CRIADAS Y SEÑORAS

De la novela al celuloide

 

 Criadas y señoras Portada 
 
UNA ESCRITORA EMERGENTE

 

Kathryn Stockett nació en 1969 en la misma Jackson del estado de Mississippi en que transcurre su controvertida opera prima literaria.

Tras graduarse en la Universidad de Alabama con una licenciatura en Inglés y Escritura Creativa, se mudó a Nueva York, donde trabajó como publicista y en diversas revistas.

Más tarde se trasladaría a Atlanta, donde reside en la actualidad junto a su familia.

 

Criadas y señoras Kathryn Stockett

 

Stockett tenía ya cuarenta años cuando publicó su primera novela, “The help” (2009), traducida al español como “Criadas y señoras”. Tardó cinco años en escribirla y, para su decepción, fue rechazada por medio centenar de agentes antes de dar con una que sí estuviese interesada.

Sin embargo, el libro fue un éxito inmediato de ventas, publicado en una treintena de países y alabado por la crítica, que la ha considerado como un “clásico contemporáneo”. Más tarde sería llevada al cine, con magníficos resultados.

No todo han sido rosas, no obstante, para la autora pues una mujer de raza negra, Ablene Cooper, la denunció por considerar que Stockett usó sin permiso sus características para crear un personaje de su libro.

El caso es que, además de la similitud entre su nombre y el de la protagonista Aibileen Clark, la demanda de Cooper se basaba en determinadas circunstancias personales como el hecho de haber perdido un hijo poco antes de ir a trabajar para el hermano de Stockett, en cuya casa se hacía cargo de dos pequeños, un niño y una niña obviamente blancos.

En cualquier caso, la juez de Mississippi encargada del caso acabó rechazando la demanda de Ablene Cooper al considerar prescritos los plazos legales para interponerla, sin entrar a opinar sobre el fondo de la misma.

Los abogados de la escritora argumentaron que la novela no usa el nombre de la señora Ablene Cooper ni tampoco crea una imagen de ella en 2011 sino que presenta el retrato de Aibileen Clark en 1962, lo cual no es que resulte demasiado concluyente en mi modesta opinión.

De todos modos, ellos sostienen que el personaje de Aibileen está realmente basado en Demetrie McLorn, la sirvienta de la familia Stockett, que falleció siendo Kathryn adolescente.

 

LÍNEA ARGUMENTAL DE LA NOVELA

 

En el año 1962 la ciudad de Jackson, en Mississippi, constituye un tétrico ejemplo del peor racismo imperante en los estados del sur.

La segregación racial es absoluta y los blancos sólo se dirigen a los negros para darles órdenes o lastimarlos de algún modo.

En este escenario, una veinteañera que acaba de terminar sus estudios universitarios -Eugenia “Skeeter” Phelan- se desmarcará de sus amigas Hilly Holbrook y Elizabeth Leefolt y de su propia familia en una cruzada secreta encaminada a revelar, a través de un libro de entrevistas, las vejaciones y malos tratos que sufren las criadas negras a manos de sus jefas blancas.

 

Criadas y señoras Las amigas de Skeeter

 

Para llevar a cabo su delicada misión, Skeeter solicitará la ayuda de Aibileen Clark, la criada que se ocupa de Mae Mobley, la hijita de Elizabeth.

 

Criadas y señoras Abileen y la nena

 

Aibileen ya le ayuda con los consejos hogareños sobre los que Skeeter escribe en el periódico local aunque en realidad la joven se limite a redactar toda la información recibida de la madura criada pues ella no tiene la menor idea de cocinar o limpiar.

Sin embargo, una cosa es ayudar a una señorita blanca a responder preguntas sobre el hogar y otra muy distinta jugarse literalmente la vida en un libro que pretende dejar al descubierto las vergüenzas de la ciudad.

Convencida con suma dificultad Aibileen, por su mediación también acabará colaborando con ellas la deslenguada Minny Jackson, una excelente cocinera que trabaja para la lunática Celia Foote tras haberlo hecho antes para la senil madre de Hilly.

 

Criadas y señoras Las 3 conspiradoras

 

 

CRIADAS Y SEÑORAS: EL FILM

 

Lo primero que hay que decir acerca de la adaptación cinematográfica realizada por Tate Taylor es que ésta resulta muy fiel al argumento lineal de la novela de Kathryn Stockett, no en vano el director y la novelista son amigos de la infancia, que compartieron en la onmipresente Jackson.

La historia está muy bien sintetizada, la narración resulta impecable y su atmósfera muy conseguida.

Por otra parte, tanto la tipología humana como el aspecto estético de la película responden perfectamente a la idea que Stockett planta en las mentes de sus numerosos lectores.

La principal diferencia entre novela y guión estriba pues en la deliberada supresión de los elementos más truculentos e inquietantes de la primera.

Dicho de otro modo, el clima de violencia nada soterrada que preside las calles de Jackson en la obra literaria y que en algunos momentos nos retrotrae a la cinta de Alan Parker “Arde Mississippi”, ha sido eliminado casi por completo en el guión cinematográfico.

El pánico atroz que Aibileen y Minny experimentan en el libro se convierte en una moderada preocupación en la película aunque, por supuesto, ello no la convierta tampoco en una comedia.

 

Criadas y señoras Las 2 criadas amigas

 

Es un drama, sí, y cuenta con bastante detalle la historia de las criadas negras que lo protagonizan y de las mujeres blancas que en su mayor parte las martirizan pero se margina la violencia física, limitándola a las noticias que los personajes escuchan en la radio o ven a través de la televisión.

De hecho, sólo se hacen un par de concesiones a la misma en otras tantas escenas:

- Aquélla en la que el conductor del autobús hace bajar a los pasajeros negros en tanto se ofrece a acercar todo lo posible a los pasajeros blancos a sus respectivas casas y ello porque el vehículo debe desviarse de su ruta habitual, ya que, al parecer “han matado a un negro” y los ánimos en el barrio “de color” están caldeados.

- La escena en la que Yule Mae Davis es detenida por la policía a causa del hurto de una sortija y, cuando se resiste levemente, es golpeada de forma salvaje por uno de los agentes.

Por lo demás, la estructura narrativa sigue la línea marcada por la novela de modo que es Aibileen quien presenta el inicio de la historia en primera persona (también ella le pondrá fin) y es a través suyo como conocemos a su jefa, la indolente Elizabeth y a las amigas de ésta, Holly y Skeeter.

También por su mediación iremos conociendo a algunas de las criadas negras que constituyen su mundo, destacando su mejor amiga Minny.

La focalización de la acción pasa en ocasiones a ésta, un personaje de mucho peso en la historia y también lo hará al de Skeeter. En ambos casos, tal como ocurría en la novela de Stockett, también ellas asumirán la narración en primera persona.

 

Criadas y señoras las 3 protas buenas

 

Esto nos lleva a otro punto interesante: el hecho de que se trate de una historia “de mujeres”. Blancas y negras, señoras y criadas, explotadoras y explotadas pero todo, incluida la segregación racial, se presenta desde el punto de vista de las mujeres. Incluso la observadora relativamente imparcial que es la editora neoyorkina resulta ser también una dama.

 

DIFERENCIAS MÁS SIGNIFICATIVAS

 

A nivel argumental y dejando a un lado la ya comentada “suavización” de la violencia latente, una de las escenas que más sorprenden por su enfoque, diametralmente opuesto a la que ofrecía la novela, es la que supone el despido de Constantine de la casa de los Phelan.

 

Criadas y señoras Constantine

 

Aunque tanto en el libro como en la película el detonante es la irrupción de la hija de Constantine –Rachel-, la diferencia de planteamiento resulta esencial.

En la novela, Rachel tiene la tez completamente blanca pues es fruto de la unión pasajera de Constantine con un hombre blanco. Tomada erróneamente por blanca, la chica es recibida con afecto en la reunión que se celebra en la casa de Charlotte (la madre de Skeeter) hasta que se descubre la filiación de Rachel.

Acusada de mentirosa, la hija de Constantine es conminada a abandonar la fiesta pero, ante el cambio tan radical de actitud de las mujeres blancas una vez constatada su verdadera raza, Rachel expresará todo su desprecio hacia ellas, llegando a escupir a Charlotte delante de sus amigas.

En el guión cinematográfico, mucho más convencional, Rachel es ostensiblemente negra y además conocida y supuestamente apreciada por Charlotte.

Sin embargo, la desafortunada llegada de la chica a la casa mientras la matriarca de los Phelan celebra una reunión con “Las hijas de América” -cuya presidenta ha llegado desde Washington para nombrarla representante estatal de dicha asociación- desencadenará el desastre.

Presionada por la racista presidenta de su amada asociación, Charlotte ordenará a Rachel que salga y vuelva a entrar por la puerta de servicio y la chica, si bien no la sermoneará como sí hacía en la obra literaria, desoirá su orden, provocando una tensa situación en la que la debilidad de la madre de Skeeter acaba suponiendo el despido de Constantine y de su hija.

 

Criadas y señoras La madre de Skeeter

 

A pesar de la magnífica interpretación de Octavia Spencer como Minny, lo cierto es que este personaje también ha sido muy rebajado en el film.

Su fiera combatitividad y la manifiesta animadversión que la criada acreditará en todo momento hacia todos los blancos –incluyendo Skeeter y Celia- baja unos cuantos enteros en el guión, donde no llega a confraternizar con la joven escritora como sí hace Aibileen pero tampoco se dedica a medirla todo el tiempo.

Del mismo modo, en la novela resulta impensable asistir a los consejos que Celia Foote hará a su criada en relación con los malos tratos que Minny recibe de su marido. Aun siendo una relación bastante similar a la observada en el libro entre ellas dos, en el film se va más allá pues la cocinera logrará inculcar algunos conceptos culinarios en su atolondrada jefa hasta el punto de que ésta se permita organizar una comida para agasajarla.

 

Criadas y señoras Celia y Minny

 

En cambio, una escena en la que la película resulta curiosamente más explícita y por ello constituye toda una excepción es la secuencia en la que Hilly acude furiosa a la casa de los Phelan para contarle a la enferma Charlotte lo que ha hecho su hija. Es decir, escribir una novela sobre Jackson en la que defiende a los negros criticando a los blancos (muy especialmente a ella).

Si en el libro Charlotte se comporta como una auténtica dama sureña, dejando apenas intuir ante Hilly que sabe algo más de lo que reconoce abiertamente y amparándose dignamente en el cáncer que la consume, en la película en cambio aludirá directamente a la tarta que Hilly se comió, echándola a renglón seguido después de tacharla de andrajosa y de desear que no les contagie ninguna porquería.

Por otra parte, los inevitables recortes que tienen como finalidad la de no alargar excesivamente la película nos obliga a perdernos algunos diálogos impagables de la obra literaria.

Por ejemplo el que tiene lugar a través del hilo telefónico entre la editora Elaine Stein y la joven Skeeter:

—Así pues, quiere mostrar un punto de vista que nunca antes ha sido abordado.

—¡Sí! Porque nadie habla de ello. Por aquí, nadie habla nunca de nada.

—Miss Phelan, yo viví en Atlanta durante seis años con mi primer marido.

—Entonces... sabe cómo son las cosas aquí en el Sur...

—Lo suficiente como para salir pitando de allí

 

ESCENAS PARA RECORDAR

 

Stuart, el hijo del gobernador Whitworth, es amigo del marido de Hilly y el partido que ésta pretende para su amiga Skeeter. Después de aplazar reiteradamente una cena que debe servir para que ambos se conozcan, el evento acaba celebrándose pero resulta un completo desastre debido al grosero comportamiento de Stuart y al hecho de que Skeeter no tenga el menor reparo a manifestar lo que piensa de él mientras Hilly y su marido asisten horrorizados a la escena.

 

Criadas y señoras Stuart

 

Organizada como cada año por la “Liga de Damas”, la Fiesta dirigida por la petulante e irritante Hilly tiene como objeto recaudar fondos para que los niños de África pasen menos hambre. La cosa no deja de tener bemoles, teniendo en cuenta cómo la señorita Hilbrook y sus amigas tratan a los afroamericanos con los que conviven pero, dejando al margen estas sutilezas, esta escena también funciona magníficamente gracias a secuencias como las del baile y la subasta de tartas.

 

Criadas y señoras El servicio en la fiesta

 

Sin embargo, la palma se la llevará la felicitación de Celia a la propia Hilly por haber ganado la tarta de Minny en la subasta en la que ni siquiera había pujado. Dicha felicitación horrorizará a la presidenta de la Liga, que la percibe como una burla en toda regla y tendrá como epílogo una vomitona por parte de Celia que la cámara no muestra, en la línea de blancura que caracteriza a la cinta.

También resulta muy divertido el desembarco de váteres en el jardín de Hilly, en respuesta a la intencionada “equivocación” de Skeeter al redactar un artículo que presuntamente debía instar a la recogida de abrigos usados.

El hecho de que la pequeña Mae Mobley decida que aquello es una invitación para demostrar sus nuevos avances en el control de esfínteres será algo que pondrá a su madre al borde del colapso y aumentará la humillación sufrida por su despótica amiga.

 

Criadas y señoras Mae Mobley

 

 

GALERÍA DE PERSONAJES

 

- AIBILEEN CLARK.- Entrañable como una abuela (aunque en la película el personaje esté algo rejuvenecido), esta criada madura que ha sufrido lo indecible, perdiendo incluso a su hijo de 24 años en un absurdo accidente, hará alarde de un valor mucho mayor al asumir el desafío que el libro significa para la todopoderosa sociedad blanca. Dulce con los niños y discreta con sus madres, las cuales rara vez valoran su abnegada dedicación a sus casas y familias, Aibileen será también una amiga leal y generosa. Mención aparte merece su talento literario, que será de la máxima utilidad para Skeeter.

 

Criadas y señoras Aibileen 3

 

- MINNY JACKSON.- Apellidada curiosamente con el nombre de la ciudad en la que reside, Minny será definida espléndidamente por Elaine Stein, la editora judía y neoyorkina que publicará el libro: “Es la pesadilla de toda mujer blanca del Sur. Es adorable”. Deslenguada e insolente, tiene la mala costumbre de no filtrar las ideas que le vienen a la cabeza y que acaban invariablemente en su lengua, lo que le acarreará un sinfín de problemas. Despedida por Hilly de la casa de su madre bajo la falsa acusación de haber robado en ella, Minny acabará trabajando para la palurda y bondadosa Celia Foote aunque su situación no mejore significativamente debido a las palizas que le propina su borracho e indeseable marido.

 

Criadas y señoras Minny Jackson

 

- “SKEETER” PHELAN.- Su formación universitaria y su carácter independiente superarán su natural timidez y la atmósfera racista que se respira tanto en su propio hogar como en su grupo de amigas para llevar a cabo una valiente iniciativa. Su determinación le costará perder toda relación respetable en la ciudad (amigos y hasta posibles pretendientes) aunque le valga el reconocimiento de la comunidad negra.

 

Criadas y señoras Skeeter

 

- CELIA FOOTE.- Ignorante y torpe, su falta de modestia en el vestir y sus escandalosas medidas la harán objeto de la codicia de los hombres y blanco del odio y las pullas de las mujeres. Sin embargo, su naturaleza bondadosa será un bálsamo para la pobre Minny aunque, por otra parte, la meta en otros problemas como si su criada necesitara ayuda para encontrarlos.

 

Criadas y señoras Celia

 

- HILLY HOLBROOK.- Despótica presidenta de la ridícula “Liga de Damas”, Hilly es una mujer prepotente, altanera, intolerante y con una enfermiza necesidad de imponer su forma de pensar a los demás, incluyendo a sus amigas, a quienes trata como esclavas. Ni que decir tiene que ese despotismo se multiplica por mil cuando se trata del “servicio”, integrado completamente por hombres y mujeres de raza negra. Su obsesión porque los negros no utilicen los mismos retretes que los blancos porque pueden transmitirles “enfermedades distintas” será el origen de sus diferencias irreconciliables con Skeeter.

 

Criadas y señoras Hilly

 

- ELAINE STEIN.- Minimizada por mor de las necesidades del guión, la editora judía apenas cuenta en el film con una papel de lo más funcional apuntalando un par de escenas. Sin embargo, en la obra literaria será ella la encargada de dirigir la acción de Skeeter con sus sugerencias y exigencias, lo que también determina la línea de acción del resto de personajes. Inflexible y pragmática, Elaine hace pocas concesiones a los sentimientos, dando siempre la sensación de ser una mujer fría.

 

Criadas y señoras La editora

 

 

UNA ESPECTACULAR LABOR DE CASTING

 

Contrariamente a lo acaecido en otros best-sellers adaptados al cine como los sangrantes casos de “La hoguera de las vanidades” o “La tabla de Flandes”, el cásting de “Criadas y señoras” resulta asombrosamente ajustado, como si cada papel hubiese encontrado a su intérprete perfecto.

No faltan en el elenco nombres ilustres como los de Jessica Chastain o Emma Stone pero lo cierto es que el protagonismo anda bastante repartido.

VIOLA DAVIS, que encarna a Aibileen Clark, es una actriz afroamericana de prolija carrera, pese a lo cual no era demasiado conocida en España debido a lo episódico de muchas de sus apariciones (en “Un romance muy peligroso”, “Traffic” o “Syriana”, por ejemplo) aunque cuenta con papeles más significativos en la “Solaris” de Soderbergh, “Disturbia”, “Un ciudadano ejemplar”, “Come Reza Ama”, siendo su papel más relevante el de la Mayor Gwen Anderson en “El juego de Ender”. Nominada a mejor actriz protagonista por “Criadas y señoras”, no obtendría el galardón pero sí el Oscar a la Mejor Actriz de Reparto en 2016 con “Fences”.

 

Criadas y señoras Aibileen 2

 

EMMA STONE, que interpreta a Skeeter Phelan, debutó en el cine con trabajos tan poco destacables como “Supersalidos”, “Un rockero de pelotas”, “Una conejita en el campus” o “Los fantasmas de mis ex novias”. Más tarde, la Stone crecería con “Rumores y mentiras”, “Crazy stupid love” (donde interpreta a la hija del personaje de Steve Carell) o esta “Criadas y señoras”, antes de consagrarse definitivamente con “La La Land” (2016), que le daría su primer Oscar.

 

Criadas y señoras Emma Stone

 

A la californiana BRYCE DALLAS HOWARD, que luce con gran brillantez interpretando a la borde y odiosa Hilly, la vimos con sólo 23 años en “El bosque” de Shuamalan. A ésta seguirían luego “Manderlay”, “La joven del agua”, “Spider-man 3” (donde, curiosamente, interpreta el mismo papel de Gwen Stacy que Emma Stone haría más tarde en las dos primeras entregas del reboot “The amazing Spider-Man”), “Terminator Salvation”, “Eclipse” y “Amanecer – Parte I” (tercera y cuarta entregas de la saga “Crepúsculo”), “Más allá de la vida” y, más recientemente, dirigiendo todo un “Jurassic World”.

 

Criadas y señoras Bryce Dallas Howard

 

En cuanto a OCTAVIA SPENCER, la actriz borda su papel de Minny en el film, lo que le valió el galardón a la Mejor Actriz de Reparto en la edición de los Oscars de ese año. Octavia no tenía una carrera demasiado relevante a sus espaldas, con mucha televisión y pocos personajes “con diálogo” en la gran pantalla, lo que la convertía en una completa desconocida entre nosotros hasta ese momento.

 

Criadas y señoras Octavia

 

Mucho más popular resulta JESSICA CHASTAIN, encumbrada por sus memorables papeles en “La deuda”, “Take Shelter” y, en los últimos tiempos, “La noche más oscura”, “Interstellar” o “Marte (The Martian)” y que aquí da vida a Celia Foote, una rubia explosiva y chabacana de buen corazón.

 

Criadas y señoras Jessica Chastain

 

Además del Oscar a la mejor actriz secundaria otorgado a Octavia Spencer por su impagable interpretación de la lenguaraz Minny, el reparto al completo fue premiado en el Hollywood Film Festival y Jessica Chastain fue elegida Mejor actriz de reparto por la New York Film Critics Circle Awards.

 

Criadas y señoras Elenco premiado

 

La película también fue galardonada en la categoría de Mejor reparto en el National Board of Review.

Criadas y señoras” debutó en la cartelera estadounidense quedando en segunda posición en su primer fin de semana, con 26 millones de dólares de recaudación, por detrás de “El origen del planeta de los simios” y por delante de “Destino final 5”.

En su segunda semana de exhibición se colocó en primera posición del ranking estadounidense para acabar recaudando 169 millones de dólares en Estados Unidos. Sumando las recaudaciones internacionales, la cifra alcanza los 211 millones, muy superiores a los 25 que costó.

Por último, cabe señalar que TATE TAYLOR, director del film y, como queda dicho, amigo personal de Kathryn Stockett, presenta una muy corta carrera como realizador, destacando además de por este film únicamente por el biopic “I feel good – La historia de James Brown”, en la que el músico era magistralmente interpretado por Chadwick Boseman.

 

Criadas y señoras Tate Taylor

 

 

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