EVEREST

 

Parte II

 

Everest Rob y Scott

 

 

EL EQUIPO DE ROB

 

ANDY HARRIS, el más joven de los tres guías de Adventure Consultants, se vio impelido a abandonar su situación de relativa seguridad y ascender en busca de Rob cuando arreciaba la tormenta, a pesar de no disponer del oxígeno necesario. Su lealtad y su empeño le llevaron al lado de su jefe y amigo pero eso no les salvó la vida a ninguno de los dos. Por otra parte, la confusión de Krakauer llevó a pensar que Harris era uno de los supervivientes, lo que supuso un dolor adicional para sus familiares.

MIKE GROOM era el tercer guía de la expedición, un australiano de 33 años que ya había coronado el Everest sin oxígeno. Su veteranía no le libraría de caer exhausto, privándole de la oportunidad de ayudar a Rob o a los clientes que iban perdiendo por el camino.

HELEN WILTON, neozelandesa de 39 años y madre de cuatro hijos, volvía al Everest en su tercera temporada como responsable del campamento base. Su preocupación y angustia durante el frustrado rescate de Rob no podían ser más reales, dada su amistad tanto con su jefe como con la esposa de éste.

CAROLINE MACKENZIE, consumada escaladora de 29 años, era también neozelandesa y el médico de la expedición y, al igual que Helen, no debía moverse del campamento base.

Los nepalíes Ang Dorje y Ang Tshering, ambos con funciones de sirdar (intérpretes y encargados de contratar a los porteadores y de comprar los víveres durante la marcha de aproximación a la montaña o al campamento base.), completaban el staff de Adventure Consultants.

 

Everest Josh Brolin

 

 

LOS CLIENTES

 

YASUKO NAMBA, de 47 años, se convirtió, al coronar, en la mujer de más edad en conquistar el Everest y la segunda japonesa en escalar el pico más alto de cada continente, las llamadas Siete Cimas. No vivió para contarlo.

En el film se la retrata como una mujer dulce y dócil pero en el libro de Krakauer aparece con tintes muy distintos: inflexible y hosca a la vez que técnicamente torpe e impaciente.

BECK WEATHERS, patólogo texano de 49 años, no atravesaba su mejor momento vital cuando dio inicio el viaje. Problemas conyugales y una vida que se le antojaba carente de sentido tendrían su contrapunto cuando viera la muerte más de cerca que ningún otro de los supervivientes. Su supervivencia, aunque fuera a costa de terribles lesiones, puede calificarse casi de resurrección.

El film lo retrata como un hombre arrogante y en ocasiones desagradable (en especial después de que Rob le salve la vida y él “se lo agradezca” con un exabrupto que no viene a cuento) mientras que Krakauer lo ve como un tipo simpático y parlanchín.

DOUG HANSEN, de 46 años, era un empleado de Correos estadounidense que había ido al Everest con Rob Hall en 1995 y que, al igual que Frank Fischbeck, había tenido que contentarse con la Antecima. Su empecinamiento por hacer cumbre en su segundo y previsiblemente último intento en el Everest ablandó a Rob y les costó la vida a ambos.

La bondad de Doug queda de manifiesto tanto en el film como en el libro y, de hecho, la única discrepancia entre ambos estriba en la decisión de acabar coronando. Lo cierto es que el veterano y amateur montañero tenía un enorme interés en servir de ejemplo a los alumnos de la Sunrise Elementary School (un centro público de Kent, Washington), que tanto le habían ayudado vendiendo camisetas para ayudarle a financiar su ascensión.

JON KRAKAUER, periodista, escritor y montañero estadounidense de 42 años enviado por la revista Outside, coronaría el Everest pero al alto precio de ver morir a muchos de sus compañeros de escalada. Su artículo sobre la tragedia y su posterior libro homónimo "Into thin air" (traducido en España como Mal de altura”) desencadenaron no poca controversia.

Aunque el periodista parece querer exonerar su nombre a base de culpar a otros, lo cierto es que leyendo su propia crónica a uno le queda la sensación de que sus decisiones también tuvieron su parte de culpa en los terribles acontecimientos que acabarían teniendo lugar. No puede tener queja del discreto papel que le concede la película, en todo caso.

El grupo se completaba con Lou Kasischke, Stuart Hutchison, John Taske y Frank Fischbeck, que por razones de fluidez narrativa no tienen gran relevancia en el film y que, de todos modos, se volvieron al campamento base sin afrontar la última parte del ascenso.

 

OTROS PROTAGONISTAS

 

SCOTT FISCHER era el jefe de la empresa Mountain Madness, rival de la de Rob. Eran legendarias su fortaleza y resistencia física aunque en la película parezca más un fumeta que otra cosa. De su buen carácter da fe Krakauer cuando comenta que, a pesar de su enfado tras la ruptura del acuerdo tácito que ambos mantenían, Scott le invitó cordialmente a tomar un te tan pronto el periodista hizo su aparición en el campamento base de la mano de su rival Rob Hall. En el film parece insinuarse que fueron el exceso de confianza de Fisher o quizás su orgullo, al no querer delegar responsabilidades en sus ayudantes, quienes le llevaron a la muerte en esta expedición. Sin embargo y como queda dicho, el libro de Krakauer abre otras posibilidades que justificarían el cansancio excesivo del montañista en el peor momento.

ANATOLI BUKREYEV (o Boukreev), el segundo guía tras Scott en Mountain Madness, parece en la película tener una excelente relación con su jefe. Sin embargo, el libro de Krakauer habla de terribles tiranteces entre ambos y de la desobediencia sistemática del ruso afincado en Kazajistán. Excelente escalador, su heroicidad le llevó a rescatar a cuatro de los escaladores rezagados cuando estos parecían desahuciados pero, como queda dicho, también fue objeto de controversia, ya que, en opinión de Krakauer, su decisión de subir sin oxígeno minimizó su capacidad de ayudar a sus clientes. Con ayuda del escritor Gary Weston DeWalt publicaria el libro “La escalada. Trágicas ambiciones sobre el Everest” sobre los acontecimientos de ese día, de los que aportaba su propia versión. Murió apenas un año después, víctima de una avalancha en el Annapurna.

 

Everest Anatoli coronando

 

 

UN ELENCO “DE ALTURA”

 

Puede que el equipo de “Everest” no lograra atar a Christian Bale pero, a pesar de ello, sí puede presumir de haber conformado un elenco de absoluto lujo.

Para empezar, el “suplente” de Bale para el papel de ROB HALL, el australiano Jason Clarke, no es en absoluto un desconocido aunque todos le recordaremos por “La noche más oscura” y, concretamente, por aquellas polémicas e inquietantes torturas que infligía, en las primeras escenas del film, a un prisionero yihadista en la base americana de Guantánamo.

Después vendrían “El Gran Gatsby”, “El amanecer del Planeta de los Simios” o “Terminator: Génesis”, donde de nuevo acababa interpretando un papel rechazado por Christian Bale: el de John Connor.

 

Everest Rob falso

 

Además de su excelente trabajo en “Everest”, cabe destacar su notable caracterización, que le acerca muchísimo al aspecto real del desaparecido Hall, once años más joven que él.

No menos carisma ostenta Jake Gyllenhaal, todo un veterano a sus 35 años, con un rosario de éxitos tanto de crítica como de taquilla (aunque no siempre de forma simultánea) a sus espaldas: “Donnie Darko”, “El día de mañana”, “Brokeback mountain”, “Prince of Persia: las arenas del tiempo”, “Amor y otras drogas” y un largo etcétera.

Aunque es un actor que no me desagrada, debo reconocer que su interpretación de SCOTT FISCHER no me acaba de convencer aunque puede deberse al ambiguo enfoque que recibe el personaje en el film, una mezcla de tipo simpático y superficial y de flipado a lo “Apocalypsis Now”. En su caso no se puede decir que haya un parecido físico significativo con el personaje que encarna.

 

Everest Scott falso vs verdadero

 

La actuación de Josh Brolin en el papel de BECK WEATHERS dota a este personaje de un protagonismo mucho mayor del esperado. Y es que el californiano siempre ha gozado de un alto y merecido caché desde su primera aparición en “Los Goonies”, en la que apenas contaba 17 años, hasta la actualidad gracias a su intervención en otros títulos como “Mimic”, “El hombre sin sombra”, “Melinda y Melinda”, “No es país para viejos”, “Conocerás al hombre de tus sueños” o el remake americano de “Oldboy”.

 

Everest Josh Brolin 2

 

El resto de estrellas del reparto se reparten curiosamente en algunos papeles secundarios. Es el caso de Emily Watson (“Rompiendo las olas”, “The bóxer”, “Las cenizas de Ángela”, “Mi monstruo y yo”, “La ladrona de libros”), que encarna a HELEN WILTON; Keira Knightley (“The hole”, “Quiero ser como Beckham”, “Piratas del Caribe”, “Love actually”, “The Jacket”, “Jack Ryan: Operación Sombra”) que hace lo propio con JAN ARNOLD, la embarazada esposa de Rob Hall; o una casi irreconocible Robin Wright (“La princesa prometida”, “Forrest Gump”, “Moll Flanders: el coraje de una mujer”, “Mensaje en una botella”) que interpreta a PEACH WEATHERS, la resentida esposa de Beck.

 

Everest Helen falsa

 

Everest Keyra

 

Everest Robin Wright

 

Otros actores más de segunda fila como Michael Kelly (“Un ciudadano ejemplar”, “Destino oculto”, “Ahora me ves”), John Hawkes (“Abierto hasta el amanecer”, “Hora punta”, “La tormenta perfecta”, “Contagio”) o la desconocida Naoko Mori (“Spice Girls: la película”) interpretan a personajes tan significativos como JON KRAKAUER, DOUG HANSEN o YASUKO NAMBA, respectivamente.

 

Everest Jon Krakauer falso

 

Everest Doug Hansen

 

Everest Yasuko falsa

 

 

CRONOLOGÍA DE UNA OBSESIÓN

 

Estos son algunos de los datos históricos más relevantes por lo que se refiere a la ascensión al pico más alto del planeta:

- En 1852, el topógrafo general de la India colonial sir Andrew Waugh recibe la noticia de que un agrimensor bengalí llamado Radhanath Sijdar, que trabaja en el gabinete topográfico de Calcuta, ha descubierto la montaña más alta del mundo. Tre años atrás había sido designada con el nombre de Pico XV por los primeros topógrafos que habían medido sobre el terreno su ángulo de elevación, sin que pareciera tener nada de particular. Pero Sijdar compiló las mediciones e hizo meticulosos cálculos trigonométricos, teniendo en cuenta factores como la curvatura de la Tierra, la refracción atmosférica y la desviación de la plomada y concluyó que el Pico XV medía 8.840 metros sobre el nivel del mar, el punto más elevado de todo el globo.

- En 1856 se confirman oficialmente los cálculos llevados a cabo por Sijdar.

- En 1865, sir Andrew pone el nombre de monte Everest al Pico XV en honor de sir George Everest, su predecesor como topógrafo general, haciendo caso omiso de los apelativos con que los indígenas designaban a la montaña.

- En 1924, un miembro de la tercera expedición británica, Edward Felix Norton, llega a una altura de 8.560 metros (a sólo 288 de la cima) antes de que la fatiga y el deslumbramiento lo derroten. Cuatro días después, otros dos miembros de la expedición, George Mallory y Andrew lrvine, parten camino de la cumbre y son divisados cerca de ella pero no se puede constatar que la alcancen, ya que desaparecen sin dejar huella. El aristócrata Mallory, motor de las tres primeras expediciones, fue quien, en unas conferencias en EEUU respondió a la pregunta de un periodista sobre sus motivaciones para ascender al Everest con la famosa frase: “Porque está ahí”.

- El 29 de Mayo de 1953, el neozelandés Edmund Hillary (nombrado poco después Sir por la recién coronada Isabel II) y el sherpa Tenzing Norgay se convierten en los primeros hombres en pisar la cima del Everest, lográndolo a través del collado Sur y la arista Sureste.

- En 1963, los estadounidenses Tom Hornbein y Willi Unsoeld coronan la cima del Everest por la pavorosa arista Oeste, que nadie había utilizado antes. Hasta ese momento, once hombres, en cuatro ocasiones distintas, habían repetido ya la gesta de Hillary. Hubieron de descender por la ruta de éste y pernoctar a 8.500 metros de altitud, tras lo cual lograron sobrevivir aunque Unsoeld sufriría más tarde la amputación de los dedos de los pies.

- En 1978, el tirolés Reinhold Messner, considerado el mejor alpinista de todos los tiempos, llega a la cumbre sin usar oxígeno, junto al austríaco Peter Habeler.

- En 1980, Messner disipa las dudas que su logro había suscitado -sobre todo entre los sherpas, que no se creían su hazaña- y la repite pero esta vez, para más inri, en solitario.

- En 1985, cuando la vía más fácil para ascender al Everest (por el collado Sur y la arista Sureste) ya había sido escalada más de un centenar de veces,Dick Bass, un rico texano de 55 años y escasa experiencia como escalador, es conducido a lo alto del Everest por el extraordinario alpinista estadounidense David Breashears, uno de los directores del documental “Everest” estrenado en 1998.

La ascensión de este advenedizo cambiaría la Historia de las ascensiones al Everest, haciéndolas accesibles a cualquiera con el dinero suficiente para pagarlo.

 

Everest coronando

 

 

 

RUTAS FACTIBLES VS RUTAS CASI IMPOSIBLES

 

La ruta por la Arista Sureste sigue siendo la más habitual y repetida entre quienes ascienden al Everest.

Se divide en tres tramos: glaciar del Khumbu, pared Este del Lhotse y arista sureste.

Sus principales dificultades son al inicio atravesando la Cascada de Hielo del Khumbu y al final, sobre los 8.800 m cuando hay que pasar por el Escalón de Hillary, doce metros de roca y hielo casi verticales.

Hillary y Tenzing fueron los primeros escaladores en superar el “Escalón” y lo hicieron con equipo rudimentario y sin cuerdas fijas. Hoy en día se supera por una escalera atornillada por una expedición china en 1960 y con cuerdas instaladas por los sherpas.

La tasa de fatalidad es del 7%. (Rango de Fatalidad: Ascenciones/Muertos).

La otra cara de la moneda es la ruta por la Arista Oeste y el Corredor Hornbein (de gran dificultad técnica, toma su nombre de Tom Hornbein, el primer hombre que logró hacer cumbre por ella).

Sólo 5 hombres, incluyendo al propio Hornbein y a su compañero Unsoeld, han coronado el Everest por esta tremenda arista, habiendo perecido otros 9 que lo intentaron, lo que eleva a 180% la tasa de fatalidad de la misma.

Existen una veintena de rutas posibles hasta la cumbre del Everest, incluyendo muchas de ellas sólo completadas en una sola ocasión, como si sólo se le atribuyera mérito cuando es inédito.

Las Rutas Corredor Zakharov y Cara Norte, por ejemplo, coronadas con éxito por los rusos en 1996 y 2004 sin acumular ninguna baja, no han sido repetidas.

El afán de los montañeros por ir cada vez más allá les impulsa en ocasiones a repetir logros escatimando material y llegando hasta las cumbres en solitario, sin usar oxígeno o ambas cosas a la vez.

En todo caso, se considera que la ruta del futuro será la terrorífica Arista de la Fantasía, que ya los británicos intentaron en 1982 sin lograr el éxito y perdiendo en el intento a dos de sus mejores escaladores.

 

Everest el Pico

 

 

LAS SIETE CIMAS

 

Como comentaba, Dick Bass se convirtió en la primera persona en conquistar las Siete Cimas, es decir, los picos más altos de cada uno de los siete continentes: el Everest en Asia (8.848 m), el Aconcagua en Sudamérica (6.959 m), el McKinley en Norteamérica (6198 m), el Kilimanjaro en África (5.895 m), el Elbrús en Europa (5.642 m), el Monte Vinson en la Antártida (5.140 m) y el Kosciusko en Oceanía (2.230 m).

Después de que Bass escalara estos siete picos, un alpinista canadiense llamado Patrick Morrow argumentó que, como el punto más alto de Oceanía no es el Kosciusko australiano sino la mucho más difícil cima del Carstensz (5.029 m), en la provincia indonesia de Irian Barat, no era Bass sino él, Morrow, el primero en lograr la hazaña.

Muchos se plantean el mérito de semejante reto cuando muchos de estos picos no se encuentran entre los más destacados del mundo. Sin ir más lejos, las 100 montañas más altas del planeta están todas ellas en Asia, destacando los 14 “Ochomiles”, todos ellos en las cordilleras asiáticas del Himalaya y del Karakórum:

1. Everest, monte (8.848 m) - Himalaya (Tibet, Nepal)

2. K2, pico (8.611 m) - Karakórum (China, Pakistán)

3. Kangchenjunga, pico (8.586 m) - Himalaya (Nepal, China)

4. Lhotse, pico (8.516 m) - Himalaya (Nepal)

5. Makalu, pico (8.462 m) - Himalaya (Nepal, Tíbet)

6. Cho Oyu, pico (8.201 m) - Himalaya (Nepal, Tibet)

7. Dhaulagiri, pico (8.167 m) - Himalaya (Nepal)

8. Manaslu, pico (8.163 m) - Himalaya (Nepal)

9. Nanga Parbat, pico (8.125 m) - Karakórum (Pakistán)

10. Annapurna, pico (8.091 m) - Himalaya (Nepal)

11. Gasherbrum I, pico (8.068 m) - Karakórum (China, Pakistán, India)

12. Broad Peak, pico (8.047 m) - Karakórum (Pakistán)

13. Shisha Pangma, pico (8.046 m) - Himalaya (Tibet)

14. Gasherbrum II, pico (8.035 m) - Karakórum (Pakistán, China)

Hasta el momento, 27 personas en la Historia del Alpinismo han logrado coronar las 14. El italiano Reinhold Messner fue el primero entre 1970 y 1986 y lo hizo al estilo tradicional y sin oxígeno.

Los españoles Juanito Oiarzabal (entre 1985 y 1999) y Albert Iñurrategui (entre 1991 y 2002) se encuentran en esa lista y ambos los completaron igualmente sin oxígeno.

La también española Edurne Pasaban se convirtió oficialmente en la primera mujer en lograrlo, completando su gesta (no exenta de polémica por ciertas denuncias relativas a las ayudas técnicas recibidas) entre 2001 y 2010.

 

CONSIDERACIONES ÉTICAS

 

Entre las muchas cuestiones que se plantearon tras la tragedia de 1996 y que vuelven cíclicamente, con el resurgimiento del auge por el montañismo extremo, están las siguientes:

- ¿Es éticamente aceptable que, por el capricho de unos pocos, haya muchos que hayan de arriesgar sus vidas?

- ¿Es valor o temeridad lo que impulsa a un hombre a subir hasta un lugar que no le corresponde y para el que su cuerpo no está preparado?

- ¿Se ha convertido el alpinismo en el Himalaya en un hobby sólo para ricos?

- ¿Puede entenderse como una falta de respeto a la naturaleza la soberbia del hombre al intentar romper sus límites?

- ¿Estamos convirtiendo al Himalaya en un gigantesco basurero como antes hicimos con los océanos?

- ¿No es una frivolidad excesiva llevar a más de 8.000 metros de altura, sólo porque pagan, a escaladores poco aptos o escasamente preparados que pueden poner en peligro a los verdaderos alpinistas?

Realmente, la cuestión de quién debe pisar el Everest y quién no debe hacerlo es complicada.

Al fin y al cabo, el hecho de que un escalador haya pagado una gran suma de dinero para participar en una expedición guiada no significa necesariamente que no esté cualificada para moverse por la montaña.

Ello se demuestra por el simple hecho de que algunos excelentes escaladores opten por este sistema a fin de ahorrarse la tediosa y costosa labor de preparar su propia expedición o incluso de tener que transportar él mismo el equipo.

Por lo que respecta a la degradación del Everest por las crecientes hordas de escaladores, es cierto que en los años setenta y ochenta el campamento base llego a convertirse en un gran basurero pero no lo es menos que en los últimos años se ha ganado en pulcritud y el mérito de ese esfuerzo cabe atribuírselo en gran medida a las expediciones comerciales, que incluso adoptan compromisos escritos para bajar con ellos toneladas de basura. El incumplimiento de esa condición conlleva cuantiosas sanciones económicas e incluso la prohibición de volver a escalar en el Himalaya.

Mención aparte merece la actitud de algunos “profesionales” de la escalada que utilizan a los clientes como forma de financiación de sus expediciones pero que luego se desentienden de ellos para realizar sus propios retos personales. Actitudes como la de prescindir de oxígeno en la ascensión a un “ochomil” cuando se está trabajando como guía de montañistas menos expertos irían, probablemente, en esa dirección.

De modo que no todo es blanco o negro y caben muchas opiniones intermedias entre quienes lo censuran todo y quienes creen que todo es aceptable.

Algunas propuestas que se plantearon tras la tragedia estribaban, por ejemplo, en limitar el ascenso a un cliente por guía, que debería ir atado a él en todo momento.

Parece poco operativo, sobre todo por la escasa rentabilidad que ello supondría para las empresas que se dedican a esto.

También se habló de prohibir el oxígeno embotellado salvo usos médicos de urgencia.

Eso disminuiría los peligrosísimos atascos en la cumbre y también los desechos abandonados en la zona y, aunque no podría evitar la muerte de algún insensato, presumiblemente obligaría a regresar a la mayoría antes de acometer la parte final y más peligrosa del ascenso, al saber que no existiría la opción del oxígeno adicional.

El problema que subsiste es que las agencias de guías carecen de una reglamentación adecuada, ya que ésta cuenta con numerosas lagunas legales que los dos países que controlan el acceso al Everest -Nepal y China- no tienen intención de atajar, dada su imperiosa necesidad de divisas fuertes.

 

 

 

 

 

EVEREST - Parte I:

http://rincondesinuhe.com/homepage-3/230-everest-parte-i

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