GRANDES WESTERNS DE JOHN FORD

Parte III

 

Western Portada 3 

 

Excepcionales títulos siguen fluyendo en la carrera de Ford con una facilidad pasmosa, acaparando una gran porción de la gloria que el western ha deparado a la cinematografía estadounidense.

Entre ellos analizaremos, en esta ocasión, “Centauros del desierto”, “Misión de audaces” y “El sargento negro”.

 

 

CENTAUROS DEL DESIERTO(1956)

 

Western Centauros del desierto

 

LINEA ARGUMENTAL

 

Ethan Edwards es un soldado confederado que regresa derrotado a Texas tres años después del final de la Guerra de Secesión.

En el rancho de su hermano Aaron le esperan éste, su esposa Martha y los hijos del matrimonio: Lucy, Ben y Debbie.

 

Western Centauros del desierto Familia

 

También Martin Pawley, un joven mestizo al que el propio “tío Ethan” rescató de entre los indios pero al que ahora éste desprecia a causa de la sangre cherokee que corre por las venas del chico.

La desaparición de las reses de uno de los vecinos –Lars Jorgensen- arrastrará al recién llegado junto con una partida que dirige el reverendo (y capitán) Samuel Johnston Clayton y a la que también se suma Martin mientras Aaron queda al cuidado de su familia.

 

Western Centauros del desierto Ethan y Martin

 

Sin embargo, el descubrimiento a 40 millas de allí de las reses, sacrificadas gratuitamente por los indios, desvela el verdadero plan de éstos: arrasar los ranchos bien de Jorgensen bien de Aaron. Quizás los de ambos.

Martin parte de inmediato al rescate de su familia adoptiva junto con el reverendo pero Ethan considera inútil reanudar la marcha con los caballos agotados, por lo que decide esperar junto al “loco” Mose a que las monturas recobren fuerzas.

Todavía alcanzarán a un Martin ya descabalgado cuyo caballo no ha soportado el esfuerzo. Juntos descubrirán, con rabia e impotencia, las cenizas humeantes de lo que fuera el rancho de los Edwards.

Todos han sido masacrados excepto las dos muchachas, a las que al parecer los indios se han llevado consigo.

El grupo se une de nuevo para salir en busca de las chicas pero, como advertirá el reverendo, son muy pocos para enfrentarse a los numerosos indios que pronto les rodean y, no obstante, demasiados para pasar desapercibidos, por lo que sólo Ethan continuará la persecución, en compañía de Martin y de Brad Jorgensen, el prometido de Lucy, a quien pronto encontrarán muerta.

 

 

CARÁCTER FORD

 

John Wayne interpreta, como de costumbre, a un tipo endurecido y desencantado. Su Ethan Edwards es un hombre solitario, amargado por una tierra que, como afirmarán los Jorgensen, no está hecha para el hombre.

Y también arrastra el peso de la derrota contra la Unión, lo que se hará patente cuando el reverendo pretenda tomarle juramento a fin de acompañarle en la partida contra los indios y Ethan se niegue a ello: “Un hombre sólo puede prestar juramento una sola vez en su vida y yo presté el mío a los Estados Confederados de América. Y usted también”.

Los paisajes desérticos contrastan con las nevadas espectaculares en las que se hunden los caballos hasta las trancas, permitiendo el lucimiento de Winton C. Hoch, responsable de la fotografía.

 

Western Centauros del desierto Nieve

 

 

La película se abre y se cierra con una imagen del desierto enmarcada por una puerta; la del rancho de los Edwards al principio y la del de los Jorgensen al final.

Durante el film veremos también el desierto a través de las paredes de una cueva, desde la que Ethan y Martin se defienden de los indios y en la que Debbie (una Natalie Wood adolescente) acabará derrumbándose algún tiempo después.

Mientras, los indios son mostrados como crueles estrategas que sacrifican ganado sin aprovechar su carne, gesto que devolverá Ethan más tarde, abatiendo búfalos sólo para que no puedan comerlos precisamente los indios.

Aunque la violencia sea tan poco explícita como permitía la censura de la época (no se muestran los cadáveres de los Edwards ni más tarde el de Lucy ni asistimos a los asesinatos de todos ellos), la película cuenta con algunas secuencias ciertamente dramáticas.

Sin embargo, el tono del film está matizado por algunos elementos tan cómicos como las intervenciones del perturbado Mose, el inopinado matrimonio de Martin con una india (“Tú no has comprado una manta; has comprado una mujer” –revelará Ethan entre risas a su atribulado sobrino adoptivo) o la intervención de Charlie McCorry, el correo aparentemente simplón que acabará prometiéndose con la atractiva hija de los Jorgensen ante la larga ausencia de Martin, de quien ella está enamorada.

 

Western Centauros del desierto Loco Mose

 

Centauros del desierto” suponía la décima colaboración entre John Ford y su actor-fetiche John Wayne, sin contar las apariciones de éste como extra, siendo sus anteriores trabajos conjuntos “La Diligencia” (1939), “Hombres intrépidos” (1940), “No eran imprescindibles” (1945), “Fort Apache” (1948), “Tres padrinos” (1948), “La legión invencible” (1949), “Río Grande” (1950), “El hombre tranquilo” (1952) y “Hondo” (1953).

Por otra parte, la pelea que protagonizan Martin y Charlie en un momento del film y a propósito de Laurie Jorgensen (encarnada por Vera Miles) remite a la que mantenían Thornton y Danaher en “El hombre tranquilo” (1952), que tendría su continuidad con la de Guns y Boats en la posterior “La taberna del irlandés” (1963).

 

 

 

MISIÓN DE AUDACES(1959)

 

Western Mision de audaces 

 

LINEA ARGUMENTAL

 

En abril de 1863 y en plena Guerra de Secesión, el general Hurlburt y el coronel Marlowe llegan a las puertas de Pittsburg para reunirse con otros dos generales: el “gran” Sherman, genial estratega del ejército de la Unión y Ulysses S. Grant, que cinco años más tarde se convertirá en Presidente de los Estados Unidos.

Diez meses lleva el ejército yanqui retenido allí pues, como afirmará el propio William T. Sherman, la guerra no les está yendo bien “ni en Washington, ni en los periódicos ni en el campo de batalla”.

Con menos hombres y menos recursos –reconoce la plana mayor yanqui-, el sur los tiene metidos en un puño.

De hecho, si no toman Pittsburg el siguiente verano perderán otro año entero pero, para poder cumplir dicho objetivo, se hace imperativo acabar con la estación de Newton, un nudo ferroviario del que depende por completo el abastecimiento del ejército sudista.

Marlowe tiene un plan para hacerlo, consistente en tomar tres regimientos –“su” primero de Illinois, el primero de Michigan y el segundo de Iowa- para formar una pequeña brigada con la que cruzar La Grange (Tennessee) y atravesar Ripley, New Albany y Houston, intentando no trabar combate con el enemigo hasta llegar a Newton.

Aunque su plan es aprobado, de tener éxito ello le colocará a 300 millas de sus líneas, en el mismo centro de la Confederación.

Dos noticias alterarán a Marlowe antes de partir: la de que el mayor Kendall, cirujano del ejército, les acompañará por orden del Cuartel General de Grant y la primera decisión del médico, que impide al sargento Mitchell tomar parte de la expedición a causa de un ataque de malaria.

Será sustituido por el sargento Kirby cuando éste estaba a punto de subirse a un tren para disfrutar de su primer permiso en dos años. Borracho, el sargento será informado de que va a sustituir “al mejor soldado del regimiento”.

El destacamento será atacado tan pronto penetra en territorio “rebelde”, con lo que el anonimato de la misión quedará en entredicho.

La llegada a una hacienda en la que son cortésmente agasajados por una dama sureña -la señorita Hannah Hunter-, será zanjada con el secuestro de la misma después de que ella, utilizando ingeniosamente las tuberías de la calefacción, escuche los planes de ataque de Marlowe y de su plana mayor.

 

Western Mision audaces Miss Hunter

 

La dama rebelde será obligada a acompañarles en una misión que no sólo pretende destruir el nudo ferroviario de Newton sino dirigirse desde allí todavía más al sur hasta Baton Rouge.

 

 

BASADO EN HECHOS REALES

 

El argumento del film está basado en un episodio real: en la primavera de 1863 y dentro de la campaña de Vicksburg, 1.700 jinetes al mando del coronel Benjamin H. Grierson cabalgaron unos 1.000 kilómetros a través de territorio enemigo.

Entraron por el sur de Tennessee, atravesaron el estado de Mississippi y llegaron hasta la base de la Unión en Baton Rouge, Louisiana.

Durante su recorrido destruyeron todas aquellas instalaciones que podían ser útiles a las fuerzas del Sur: vías de tren, almacenes, puentes o campos de algodón.

Al término de su fulgurante campaña solo habían sufrido 3 muertos, 7 heridos, 9 desaparecidos y 5 hombres enfermos que tuvieron que quedar atrás.

Sí es pura ficción la participación de los cadetes sureños (apenas unos niños), que no estuvieron presentes en este episodio de la Guerra de Secesión.

 

Western Mision audaces Cadetes

 

En cualquier caso, la película pasó casi desapercibida para el gran público, a la sombra de otros films míticos como “Centauros del desierto” o “El hombre que mató a Liberty Valance” cuando lo cierto es que se trata de un excelente film claramente infravalorado y, en mi opinión, muy superior a los que constituyen la ya vista “Trilogía de la Caballería”, temática a la que se regresa aquí aunque sin presencia india.

La historia se articula a partir del antagonismo entre dos personajes masculinos: el coronel Marlowe y el mayor Kendall.

 

Western Mision audaces Protas

 

Marlowe es un ingeniero ferroviario que se ve obligado a destruir durante la guerra aquello que construye en la vida civil. Por otra parte, su duro carácter viene marcado por la muerte de su esposa, víctima de una negligencia médica, lo que justifica su temprana animadversión hacia Kendall.

En cuanto a éste, ha hecho una elección para decidir que prefiere ayudar a las personas a vivir antes que a morir, por lo que únicamente se implica en el conflicto bélico para salvar vidas, con independencia de los bandos en los que se alineen sus pacientes.

Así, Kendall celebrará reencontrarse con un viejo amigo y compañero de armas junto al cual se enfrentó años antes a los indios aunque la guerra les haya puesto ahora en bandos opuestos.

 

Western Mision audaces Coronel manco

 

 “No necesito su compasión ni que remueva viejos recuerdos”, responderá con arrogancia a su saludo el manco coronel confederado que un día luchó a su lado. No obstante, acabarán separándose como amigos cuando el yanqui arriesgue su vida para salvar la del confederado.

La picardía de Kendall (espléndido William Holden), explicitada a través de sus irónicos comentarios y de las jocosas sonrisas que interrumpirá cada vez que la dama sureña las sorprenda en sus labios, protagoniza algunos de los momentos más memorables del film.

Al igual que aquellos a los que miss Hunter (encarnada en la atractiva actriz y cantante Constance Towers) imprime su carácter eminentemente fordiano pues la dama resulta ser aguerrida, luchadora, tozuda y también pícara cuando procede.

 

Western Mision audaces Picara miss

 

Los otros momentos se refieren más bien al despliegue militar por las calles de Newton, a su enfrentamiento con las tropas confederadas que descenderán del tren o al repliegue forzado por la renuncia a enfrentarse a los niños de la academia militar.

Ello sin olvidar las magníficas escenas en las que los caballos cobran protagonismo, haciendo gala de la inigualable habilidad de Ford para coreografiar ese tipo de secuencai.

 

 

 

EL SARGENTO NEGRO(1960)

 

Western El sargento negro

 

LINEA ARGUMENTAL

 

El sargento primero de Caballería Braxton Rutledge es sometido a un Consejo de Guerra, acusado de violar y asesinar en el Fuerte Linton a la adolescente Lucy Dabney y de acabar también con la vida de su padre, el mayor Dabney.

Rutledge pertenece al 9º Regimiento y es un “Soldado Búfalo”, es decir, de raza negra. Algo que todos -salvo el fiscal enviado por el Cuartel General, capitán Shattuck-, intentarán obviar, ya que Braxton es considerado el “soldado ideal”.

 

Western El sargento negro Fiscal

 

El primer testigo en subir al estrado será la señorita Mary Beecher que, justo el día en que sucedieron los hechos, regresaba a Arizona tras una ausencia de doce años.

 

Western El sargento negro Mary testimonio

 

En el trayecto en tren hasta Spindle, Mary conocerá al teniente Tom Cantrell, sintiéndose los dos jóvenes atraídos el uno por el otro.

Sin embargo, a la llegada a la estación no sólo no encuentran a Tom Beecher esperando a su hija sino que el lugar entero parece estar desierto.

Las prisas de un insolente tratante de caballos provocarán la salida del tren antes de que pueda esclarecerse el misterio, por lo que Mary queda sola en la estación, no sin antes haber prometido a Tom que será bien recibido si él la visita en el rancho de su padre.

Al poco de partir el tren, la chica descubrirá el cuerpo sin vida del jefe de estación, cuyo vientre aparece atravesado por una flecha india.

E, instantes más tarde, una mano le tapará la boca, impidiéndole gritar. Se trata de Rutledge, quien la pone en alerta pues varios indios están acechándoles. De hecho, el sargento se verá obligado a abatir a dos de ellos aunque la situación no explique por qué está herido de bala puesto que los indios muertos no portan arma de fuego alguna.

 

Western El sargento negro Tapando boca

 

A la mañana siguiente, el teniente Cantrell llega a Spindle desde el Fuerte Linton al mando de un grupo de “soldados búfalo” y detiene a Rutledge pese a las protestas de Mary, quien está agradecida al sargento por haberle salvado la vida.

Sin embargo, la huida de Brax del lugar del doble crimen y el hecho de que su herida de bala parezca cuadrar con los disparos efectuados por el mayor Dabney antes de ser asesinado junto a su hija, son pruebas demasiado abrumadoras.

 

Western El sargento negro Herido

 

 

UN DRAMA JUDICIAL DEL OESTE

 

Aunque, junto a “Río Grande”, éste sea quizás el film que peor ha envejecido de cuantos estamos analizando en esta serie sobre los mejores westerns de Ford, su inclusión entre los títulos destacados se debe, sobre todo, a su singularidad.

Y es que, aunque en el film se dan cita la caballería y hasta los indios, en realidad nos hallamos ante un drama judicial con bastantes elementos de thriller, que podría haber tenido lugar en cualquier otra época y en cualquier otro contexto.

Sin embargo, el hecho de que la piel del acusado sea negra y la de las víctimas blanca convierten a la historia en netamente americana pues éste es un problema que todavía arrastra la sociedad estadounidense actual.

 

Western El sargento negro Acusado

 

El film afronta lo escabroso del argumento –además del conflicto racial hay que señalar el ultraje sufrido por la niña antes de ser estrangulada- con la previsible discreción que los tiempos demandaban y haciendo uso a la vez de un sentido del humor que aligera la carga dramática aunque a veces resulte algo cargante en su ingenuidad.

 

Western El sargento negro Foto con morbo

 

Así, los ánimos que Brax recibe por parte de sus compañeros de regimiento resultan algo pueriles para el espectador de principios del XXI mientras los subterfugios usados por el fiscal durante el Consejo de Guerra no siempre resulten ingeniosos.

Más simpáticas resultan las ocurrencias del coronel Otis Fosgate, que hace las veces de Presidente del Tribunal mientras echa algún que otro trago de whisky disfrazado de agua o manda desalojar a su parlanchina (y racista) esposa Cordelia y a las comadres de ésta.

 

Western El sargento negro Comadres

 

En cualquier caso, el desenlace de la trama resulta un tanto cuestionable en cuanto a su verosimilitud, lo que deja en el espectador un sabor un tanto agridulce.

En otro orden de cosas y, aunque como comentaba, los indios hacen su aparición en el film, ésta resulta casi testimonial, siendo más bien la excusa para dotar a la historia de un contexto. De hecho, como el propio Cantrell afirmará, desde la captura de Gerónimo la situación se ha tranquilizado, por lo que hace dos o tres años que no han tenido incidentes serios con ellos.

Sí los habrá en esta ocasión y también habrá víctimas blancas: el jefe de estación, el padre de Mary y otro personaje más que descubrirá quien vea el film.

A nivel estructural, destaca la utilización de numerosos flashbacks que van iluminando al tribunal (y a la platea), a medida que los testigos van desgranando la información que poseen. El recurso, de todos modos, acaba resultando un tanto repetitivo aunque ello no haya sido óbice para el éxito de algunas producciones muy posteriores como la serie televisiva “Perdidos”.

Por lo que respecta al elenco, el enorme ex jugador de fútbol americano Woody Strode encarna al acusado sargento Rutledge y resulta más que revelador que precisamente ese sea el título con que se distribuyó la película en Estados Unidos, eludiendo referirse al color de su piel.

 

Western El sargento negro Enorme

 

Strode volvería a ponerse a las órdenes de John Ford en “Dos cabalgan juntos” (1961), en la que interpreta al belicoso jefe indio casado con la dama mexicana y en “El hombre que mató a Liberty Valance” (1962), en la que será Pompey, el leal amigo de Tom Doniphon.

Es fácil recordar a este atleta reconvertido en actor haciendo de Rey de Etiopía en “Los Diez Mandamientos” o de Rey de Numidia en “Escipión el Africano”, así como enfrentándose a Kirk Douglas en “Espartaco” pero lo cierto es que su carrera, incluyendo participaciones no acreditadas, casi alcanza el centenar de títulos. Entre ellos, “Hasta que llegó su hora”, “Los profesionales”, “Cotton Club” o “Renegados”.

El precozmente desaparecido (murió a los 42 años) Jeffrey Hunter, que en “Centauros del desierto” (1956) había cabalgado junto a su “involuntario tío” Ethan, interpreta en esta ocasión el papel de teniente Tom Cantrell.

 

Western El sargento negro Tom

 

Y la “sureña” Constance Towers de “Misión de audaces” (1959) encarna aquí el papel de Mary Beechers, la joven que roba el corazón del teniente y que se constituye en testigo para la defensa del sargento Rutledge.

 

Western El sargento negro Mary

 

También en “Misión de audaces” aparecía el prolijo Willis Bouchey, cuya carrera supera ¡¡¡las 200 apariciones en pantalla!!! Si entonces interpretaba al ambicioso coronel Secord, en esta ocasión será de nuevo coronel; concretamente, Fosgate, el encargado de presidir el tribunal.

 

Western El sargento negro Presidente tribunal

 

En la posterior “Dos cabalgan juntos” (1961), Bouchey encarnaba al desaprensivo Harry Wringle y también tendría un papel de escasa relevancia en “El hombre que mató a Liberty Valance” (1962).

 

 

 

 

 

 

 

 

Grandes Westerns de JOHN FORD - Parte I:

http://rincondesinuhe.com/homepage-3/394-grandes-westerns-de-john-ford-parte-i

Grandes Westerns de JOHN FORD - Parte II:

http://rincondesinuhe.com/homepage-3/395-grandes-westerns-de-john-ford-parte-ii

Grandes Westerns de JOHN FORD - Parte IV:

http://rincondesinuhe.com/homepage-3/399-grandes-westerns-de-john-ford-parte-iv

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