LOS CAZAFANTASMAS

Un original a prueba de remakes

 

 Cazafantasmas portada

 

NACIDO PARA LA COMEDIA

 

Harold Ramis es un comediante nato y su trayectoria como director de género supera con mucho su discreta trayectoria como intérprete.

Entre sus mejores realizaciones se encuentran “Atrapado en el tiempo”, “Mis dobles, mi mujer y yo” o “Una terapia peligrosa”.

 

Cazafantasmas Egon 2

 

Sin embargo, en 1984 optó por poner en las manos de Ivan Reitman (cuyas comedias no suelen alcanzar un gran nivel; véase "Evolution", "El pelotón chiflado", "Seis días y siete noches" o "Los gemelos golpean dos veces") un guión que había escrito al alimón con el también actor Dan Aykroyd y, de esa broma privada de ambos y de la colaboración entre los tres, surgió una película que supuso un éxito inmediato y clamoroso.

Contando con unos efectos especiales francamente avanzados y con un guión ingenioso y divertido, el grupo rompería la taquilla dentro y fuera de los Estados Unidos e incluso acabaría generando una secuela que, por desgracia, resultó un auténtico fiasco.

 

LÍNEA ARGUMENTAL

 

Una anciana está ordenando libros en el sótano de la Biblioteca Pública de Nueva York cuando experimenta la rara sensación de que algo se mueve tras ella.

En efecto, los libros parecen aprovechar los instantes en que ella no mira para cruzar volando desde un mueble a otro.

De pronto, los ficheros comienzan a abrirse de forma espontánea y las cartulinas se esparcen, volando hacia todas direcciones. Muy asustada ante lo que parece ser un poltergeist, la mujer corre en busca de la salida pero antes de alcanzarla se encontrará con algo que la hará gritar aterrorizada.

No muy lejos de allí, en una dependencia de cierta Universidad, el Doctor en Parapsicología Peter Vencman se encuentra realizando una prueba acerca de la influencia del refuerzo negativo en la percepción extrasensorial.

Para ligar con una atractiva alumna, Vencman está adulterando los resultados de la prueba pero sus maquinaciones se irán al traste cuando su compañero, el también Doctor Raymond Stantz, irrumpe en la sala para informarle de los sucesos acaecidos en la biblioteca.

A regañadientes, Peter se ve obligado a acompañarle y ambos se reúnen con Egon Spengler, el tercer miembro del grupo, doctorado igualmente en Parapsicología.

Ya en la biblioteca y tras interrogar a la empleada, los tres -Peter, Ray y Egon- inician la búsqueda del espectro que la bibliotecaria afirma haber visto.

 

Cazafantasmas en la biblioteca

 

Después de tomar una muestra de la sustancia ectoplásmica que encuentran en los ficheros y tras sortear con apuros un armario que se desploma sin motivo, el trío se hallará frente a frente con una aparición fantasmal de torso completo que adopta la forma de una anciana leyendo un libro.

 

Cazafantasmas anciana fantasma

 

Cuando intentan aproximarse a ella, la aparición les ordena con un gesto que guarden silencio, por lo que deciden poner en práctica otro plan… que consiste en abalanzarse sobre ella. En ese momento, la anciana se transforma en un horrible monstruo con cuernos cuyo aterrador rugido les pondrá en fuga.

 

Cazafantasmas monstruo biblioteca

 

Una desagradable sorpresa les espera a su regreso a la universidad pues están siendo desalojados del campus, al considerar la Junta que su labor carece de interés y de rigor científico.

Así las cosas, no les quedará otra alternativa que establecerse por su cuenta. Hipotecando la casa familiar de Ray, obtienen el dinero necesario para adquirir un local y un automóvil aunque ambos en un estado lamentable.

Colocan un rótulo en el exterior de la casa, dotan de sirenas al coche y se anuncian en televisión como “cazadores de fantasmas”. También contratan a Janine, una secretaria y, poco después, a Winston, quien debe ayudarles con los equipos electrónicos que han adquirido.

Algún tiempo después y en otra parte de la ciudad, una atractiva violoncelista llamada Dana Barret sufrirá un tremendo shock cuando una docena de huevos recién comprados se fría sobre el banco de su cocina. Al abrir la nevera, de la que proviene un extraño ruido, unas horribles bestias aparecen retorciéndose ante sus ojos.

Decide contactar entonces con los extraños “Cazafantasmas” que ha visto en un anuncio televisivo, para lo cual se dirige a la dirección indicada en el mismo. Allí, su desconfianza aumenta y más cuando Peter se ofrece a acompañarla y, lejos de adoptar una postura profesional, se dedica a intentar ligar con ella. Sin embargo, Ray y Egon comienzan a hacer las averiguaciones pertinentes.

Paralelamente a este caso surge otro en un hotel, en el que ha sido visto un espectro. Los tres cazafantasmas cargan con unos pesados generadores nucleares y se dirigen al establecimiento, donde se separan para buscar.

Vencman sorprenderá a un asqueroso fantasma de color verde pero, lejos de huir, éste se lanza sobre él. Cuando los compañeros llegan en su ayuda, encuentran a Peter cubierto de una viscosa sustancia ectoplásmica.

 

Cazafantasmas moqueado

 

En la sala de baile, sin embargo, lograrán acorralar al fantasma y atraparlo con ayuda de sus sofisticados equipos, no sin antes destrozar la estancia, en la que estaba a punto de comenzar una fiesta. Otros éxitos seguirán a éste, disparando la popularidad del trío.

Una mañana, Vencman espera a Dana a la salida de un concierto y le comunica que no han avanzado demasiado en la investigación de su caso, si bien han averiguado que la palabra que ella escuchó al abrir la nevera es el nombre de una deidad mesopotámica.

A pesar de todo, conciertan una cita esa misma tarde en la casa de ella. Dicho compromiso sirve de excusa a Dana para evitar la invitación de Louis Tuli, un vecino algo chiflado que organiza una fiesta en su casa. Como desagravio ante la lastimera queja de Louis, su vecina insinuará que es posible que más tarde se decida a pasar por la fiesta con su invitado.

A continuación, Dana entra en casa y se sienta en un sillón. Mientras intenta relajarse observa que una extraña luz se filtra por debajo de la puerta de una habitación. Trata entonces de incorporarse pero no llegará a hacerlo pues cuatro garras surgirán del sillón aprisionándola y conduciéndola hacia la puerta, tras la cual desaparece entre gritos.

Esa tarde, en medio de la fiesta de Tuli, se escucha un rugido proveniente de un armario. Un monstruo horrible, idéntico al que ha poseído a Dana, destroza la puerta y siembra el pánico. La extraña bestia persigue a Louis por la ciudad y lo acorrala contra las paredes acristaladas de un restaurante, cayendo finalmente sobre él.

Cuando Peter llega a la casa de Dana, la encuentra extrañamente voluptuosa. El desmesurado esfuerzo de la joven por seducirle le permitirá deducir de inmediato que su amiga ha sido poseída. Se verá obligado a narcotizarla, tras lo cual la chica queda levitando literalmente sobre su cama.

 

Cazafantasmas Dana sensual

 

Al llamar a sus amigos para contarles lo sucedido, Egon le informa a su vez de que la policía acaba de llevarles a Tuli, quien parece estar en la misma situación que Dana.

 

EFECTOS DE PRIMER NIVEL

 

El sugerente prólogo protagonizado por la anciana bibliotecaria ya nos pone en antecedentes sobre el nivel de los efectos visuales a los que vamos a asistir.

Y es que las escenas en las que los libros flotan y las fichas se desparraman resultan de lo más convincentes, al igual que la “aparición aeroflotante de un torso completo vaporoso” que acabará convirtiéndose en un horrible monstruo.

Precisamente la animatrónica y los efectos visuales constituyen uno de los puntos fuertes del film, con especial acento sobre las diversas apariciones que irán surgiendo a lo largo de la trama: desde los horribles “perros del terror” que sembrarán el caos en la ciudad hasta las más simpáticas y glotonas criaturas que encontrarán en el hotel.

 

Cazafantasmas fantasma verde

 

La levitación de Dana, la posesión infernal de las bestias y la larguísima y apocalíptica parte final del film, en el que la catedral de San Patricio está a punto de ser aplastada por un muñequito de aspecto inocente y muchísimas toneladas de peso son sólo algunos ejemplos.

 

Cazafantasmas Tuli poseido

 

También la escena en la que los tres amigos persiguen incansablemente al espectro por el hotel hasta la elegante sala, la estampida que se producirá cuando todos los espectros son liberados o, por supuesto, la impresionante secuencia final.

Pero, sin tener que recurrir a tanta espectacularidad, algunas escenas destacan únicamente por la gracia que tienen sus diálogos, como la que transcurre en el interior de la cárcel, con los cazafantasmas momentáneamente arrestados y el resto de circunstanciales convictos asistiendo alucinados a los delirantes planes del grupo.

 

Cazafantasmas en el calabozo

 

 

FRASES PARA LA HISTORIA

 

En realidad, el guión está repleto de diálogos hilarantes que acreditan el estado de gracia de sus “perpetradores”.

Una inspiración que, por desgracia, resultó más bien efímera pues no sobrevivió al film aunque –eso sí- contribuyera a crear un título mítico dentro de la comedia fantástica.

Durante el test en el que Vencman falsea escandalosamente los resultados para intimar con la bonita estudiante sujeto de su investigación, el pseudocientífico da por buenas todas las respuestas de la chica pese a que no ha acertado ni una sola mientras aplica pequeñas cargas eléctricas al pobre muchacho que comparte el experimento.

 

Cazafantasmas alumnos de Peter

 

 “¿Qué pretende demostrar con tanto electroshock?”, pregunta éste, algo más que cansado de la singular terapia. El presunto doctor responderá que con ello intenta estudiar los efectos del refuerzo negativo (el castigo) en la percepción extrasensorial. “¿Los efectos? Yo le diré cuáles son: que estoy hasta las narices”.

Tampoco tendrá desperdicio el interrogatorio al que el Doctor Vencman someterá a la anciana bibliotecaria:

- A usted o a cualquier miembro de su familia ¿le han diagnosticado como esquizofrénico o mentalmente incompetente? –preguntará él con toda seriedad.

- Mi tío creía que era San Francisco –responderá la atribulada mujer.

- Yo diría que eso es casi un “sí”. ¿Toma habitualmente drogas, estimulantes, alcohol?

- Nooooo –se escandalizará la bibliotecaria.

- Noo. Sólo es una pregunta. ¿Tiene usted, Alice, la menstruación en este momento?

- Y eso, ¿qué tiene que ver? –intervendrá, extrañado, Roger Delacorte, el supervisor de la biblioteca.

- Tú tranquilo, tío. Soy científico.

En cuanto a la táctica utilizada por el trío para atrapar al espectro, merece pasar a los anales de la investigación científica:

Tengo un plan”, murmurará Ray tras su fallido primer intento de abordar al ente. Y, cuando ya se encuentran a escasos pasos del mismo, se desbordará la creatividad del parapsicólogo: ¡¡¡A por ella!!!!

Ello le costará el consiguiente cachondeo a su costa por parte de Peter una vez se han recuperado todos del susto: “¿A por ella? ¿Ese era todo tu plan? ¿A por ella?”.

Otra de las escenas míticas de la película tiene lugar cuando el grupo es llamado al elegante Hotel “Sedgewick”, donde ha sido avistado algún tipo de espectro.

El trío se presentará cargado con sendos generadores nucleares sobre la espalda cuya legalidad resulta más que discutible.

 

Cazafantasmas el trio de protas

 

Cuando los tres se plantan ante uno de los ascensores, el huésped que espera ante la puerta les preguntará con hosca extrañeza:

- ¿Qué pretenden ser ustedes? ¿Cosmonautas?

- No –le responderán con todo el cuajo-; somos exterminadores. Han visto una cucaracha en la planta 12.

- Menuda cucaracha debe ser esa.

- Le arrancaría la cabeza de un mordisco. ¿Sube? –le preguntarán cuando él parece dar un paso atrás.

- Subiré en el siguiente.

Cualquier intercambio verbal se convierte en una carcajada por mor de la seriedad con la que las frases más hilarantes salen de las bocas de sus protagonistas. Así, cuando la pánfila secretaria Janine alaba con su voz gangosa las habilidades del Doctor Spengler:

- Veo que es usted muy mañoso. Seguro que también lee mucho.

- La letra está muerta –será la lapidaria respuesta de Eagon.

- Oh, qué frase tan fascinante –dirá Janine siguiendo como si nada con su perorata acerca de las virtudes de la lectura.

También en la parte final del film, cuando nuestros héroes se enfrentan a una poderosa deidad a la cual prohibirán su entrada en esta dimensión:

 

Cazafantasmas deidad maligna

 

- ¿Eres tú un dios? –retumbará en el cielo la voz del recién llegado.

- Mmmm… noo –tendrá que reconocer el ingenuo Doctor Stantz.

La brutal respuesta del invasor estará a punto de cercenar la vida de todos los cazafantasmas, razón por la cual, con evidente lógica, Peter aleccionará a su amigo:

- Ray, la próxima vez que alguien te pregunte si eres un dios ¡¡¡di que sí!!!!

 

DIVERSIÓN Y ESPECTÁCULO

 

Sumamente divertida, visualmente impactante y dotada de diálogos hilarantes y grandes dosis de acción, la película levantó grandes expectativas desde el principio de su rodaje, que incluía un desenlace espectacular en las propias calles de Nueva York.

 

Cazafantasmas munyequito gigante

 

El film de Reitman no defraudó, convirtiéndose de inmediato en un sonado éxito de taquilla. De hecho, constituiría junto a “¿Quién engañó a Roger Rabbit?” el punto álgido de la carrera de su director.

La cinta sirve de vehículo de lucimiento para dos habituales de la comedia, Dan Aykroyd (“Mi novia es una extraterrestre”) y Bill Murray (“Los fantasmas atacan al jefe”, “Atrapado en el tiempo”) y muestra una faceta bastante desconocida de la actriz Sigourney Weaver, más famosa por su labor en la tetralogía terrorífica de “Alien” y en otros trabajos siempre ligados al drama (“La muerte y la doncella”, “Gorilas en la niebla”, “Mi mapa del mundo”) o al suspense (“Copycat”).

Puede objetarse al film que su trama, por encima de cualquier hilo conductor, es una sucesión ininterrumpida de gags pero lo cierto es que estos funcionan porque resultan divertidos y no impiden avanzar la acción.

También el diseño de producción tiene un protagonismo fundamental en el film; desde los espectaculares decorados del edificio en el que viven Dana y Louis (una especie de “antena de Fantasmalandia”, como indicará Peter) hasta los “Perros del Terror” o el gigantesco muñeco que cruza la ciudad en el último tramo de la historia.

 

Cazafantasmas perro del terror

 

Los detalles están muy cuidados: desde la antigua central de bomberos que servirá de base a los cazadores de fantasmas hasta su estrafalario vehículo matriculado en Nueva York como “ECTO-1”, pasando por la interminable serie de artilugios que los chicos manejan en escena y que van desde lo más sencillo hasta lo más sofisticado y aparatoso.

Existe una ruta turística en la Gran Manzana que permite recrear muchas de las localizaciones del film: desde la propia oficina de los cazafantasmas hasta el edificio en el que viven Dana y Tully, que acabará algo “perjudicado” a la conclusión del film.

Cabe destacar, en otro orden de cosas, el éxito del tema musical de la película: el pegadizo “Ghostbusters” de Ray Parker Junior, cuyo videoclip contaba con la colaboración de los principales protagonistas del film y no sólo por la inclusión en el mismo de diversas secuencias de la película sino también por el rodaje ex profeso de varias escenas.

 

GALERÍA DE PERSONAJES

 

- Doctor Peter Vencman.- Irreverente y descarado, da toda la impresión de no haber estudiado nada en su vida, como le afeará Ray en un momento del film. Su interés por las damas resulta, en cualquier caso, muy superior al que experimenta por lo paranormal o por la ciencia en general. Suyas serán las mejores frases y, en realidad, es su chulería de cow-boy la que da cohesión al grupo.

 

Cazafantasmas Bill Murray

 

- Doctor Egon Spengler.- El carácter del más seco de los protagonistas queda definido en su propia respuesta a una pregunta formulada por Vencman: “Todo me lo tomo en serio”. Circunspecto y poco expresivo, su estoicismo no oculta una verdadera pasión por la ciencia en general y por lo paranormal en particular. Por otra parte, la seriedad con la que declama sus frases redunda en una potenciación de su comicidad.

 

Cazafantasmas Egon Spengler

 

- Doctor Raymond Stantz.- Si Peter es el gracioso irreverente y Egon el científico hierático y concienzudo, Ray encarna la ingenuidad y el entusiasmo. Fiel amigo de sus amigos, su dedicación a la ciencia es absoluta y no se ve interrumpida por menudencias como el descanso o las relaciones sociales.

 

Cazafantasmas Dan Aykroyd

 

- Dana Barret.- La joven -a la que encarna una inusitadamente atractiva Sigourney Weaver- es una violoncelista de prestigio de carácter decidido no desprovisto de encanto. Acostumbrada a ser requebrada por tipos más bien raritos, la chica hará alarde de una considerable paciencia a lo largo de la historia.

 

Cazafantasmas Sigourney

 

- Louis Tully.- Con un aspecto más bien insignificante y unas gafitas que le otorgan un aspecto muy gracioso, el vecino de Dana tiene también sus momentos de gloria en el film. Uno de los más recordados tiene lugar cuando, una vez poseído por uno de los perros del terror, Tully aborda a un caballo para prometerle la liberación de los esclavos. El carretero se dirigirá a él para aclararle que el animal “sólo tira del carro; yo hago los tratos”. El potente rugido de protesta que emite entonces Tully y su posterior huida a trompicones provocará el asombrado comentario del hombre: “será gilipollas...”.

 

Cazafantasmas Tuli ojos rojos

 

- Janine.- Oculta tras unas gafas “de culo de vaso”, la vivaracha secretaria hace alarde también de una mala leche considerable cuando sus jefes no responden a sus expectativas tanto laborales como retributivas y su forma ligeramente gangosa de hablar proporciona algunos momentos ciertamente hilarantes. Su amor platónico por el Doctor Spengler derivará en otra inesperada relación en la secuela del film pero esa es otra historia...

 

Cazafantasmas secretaria

 

 

SECUELAS HABIDAS Y POR HABER

 

Aunque en la Historia del Cine son muchas las excepciones que desmienten la máxima de que “nunca segundas partes fueron buenas” y títulos como “El Padrino II” o “Aliens el regreso” son buena prueba de ello, lo cierto es que son bastante más frecuentes las secuelas innecesarias o directamente desafortunadas.

Entre estas últimas cabría mencionar “Otra terapia peligrosa”, “Más falsas apariencias”, “Poltergeist 2”, “Starship Troopers 2”, “Species 2”, “Los ríos de color púrpura 2” o “Los Cazafantasmas II” entre un sinfín de ejemplos.

Pese a que la reanudación del film de Reitman (1989) contó con la participación de todos sus protagonistas originales, incluyendo los secundarios Ernie Hudson (Winston), Rick Moranis (Louis Tully) y Annie Potts (Janine), lo cierto es que resulta infumable desde cualquier punto de vista.

 

Cazafantasmas II

 

Ni la presencia añadida de Peter MacNicol -muy arruinado físicamente apenas 8 años después de protagonizar “El dragón del lago de fuego” y algunos años antes de convertirse en el “bizcochito” de “Ally McBeal”- lograba elevar en lo más mínimo su lamentable nivel fílmico.

 

Cazafantasmas II bizcochito

 

Aunque mientras escribo estas líneas está próximo el estreno del reboot de “Los Cazafantasmas” que, a tenor de lo que ofrece en el tráiler, amenaza muy seriamente con convertir a la primera secuela del film en obra maestra.

Y eso a pesar de que la plana mayor del elenco protagonista (Bill Murray, Dan Aykroyd, Sigourney Weaver, Ernie Hudson, Rick Moranis y Annie Potts) acreditan cameos en el film. No podrá, desgraciadamente, participar en el mismo Harold Ramis, que falleció en 2014.

Con el riesgo que supone juzgar algo antes de verlo, esta secuela que llega más de 30 años después del estreno de los Cazafantasmas originales produce cierta sensación de vergüenza ajena ya desde su tráiler publicitario.

Tampoco era precisamente destacable el híbrido “Los fantasmas atacan al jefe”, que Bill Murray protagonizó a la sombra del primer film de la saga y que venía a ser una intersección entre “Cazafantasmas” y la “Canción de Navidad” de Charles Dickens.

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