del equipo de Malcolm como venganza por el rapto de su cría y el cristal astillándose bajo el cuerpo de Sarah.

- Los velociraptores dando caza a los miembros de ambas expediciones (la altruista y la furtiva) entre la alta vegetación del centro de la isla.

- Los compis acabando en masa con uno de los cazadores furtivos en el lecho de un río.

 

FRASES PARA EL RECUERDO

 

- No voy a cometer los mismos errores (Hammond, después de confesar a Ian Malcolm la existencia de la Zona B).

- No, está cometiendo otros nuevos.

- Te gusta tener hijos pero no estar con ellos, ¿verdad? (Kelly a su padre cuando éste le informa de que ha de ausentarse de nuevo).

- ¡Sarah! ¡Sarah Harding! (Nick llamando a gritos a la paleontóloga en la desierta isla Sorna).

- ¿Cuántas Saras crees que hay en la isla? (Ian Malcolm)

- Esto es maravilloso (Eddie contemplando a los stegosaurios en su hábitat natural)

- Eso es al principio pero luego vienen las carreras y también los gritos (la respuesta automática de Malcolm).

- La documentación que Hammond espera de nosotros exige que nos acerquemos a los animales lo más posible (Sarah aleccionando a Eddie y Nick)

- Sí, buena idea. Y de paso te untas con un poco de sangre de ternera (su novio Malcolm metiendo baza).

- Ya es usted John Hammond (Malcolm a Ludlow despué de que el T-Rex escape sin control en los tinglados de InGen en San Diego).

 

 

3 – PARQUE JURÁSICO III (Joe Johnston, 2001)

 

Parque Jurasico IIi Espinosaurio vs T Rex

 

LINEA ARGUMENTAL

Una embarcación irrumpe en la zona restringida de la isla Sorna para que dos estadounidenses puedan contemplar la fauna prehistórica desde lo alto, volando en ala delta.

Se trata de un chaval de doce años y de un adulto que ha pagado una alta suma para gozar de la ilegal experiencia.

Sin embargo, coincidiendo con el momento en que la barca penetra en una zona neblinosa, algo ataca a sus tripulantes, causándoles la muerte y dirigiendo la embarcación hacia un arrecife.

Ello obliga a los dos norteamericanos a soltarse para no sufrir su misma suerte aunque también les empuja a buscar cobijo en la peligrosa isla…

Algún tiempo después, Alan Grant visita a Ellie, que ahora está casada y acaba de tener a su segundo hijo. Grant juega con el mayor, Charlie, de apenas tres años, que le bautiza acertadamente como “el señor de los dinosaurios”, si bien Ellie ha de frenar a su amigo, que se emociona en lo vívido de sus descripciones ante el niño.

En una conferencia que tiene lugar algunos días después, Grant esboza la teoría de que el raptor era capaz de una vocalización muy compleja que habría representado una tremenda ventaja evolutiva.

Sostiene que, de no ser por el cataclismo que acabó con los dinosaurios, bien podría haberse convertido el raptor en la especie dominante en el planeta en lugar del ser humano.

Al finalizar la conferencia con la solicitud del paleontólogo de que se sigan apoyando sus investigaciones, sólo se oyen unos pocos y tibios aplausos.

Sin embargo, cuando se propone al auditorio que formule preguntas al doctor, muchas son las manos que se alzan.

Claro que, una vez que Grant inquiere a su vez si hay alguna pregunta que no esté relacionada con el “Jurassic Park” o con el incidente de San Diego (“que, por cierto, yo no presencié”), todos bajan sus manos salvo un joven.

- Su teoría sobre los raptores está muy bien y todo eso pero ¿no es una conjetura inútil? –le pregunta. Cuando la ONU, Costa Rica y los demás decidan qué hacer con esa segunda isla, los científicos podrán ir allí y verlo.

- Los dinosaurios vivieron hace 65 millones de años. Lo que queda de ellos está fosilizado en la roca. Y es en la roca donde los verdaderos científicos hacen sus descubrimientos. Lo que John Hammond e InGen hicieron en Jurassic Park –insiste el doctor- fue crear, con ingeniería genética, unos monstruos de parque temático. Nada más y nada menos.

Cuando Grant regresa a sus excavaciones en Montana, su ayudante Billy le informa de que apenas les quedan recursos para otras tres semanas de trabajo.

Pero Billy tiene una buena noticia: con un modelador de prototipos ha logrado reproducir la cámara de resonancia de un velociraptor.

Introduciendo en el escáner los datos del cráneo del raptor, el ordenador lo descompone en miles de secciones y la impresora 3-D lo esculpe capa a capa. El resultado fascinará a Grant aunque llegue un poco tarde.

Es entonces cuando aparece Paul Kirby, de Empresas Kirby, invitando a Grant a cenar con él y con su esposa Amanda. Alan declina la invitación pero, para su sorpresa, Billy acepta por los dos.

En la cena los Kirby se presentan como grandes amantes de los viajes de aventura. Ya han estado –le cuentan- en las Galápagos o el K-2 e incluso tienen billetes reservados para el primer viaje comercial a la Luna.

Para su aniversario de boda –prosigue la pareja- han alquilado un avión con el que sobrevolar la isla de Sorna y quieren que él sea su guía debido a su experiencia personal con los animales de la isla. Al parecer, las influencias del empresario llegan hasta el gobierno de Costa Rica pues le han facilitado permiso para sobrevolar la isla tan bajo como deseen.

Como ya le ocurriera con Hammond unos cuantos años atrás, Grant empieza negándose pero acaba transigiendo ante la perspectiva de una generosa retribución que permita seguir con sus excavaciones.

El viaje se inicia pues y Billy y Grant comparten el avión con los Kirby y con tres hombres desconocidos pero, cuando la nave se aproxima a Sorna, el piloto recibe por radio la orden de desviarse de esa ruta restringida. Él hace caso omiso y desconecta la radio.

Peor todavía: aterriza en la isla ante el espanto de Grant, que ya había reparado en el nulo caso que todos hacían a sus comentarios sobre los animales ya visibles desde el avión.

Cuando Alan intenta oponerse al aterrizaje, Cooper, uno de los hombres de Kirsby, golpea al paleontólogo, dejándolo inconsciente.

Al despertar descubre que están en la isla y que Amanda está llamando a alguien con ayuda de un megáfono.

El doctor desaconseja vivamente esa conducta y, en efecto, poco después se oye un feroz rugido que Billy atribuye a un T-Rex aunque el doctor Grant se teme que se trate de algo incluso mayor.

Todos entran atropelladamente en la avioneta mientras siguen escuchándose los rugidos y también un par de potentes disparos.

Abandonando a Cooper a su suerte, intentan despegar pero entonces el mercenario herido emerge de la selva y se planta en mitad de la pista. Instantes después hace su aparición un gigantesco espinosaurio que lo devora allí mismo, provocando que el avión se estrelle contra un árbol.

No satisfecho con ello, el enorme animal ataca con gran ferocidad al avión siniestrado y los Kirby logran a duras penas escapar junto a Grant, Billy y Udesky, el único de los tres mercenarios que ha sobrevivido.

 

Parque Jurasico III el Espinosaurio en el avion

 

Furioso, Grant golpea a Paul Kirby hasta que éste le cuenta la verdad: su hijo Eric, de 12 años, desapareció dos meses antes cuando sobrevolaba la isla en compañía de un amigo de Amanda, de quien él está separado desde hace un año.

- Llamamos a todas las puertas, hicimos todo lo que pudimos. Nadie nos ayudó. El gobierno de Costa Rica nos dijo que era una zona aérea prohibida y nuestra propia Embajada nos dijo que debíamos aceptar lo inevitable, ¿pueden creerlo?

Por ello acudieron al doctor Grant, que ya había estado en la isla Sorna. Sin embargo, éste les saca de su error ya que la isla que él conocía era Nublar y nunca hasta ese momento había pisado la Zona B.

Poco después encuentran el cuerpo sin vida de Ben, el amigo de Amanda, colgando todavía del ala delta enredada en una rama.

Paul intenta consolar a Amanda cuando ésta sale corriendo pero a ella no le apena tanto la muerte de su amigo como le preocupa que su desaparición haya dejado solo en la isla a Eric.

Cerca del lugar encuentran unos huevos de raptor y, mientras Grant no le observa, Billy se guarda imprudentemente un par.

En el abandonado laboratorio al que llegan poco después, el grupo sufre el ataque de un solitario raptor pero, cuando sus presas se escapan, el animal pide ayuda a sus congéneres de forma evidente, sorprendiendo al doctor Grant, que ve así confirmarse una de sus teorías.

Udesky es abatido por el grupo de raptores que les persiguen y Grant está a punto de sufrir su mismo destino hasta que alguien lanza un par de botes de humo que confunden a los depredadores. Se trata de Eric, que elige un momento muy oportuno para hacer su aparición.

 

ENTRETENIMIENTO SIN PRETENSIONES

 

Partiendo de un guión totalmente original que sólo toma de Michael Crichton algunos de sus personajes, la película recupera inicialmente un dato dejado como al azar en la segunda de las novelas jurásicas del escritor de Chicago: el hecho de que Ellie Sattler está alejada de la acción y goza de un matrimonio estable que ya ha dado como fruto dos hijos.

Bien avanzada la película, también se aprovechará una secuencia del primer libro, cuando Grant busca refugio acompañado por los nietos de Hammond y los tres entran en una pajarera en la que son atacados por dinosaurios voladores (pteranodones).

Obviamente, la compañía del buen doctor es distinta en esta tercera entrega.

 

Parque Jurasico III pteranodon

 

Se prescinde, por otra parte, de los personajes de Ian Malcolm o Sarah Harding además de los de Lex y Tim, que apenas tenían un cameo en la película anterior.

Y si el protagonismo de “El mundo perdido” recaía en el doctor Malcolm, en “Parque Jurásico III” es el también doctor Alan Grant quien toma el testigo aunque sus comentarios estén a años-luz del ingenio de su colega el matemático.

Por otra parte, ya no hay ningún secretismo relacionado con el tema de los dinosaurios clonados por InGen pues, tras el televisado incidente de San Diego, todo el planeta conoce la existencia de esos experimentos e incluso de una segunda isla con dinosaurios, si bien no se ha difundido la localización de la misma.

El resto de la trama se limita a un continuo “corre que te pillo” que actúa como mero pretexto para mostrar algunos nuevos dinosaurios enormemente atractivos y también para coreografiar algunas escenas de acción francamente notables.

Sí hay que hacer notar que la sentimentaloide subtrama familiar -con la pareja de padres divorciados pero unidos ahora en la búsqueda abnegada del hijo- resulta por momentos un tanto intragable.

Y el hecho de que el chaval sepa más que la plana mayor de InGen al completo (y que algún que otro “ratón colorao”) tampoco es de recibo.

Pero estos pequeños detalles resultan perdonables, al igual que la ausencia de un argumento que vaya más allá del mero intento de supervivencia de los protagonistas, si se asume la total falta de pretensiones del film.

Por otra parte, los efectos especiales siguen siendo magníficos, de modo que la película sirvió como dosis más o menos aceptable para los adictos a los dinosaurios, entre los que me incluyo.

Tampoco hay que olvidar el hecho de que la aparición de nuevas especies constituye por sí mismo un considerable acicate para ver la película. En este caso, las nuevas apariciones fueron: spinosaurus, ankylosaurus, ceratosaurus, corythosaurus y parasaurolophus

Llegados a estas alturas, con Spielberg ya dedicado a tiempo completo al cine “serio” y muy olvidada su mejor época en el cine de entretenimiento, el de Brooklyn delegó la realización del film en Joe Johnston, el competente director de “Rocketeer” o “Jumanji”.

 

PERSONAJES Y REPARTO

 

- Tras su ausencia en la segunda película, regresa el Doctor Alan Grant en esta ocasión embaucado por un falso empresario desesperado por recuperar a su hijo. El personaje fue de nuevo interpretado por Sam Neill (“Calma total”, “El piano”, “Horizonte final”, “El hombre que susurraba a los caballos”, “El hombre bicentenario”).

- Paul Kirby es el padre del chaval desaparecido. Un pobre diablo con un empleo modesto y pocos arrestos que, no obstante, acabará saliéndose con la suya en todos los sentidos y sacando algo de carácter de donde no se intuía. Está interpretado por William H. Macy (“Fargo”, “Boogie nights”, “Psycho”, “Magnolia”, “Cellular”).

- Su esposa Amanda es un tanto dada a la histeria y puede resultar bastante cargante pero, como Paul, aprenderá a sacar lo mejor de sí misma para llevar adelante su ardua empresa. Y si por el camino recupera a un esposo algo reciclado, tanto mejor. El personaje corre a cargo de Téa Leoni (“Wyatt Earp”, “Deep impact”, “Family man”, “Un final made in Hollywood”).

- No podía faltar el chaval de turno; en este caso Eric. Hijo de Paul y Amanda, parece más que capaz de cuidarse por sí solo sin tener que recurrir a sus padres, más perdidos que él mismo. Aunque sea un poco demasiado McGiver lo cierto es que el chico cuenta con un carácter afable y, si bien su personalidad carece de excesivos matices, no resulta ni pelmazo ni prepotente, que no es poco. Trevor Morgan (“El sexto sentido”, “El patriota”, “Vampire”) es quien lo interpreta.

 

LAS ESCENAS MÁS ESPECTACULARES

 

- La primera aparición del espinosaurio, que se interpone en la trayectoria de la avioneta en pleno intento de despegue.

- Uno de los velociraptores torturando al abatido Udesky para provocar que el resto de humanos acuda en su ayuda (una escena que recuerda otra similar en “La chaqueta metálica” en la que los guerrilleros vietnamitas hacían otro tanto con los soldados estadounidenses).

- El descubrimiento de la siniestra pajarera.

- El vuelo en ala delta rodeado de agresivos pteranodones.

- El enfrentamiento definitivo contra el espinosauro en un río en llamas.

 

Parque Jurasico III Espinosaurio bajo la lluvia 2

 

 

FRASES PARA EL RECUERDO

 

- Doctor Grant, ¿significa eso que no iría usted a la isla de Sorna a estudiarlos si pudiera? (una de las asistentes a Grant tras la conferencia de éste).

- No hay fuerza divina ni humana que me lleve a esa isla (respuesta de Grant... apenas un par de días antes de aterrizar en Sorna).

 

- No saldremos de esta isla sin nuestro hijo (los Kirby al doctor Grant cuando éste se desentiende de cualquier búsqueda).

- Pues empiecen a buscarlo. O pueden quedarse con nosotros siempre que no estorben. En cualquier caso, posiblemente no salgan vivos de aquí.

 

- A es como se hacen los dinosaurios (Amanda Kirby en los laboratorios abandonados).

- Así es como se juega a ser Dios (la respuesta del doctor Grant).

 

- He leído sus dos libros. Me gustó más el primero. El de antes de ir a la isla. Cuando le gustaban los dinosaurios (Eric al doctor Grant).

- Porque aún no habían intentado comerme(la respuesta del doctor Grant).

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