EL SÉQUITO

 

Temporada 3 – Parte I

 

El Sequito Temporada 3 primera

 

Dada la extensa duración de la tercera temporada –nada menos que 20 capítulos- he considerado oportuno dividirla en dos artículos, del mismo modo que la productora de la serie decidió comercializarla en dos partes separadas.

 

Episodio 1 – Aquamamá

 

Línea Argumental

 

Drama y Tortuga reparten las últimas invitaciones para el inminente preestreno de “Aquaman” entre las chicas guapas que pasan por la calle mientras Vince y Eric intentan discernir los criterios que utiliza Drama para puntuarlas, ya que tan pronto otorga un 6 a una chica espectacular como puntúa con un 10 a otra muy normalita.

 

El Sequito Repartiendo entradas

 

Ari les espera impaciente en sus nuevas oficinas de West Hollywood, en las que tiene a nueve personas trabajando en apenas 130 metros cuadrados, lo que le pone de los nervios. Sobre todo cuando descubre que hay polvo en los cuadros y que los espejos están también sucios a causa de la huelga del servicio de limpieza.

Para acabar de complicarlo, el ascensor no funciona, lo que hace exclamar a Tortuga “¡qué pocilga!” aunque eso no evita que le eche una carrera a Drama escaleras arriba y que pronto los otros dos les secunden.

Los cuatro llegan jadeando y a empujones hasta las oficinas, donde Drama elogia hipócritamente las instalaciones y le recuerda al agente de su hermano que él sigue sin representación.

Ari, por su parte, está claramente nervioso y quiere saber con quién irá Vinnie a la fiesta del preestreno pues se niega a dejarle desfilar sobre la alfombra roja en la habitual compañía de sus amigos. Tampoco consigue explicar por qué ha cambiado su lema de tener siempre otro trabajo firmado antes de estrenar el último cuando ahora afirma estar esperando a que “Aquaman” sea un éxito para poder negociar en condiciones de superioridad.

Vince dirá entonces que sólo hay una mujer en su vida a la altura del reto y esa no es otra que su madre. La idea entusiasma a Ari aunque poco después Drama y Tortuga mantengan que será imposible convencerla para que ella viaje hasta Los Angeles.

Sin embargo, Vince tiene un plan y, durante su presencia en el programa radiofónico de Power 106 FM “el territorio de Big Boy”, hace que llamen en directo a su madre para pedírselo en antena.

Mientras madre e hijo mantienen esa difícil conversación, dos guapas afroamericanas presentes en el programa proponen a Drama y a Tortuga que las inviten al estreno y no se cortan en ofrecerles sexo a cambio. El problema es que los chicos han dilapidado ya todas las entradas y no les queda ni una, por lo que se ven obligados a telefonear a Ari que, ante la situación, ordena a Lloyd que las coja de las destinadas a James Woods, ya que éste nunca las utiliza.

Ari tiene problemas más graves, ya que, según su asesor financiero, ha entregado un cheque sin fondos en el colegio de sus hijos. La señora Gold no puede soportar la humillación y se ve obligada a echar mano por quinta vez al fideicomiso que le dejó su padre al morir y del que no queda casi nada aunque Ari le jure y perjure que, después del estreno de “Aquaman”, sus problemas comenzarán a desaparecer.

Poco después, James Woods llega a las oficinas del agente con intención de reclamar sus entradas y Lloyd se ve obligado a telefonear a Drama pero ni Johnny ni Tortuga están por la labor de devolverlas e incluso retan a Woods a que, si quiere esas entradas, vaya allí a cogerlas, cosa que el actor se toma al pie de la letra. Y, cuando empieza a ponerse agresivo, Drama decide deslizarle el sobre con las invitaciones por debajo de la puerta. Eso apacigua a Woods… porque no sabe que el sobre está vacío.

 

El Sequito James Woods pide entradas

 

Esa noche, todos comentan que Vinnie parece deprimido después de que su madre se haya vuelto atrás en su decisión de volar hasta Los Angeles. Sin embargo, cuando Eric comenta que probablemente también ella esté deprimida por lo que va a perderse, Drama comenta:

- No. A mamá no le importa perderse nada… siempre que no lo aproveche alguien que conozca. Mamá puede ser muy mezquina.

Eso da una idea a Eric y, efectivamente, al día siguiente Vince se queda estupefacto al ver descender a su madre de un avión.

- No puedo creerlo, ¿cómo lo has hecho?, le pregunta a Eric antes de romper a reír mientras ve bajar tras ella a las madres de Eric y Tortuga, lo que le aclara por completo el asunto.

El estreno, al que asisten los chicos acompañados por sus madres, resulta multitudinario y la progenitora de Vinnie se asombra de la admiración que suscita su hijo mientras Tortuga y Drama se ven obligados a decirles a las dos chicas, espectacularmente arregladas para la ocasión, que no han conseguido entradas para ellas.

 

El Sequito Vinnie y su madre 2

 

Viendo la tremenda expectación y el glamour de Vince, la señora Gold comienza a pensar que tal vez su marido haya acertado esta vez y la suerte de todos esté a punto de cambiar.

 

Atentos a:

 

Aunque no se hace alusión al asunto, los chicos ya están instalados en su mansión de estilo español, una vez finalizados tanto el rodaje de la película de Cameron como las obras de la casa.

El diálogo gracioso del capítulo tiene lugar en el despacho de Ari cuando éste intenta convencer a su representado de la conveniencia de dar un golpe de efecto:

- Esto no es “Head On”. Tenemos que hacer una declaración. Una declaración diciendo “Soy un hombre, no un crío”. Hagámoslo con clase. Te has tirado a todas las chicas de aquí a Santa Mónica. Elige a la zorrita más fotogénica y todo resuelto.

- Eso sí que es clase, exclamará Eric con sarcasmo.

El capítulo inicial de la tercera temporada es prolijo en celebrities, empezando por una nueva aparición de James Cameron, que en plena premier bromeará con Vince delante de las cámaras “No te acuestes muy tarde esta noche. Si no les gusta la película, volvemos al rodaje mañana a las ocho”.

También James Woods y Big Boy se interpretan a sí mismos durante el episodio. Woods es un actor sobradamente conocido, sobre todo desde que a mediados de los ochenta interviniera en la mítica “Érase una vez en América” y Big Boy es una estrella de la radio estadounidense.

En cuanto a la también actriz Mercedes Ruehl, a quien un servidor recordaba de su participación junto al tristemente desaparecido Robin Williams en “El rey pescador”, interpreta a Rita Chase, la malhablada madre de Vinnie.

 

Episodio 2 – Un día en el valle

 

Línea Argumental

 

Es viernes y también el día del estreno en las pantallas de “Aquaman”.

El móvil de Eric suena a las 5:42 de la mañana y él responde claramente molesto:

- ¿Por qué, Ari? ¿Por qué?

- Estoy en la cama, dime guarrerías –susurra Ari ante la mirada de su esposa, que ya se sorprende por pocas cosas si se trata de su marido.

- Son las cinco de la mañana, murmura Eric.

- ¿Qué llevas puesto?

- ¡Que te jodan!, le grita Eric, ahora ya cabreado de veras.

- Me encanta cuando me dices eso. Vamos, Eric, hoy es la gran final, amigo. Despierta, es nuestra tradición, sólo que esta vez nos lo jugamos todo. Ninguna ardilla de Pixar nos detendrá. Es el número 1 o la ruina.

El estudio ha calculado una proyección de 95 millones de dólares de recaudación. Por encima de esa cota, un éxito; por debajo, un fracaso.

Cuando Eric cuelga para seguir durmiendo, la mujer de Ari intenta aprovechar las aparentes ganas de jugar de su marido pero a él se le pasa todo el entusiasmo y le pide que espere hasta después del estreno para celebrarlo aunque llevan tres semanas sin practicar sexo.

Más tarde y pese a las protestas de Drama, los chicos deciden ir a Northridge, en “el Valle”, aunque las previsiones meteorológicas hablan de casi 40 grados para ese día.

Tortuga saca el tema de la recaudación y les pide al resto que elucubren acerca de ella, lo que acaban haciendo debido a su insistencia. Puestos a especular, Vince aventura que quizás podrían ser 50 millones de dólares, a lo que Eric no puede evitar responder que eso “sería terrible”.

La previsión de Tortuga, en cambio, resulta mucho más concreta: 114.844.117 pavos. O, lo que es lo mismo, un dólar más de lo que hizo “Spider-man”, récord de recaudación hasta ese momento en un fin de semana de estreno.

Cuando Ari llega a su oficina, Lloyd le entrega ilusionado la estatuilla de un guerrero mongol del siglo XII. “Si lo llevas contigo –le asegura-, nada te detendrá.

- Esto es Hollywood; el único mongol bueno es a la barbacoa pero que haga lo que pueda –responderá su jefe, guardándose la figura.

Poco después, el agente telefonea a Eric para animarle con las primeras y prometedoras cifras pero acaba molestándose con el mánager de Vince cuando se entera de que el grupo está haciendo apuestas sobre si superarán el récord de “Spider-man” pues eso significa disparar peligrosamente las expectativas de Vinnie.

Ya en el valle, los cuatro amigos se acomodan en la fila trasera de un cine al que han accedido a cambio de una copia del juego de “Aquaman” firmada por Vinnie y, en mitad de la escena culminante del film, la proyección se interrumpe a causa de un apagón, lo que obliga a la dirección a devolver el dinero a los espectadores, con el consiguiente disgusto de los chicos.

A la salida, Vince es reconocido por un par de chavales y tiene que correr con sus amigos hasta el coche. No irán muy lejos, ya que los apagones han dejado el valle sin semáforos. Sin embargo, una nueva llamada de Ari en la que éste les informa de que “Spider-man” empieza a estar a tiro, les hace más llevadera la espera.

De hecho, Vinnie se anima tanto que se ofrece a “comprar” algunos juguetitos para celebrarlo. Así que se dirigen a una tienda “Ducati” y acaba adquiriendo cuatro espectaculares motos.

 

 El Sequito Ducati

 

Mientras, la sesión de terapia matrimonial de los Gold resulta un completo desastre y acaba abruptamente cuando también allí se produce un apagón.

Para entonces los dos chavales del cine, que han perseguido a Vince y su séquito a bordo de un ciclomotor, se animan a invitarles a una fiesta de instituto, lo que trae reminiscencias de “Casi famosos” y agrada a Vinnie aunque lo que acabe de decidirles sea saber que la casa de la fiesta tiene piscina, ya que todos se están asando vivos.

El anfitrión de la juerga está a punto de prohibir el paso a los dos chavales hasta que descubre que el mismísimo Vince Chase está con ellos y además afirma ser su primo.

Por desgracia, la siguiente llamada de Ari no resulta nada alentadora, ya que al parecer los apagones han afectado enormemente a la recaudación de la primera parte del día. Las previsiones se han hundido hasta los 85 millones, lo que desanima un poco a Eric y a Vince cuando su amigo comparte el dato con él.

El cabreadísimo Ari sube a pie las escaleras de su oficina y, nada más verle la cara, Lloyd ya sabe que habrá tormenta. Su jefe coge una cafetera, deposita la figurilla del guerrero mongol sobre la mesa de su ayudante y la destroza salvajemente a golpes de cafetera.

Finalmente Vince tiene su momento 100% “Casi famosos” cuando, borracho sobre el tejado de la casa donde se celebra la fiesta, arenga a los chavales para que disfruten de la mejor época de sus vidas. Justo entonces aparece Ari, lo que su representado interpreta como una pésima señal: “¿Ari está en el Valle? Debemos estar bien jodidos. ¿Qué proyectan ahora? ¿45?”.

 

El Sequito Vinnie sobre el tejado

 

- En realidad 116 –responde Ari, impertérrito ante la mayúscula sorpresa de Vince y sus amigos- A lo único que ha afectado el apagón ha sido a la transmisión de las cifras.

Eufórico, cuando los dos chavales del ciclomotor le cuentan que han ligado gracias a él, Vince les da las llaves del Maserati alquilado de Eric para que se lleven en él a las chicas mientras Ari les acerca a ellos a casa. Drama susurrará, encantado: “el Valle no está tan mal”.

 

Atentos a:

 

El título del episodio homenajea a “Dos días en el valle”, el thriller de John Herzfeld que contó en su día con un reparto de lujo: Danny Aiello, Jeff Daniels, James Spader, Eric Stoltz, Charlize Theron, Paul Mazursky y Teri Hatcher, entre otros.

La acción se traslada en esta ocasión al caluroso y sísmico Valle de San Fernando, llamada por los lugareños sencillamente “el Valle” y, concretamente, al barrio de Northridge, donde los chicos vivirán un día inolvidable.

En un episodio sin presencia de celebridades, tres momentos destacan junto a la divertida escena inicial o la ejecución de la estatuilla mongola:

  1. Lloyd informando a su jefe de que le ha pedido cita a la doctora Marcus para él y su esposa.

- Tu mujer me llamó y me dijo que necesitaba una sesión de emergencia.

- Joder, ¿por qué no le has dicho que no tengo tiempo?

- Porque sí tienes tiempo.

- ¿Por qué no mentiste?, le pregunta él mosqueado.

- Porque tu mujer me da miedo, Ari.

- Y a mí. Quizás si le froto las pelotas a éste –dirá, señalando al guerrero mongol-, ella desaparezca.

  1. Vince preguntando a su hermano cuando Eric rechaza la moto que le ofrece:

- ¿Tú tampoco, Johnny?

- Odio todo lo japonés.

- Ducati es italiana, Drama – le corrige Eric, divertido.

- Sí, bueno, da igual. Sigue siendo un producto extranjero.

  1. Tortuga ignorando groseramente a una chica bastante atractiva:

- ¿Así que trabajas con Vinnie?

- Sí.

- ¿Es divertido?

- Sí.

- No hablas mucho, ¿no?

- Con colegialas no. No te ofendas.

- Yo no estoy en el instituto –le aclara la chica. Es la fiesta de mi hermano pequeño. Estoy de carabina.

- Aaaaahhhh –murmura él, girándose por primera vez hacia ella con ojos libidinosos.

- Vaya, ¡qué cambio tan espeluznante! –dirá la chica entonces, marchándose sin mirar atrás.

 

Episodio 3 – Dominados

 

Línea Argumental

 

Ari invita a los chicos a una cena impresionante en uno de los mejores restaurantes de la ciudad para celebrar el estrellato de Vinnie: “Aquaman” es número 1 en el país y hasta se va a inaugurar una atracción dedicada a él en un parque de atracciones.

Cuando el grupo vuelve a casa encuentra la puerta abierta y deciden entrar armándose con todo lo que van encontrando: un palo de golf, un bate de béisbol y hasta una escultura. Sin embargo, el allanador resulta ser Dom, un antiguo compañero de colegio.

Dom acaba de salir de la cárcel en libertad condicional y su llegada es recibida con alborozo por todos menos por Eric, que recela de él porque, en realidad, nunca ha sido de fiar.

Su antiguo compañero demostrará muy pronto no tener cabida en el mundo en el que ahora se mueven los chicos.

La cuestión es que Vince se siente en deuda con él porque suya era la hierba que fumaban cuando apareció la policía y detuvo a su amigo aunque, como bien indica Eric, si Dom no hubiese golpeado al agente hubiera salido libre de cargos al día siguiente, ya que se trataba de simples canutos.

Por si Eric no estuviese lo suficientemente incómodo, Dom le trae un guión escrito por él mismo para que lo lea y le ofrezca a Vinnie protagonizarlo.

A la mañana siguiente, todos despiertan a causa de los gritos y gemidos que emite la prostituta que ha contratado el nuevo invitado y Drama y Tortuga se muestran encantados con el hecho de que Dom esté disfrutando audiblemente.

 

El Sequito Dom con prostituta

 

La cosa cambiará, no obstante, cuando Dom empiece a invadir el terreno de los chicos, cocinando en lugar de Drama o conduciendo en lugar de Tortuga, lo que cabreará a ambos que, de pronto, dejarán de estar encantados con su presencia. El hecho de verle robar en el supermercado no mejorará tampoco la situación.

Y cuando Dom se pone en plan guardaespaldas violento y agrede a un fotógrafo amigo de Vince, tomándole por un paparazzi, el problema sube todavía más de nivel.

 

El Sequito Dom guardaespaldas

 

Los chicos inauguran al fin la nueva atracción del parque y Ari lo pasa fatal no sólo por la compañía de Dom sino también porque le marean los vaivenes de la atracción.

En lo alto de la montaña rusa, Eric le comenta a Vince que los otros también están preocupados por el tema de Dom.

- ¿Cómo funciona lo de la libertad condicional?, ¿Cuánto tiempo puede estar fuera?, pregunta esperanzado.

- Todo el que quiera si tiene trabajo.

- Menos mal que no lo tiene.

- Bueno… -le responde Vince-, le he nombrado jefe de seguridad. Se lo debo, Eric. Se lo debo.

 

Atentos a:

 

En el capítulo probablemente más corto en metraje y posiblemente también el más antipático de la serie, el espectador acabará contagiándose de la creciente incomodidad de Eric, con el que es muy fácil empatizar en esta ocasión.

También resulta comprensible la culpabilidad de Vinnie, que lleva una vida de placer y lujo mientras su antiguo amigo ha pasado los últimos años en la cárcel, lo que le empuja a pasar por alto sus continuas metidas de pata y su comportamiento altamente peligroso para su propia imagen.

El personaje de Dom, con el que juega el título del episodio, es soez, agresivo y dominante a partes iguales y uno está deseando que desaparezca prácticamente desde el primer plano.

Otra subtrama de este capítulo es la que lleva a Ari a intentar interponerse entre su hija y la joven estrella Max Ballard, que triunfa en la televisión con la serie “Nuevos jóvenes policías”. Tanto el personaje como la serie son ficticios (aunque sí se emitió en su momento “Nuevos policías”) pero constituyen la excusa para mostrar la desazón de Gold, lo cual dará lugar a un par de escenas divertidas.

En primer lugar cuando Ari se queja de que Max está en esos momentos con su hija en casa:

- ¿No lo habían ingresado por su adicción a la bicodina?, le pregunta Tortuga.

- Que tiene 13 años, tarao –le responde Ari, molesto.

- Para un famoso es como tener 30, interviene Johnny.

- ¿Cuántos tienes tú, Drama? –le pregunta Eric- ¿140?

- Al fin admites que soy una celebridad, le responderá éste.

Y, a continuación, cuando Ari sorprende a Max en el parque de atracciones ligando con otra niña y se lo lleva aparte, cogiéndole del brazo:

- ¿Qué haces, Gold?

- ¿Engañando a mi hija?

- No. Lo mío con Sara no es exclusivo.

- Prefiero que no sea nada en absoluto. Aléjate de mi hija.

- Sigue soñando, le reta el crío.

- O te aplastaré.

- Y, ¿cómo lo harás, Gold? ¿Con tu agencia de 5 personas? No amenaces si no puedes cumplirlo.

Por segundo episodio consecutivo se echa en falta la presencia de alguna celebrity.

 

Episodio 4 – ¡Vaya muñeco!

 

Línea Argumental

 

Es lunes y suena el despertador de Eric a las seis de la mañana. Su propósito es devolverle la broma a Ari, llamándole a tan temprana hora pero acaba siendo un gran fracaso pues el agente ya se encuentra pedaleando en la bicicleta estática de su habitación.

La excusa de la llamada es recabar las ofertas que Gold les había prometido para cuando fuese oficial que “Aquaman” es el número 1, como así ha resultado. Sin arredrarse, Ari les cita a todos a las once y media en su despacho para discutir dichas ofertas.

Algo más tarde, los chicos se meten en el coche para reunirse con el agente cuando aparece Dom para arruinarles la mañana, especialmente a Tortuga, a quien aparta del volante para cogerlo él.

En las oficinas, Dom se dispone a entrar con Vince y Eric en el despacho de Ari cuando Drama le informa de que debe quedarse fuera con Tortuga y con él mismo. Sin embargo, ese día Ari hará una excepción, franqueándoles el paso a los cinco para así lucirse con la sucesión de ofertas que Vinnie ha recibido.

 

El Sequito Dom en la reunion

 

 “Flight” (Vuelo) de Darren Aronofsky, a cambio de 8 millones de dólares; “The Sandman” (o Arena man, como la llamará Ari) de David O. Russell, a cambio de 9 millones y otras muchas ofertas, en forma de voluminosos guiones, acaban en el fondo de la papelera ante la estupefacta mirada de Vince y su séquito.

- El problema –afirma lentamente Ari, disfrutando de cada palabra- es que todos te quieren pero lo que tú quieres es algo que tenemos que decidir.

Medellín”, el guión que Vinnie anhelaba, basado en la vida del narcotraficante colombiano Pablo Escolar, ha sido puesto de nuevo en circulación por Phil Rubenstein, el “rey de la animación”, responsable de “Madagascar” y “Shrek” y que ahora quiere trabajar “con personas de verdad”. Para mayor tentación, Paul Haggis la dirigirá en su primer trabajo tras la oscarizada “Crash”.

El objetivo es pues camelarse a Rubenstein, aprovechando para ello la fiesta que el productor ofrece en su mansión de Santa Bárbara con motivo de la presentación de su nuevo vino de culto. Eso sí, Ari insistirá en que Dom vaya correctamente vestido y no con las camisetas sin mangas que suele lucir.

Por ello, Vince lo lleva a una selecta tienda de ropa donde Dom acaba comprándose una camisa que ambicionaba Drama, amén de dar un discurso en el que aconseja a Vinnie que no acepte la oferta de Rubenstein si éste no pone el dinero sobre la mesa como han hecho los otros postores pues lo contrario –sostiene “el experto”- sería suplicar.

Pese al “no pienses que me entrometo” con que clausura su prepotente sermón, Eric se cabrea considerablemente con la intromisión, que Vince califica de “buena observación”. Más aún, al llegar a casa, el actor pedirá a Eric que telefonee a Ari para informarle de que no tiene intención de ir a Santa Bárbara ni de besar ningún culo.

Muy alarmado, Eric le pregunta si habla en serio, a lo que Vinnie responde entre risas que no. Mataría por hacer esa película y él lo sabe, de modo que le pide que no discuta con Dom por nimiedades y le deje desvariar si eso fortalece la autoestima del ex presidiario.

El traslado hasta Santa Bárbara se realiza a bordo de un lujoso helicóptero y, ya en la mansión, Ari presenta a Vince y a Rubenstein, que insiste en hablar a solas con la estrella, lo que pone nervioso a su agente aunque nada comparable con lo que experimenta algo después al ver que Dom se ha unido a la conversación.

Lejos de darse por aludido cuando Eric y Ari intentan alejarle, Dom se pone a contar una historia de su pasado común con Vince que despierta la aprensión de todo el grupo aunque sorprendentemente hace gracia al productor, lo que deja una sensación positiva al final de la noche.

A la mañana siguiente y mientras Dom se beneficia a otra ruidosa prostituta, Ari telefonea enfadado porque alguien ha robado el muñeco original de Shrek de la vitrina de Rubenstein, lo que parece apuntar al viejo amigo de los chicos.

Eric convence a Vince para hablar con Dom y preguntarle directamente si él ha tenido algo que ver mientras Tortuga y Drama registran la habitación de su agresivo colega pero ambas gestiones resultan baldías.

Poco después aparece Ari con una cinta de video de la seguridad de la mansión que supuestamente contiene las andanzas de Dom en la noche anterior pero éste, aunque nervioso, insiste en negarlo y amenaza al agente con abrirle la cabeza si no aparece él en las dichosas imágenes.

Obviamente se trata de un farol y Ari ha de salir por piernas de la casa pero Vince ha observado un gesto en Dom que conoce de sus partidas de poker y le demuestra que sí fue su amigo quien robó la estatuilla, lo que finalmente éste acabará por confesar.

Decepcionado por su falta de lealtad, Vince se deshace de Dom, dándole un apartamento bien lejos de allí y también un Hummer como “indemnización por despido”. Todos respiran al saberlo y devuelven anónimamente el muñeco, cuidadosamente envuelto, arrojándolo por encima de la valla de la casa de Rubenstein.

Poco después, Ari les llama a su despacho -al que de nuevo veta la entrada a Drama y Tortuga- para informar a Vinnie y a Eric de que ha recibido una llamada del productor: éste, de alguna manera, ha encontrado su muñeco.

- Entonces todo solucionado –afirma Eric aliviado.

- No lo está –replica Ari enigmáticamente-. Acabo de hablar con Warner Brothers. Están tan entusiasmados con el estreno de “Aquaman” que han aprobado “Aquaman 2”.

- Eso está bien –ríe Vinnie… pero su risa se congela cuando Ari añade:

- No. Empieza el 8 de septiembre. El mismo día que “Medellín”.

 

Atentos a:

 

El diálogo más divertido, aunque sin llegar a serlo tanto como el que dio origen a este intento de venganza, es el que protagonizan Ari y Eric en la primera secuencia.

- ¿Qué? –responde secamente el agente mientras pedalea en la bicicleta estática de su habitación y su mujer pregunta quién ha muerto para que llamen a esas horas.

- Te he despertado yo esta vez a ti, ¿eh, Ari? –pregunta Eric ingenuamente.

- No. Pero has despertado a mi mujer y a mis hijos, gilipollas. Más te vale que Vinnie esté en la cárcel por conducir borracho. ¿Lo está?

- No.

- Entonces, ¿qué quieres, almeja mía? –le pregunta ya sin acritud, provocando la sorpresa de la habitualmente imperturbable señora Gold.

El capítulo es importante porque, después de despacharse con un abanico de nuevos momentos incómodos a cargo del impresentable Dom, su personaje acaba saliendo de la serie, lo cual se agradece enormemente, como también lo harán los miembros del séquito.

En cuanto a la sucesión de ofertas que recibirá Vinnie, permite aludir a varios nombres importantes del panorama hollywoodiense como los directores Darren Aronofsky (“Requiem por un sueño”), David O. Russell (“Tres Reyes”) y Paul Haggis pero, entre ellos, se desliza el del productor Phil Rubenstein.

Ni “Madagascar” ni “Shrek”, Rubenstein es un personaje inventado para la serie al que interpreta la celebrity del capítulo: el actor neoyorkino Bruno Kirby, que lamentablemente moriría apenas unos meses después de rodar este episodio, con sólo 57 años y víctima de una leucemia.

 

Episodio 5 – Colisiones

 

Línea Argumental

 

Ari llama a Eric mientras éste prueba un deslumbrante Aston Martin azul que Vince pretende comprarle, sintiéndose culpable por haber regalado su Maserati.

 

El Sequito Eric prueba Aston Martin

 

El agente de Vinnie comenta al mánager de éste que, si quieren hacer “Medellín”, van a tener que convencer a los directivos de Warner para que retrasen noventa días el inicio del rodaje de “Aquaman 2”.

Hemos derribado a Spider-man. ¿Qué clase de Aquaman sería si no cuidase de mis superamigos?”, pregunta Vinnie cuando Drama se muestra reacio a aceptar otro deportivo.

En cuanto a Tortuga, su amigo tiene una gran noticia para él: Big Boy va a emitir un tema de Saigon en su programa y le dará su número de teléfono a todo el que llame. Agradecido, el chico se funde en un abrazo con Vince y luego le pregunta tímidamente:

- ¿Puedo coger un coche?

- Joder –responde decepcionado Vince-, pensé que esto era mejor que un coche.

- Cabrón codicioso, le dice Drama.

- Muy bonito, Tortuga –le afea Eric.

- Imagino que, si Saigon pega el bombazo, podrás comprarte tus propias cosas, añade Vinnie.

- Tenéis razón –se conforma Tortuga:- Quiero ser capaz de mantenerme por mí mismo. Gracias, Vince.

Por supuesto, todos se ríen a su costa pues también hay un Aston Martin para él. Y en tres coches iguales pero en distintos colores, todos se embarcan en una carrera hasta los estudios.

Durante el trayecto ponen el tema de Saigon en la Power 106 FM y el móvil de Tortuga no cesa de sonar, por lo que el chico pregunta a Vince si Ari podría echarle una mano.

Reunidos con Alan Grey y Dana Gordon, el jefe del estudio Warner entrega a Vinnie un cheque por un millón de dólares como adelanto a los 7 que piensan pagarle por “Aquaman 2”. Sin embargo, cuando Ari expone el problema de la coincidencia de fechas con el rodaje de “Medellín”, Alan sólo les ofrece 65 días. De todos modos, el agente acepta, pensando que Paul Haggis es un hombre de televisión, acostumbrado a rodar rápido, por lo que podría hacerse en ese plazo.

Casi obligado por Vinnie, Ari accede a comer con Tortuga y Drama para hablar de la posibilidad de representarles también a ellos aunque el superagente tiene la cabeza en otro sitio, ya que una de sus empleadas de hogar le ha informado de cierta conversación entre su hija Sara y Max Ballard, de la que se deduce que los chicos planean verse en secreto, haciendo una excursión en barca.

Después de hablar con Paul Haggis, Vince y Eric llegan a la conclusión de que en efecto es imposible rodar “Medellín” en dos meses, salvo que se corte drásticamente el guión, eliminando algunas de sus mejores escenas.

Poco después, en el aparcamiento, Ari se encuentra con la productora Penny Marshall, quien le informa de que ha ido en busca de Jimmy Whitaker, uno de los actores adolescentes de la cartera del propio Ari, para que protagonice una franquicia cuya primera parte transcurre en el Kremlin y va a ser rodada durante 24 semanas en Kazajistán.

Eso le da al agente una idea, de modo que la convence para que, en lugar de a Whitaker, contrate a Max Ballard, de quien no posee los derechos pero del que habla maravillas en su condición de vecino. De este modo, además, Penny le deberá un favor.

Peor le va con Vinnie, que se propone hablar con Cameron del problema de las fechas hasta que Ari le informa de que el director sólo firmó para rodar la primera película de la saga, no las tres que le hicieron firmar a él. Esta segunda la dirigirá Michael Bay, lo que provoca que los dos amigos se echen las manos a la cabeza.

El agente es plenamente consciente de que se trata de un mal trago y a él tampoco le hace feliz la situación, ya que no va a ver un centavo por “Aquaman 2”, cuyos beneficios serán para su ex jefe Terrance pero advierte a su representado que debe portarse como un hombre y cumplir con sus compromisos.

Tortuga, a quien por fin parece sonreír la fortuna, ha recibido en la mansión de Vince a Sion para darle buenas noticias. Atlantic Records y Sony Entertainment, entre otras, se han interesado por él, lo que le garantiza un contrato. El agradecido rapero le regala un collar de circonitas que enternece a su agente. En ese momento llaman a la puerta; es Haggis, agobiado porque no imagina la película sin Vinnie y no puede ni dormir.

Todos juntos buscan una solución mientras comparten una botella y finalmente es Eric quien da en el clavo: dado que Haggis pretende que Vince gane 30 kilos de peso para interpretar a Escobar pero también le necesita flaco para encarnarle en sus primeros años, se podría rodar ahora la primera parte y después de “Aquaman 2”, cuando Vince “se haya inflado de pasta”, la segunda. La idea entusiasmará a Paul.

Agradecido por los 65 días que no tenía por qué concederles, Vince decide invitar a Alan Grey a cenar y él y Eric se reúnen con el jefe del estudio en el restaurante mientras esperan a que llegue Ari.

Durante los prolegómenos de la cena, Alan confiesa a Vince que Warner Brothers fue el primer estudio en tener “Medellín” pero que “pasaron de él” porque necesitaban 130 días, de modo que le impresionó que Haggis fuese capaz de hacerla en 90. Eso explica que les concediera 65, a sabiendas de que era literalmente imposible rodarla en ese plazo.

A pesar de ello, los chicos le agradecen el “regalo” y se quedan helados cuando Alan responde:

- No puedes hacerla Tengo una franquicia de 1.000 millones que proteger: juguetes, menús infantiles… No puedo dejar que mi Aquaman se meta rayas durante 3 horas en todos los cines del país, ¿verdad?.

- Son los negocios, nada personal –responde a Vince cuando éste le recuerda que le dio su palabra.

- Ah, son los negocios –replica el propio Vinnie ante esto-; Bien, quiero 20 millones por hacerla o la dejo. Nada personal.

 

El Sequito Alan Grey

 

En esos momentos llega Ari eufórico porque su plan ha resultado y Max se va medio año a rodar en Kazajistán, con el consiguiente cabreo de Sara, que ignora que él ha tenido algo que ver. Viendo las caras desencajadas de los presentes, el agente no tiene otro remedio que preguntar si se ha perdido algo.

 

Atentos a:

 

Una secuencia interesante que evidencia las dificultades extremas que supone rodar en determinadas localizaciones es aquélla en la que el director Paul Haggis responde a Vinnie cuando éste le pide que acorte los días de rodaje:

- ¿Cómo queréis que ruede una película de 90 días en 65? Para rodar la película en Colombia tuve que negociar con el Gobierno, los señores de la droga, la guerrilla de las FARC y con la puta milicia de la derecha y sus escuadrones de la muerte y tú ¿quieres que lo deshaga?

 

El Sequito Paul Haggis

 

Tanto es así que “Escobar, paraíso perdido”, un film centrado en la figura del famoso narcotraficante que efectivamente se produjo una década después de esta temporada de “El Séquito”, no cuenta con un solo plano rodado en Colombia, habiendo sido íntegramente producida en Panamá.

En cualquier caso, la vehemencia de Haggis al compartir con Chase su enfoque de la película entusiasmará hasta tal punto al actor que éste estará a punto de jugarse el todo por el todo, rompiendo su contrato con Warner:

- No sólo quiero humanizar a uno de los mayores monstruos de todos los tiempos. También quiero que, incluso después de matar despiadadamente a mil personas, le importe al público. Quiero que le importes tanto que, cuando mueras, el público llore. No querrán hacerlo. Se odiarán a sí mismos pero seguro que llorarán.

Haggis es, obviamente, la estrella invitada del capítulo; la otra celebrity del mismo, que también se interpreta a sí misma, es Penny Marshall, actriz y productora que también dirigió, entre otras, “Jumpin' Jack Flash” (con Whoopi Goldberg), “Big” (con Tom Hanks) y “Despertares” (con Robert de Niro y Robin Williams).

En cuanto a Michael Bay, el director que supuestamente va a dirigir “Aquaman 2” y que tanto horroriza a Vinnie y a Eric, es el realizador de las mastodónticas “La roca”, “Armageddon” o “Transformers”, entre otras.

 

Episodio 6 – Sexo para tres

 

Línea Argumental

 

Drama pasa los días jugando a “El Padrino” en la consola y así lo encuentran sus amigos cuando van a buscarle para disfrutar de una “noche de los chicos”.

Para decepción del grupo, Sloan se encuentra en el local al que ellos acuden aunque a Eric se le ilumina la mirada al verla.

Poco después aparece otra chica, un antiguo ligue de Vince que acaba llevándose al actor a su casa, con lo que la “noche de los chicos” queda definitivamente arruinada.

Ni siquiera la salva la llegada de Tori, una atractiva rubia amiga de Sloan, ya que la chica pasa olímpicamente tanto de Drama como de Tortuga, que vuelven frustrados a la mansión en compañía del más animado Eric.

Ya en casa, éste recibe la llamada de Sloan. Está achispada como su amiga Tori, a quien el chico ha impresionado favorablemente. Tanto que le ha propuesto a su amiga un trío con él.

 

El Sequito Trio

 

A Drama y Tortuga les entusiasma la idea y también Vince se alegra por su amigo a la mañana siguiente.

Mientras, Alan Grey telefonea a Ari para presionarle, ya que ha subido de 7 a 10 millones de dólares su oferta por “Aquaman 2” pero Vince sigue sin dar señales de vida. Eso hace que el jefe de Warner dé un ultimátum al agente del actor y vuelva a subir su oferta hasta los 12 millones y medio, de modo que Ari se compromete a convencer a su representado antes de las cuatro de la tarde.

Sin embargo, cuando el agente intenta llamar a Vince se encuentra con que éste ha nombrado interlocutor a Drama, de modo que hasta que no consiga un trabajo para él, Ari ni siquiera tendrá ocasión de hablar con Vinnie.

Tampoco le coge el teléfono Eric, que está almorzando con Sloan, a quien su novio cuenta que Vince está muy enfadado porque siente que le han engañado, de manera que no se trata en ningún caso de una cuestión de dinero.

En cualquier caso, los dos tienen la cabeza en otro asunto pues la idea del trío sigue flotando entre ellos hasta que acaba saliendo a la superficie. Sloan le dice que fue sólo una broma y Eric, sin perder la sonrisa, le responde que no debería burlarse nunca de un chico con ese tema.

Ella replica también riendo “como que tú lo harías…” pero, sorprendentemente, Eric le responde que lo haría si a ella le pareciese bien, lo que le da otra dimensión al asunto. Su novia le pregunta entonces si alguna vez ha participado de algo así y el chico responde sinceramente que no, a la vez que le pregunta a ella lo mismo.

“¿Qué crees?”, le devuelve ella la pregunta. “Creo que no; no te atreverías”, dice Eric, en lo que Sloan ve un reto en toda regla. Y entonces la chica pronuncia las palabras mágicas: “Sí lo haría. Contigo. Una vez. Pero pondría algunas reglas”.

Aunque Eric no toma en serio las objeciones de Drama y Tortuga porque “en el único trío que habéis hecho estábais los dos”, Vince no tiene ningún problema en deducir cuál es esa condición que Sloan le ha puesto: “no puedes tirarte a Tori”. Eso confirma la idea de Vinnie de que Sloan es una buena chica y eso sólo es un experimento.

A esas alturas, Ari ya está desesperado pues no sólo no logra hablar ni con Vince ni con Eric sino que Alan le está llamando media hora antes de que venza su ultimátum, con lo que también él se verá obligado a dar largas al jefe del estudio.

Como última solución, se desplaza junto a Lloyd a la mansión de Vinnie justo cuando Eric se marcha en busca de su trío. El agente intenta pues convencer a su representado de que no se exponga a una demanda de Warner pero Vince está tan empecinado en hacer “Medellín” que, si Alan le dejara hacerla, rodaría “Aquaman 2” gratis. Por desgracia, le dirá Ari, han hecho una oferta a Benicio del Toro para interpretar el papel de Escobar.

Decepcionado, Vinnie se rinde aunque se niega a acudir al desayuno que Grey ha organizado para la mañana siguiente:

- No pienso ir a ningún puto desayuno. Puedes decirle a Alan que iré a trabajar cada día y que me partiré el culo como he hecho siempre pero no quiero los 12 millones y medio. Quiero los 7 que acordamos. No quiero estar en deuda con un miserable.

Ari le hace ver que Warner cuenta con más películas que pueden interesarle en el futuro pero su actor le dejará bien claro que tiene principios:

- Me da igual. Nunca volveré a trabajar con él aunque me ofrezca mil millones de dólares, ¿lo has entendido?

En otro punto de la ciudad, Tori se ríe de Sloan y de Eric porque ambos están nerviosos y le parecen “muy monos” pero, de cualquier forma, el trío acaba consumándose aunque a la mañana siguiente Eric y Tori despiertan abrazados y eso no le hace gracia a ninguno de los dos; el chico se dará la vuelta para abrazarse a la chica “correcta”.

Cuando, poco después, Alan llega al desayuno, encuentra esperándole a Dana y a Ari pero no a Vince, cuya ausencia intenta disculpar su agente:

- Todo está solucionado. Trato hecho. Vince se siente tan mal por lo que dijo que no quiere los 12 y medio; lo hará por 10.

- Ah –saca su orgullo Alan- pero no quiere desayunar conmigo. Actores… se creen que tienen todo el poder. ¡Que se joda, Ari! ¡Y tú también!, exclama Grey, dejándole plantado.

Unos minutos más tarde Eric conduce su Aston Martin hacia la casa de Vince cuando recibe la llamada de Ari, que le reprocha no haber estado disponible cuando le necesitaba.

El mánager averiguará entonces que Vince no se ha presentado al desayuno con Alan y éste los ha despedido fulminantemente. “Vince está fuera y Jake Gyllenhaal dentro. Un puto brokeback como Aquaman. ¡Chúpate esa, puta! Léelo en la prensa mañana. Pero díselo a Vince o a Drama o a quienquiera que te hable ahora”.

Al llegar a la mansión, sus amigos le preguntan por su trío de la noche anterior.

- Que se joda Alan –le dice calmadamente Vince cuando Eric le reprocha su ausencia en el desayuno con el jefe de Warner.

- No, la verdad es que no, Vince. Nosotros estamos jodidos.

 

Atentos a:

 

En un episodio de temática marcadamente sexual, Vince compartirá parte de su filosofía con su amigo Eric, haciéndonos partícipes de su considerable experiencia en el tema:

- Yo he hecho tríos en los que las dos chicas querían verme con la otra. Y he estado en tríos en los que había una chica con la que había que ser más cuidadoso. A la larga, la chica con la que tienes que ser más cuidadoso es la chica con la que deseas tener una relación, no la que te suplica que te tires a su mejor amiga. Sloan es una buena chica. Lo pasarás bien pero asegúrate de que ella es lo más importante.

Por otra parte, el diálogo más divertido de la película corre a cargo de Ari Gold, cuando desesperado por encontrar un trabajo para Drama que le abra las puertas de su hermano, les grita a sus agentes:

- Me da igual que sea una película porno en la que lo violen colectivamente una pandilla de gorilas de espalda plateada. Si hay cámaras grabando, todo el mundo gana.

En cuanto al sorprendente despido de Vince de la franquicia “Aquaman”, no pudo por menos que recordarme al rocambolesco asunto que terminó con Edward Norton, protagonista de “El increíble Hulk”, fuera de las posteriores entregas de “Los Vengadores”, en las que fue sustituido por Mark Ruffalo.

Curiosamente, unos ocho años después del rodaje de este episodio, sería precisamente Benicio del Toro quien protagonizaría la ya citada “Escobar: Paraíso perdido”, en la que el actor puertorriqueño interpreta al narcotraficante que hizo tristemente famosa a la ciudad de Medellín, de modo que los guionistas de “El Séquito” dieron totalmente en el clavo.

 

 

Episodio 7 – Días extraños

 

Línea Argumental

 

Eric cuenta a sus amigos que se siente mal por haber despertado abrazado a Tori, con la que ni siquiera había tenido sexo. Drama califica el asunto de repugnante pues, según él, “la única razón por la que un hombre está obligado a abrazar a una chica es que se la haya tirado antes”.

A menos que ella le prometa que se lo tirará después”, añade Tortuga. Y Vince pone la guinda preguntando “¿quién usa la palabra abrazar?”. Los hombres se arriman, las mujeres abrazan (sic).

Aunque Eric siempre acaba lamentando hablar de sus asuntos íntimos con sus amigos y ésta no es una excepción, el chico ha prometido a Sloan pasar por el local en el que ella prepara su fiesta benéfica de esa noche, por lo que acaba pidiendo al grupo que le acompañen, ya que Tori estará presente y le resulta embarazosa la situación.

Por su parte, Ari acude a una reunión con Terrance y ambos acuden acompañados por sus abogados pero Terrance le propondrá prescindir de las “águilas legales” pues los dos son hombres “nacidos para negociar”.

Terrance le ofrece 4 millones de dólares para evitar un conflicto en los tribunales y Ari le responde con el consabido “¡que te jodan!”.

- Mientras tú estabas fuera en tus ocho años sabáticos, navegando, cazando patos o lo que coño hicieras yo llevé la agencia desde el nivel medio de mierda en el que estaba hasta convertirla en la potente máquina que es hoy y puedo demostrarlo.

Yo creía tener un gran ego”, bromeará entonces Terrance, antes de que ambos acaben cerrando el acuerdo en 11 millones.

Los chicos llegan al local donde Sloan y Tori siguen ultimando los preparativos y Eric elogia el sitio. Cuando Sloan agradece su comentario, Tortuga comenta “Sí, os lo montáis muy bien juntas”, lo que provoca la risa disimulada de Drama y una mirada muy significativa de la propia Sloan a Eric.

Vince aporta su granito de arena ofreciéndose “para lo que sea” pero, aparte del chiste que Sloan por supuesto capta, no le sale demasiado bien la broma pues la chica decide que será a él a quien subaste esa noche para que la ganadora le acompañe a cenar.

Entre tanto, Ari secuestra a su mujer de una comida con las amigas después de ponerle un carísimo anillo en el dedo y la arrastra a unas espectaculares instalaciones en las que piensa ubicar su nueva compañía de 150 agentes. Los dos acabarán inaugurando el local sexualmente.

 

El Sequito Ari secuestra a su mujer

 

Sin embargo, al salir a la calle Ari ve pasar a Adam Davies con su deportivo y empuja a su esposa al suelo para que el agente no averigüe que está interesado en el local. Por desgracia para él, el desleal Davies se apercibirá de la maniobra y se reirá un poco a su costa.

En cuanto a Eric, finalmente decide visitar a Tori en su hotel para pedirle disculpas por su despertar de esa mañana pero ella lo considera innecesario. Más aún, cuando Eric le pide que no se lo cuente a Sloan, la chica le responde:

- Despertarme contigo acurrucado a mi lado fue muy gracioso pero creo que a Sloan le parecería más raro que estés aquí ahora.

Los amigos de Eric le darán la razón a Tori al saberlo pues, de disculparse con alguien por lo de esa mañana, tendría que haber sido con Sloan, de lo que deducen que está enamorado de Tori.

Y no van muy desencaminados porque, como le confesará a Vince poco después, está obsesionado con ella y la noche anterior la deseó más que a la propia Sloan. De todos modos, Vinnie está convencido de que si la hubiera tenido de veras ya la habría olvidado. Probablemente ella montó el trío para conseguir a Sloan –aventura su amigo- y, además, la chica vive a 3.000 kilómetros, por lo que no debería preocuparse.

El caso es que durante la fiesta de esa noche, Tori se le acerca y esta vez es ella la que se disculpa por haberle hecho sentir que algo iba mal. Más animado, Eric pregunta:

- ¿Cómo estuvimos?

- Verás –insinúa Tori-, no sé tú pero…

- Ya. Sloan y sus reglas.

- Consigue que retire esas reglas esta noche y cogeré otro vuelo.

 

El Sequito Tori

 

Eric se pone literalmente malo, como le cuenta enseguida a Vinnie:

- Quiero cogerla y tirármela en el guardarropa.

- Venga ya –se ríe Vinnie-, a ti no te va lo del guardarropa.

- Exacto. Y tampoco me van los tríos, ese es el problema. No puedo estar cerca de Sloan y de ella a la vez. Sloan me lo verá escrito en la cara.

Así las cosas, decide marcharse a casa alegando náuseas y su novia se muestra muy comprensiva aunque Vinnie decide agenciarse la idea de su amigo y se lleva al guardarropa a la atractiva camarera mientras es subastado y la puja es ganada por una anciana dama.

En cuanto a Ari, se queda de piedra cuando Adam Davies le chantajea para que le contrate. A cambio de su lista de clientes y de no contarle a Terrance lo del gran local que previsiblemente albergará la mayor agencia de la ciudad, le exige “ser socio, un despacho con vistas y un millón de sueldo garantizado”. Ari se verá obligado a aceptar.

Esa misma noche, mientras Eric duerme en casa de Sloan, ella regresa pero no lo hace sola sino en compañía de Tori, que ha perdido el vuelo. El coche la recogerá a las 5:30 de la mañana pero diez minutos antes Eric se levanta para verla marchar.

- ¿Estoy loco o los dos lo deseamos? –le pregunta él.

- ¿Importa eso? –responderá Tori-. Tienes a una gran chica, Eric. Casi dejo que lo hagas. No lo jodas todo. Y le da un beso en la mejilla antes de marcharse.

 

Atentos a:

 

El título del capítulo copia literalmente el del thriller futurista dirigido por Kathryn Bigelow e interpretado por Ralph Fieness y Juliette Lewis.

Cuando Ari telefonea para interesarse por el estado de ánimo de Vince, éste responde que “aparte de que el Los Angeles Times me compare con Tyrrell Owens, estoy bien”.

- Los Eagles se deshicieron de Owens y mira cómo acabaron. “Aquaman 2” hará que “Speed 2” parezca la puta “Ciudadano Kane”, pronostica Ari.

En todo caso, cabe aclarar que Terrell Owens fue un talentoso pero conflictivo jugador de fútbol americano al que los Philadelphia Eagles despidieron al final de su segunda temporada en el equipo, tras haberle “desactivado” durante la mayor parte de la misma pese a su millonario contrato.

Y, si bien es cierto, que a los Eagles no les funcionó precisamente bien después de despedirle, no lo es menos que Owens no hizo nada relevante desde entonces hasta el final de su carrera.

Por otra parte, el episodio cuenta con el cameo de Seth Green, un actor conocido sobre todo por su papel de hijo del Doctor Maligno en las películas de la saga “Austin Powers” y también por el de “Oz”, un hombre lobo que aparece en la serie de televisión “Buffy cazavampiros”.

 

Episodio 8 – El estreno

 

Línea Argumental

 

Drama ensaya para la prueba que Lloyd, el ayudante de Ari, le ha conseguido con Ed Burns, en la que encarna al mayor de los hermanos de una familia de Queens. Un papel a su medida.

El grupo va de camino al despacho de Ari, en cuyas oficinas reina una actividad frenética pues los rumores de que Gold va a inaugurar una gran compañía se han extendido.

En todo caso, Ari les reserva una agradable sorpresa que les resarcirá del despido de “Aquaman 2” y es que “Queens Boulevard”, que iba a ser estrenada en sólo 6 salas, va a ser objeto de un enorme lanzamiento por parte del estudio, que al calor del éxito de la primera “Aquaman” le ha destinado nada menos que 1.200 salas.

La Asociación de la prensa Extranjera quiere sentarse con Vince a analizar la película y esa misma tarde va a haber una conferencia de prensa.

Cuando vuelven al coche encuentran a Drama furioso porque el vehículo ha sido multado aunque él se encontraba dentro del mismo. De hecho, al llegar a casa le pide a Tortuga que regrese con él porque piensa arruinarle el día al tipo que les ha puesto la multa pero Vinnie logra tranquilizarle y, en lugar de eso, Johnny decide simplemente ir a tomar un café con Tortuga.

Eric telefonea entonces a Walsh para darles las buenas noticias del masivo estreno de su película pero le encuentra perdiendo dinero en el hipódromo y en plena depresión. Además, el realizador le informa de que ha demandado al estudio y piensa evitar que la película sea estrenada.

Alarmados, los chicos deciden ir a verle a la enorme mansión de los padres de su novia y, a su llegada, el director se ofrece a proyectarles la película tal como la ha dejado el estudio.

- Parece más la fábrica de Willy Wonka que Queens, sintetizará un apesadumbrado Eric tras contemplar íntegramente el desaguisado. El estudio ha coloreado, además de forma horrenda, la película rodada en blanco y negro por Walsh.

El realizador les pide que firmen la demanda con él para que sepan que van en serio pero Eric, aunque está con Billy, prefiere consultarle a Ari primero –“No podemos permitirnos cabrear a otro estudio ahora”-, si bien le resultará imposible contactar con el agente pues éste, teóricamente invitado a comer por Barbara Miller (“Babs”), ha sido conducido a una encerrona.

En una sala le esperan Terrance y los dueños de las “agencias de talento” más poderosas de la ciudad: CAA, UTA, ICM, William Morris…

- Como una reunión de las cinco familias –bromea Ari-; ¿debería haber pegado con cinta una pistola en la cisterna?

Así las cosas, Terrance le obligará a confesar que va a montar una gran compañía pero Ari se afana en dejar claro a todos que no tiene intención de robarles ni clientes ni agentes a ninguno… salvo al propio Terrance.

Por desgracia para él, pese a que su ex jefe firmó un acuerdo, no firmó cheque alguno y le informará de que piensa gastarse 50 millones en los siguientes 10 años (en lugar de los 11 que firmó) para impedirle que cobre ahora, que es cuando necesita el dinero.

Cuando Ari se dirige a su propio equipo para anunciarles que la nueva agencia comienza su andadura ese mismo día, el entusiasmo de todos se esfuma al informarles también de que no cobrarán durante los seis primeros meses, algo que indigna a los agentes pues no era eso lo pactado.

La sorpresiva aparición de Babs –“la reunión de las putas traicioneras es ahí al lado”, le espeta Ari- lo cambiará todo pues ella, que tiene dinero de sobra, le ofrece la posibilidad de asociarse juntos. La agencia se convierte así en “Miller-Gold” para alegría de la gente de Ari aunque a éste le suene a cerveza.

En cuanto a Drama, llegará tarde a la prueba con Ed Burns después de protagonizar un altercado en una cafetería en la que se niegan a aceptar su bono de “1 consumición gratis por cada 10”. La gente las falsificaba –le explican- y hemos dejado de aceptarlas.

Ante su tardanza, Tortuga sale del coche para buscarle y le encuentra discutiendo agresivamente con todo el mundo. Para cuando salen, su coche ha sido retirado por la grúa y les cuesta encontrar un taxi, de modo que Drama encontrará todas las puertas cerradas al llegar al lugar de la prueba.

Tortuga le habla entonces de la conveniencia de dominar su mal carácter y Drama, compungido, le da la razón, mostrándose dispuesto a hacer terapia de “control de la ira”.

Pero entonces telefonea Ed Burns pidiéndole disculpas por haberle dado plantón; el realizador ha tenido que desplazarse a Nueva York pero le ha sido imposible avisarle, ya que nadie coge el teléfono en la agencia de Ari.

 

El Sequito Ed Burns

 

De todos modos, Burns le ofrece directamente el papel sin necesidad de pruebas pues le está agradecido ya que, cuando años antes Johnny renunció al papel que le estaba destinado en “Los hermanos McMullen”, su negativa obligó al propio Ed a interpretarlo él mismo, lo que acabó por cambiar su vida.

- ¡He conseguido el piloto!, le dice a Tortuga, que viaja a su lado en el taxi.

- ¿Y el control de la ira?

- ¡Que le den por el culo!

Los chicos se presentan en el lugar de la rueda de prensa de su hermano sólo unos instantes antes de que también lo hagan Billy Walsh y los ufanos Babs y Ari, que llegan juntos.

- “Queens Boulevard” es una obra maestra y no lo digo porque yo salga en ella ni para venderla –comienza Vinnie-. Por desgracia, nunca podrán ver la película de la que hablo porque estos ejecutivos que están aquí arriba le han arrancado el alma porque, como a todos los estudios de esta ciudad, les importa una mierda el arte y sólo les preocupa una cosa: el dinero.

Ante la locura que se desata entre los muchos periodistas presentes, Babs le comenta a su cariacontecido socio:

- Buen comienzo para la nueva compañía, Ari.

 

Atentos a:

 

La celebrity del capítulo es el actor, guionista y director neoyorkino Edward Burns, que se dio a conocer precisamente con la película que menciona Drama: “Los hermanos McMullen”.

El film narra las vicisitudes de tres hermanos de origen irlandés y su forma de afrontar el sexo y las infidelidades además de los problemas que surgen entre ellos. Y efectivamente el propio Burns asumió el papel de uno de dichos hermanos.

Tan sólo un año después vería la luz “Ella es única”, en la que los tres hermanos pasaban a ser dos (uno de los cuales volvía a ser Burns) pero, en esta ocasión, acompañados de un padre.

http://www.rincondesinuhe.com/homepage-3/123-ella-es-unica

Para cuando Ed hizo su cameo en “El Séquito” ya había transcurrido una década de sus dos primeros y brillantes trabajos, que carecieron desgraciadamente de continuidad.

 

Episodio 9 – Las Vegas, baby, Las Vegas

 

Línea Argumental

 

Tortuga le ha conseguido un chollo a Vince: sólo por aparecer en una fiesta en Las Vegas le pagarán 100.000 dólares en metálico.

Teniendo en cuenta que su amigo carece de trabajo en esos momentos, a Eric tampoco se le ocurre ningún argumento que oponer.

El único que se niega a ir es Drama porque pretende descansar antes de rodar el episodio piloto de la serie de Ed Burns pero, cuando su hermano le propone que vaya en plan spa y disfrute de los masajes de Ken, cambia de opinión.

Cuando se lo cuentan a Ari, éste considera que no es buen momento para ir a Las Vegas, teniendo en cuenta su grave problema de imagen. No obstante, acabará apuntándose a la fiesta cuando el coche de los chicos se detiene frente a él en plena calle.

Las recriminaciones no se harán esperar a su llegada al Hard Rock Café de Las Vegas donde van a alojarse. La esposa de Ari es la primera en mostrar su indignación pues le ha dado plantón para el teatro de esa noche junto a la madre de ella. A continuación, Babs le reprocha también estar jugando a la ruleta mientras ella acude a la reunión de personal de la empresa en la que acaba de invertir 6 millones de dólares.

 

El Sequito Ari llega a Las Vegas

 

- ¡Odio a las mujeres!, exclama exasperado Ari aunque, después de ver a la escultural rubita que le pasa por delante, se apresure a añadir: no a todas.

Siguiendo la tradición de su infancia, los chicos apuestan 5 dólares al rojo nada más entrar en el casino. Ganar esa pequeña apuesta –cuentan a Ari- equivale a disfrutar de un buen fin de semana y Vince lo consigue para regocijo de todos. Tanto es así que su agente le propone ser su socio de apuestas durante los dos días que pasarán allí.

Antes de llegar a la habitación, el grupo se cruza con Seth Green y su propio séquito. Viene por la misma razón que Vince y se muestra amable con él y tolerante con las bromas de Ari a cuenta de su papel en la saga Austin Powers pero insiste en preguntarle a Eric por Sloan, pidiéndole que le diga que él ha dicho “lo goooorrrrdo”, una frase y en un tono que no hace ninguna gracia al mánager.

Sus amigos piden a Eric que no le haga caso y no deje salir su lado celoso. Un lado que él no reconoce y que a Ari le recuerda al personaje de Eric Roberts en “Star 80”.

Tortuga le recuerda que en el instituto atizó a un compañero sólo porque le pusieron de pareja de laboratorio con la chica que a él le gustaba pero Eric le aclara con paciencia que “la historia es más complicada; él le robó su rana”.

Al entrar en la habitación encuentran un rollo de billetes que contiene los 100.000 dólares prometidos pero Eric lee en las instrucciones que acompañan al dinero que no se trata sólo de asistir a una fiesta sino de hacer de jurado en un concurso llamado “La reina del strip”.

Ari acompaña a Eric a ver en qué consiste eso aunque a ambos les da mala espina y Drama atraviesa el casino enfundado en su propia bata de seda hasta el RockSpa en el que trabaja Ken. Por su parte, Tortuga acompaña a Vinnie hasta las mesas de juego.

- Debería anular esto –sonríe Ari, abobado ante las evoluciones de las strippers.

- Sin duda, le responde Eric haciendo otro tanto, justo antes de recibir un mensaje de Vinnie en el que éste le cuenta que lleva ganados 25.000 dólares, lo que significa que Ari ha ganado 12.500.

Después de obsequiar al sorprendido Ken con unas almendras californianas imposibles de conseguir en “el desierto” y de preguntarle por su hermosa novia filipina que justo acaba de abandonarle, Drama se pone en las manos de su masajista favorito, al que decide contratar para todo el día, doblándole la paga “porque no quiero que esas manos toquen a nadie más que yo”.

Eric y Ari se reúnen con sus amigos en las mesas y piden a Vinnie que devuelva el dinero y no participe como jurado en el concurso de strippers pues eso puede dañar todavía más su maltrecha imagen pero, por desgracia, ya no hay dinero que devolver puesto que Vince acumula ya 100.000 dólares en pérdidas.

Ari se lamenta de haberse asociado con él en las apuestas y entonces Vinnie recuerda que así es, de modo que “sólo” ha perdido 50.000 por otros tantos de su preocupado agente.

En el encuentro de bienvenida junto a la piscina, Vinnie se apiada del nerviosísimo Ari y delega en Tortuga sus “conversaciones” con las concursantes: “Él es mis ojos, mi boca y mis oídos en esta operación”. Y, en un aparte a su amigo: “Disfrútalo”.

Tortuga está eufórico pues Vince le ha regalado el diez por ciento de su gratificación por la fiesta –o sea, 10.000 dólares- con los que ya ha ganado otros 1.200 apostando y ahora, además, le “pasa” a las chicas, que se dedican a engatusarlo mientras él reconoce con todo el cinismo del mundo que su voto está totalmente en venta.

Para que Ken se olvide de su novia, Drama le propone una cena de tíos -“un buen filete, una buena botella de tinto, un par de puros y una buena conversación”- pero él le responde que no suele salir con clientes, a lo que Johnny replicará que le gustaría pensar que, después de tanto tiempo, le considera algo más que un cliente.

Cuando Eric telefonea a Sloan por los recaditos que no deja de enviarle Seth, la chica le dice que nunca ha salido con él y que sólo le conoce porque de críos no dejaba de “darle la vara”.

Entre tanto, las pérdidas de Vinnie se han disparado y ya están en 110.000 dólares “cada uno”, lo que tiene a Ari desesperado, pese a lo cual el agente decide seguir jugando incluso cuando Vince se levanta de la mesa por no estar en racha. No le irá mejor a él.

Drama comenta a sus amigos que ha invitado a Ken a acompañarles esa noche, lo que hará comentar a Tortuga:

- ¿No quieres strippers porque tu masajista gay cenará con nosotros? Estoy empezando a preocuparme de verdad por ti, Drama.

- Por favor, Tortuga, Ken no es gay. De hecho, si se lo suelto a las strippers esta noche tendrás una suerte de mierda –dirá en alusión al espectacular físico de su masajista: altísimo, fornido, rubio y bien parecido.

El caso es que Ken acaba resultándole encantador a todos porque es un tipo de carácter afable que pronto se los mete en el bolsillo por su sencillez.

Una repentina rigidez en el cuello de Drama llevará a éste a sacar al masajista de allí, arrancándolo literalmente de las garras de una de las estrippers que está haciendo uso de sus servicios.

Al encontrar cerrado el spa, Johnny propone a Ken que le dé el masaje en su habitación y, dado que en la misma ni siquiera dispone de una mesa, decide que se lo haga en la propia cama pero el masajista le malinterpreta y, mientras Drama está en el baño, acaba por quitarse la ropa y meterse entre las sábanas.

 

El Sequito Ken en la cama

 

- Pero ¿qué coño estás haciendo, Ken? –le pregunta Johnny entre divertido y sorprendido, al verlo en su cama.

- Nunca había pensado en un hombre de esta manera –se disculpa el masajista- pero la adoración que me has mostrado me ha hecho sentir que, si es algo que necesitas, joder, esto es Las Vegas…

El mayor de los Chase se marcha sin contestarle siquiera y se une a sus amigos, radiantes tras haberse resarcido de las pérdidas y haber situado sus ganancias en los 100.000 dólares.

Drama llega mientras las strippers están haciendo su presentación y justo cuando Seth está provocando a Eric con una soez mentira sobre Sloan por lo que Johnny, que viene algo calentito tras el incómodo malentendido con su masajista, le larga un contundente puñetazo que da inicio a una batalla campal entre ambas pandillas.

- Esto será muy bueno para tu imagen –se queja Ari a Vince, que no está participando de la refriega y se limita a encogerse de hombros.

 

Atentos a:

 

El capítulo viene a constituir una intersección entre la propia “El Séquito” y la también televisiva “Las Vegas”, con la habitual parafernalia de mesas de juego, suites de ensueño, strippers pululando por las pistas y espectáculos de todo tipo, siempre bajo la filosofía del “lo que pasa en Las Vegas se queda en Las Vegas” que el personaje de Ken ejemplificará a la perfección.

La acción transcurre casi íntegramente en el “Hard Rock Hotel & Casino” de Las Vegas, un establecimiento perteneciente a la célebre cadena de restaurantes decorados con objetos de culto del rock.

La cadena cuenta en Las Vegas con unas lujosas instalaciones algo alejadas del meollo de la ciudad pues se encuentran fuera del “Strip”, el famoso boulevard en el que se alinean los hoteles principales.

Además de hotel y de casino, cuenta con spa, varios restaurantes, una sala de fiestas llamada “Vanity” y un aparcamiento gratuito: el “Valet Parking”.

Una cuestión interesante a nivel argumental es el cambio de planteamiento profesional de Ari, del cual no parece ser muy consciente cuando es reprendido por Babs, quien le pregunta por qué no está en la reunión de personal y se ha largado a Las Vegas a mitad de semana:

- Cuidar de un cliente de alta prioridad. Eso hago.

- Ahora tienes 150 a los que contentar –le dice ella-. Administra tu tiempo con más eficiencia.

- No eres mi madre, Babs.

- ¡Que te jodan, Ari!

- ¿Lo ves? Mi madre nunca me hubiera hablado así.

 

Episodio 10 – Quiero estar sedado

 

Línea Argumental

 

Tortuga se ha puesto el despertador y elige cuidadosamente su vestuario del día entre decenas de sudaderas y de zapatillas pero, cuando se reúne con sus amigos, ninguno recuerda que es su gran día, lo que le pone de muy mal humor.

En realidad, todos saben de sobra que es la fecha en la que Saigon va a firmar su millonario contrato con Sammy Kane y, de hecho, le tienen preparado su plato favorito (frambuesa escarchada), Eric le ha revisado el coche, Drama va a conducir para él y ya ha programado el GPS y Vince le da unos billetes porque es “día de pago”.

Sin embargo, Saigon le da plantón y tiene el móvil desconectado, de modo que cuando el señor Kane le recibe, él no puede dar cuenta del paradero de su cliente, así que el promotor musical le da un ultimátum: son las 10:30 de la mañana y tiene hasta las 17:00 h para encontrar a Saigon o no habrá trato.

En cuanto a Eric, visita a Ari en sus nuevas y flamantes instalaciones pero el agente no le hace demasiado caso porque piensa que Vinnie no está interesado en trabajar, ya que ha rechazado los veinte guiones que le ha hecho llegar. “Cuando Vince quiera trabajar, trabajaré para él”.

Indignado por lo que considera una falta de atención ahora que los negocios le son prósperos, Eric le espeta: “Eres un ventajista despreciable, ¿lo sabías?

Él frunce el ceño, coge la chaqueta y sale del despacho aprovechando que Lloyd le ha anunciado la llegada de Bob Ryan.

- No pensarás dejarme en mitad de esta conversación –se escandaliza Eric.

- Una conversación suele terminar cuando una persona llama a otra despreciable –se hace Ari el digno.

- ¿Le has llamado despreciable? –se escandaliza Lloyd- No le gusta nada.

Ryan, productor legendario de éxitos como “Network”, “El golpe” o “Tarde de perros” es un elegante anciano a quien Ari decide presentar a Eric para quitárselos a ambos de encima.

 

El Sequito Bob recibido por Ari

 

- ¿Y si te dijera que tengo una película que es mejor que todas esas y que es perfecta para Vincent Chase? Tal vez podría interesarte –comenta Bob a Eric cuando le informan de que es el mánager de Vinnie.

Eric accede a comer con él y Lloyd susurra a su jefe que ha sido malo. “¿Con cuál de los dos?”, ríe éste entre dientes.

En cuanto a Vince, visita una librería cuando ve en la portada del “The National Enquirer” la noticia “Aquaman en una pelea en Las Vegas” y coge el periódico para ojearlo pero una desconocida le sugiere que lo deje porque ha visto paparazzis en las inmediaciones y podrían tomarle una indeseada foto mientras lo lee.

Vinnie pasará el día practicando sexo con la chica hasta que ella le confiesa que está a punto de casarse y que sólo se ha acostado con él porque estaba en la lista de famosos susceptibles de suscitar una infidelidad, como lo está Cameron Diaz en la de su novio.

Entre tanto, la madre del desaparecido Saigon se niega a dar a Tortuga ninguna información sobre su hijo pero Drama divisa por la ventana de su casa una pantalla de plasma “del tamaño de un Cadillac”, lo que refuerza la sensación de que algo raro está pasando.

Johnny le pide a la madre del rapero que le preste su móvil y en su registro de llamadas una en especial despierta su interés, ya que ha sido hecha al hotel “Standard”, al que ambos chicos se dirigirán con intención de averiguar qué está ocurriendo allí.

Bastante lejos del lugar, Eric es agasajado con comida, bebida, puros e historias del pasado en la mansión de Bob, que finalmente se ve obligado a reconocer que no hay ningún proyecto y que sólo necesitaba a alguien con quien charlar.

Eric telefonea a Ari para contárselo y confesarle que ni siquiera sabe dónde se encuentra, a lo que el agente responde imitando la frase típica de Bob:

- Si yo te mandara un taxi para que te recogiera, ¿sería algo que podría interesarte?

Todo ha sido una venganza del agente por haberle llamado “despreciable” aunque finalmente Eric dará en la casa de Bob con un fascinante guión sobre los Ramones que el viejo productor le anima a leer mientras lo devuelve a la ciudad.

He encargado las zorras pero no recuerdo haber encargado blancos”, le suelta el gorila de la puerta a Drama y Tortuga cuando ambos siguen a un grupo de chicas hasta la habitación en la que se esconde Saigon.

El rapero no se muestra nada feliz al verles y les cuenta que tiene otro mánager con el que firmó una década atrás y que ahora ha vuelto para exigirle que cumpla su contrato.

- ¿Firmaste papeles?, le pregunta Tortuga.

- No; éste no trabaja con papeles, tío.

Eso se hace evidente cuando aparece Bunky, el mafioso que tiene a Saigon contra las cuerdas y que, aparte de llamar “lechones” a los chicos de Queens, hará que sus matones sujeten boca abajo a Drama desde el balcón.

 

El Sequito Bunky

 

Finalmente, Saigon consigue que lo suelten y que Bunky le dé a Tortuga el dinero que éste esperaba ganar con la firma del contrato. Tortuga afirma que eran 60.000 dólares y el tipo ordena a uno de sus secuaces que le dé el dinero “pero como me entere de que era un centavo menos, te haré una visita a casa, te lo juro”. “Puede que 40”, recuerda entonces Tortuga.

El chófer de Bob recoge a Vince en plena calle y Eric le enseña el guión sobre los Ramones. Los chicos, acompañados de Bob, hacen una efectista entrada en el despacho de Ari.

- Hora de trabajar –le saluda Vinnie-; tengo mi próximo proyecto.

- Y su próximo productor, añade Bob.

- Tal vez podría interesarte leer esto –le dice Eric mientras tiende al agente un guión manuscrito titulado “Quiero estar sedado”.

 

Atentos a:

 

Ramones, el grupo que inspira el guión que tanto interesará a Vince, fue una banda de punk formada precisamente en el neoyorkino barrio de Queens, de donde los chicos son originarios.

A pesar de que todos los miembros de la banda usarían el apellido “Ramone” desde su creación, Joey, Johnny, Dee Dee y Tommy no eran hermanos, ni siquiera parientes. Luego se irían incorporando al grupo otros músicos que mantendrían la tradición de usar dicho apellido: Marky, Richie, Elvis y CJ.

I Wanna Be Sedated” (Quiero estar sedado) fue la séptima canción de su cuarto disco, “Road To Ruin”, publicado en 1978 y el primero en el que intervenía Marky, sustituyendo a Tommy.

Venticuatro horas para irnos

Yo quiero estar sedado

Nada que hacer

Ningún lugar a donde ir

Yo quiero estar sedado

Solo llévenme al aeropueto

Y déjenme en un avión

Rápido, rápido, rápido antes de que me vuelva loco

No puedo controlar mis dedos

No puedo controlar mi cerebro

Oh no no no no.

Como si de una canción infantil se tratara, la estrofa inicial se repite machaconamente a lo largo de todo el tema, cambiando sólo un par de palabras: “llévenme al aeropuerto” cambia luego a “pónganme en una silla de ruedas”, “déjenme en un avión” cambia por “llévenme al show” y “mis dedos” y “mi cerebro” son intercambiados de lugar.

El veteranísimo Martin Landau, con casi dos centenares de trabajos a sus espaldas –entre los que puedo citar su papel de Leonard en “Con la muerte en los talones”, el del comandante Koenig en la serie televisiva “Espacio: 1999”, el de Judah Rosenthal en “Delitos y faltas” o el de Bela Lugosi en “Ed Wood”- es una de las estrellas invitadas del episodio, interpretando al trasnochado Bob Ryan.

 

El Sequito Bob

 

Por su parte, David Palmer (el Ira Shalowitz de “Cowboys de ciudad” y “El tesoro de Curly”, también visto en “El Presidente y Miss Wade”, “Nixon” o “City Hall: la sombra de la corrupción”) hace un cameo, encarnando al promotor musical Sammy Kane.

 

Episodio 11 – ¿Qué pasa con Bob?

 

Línea Argumental

 

Vince imita a Joey Ramone en la cocina de su mansión aunque Eric habrá de explicarle que él no tocaba la guitarra; de hecho ese era Johnny, como su tocayo Drama se encargará de decir.

El propio Drama es un manojo de nervios en su primer día de rodaje y Tortuga no deja de pincharle, lo que le pone todavía más nervioso. Sobre todo cuando Tortuga insinúa que Johnny está teniendo un ataque de pánico. Para combatirlo le aconseja que se masturbe, lo que su amigo se toma a cachondeo.

Eric ha quedado con Bob y Ari para visitar al jefe de Paramount pero Vinnie no les acompañará porque se ha comprometido a ayudar a Tortuga a conseguir unas “zapas” de edición limitada a cargo del mítico creador Fukiyama.

Cuando Eric llega al estudio descubre que Ari ha dejado deliberadamente al margen a Bob, al que no ha telefoneado. Por desgracia para todos, Eric sí lo ha hecho y la presencia del senil Bob resulta determinante para el desastre de la reunión.

Tortuga también ve frustradas sus esperanzas de conseguir sus anheladas zapatillas porque no ha madrugado como el resto (algunos incluso han pasado la noche allí), pensando en utilizar a Vinnie para saltarse la cola pero a éste no le parece ético y se niega a hacerlo, conduciéndole al final de la misma. Antes de llegar su turno, todos serán avisados de que las zapas se han terminado.

Sin embargo, cuando alguien da el aviso de que en Santa Mónica quedan dos pares, todo el mundo sale disparado hacia allí.

En el rodaje de Drama, éste sufre un auténtico ataque de pánico cuando Ed Burns le comenta que ha ampliado su monólogo de dos páginas y que además deberá recitarlo en movimiento.

Encerrado en su caravana, ni los ruegos de Burns logran que salga hasta que Johnny recuerda el consejo de Tortuga y se masturba en el baño, lo que lamentablemente escucha todo el equipo de rodaje a través del micrófono.

Drama sale al fin efectivamente relajado y borda su monólogo pero no es capaz de mostrarse avergonzado en un plano posterior que lo requiere, de modo que el director le cuenta lo ocurrido con el micro y ello le permite rodar la secuencia perfectamente aunque la vergüenza de su actor sea más que real.

Escarmentado por la experiencia en Paramount, Ari da esquinazo a Bob enviándole a Disney mientras lleva a Eric a hablar con Universal, a cuya jefa de estudio logra interesar en el guión sobre los Ramones.

Tortuga no tiene tanta suerte pues, aunque Vince había apalabrado por teléfono el último par de zapas para su amigo, sobornando al dependiente de la tienda de Santa Mónica, que le había pedido a cambio que asistiera a la fiesta de su hermana, al llegar se encuentran con que DJ AM ha hecho una puja más alta.

 

El Sequito DJ AM

 

El rapero pagará él mismo y organizará en su propio club la fiesta de cumpleaños de la hermana del dependiente.

Así, las cosas, el grupo se desplaza hasta una zona suburbial y Vinnie les hace detener el coche frente a una casa ante la que acampan lo que parece ser una banda de pandilleros pero que resulta ser la guarida de Fukijama, a quien Vince ha pagado la friolera de 20.000 dólares a cambio de unas zapas exclusivas con el nombre de Tortuga.

 

El Sequito Fukijama

 

Su amigo regresa emocionado al coche cargado con sus zapatillas pero, para entonces, Lloyd ya ha puesto en multiconferencia a Eric con Ari y con Bob y este último les ha anunciado su venganza por haberle dejado al margen: ha ido a ver a Alan Grey, el jefe de Warner Brothers.

- Chico, ¡cómo odia al joven Vincent!, exclama Bob con evidente deleite.

- Bob, dime que no has hecho ninguna estupidez. –implora Ari.

- ¿Estupidez, Ari? ¿Y si te dijera que yo he vendido la película a mi amigo Alan? ¿Eso es algo que podría interesarte?

 

Atentos a:

 

El título del episodio recrea el del film protagonizado en 1991 por Bill Murray y en el que éste (Bob) acababa agobiando de tal modo a su psiquiatra que el médico terminaba ideando un plan para acabar con él.

El estilista Fukijama es un personaje inventado para la serie al que encarnará, sólo por un capítulo, el actor californiano Dante Basco.

Quien sí es rigurosamente real es el famoso disc jockey Adam Goldstein, conocido como “DJ AM”, que apenas dos años después de su cameo en la serie sufriría un accidente durante el despegue del avión privado en el que viajaba, a resultas del cual morirían cuatro personas y él resultaría gravemente herido.

Moriría apenas un año más tarde, aparentemente por una sobredosis accidental de drogas aunque Goldstein recibía medicación tanto para el dolor como para el estrés postraumático después de sobrevivir al accidente aéreo, que parecía haber superado.

Dos apuntes interesantes sobre la vida del DJ son que realmente era un fanático de las zapas (llamados “sneakerheads”) y que salió una temporada con la actriz y cantante Mandy Moore, de la que ya hablamos durante la segunda temporada de “El Séquito”.

 

Episodio 12 – Lo siento, Ari

 

Línea Argumental

 

Ari tiene una pesadilla en la que Vince le dice a Eric que deberían despedirle. Despierta sobresaltado y su esposa le pregunta si ha soñado que ella estaba con otro. “Vince estaba con otro, creo que me va a despedir hoy”.

En efecto, ese es el tema que sobrevuela el desayuno de los chicos aunque Drama le aconseja a su hermano que no tome ninguna decisión sin conocer antes otras alternativas.

En todo caso, Vince llama a Ari para quedar con él y lo hace personalmente, lo que es interpretado como un signo inquietante tanto por Lloyd, que coge la llamada, como por Ari, que le pide que le dé largas hasta que él consiga alguna buena noticia para su actor.

A duras penas, el agente consigue una reunión con Alan Grey, a la que llega de milagro pero que sólo le sirve para escuchar recriminaciones por parte del jefe del estudio, que incluso lamenta no haber puesto a Jake Gyllenhaal en la primera “Aquaman”.

- Eso no es del todo justo –tercia su ayudante-; Vince estaba genial.

- Gracias, Dana, pero estás aquí para tomar notas, no para dar opiniones –le corta secamente Alan-. Y, dado que no hay notas que tomar, no necesitas estar aquí, ¿verdad? Y, ahora que lo pienso, yo tampoco.

- No entiendo por qué te has divorciado tres veces –le suelta Ari a modo de despedida.

Ya en el parking, Dana le alcanza para darle una información confidencial que le pide que no revele: Alan sólo ha comprado el guión de “Quiero estar sedado” para joder a Vince pero no tiene ninguna intención de rodar la película, que acabará en un cajón. Si logra que Bob no firme el acuerdo definitivo con Alan, ella misma podría producirla, ya que es una gran admiradora de Ramones y cree que Vinnie estaría perfecto como Joey.

Las reuniones de Vince y Eric con algunas de las principales agencias de talentos comienzan bajo los auspicios de Drama, que ha elaborado un sistema para evaluarlas que distingue entre cuatro categorías: decoración, servicios, instalaciones y atención.

Después de un par de estas visitas y de no poder completar otra que boicotea Ari haciéndose pasar por Eric, los chicos llegan a la conclusión de que todas son miméticamente iguales. De hecho, el mensaje que le dan es idéntico: pretenden hacer de él una marca. Lo único que cambia son las que le ponen como ejemplo: de Mercedes o Coca-Cola a Apple o Canon.

 

El Sequito Vince es una marca

 

- Esto es deprimente –se queja Vinnie-; tal vez deberíamos seguir sin agente.

- Drama hizo eso durante diez años y le fue de maravilla.

- No jodas, Tortuga –replica el aludido.

Con mucho esfuerzo, Ari logra que Bob le escuche y le cuenta lo que ha averiguado por Dana, a la que se ve obligado a delatar cuando el anciano desconfía de sus fuentes. Por desgracia, esa delación acarrea el despido fulminante de Dana en Warner y tampoco evita que Bob acabe firmando con Alan, a quien considera como un hijo.

Resignado, el agente pide a Lloyd que contacte con Vince y éste queda en pasar por la agencia en unos minutos. Para entonces ya ha decidido que Ari, del que sólo espera una disculpa por “haberla cagado”, es diferente al resto de agentes y, al fin y al cabo, es su amigo.

Pero su agente cometerá un error todavía mayor al esperarle, no en su despacho, sino en la sala de reuniones con la agencia en pleno presente para largarle una sesión idéntica a las que le han prodigado durante todo el día.

- Ari, no necesitaba todo ese espectáculo. Creía que eras diferente a los demás.

- Vince, lo soy.

- Ari, tú haces las cosas a tu manera y te importa una mierda lo que yo piense.

- ¿Me importa una mierda? Deberías haberme visto hoy, rogando y suplicando para recuperar esa película para ti pero se acabó. El pasado es el pasado. Miremos hacia el futuro.

- Eres increíble. Incluso después de cagarla así eres incapaz de reunir la fuerza necesaria para, como amigo, mirarme a la cara y decirme “lo siento”.

- ¿Es todo lo que querías?

- Es todo lo que quería.

- Pues lo siento, Vince.

- Muy tarde.

- Ari, estás despedido –sentencia Eric mientras el grupo abandona la agencia.

 

Atentos a:

 

La primera parte de la temporada se cierra de forma triste con la cantada ruptura entre Vinnie y Ari, que fue quien le descubrió en un anuncio para convertirle de desconocido en superestrella.

La sucesión de errores cometidos en los últimos meses culmina con su pésima estrategia al tratar con Bob, lo que da al traste con la única opción interesante de trabajo que Vince había vislumbrado tras el fiasco de “Medellín” y el despido de “Aquaman 2”.

Un futuro incierto se cierne sobre la carrera de Vince mientras la de Drama parece remontar al fin el vuelo. Tortuga y Eric, por su parte, quedan un poco en tierra de nadie, una vez arruinados sus ambiciosos proyectos.

La crepuscular reflexión de Bob mientras habla por última vez con Ari sintetiza un poco la atmósfera de este final de temporada (aunque lo sea únicamente de su primera mitad):

- El mundo ha cambiado. Jugadores diferentes, ética diferente, basura diferente. Es menos divertido y no me gusta. Firmé esos papeles, Ari. No sé si hice bien pero firmé esos putos papeles. Me harta esta ciudad. Lo siento.

- Yo también, Bob, yo también.

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