TRILOGÍA BATMAN

Parte I

 

 Batman begins Batman

 

Superando de largo y en todos los aspectos a cuantas adaptaciones del superhéroe había visto el cine hasta ese instante –incluida, por supuesto, la saga iniciada por Tim Burton-, Christopher Nolan daría inicio con “Batman begins” a una trilogía llamada a convertirse en referencia del cómic en la gran pantalla.

 

 

 

BATMAN BEGINS 

(Christopher Nolan, 2005)

 

LA PÉRDIDA

 

El pequeño Bruce corre tras su amiga Rachel hacia el invernadero de la mansión Wayne.

La niña lleva un minúsculo murciélago en su mano pero el chico se lo arrebatará: “quien lo encuentre, se lo queda”, repetirá la frase de Rachel.

Mientras vigila a su amiga, escondido tras unos arbustos, el suelo se abre bajo sus pies y Bruce cae a un profundo pozo, quedando herido en el fondo.

Mientras Rachel corre en busca de ayuda, una bandada de murciélagos se abate sobre el niño, aterrorizándolo.

Todo ha sido un sueño. Bruce Wayne ya es adulto y, de hecho, se encuentra confinado en una cárcel asiática.

¿Era peor que este lugar?”, le pregunta su anciano compañero de celda cuando el extranjero le confiesa que acaba de tener una pesadilla.

La pregunta se responderá por sí sola cuando, una vez más, Bruce vuelva a ser el centro de todas las miradas pues de nuevo vienen a por él.

Un enorme asiático le tira al suelo la escudilla con la comida y luego le golpea con fuerza.

Esto es el infierno, pequeñín. Y yo soy el Diablo”, le desafía.

Tú no eres el Diablo sino un pobre diablo”, replica Wayne antes de derribarlo, sólo para ser atacado por una horda de tipos igual de desesperados.

 

Batman begins En la carcel

 

Hasta que no deja fuera de combate a media docena de contrincantes, no hacen acto de aparición los soldados, que disparan ráfagas al aire y lo arrastran fuera del tumulto.

- ¡Incomunicadlo!, ordena el que parece ser su jefe.

- ¿Por qué? -pregunta Bruce.

- Por protección.

- No necesito protección.

- Protección para ellos –afirmará entonces el soldado, señalando a los maltrechos rivales del americano.

En la celda de aislamiento le espera una visita. Un hombre elegante que conoce su nombre y se hace llamar Ducard.

 

Batman begins Ducard reclutando

 

Se trata de un enviado de Ra's al Ghul, el líder de cierto movimiento clandestino autodenominado “La Liga de las Sombras” que comparte el odio por el mal y desea servir a la auténtica Justicia.

- Ya. Sois justicieros –le reprochará Wayne con manifiesto escepticismo.

- Si consigues ser más que un hombre. Si te entregas a un ideal. Si nadie puede detenerte… te conviertes en algo muy diferente.

- ¿En qué? –preguntará Bruce, ligeramente interesado.

- En una leyenda.

Al día siguiente –le anuncia Ducard- será liberado, de modo que, si está cansado de pelear con pequeños delincuentes y quiere llegar a algo, deberá buscar una rara flor azul que crece en las montañas del este.

Si consigue llevar una de ellas hasta la cima de la montaña, quizás encuentre “lo que ha estado buscando desde el principio”.

- ¿Y qué es lo que he estado buscando? –inquirirá Wayne.

- Eso sólo usted lo sabe.

 

Batman begins Flor azul

 

¿Qué busca?”, volverá a preguntarle Ducard, en presencia de Ra's al Ghul mientras los hombres de la Liga de las Sombras lo rodean amenazadoramente en lo que parece ser una lamasería en lo alto de la montaña.

Mientras el agotado Bruce es golpeado sin compasión -pues la muerte no espera que uno esté preparado ni tampoco entiende de justicia-, su temor le retrotraerá a otro momento muy anterior y volverá a verse siendo niño, poco después de ser rescatado por su padre del pozo de los murciélagos.

- ¿Para qué nos caemos? –pregunta Thomas Wayne a su único hijo, antes de responderse a sí mismo: Para volver a levantarnos.

 

Batman begins Thomas Wayne

 

El niño se sorprenderá sinceramente cuando su padre afirme que la única razón por la que los murciélagos le han atacado es que él les asustó primero.

- ¿Los murciélagos tienen miedo?

- Todas las criaturas tienen miedo.

- ¿Incluso las que dan miedo?

- Sobre todo las que dan miedo.

Poco después, Bruce y sus padres se dirigen a la ópera en el espectacular tren elevado que los Wayne han donado a la ciudad y que pasa frente al Edificio que lleva su apellido.

El espectáculo operístico, sin embargo, acabará por asustar al chico, que revive una y otra vez el ataque sufrido en el pozo.

Por ello, Thomas accederá amablemente a marcharse en mitad de la obra, con lo cual el matrimonio Wayne y su hijo se deslizan fuera del local, a través de una puerta trasera que desemboca en un callejón poco concurrido.

Allí serán interceptados por un ladrón que les amenaza con una pistola. Thomas le dará su cartera sin hacerse de rogar, en previsión de males mayores pero la tragedia se desencadenará cuando el delincuente pretenda llevarse también las joyas de la señora Wayne.

Thomas se interpondrá, recibiendo un disparo e igual suerte correrá su esposa cuando sus gritos acaben por desquiciar al criminal, que huye dejando tras de sí a un niño aterrorizado y solo. Su padre todavía tendrá la suficiente presencia de ánimo para, antes de morir, pedir a Bruce que no tenga miedo.

 

Batman begins Asesinato de los Wayne

 

Entre los flashes de la prensa y en un rincón de la comisaría, el bondadoso policía Jim Gordon intentará tranquilizar al crío, afirmando sin mucha fe que “todo irá bien”.

Las palabras del Comisario Loeb –“buenas noticias”- alentarán una indefinida esperanza que pronto se convertirá en poco menos que nada: “le tenemos, chico”.

Tras el funeral, el fiel Albert cubre de la lluvia a Bruce con su paraguas mientras Earle informa difusamente al muchacho de que van a cuidar de su imperio hasta que él sea mayor.

 

LA IRA Y EL MIEDO

 

- ¿Todavía te sientes culpable? –preguntará Ducard a su nuevo discípulo.

- La ira es mayor que la culpabilidad –reconoce Wayne.

Las promesas de su mentor serán muy concretas: Bruce puede enfrentarse a 6 hombres a la vez pero ellos le enseñarán a enfrentarse a 600; el americano sabe desaparecer pero ellos le harán invisible.

 

Batman begins Liga de las Sombras

 

La teatralidad y el engaño son poderosos aliados –afirmará Ducard, mostrándole los efectos de la pólvora como elemento de distracción- pero Wayne debe ser mucho más que un hombre para su adversario.

Los criminales –pontificará su maestro-, se aprovechan de la indulgencia de una sociedad compasiva; la Liga de las Sombras, por el contrario, castiga el crimen de forma inmisericorde.

La rabia ahoga el dolor y convierte el recuerdo de los seres queridos en veneno que corre por las venas. “Un día desearás que esas personas a las que tanto has querido no hubieran existido, para evitar el sufrimiento”. La ira confiere un gran poder, sí, pero, de no ser dominada, puede llegar a destruir a quien la experrimenta.

Catorce años después del doble asesinato de los Wayne, su hijo asistirá a una sesión en el juzgado.

En ella, el fiscal pretende conseguir que al criminal Joe Chill se le conceda la libertad provisional anticipada pues el asesino compartía celda con un peligroso mafioso –Carmine Falcone- y está dispuesto a testificar contra él.

Cuando el juez pregunta a Bruce, como único miembro presente de la familia Wayne, si tiene algo que decir al respecto, él dará la callada por respuesta, abandonando en silencio la sala.

En realidad, el heredero de los Wayne sólo está esperando que Chill salga en libertad, por lo cual amartillará su arma en la mismísima puerta de los juzgados para ejecutarlo por sí mismo.

Una desconocida se le adelantará, ofreciendo saludos de Falcone a Chill antes de acribillarlo.

Rachel está decepcionada con el desenlace de los acontecimientos pero Bruce no sólo no lamenta lo sucedido sino que parece agradecido.

- La justicia es armonía; la venganza es satisfacción personal –contradecirá Rachel a su amigo cuando éste pretende convertir ambos términos en sinónimos.

Puede que Falcone no matara a sus padres –le hará ver la ayudante del fiscal- pero, desde luego, está destruyendo todo aquello por lo que ambos lucharon.

La chica acabará abofeteándole cuando Bruce le confiese que iba a asesinar a Chill él mismo.

Tras arrojar la pistola al canal, Wayne entra en el local predilecto de Falcone y se le enfrenta verbalmente: no viene a agradecerle nada sino a decirle que, contrariamente al resto de la ciudad, él no le teme.

Pero el mafioso se burlará de él, llamándole “príncipe de Gotham” y escupiéndole en la cara que el hecho de que hayan matado “a su mamá y a su papá” no hace que sepa lo que es la desesperación.

Con aterradora franqueza, Falcone afirmará que tiene el suficiente poder como para dispararle allí mismo, a la vista de todos y con absoluta impunidad.

 

Batman begins Falcone amenaza a Bruce

 

Y, pese a que ello no parece turbar a Bruce, sí le afectará la amenaza nada velada que el mafioso proferirá hacia “esa amiguita tuya que trabaja en la fiscalía” y hacia su “viejo mayordomo”.

 

MÁS QUE UN HOMBRE

 

Bruce rompe con la Liga de las Sombras cuando, una vez completado su aprendizaje y superados sus miedos, se niega a decapitar a un criminal prisionero.

 

Batman begins Bruce no quiere ser verdugo

 

- Yo no soy un verdugo –responderá, ofendido, a la orden recibida.

- Tu compasión es una debilidad que tus enemigos no compartirán –insistirá Ducard.

- Por eso es tan importante. Es lo que nos separa de los criminales.

Cuando su mentor le haga saber que el destino de la Liga es Gotham y que a la ciudad le ha llegado su hora, como antes les ocurrió a Roma y a Constantinopla, Bruce, sencillamente, destruirá a la Liga. Sólo salvará a Ducard, a quien dejará inconsciente al cuidado de los aldeanos.

Recogido por Albert, Bruce vuelve al fin a Gotham con la idea de convertirse en un símbolo que dé esperanza a los indefensos y que resulte aterrador para los criminales.

La irrupción de un murciélago en el comedor de la mansión y la suposición de que debe haber un nido cerca de la casa determinan al joven Wayne a buscarlo, a partir del viejo pozo en el que cayó siendo niño. Encontrará así una gigantesca cueva infestada de murciélagos.

 

Batman begins Cueva

 

En otra parte de la ciudad, Falcone está negociando con un siniestro psicofarmacólogo, el doctor Jonathan Crane, cuyos dictámenes han sacado de la cárcel a varios de los secuaces del mafioso.

Sin embargo, Crane –a quien pronto se conocerá con el sobrenombre de “El Espantapájaros”- está teniendo problemas con Rachel Dawes que, desde la fiscalía, no deja de presionarle. Falcone insinuará que va a quitarla de en medio.

 

Batman begins Cillian Murphy

 

Entre tanto, en el Edificio Wayne, la corporación que dirige Earle debate acerca de su orientación, cada día más enfocada hacia la fabricación de armamento pesado, lo que contrasta bastante con la filosofía del desaparecido Thomas Wayne.

Bruce aparece justo entonces pero aparentemente no pretende impedir a Earle (que le trata con indisimulada condescendencia) que saque las acciones de la empresa a Bolsa sino que “busca trabajo” y quiere conocer la empresa, comenzando por el Departamento de Ciencias Aplicadas.

 

Batman begins Earle 2

 

 “Aplicaciones medioambientales, proyectos de Defensa, productos de consumo… Todo prototipos; ninguno en producción. A ningún nivel”, le informará Lucius Fox, el responsable del departamento que interesa a Bruce.

Fox resulta ser un antiguo miembro de la Junta de accionistas que, además, ayudó al malogrado Thomas Wayne a construir el tren de Gotham.

 

Batman begins Tren elevado Gotham

 

Como un prestidigitador, Lucius sacará de la chistera desde un arnés multiuso de kevlar a un garfio magnético propulsado a gas o un traje de supervivencia para la infantería de choque. El heredero del imperio Wayne no tendrá la menor duda de que ha acudido al lugar adecuado.

 

Batman begins Probando el batmovil

 

Con la colaboración de Alfred, Bruce comienza a poner en práctica su idea, logrando los componentes que necesita a base de comprarlos en diferentes rincones del planeta, en grandes cantidades para no levantar sospechas y a través de empresas fantasmas.

Está a punto de hacer su aparición el hombre-murciélago.

 

VOLVIENDO A EMPEZAR

 

En 2005, tan sólo ocho años después del descalabro definitivo de la primera saga de “Batman”, con su cuarta e infumable entrega –la “Batman y Robin” de Joel Schumacher-, el personaje parecía lejos de poder suscitar ningún interés.

Batman” (1989), brillantemente dirigida por Tim Burton y con Michael Keaton asumiendo de forma competente el papel del héroe, había cautivado al público con su atmósfera entre gótica y onírica, su espectacular pirotecnia visual y los excesos de Jack Nicholson en su encarnación del Joker, uno de los principales villanos de la imaginería de DC Comics.

De la segunda, “Batman vuelve” (1992), que aún contaba con el realizador y el protagonista del título original, sólo podría destacarse su oscuridad y la sensual presencia de Michelle Pfeiffer, encarnando a Catwoman embutida en cuero. El resto sería más bien tedio y un interminable metraje al que los “malos” de la función -Max Shreck y el Pingüino- no lograban sacar a flote.

En cuanto a las dos últimas entregas –“Batman forever” (1995) y la ya citada “Batman y Robin” (1997), ambas perpetradas por Joel Schumacher y con Val Kilmer y George Clooney dando vida a Batman- son dos bodrios absolutos que dejaron la saga por los suelos, en su baldío intento por insuflar una atmósfera “pop-glam” que remitiera a los seriales de los años 60.

Agotada esa veta de forma concluyente, volver a poner al hombre-murciélago en una pantalla requería de un reseteo completo y ahí es donde apareció la figura del londinense Christopher Nolan.

El realizador inglés ya había seducido a la crítica con sus tres primeros largometrajes –“Following”, “Memento” e “Insomnio”- y no tardaría en demostrar lo acertado de su elección.

Lejos del efectismo de Burton y del desparrame de Schumacher, Nolan plantea su historia de un modo diferente, ahondando en la psicología de Bruce Wayne, en la prehistoria del héroe.

 

Batman begins Nolan

 

Hasta ese momento todas las películas dedicadas a Batman se habían limitado a recrear la escena del asesinato de sus padres como única explicación de aquello en lo que acabaría convirtiéndose.

Motivaciones, habilidades e incluso gadgets aparecían sin más de la nada, otorgando al personaje una serie de características de las que carecía en su origen.

Y es que, contrariamente a Superman o al Capitán América, Batman es un héroe sin superpoderes y son únicamente su voluntad y su habilidad las que le permiten enfrentarse al crimen en una situación de superioridad.

Más todavía, el Batman de Nolan y de Bale sangra visiblemente, sufre hematomas, se quema, padece… Y su historia es profunda y emocional, con una fuerte carga psicológica y hasta filosófica, por encima de su enorme capacidad para entretener.

Además de recrear por primera vez los orígenes del héroe, el guión que el propio Nolan firma junto a David S. Goyer, da sentido al conjunto, explicando lo que nadie antes se había tomado la molestia de explicar.

Sabremos al fin de dónde proceden sus habilidades como luchador y su habilidad para el camuflaje que le convierten en un auténtico ninja.

Y también constataremos que los gadgets que utiliza -y que asombrarán tanto a los villanos como a la propia policía- proceden de las mismísimas Industrias Wayne.

 

Batman begins Batmovil 2

 

Dado que Bruce no es un ingeniero con la capacidad técnica de un Tony Stark (alter ego de “Iron man”, otro héroe sin superpoderes), la respuesta se halla en la fabricación secreta, por parte de las propias empresas de Wayne, de todo tipo de artilugios de aplicación militar que, sin embargo, parecen haber caído en el olvido.

 

PROYECTANDO EL PROPIO MIEDO

 

Junto con los orígenes del personaje, el guión saca a la luz los recuerdos infantiles del protagonista y su posterior crisis existencial, consecuencia de un profundo sentimiento de culpabilidad. Al fin y al cabo, fue su debilidad la que indirectamente provocó las muertes de sus padres, si bien Alfred insistirá, con buen criterio, en que el único culpable de las mismas fue Chill.

También el mayordomo será el encargado de recordar alguna de las máximas del desaparecido Thomas Wayne que marcarán la vida de su vástago.

- ¿Para qué nos caemos?

- Para aprender a levantarnos.

El dolor y la culpa, que en un principio motivaron la búsqueda de Bruce, empeñado en rodearse de criminales para descubrir sus motivaciones, acabarán en un segundo plano tras la ira pero, sobre todo, serán el germen de una personalidad en la que prevalecerán el sentido del deber y el de la justicia.

- Busco el modo de luchar contra la injusticia; de lograr que el miedo se vuelva contra los que se aprovechan de los que temen –será su espontánea respuesta al plantarse por primera vez frente a los miembros de la Liga de las Sombras.

Como desde el principio le hará ver Ducard, para dominar los miedos ajenos se hace imperativo vencer antes los propios.

La evolución natural de dicho razonamiento será la que acabe con Wayne proyectando sus temores en otros; convirtiéndose él mismo en el propio miedo. Se convertirá en un hombre y posteriormente en un símbolo que no puede ser derrotado.

 

Batman begins Batman plantado

 

Y qué mejor símbolo que el del murciélago, síntesis de cuanto le aterraba de niño. Pasará pues de temer a esos mamíferos alados a tenerlos como aliados e incluso a convertirse en uno de ellos.

Tal como previamente aprendió, Bruce enseñará a sus enemigos que se teme sobre todo lo que no se comprende y, haciendo uso de dicho temor, limpiará las calles de criminales como Falcone y las comisarías de corruptos como Flass.

 

Batman begins Flass

 

Ello será, sin embargo, causa de un considerable dilema moral al constituirse en un justiciero por encima de la propia ley, lo que le pone en la tesitura de vigilar, en todo momento, la delgada línea que le separa de convertirse en un simple verdugo. Justo lo que no querría ser.

 

SE NOS CONOCE POR NUESTROS ACTOS

 

Bruce intenta excusar lo que, en realidad, es mera tapadera de sus heroicas excursiones nocturnas pues no soporta que Rachel le vea como el indolente playboy cuya imagen se ve obligado a proyectar.

 

Batman begins Con 2 modelos

 

- Yo no soy así. En el fondo… hay más –titubeará frente a su amiga cuando ella le sorprenda abandonando empapado el hotel en compañía de dos guapas modelos.

Sin embargo, Rachel atajará sus explicaciones: en realidad puede que Bruce siga siendo su dulce compañero de juegos infantiles pero “se nos conoce por nuestros actos” y los suyos parecen proclamar algo muy distinto.

 

Batman begins Bruce avergonzado

 

Wayne tomará nota de su censura para devolverle la frase más adelante, cuando haya de rescatarla, enfundado en su disfraz de Batman.

Cuando la chica le pregunte por su nombre, Bruce se descubrirá respondiéndole:

- ¿Qué más da cómo me llame? Se nos conoce por nuestros actos.

Esta sentencia –como la alusiva a las caídas que acuñara su padre y que su mayordomo tiene siempre presente- constituirá uno de los leitmotivs del film.

 

HUYENDO DE LA INFOGRAFÍA

 

Por lo que respecta al aspecto visual, en “Batman begins” encontraremos una Gotham distinta. Frente al goticismo mostrado por Burton, Nolan opta por una ciudad menos oscura y con edificios más compatibles con el mundo actual aunque prime en ellos la suciedad y la decadencia. Un caldo de cultivo ideal para que afloren la delincuencia, la miseria y la desesperación.

 

 Batman begins Gotham

 

 Batman begins Gotham de noche

 

Rodado parcialmente en Islandia (cuyos glaciares simulan ser los del Himalaya) y Chicago, así como en los británicos Estudios Shepperton, el film hace gala de una excelsa fotografía a cargo de Wally Pfister, que fue nominada al Oscar. Pfister, por cierto, obtendría la estatuilla seis años después, trabajando de nuevo con Chris Nolan en “Origen”.

 

Batman begins glaciar

 

Curiosamente, en los combates de la parte final de la película, se optó por rodar las secuencias de forma turbia, confusa y extremadamente rápida, obedeciendo al interés del director por mostrar lo que sienten los enemigos de Batman mientras son atacados por algo que apenas logran ver y cuya velocidad les impide contrarrestar.

Los efectos visuales, magníficos en todo caso, huyen de la a veces indiscreta infografía, apoyándose más en técnicas clásicas que en la informática.

Una de las escenas más dignas de ser recordadas es aquélla en la que Batman “llama” a los murciélagos con un dispositivo infrarrojo para camuflarse entre ellos cuando acuden masivamente y así poder escapar del manicomio en el que ya penetran los SWAT.

La misma vocación de realismo de que hace gala el guión al mostrar las miserias y debilidades del héroe protagonista se pone de manifiesto en las escenas de acción y en las de lucha.

La trama cuenta con varias líneas temporales que hilan la narración, razón por la cual el montaje resulta de capital importancia.

Y es evidente que todos los elementos (guión, diseño de producción, montaje, casting) se cohesionaron de forma modélica pues la película funcionó de forma magnífica en la taquilla, convirtiéndose en el producto comercial que aspiraba a ser pero sin renunciar a sus evidentes inquietudes artísticas.

Película redonda sin altibajos significativos y sin lugar para el aburrimiento, “Batman begins” ofrece mucho más que acción, contando con dosis muy medidas de épica, romance (sólo insinuado), drama y humor.

Dentro del realismo que propone el film y que favorece enormemente la atmósfera de la historia, sólo chirría alguna que otra escena como la persecución sufrida por el batmóvil sobre las azoteas de Gotham aunque no hay que perder nunca de vista que estamos ante una película de superhéroes, por mucho que Nolan consiga hábilmente hacérnoslo olvidar en determinados momentos, en los que su película parecer ser puro cine negro.

 

Batman begins Batmovil perseguido

 

Para el recuerdo queda la última escena, en la que Gordon muestra a su enmascarado aliado una carta del Joker, lo que parece ser la firma de un nuevo peligro para la ciudad. Es un brillante anticipo de lo que deparará la segunda entrega de la trilogía y, por cierto, la carta utilizada es la misma que usara Jack Nicholson dieciséis años antes en el film de Burton.

Un último comentario para la extraordinaria partitura firmada ex aequo por los excelsos compositores Hans Zimmer (“Rain man”, “El rey león”, “La delgada línea roja”, “Gladiator”, “El último samurái”, “The holiday”, “Origen”, “Interstellar” o “Piratas del Caribe” 2 y 3) y James Newton Howard (“El príncipe de las mareas”, “Michael Clayton”, “El bosque”, “King Kong” o la trilogía de “Los juegos del hambre”), que acompaña magistralmente a la historia.

Destacaría, entre los cortes de la banda sonora, las impresionantes “Eptesicus” y “Macrotus”; dos nombres peculiares que designan diferentes géneros de murciélago, como también hacen los diez temas restantes del álbum.

A propósito, otro corte absolutamente sublime pero no incluido en el cd oficial es el que circula por la red bajo el título de “Ending Theme”.

Por otro lado, una nueva referencia al animal que el héroe tomará como símbolo la encontramos en el deportivo con el que Bruce Wayne llegará al hotel junto a las dos top-models pues se trata de un Lamborghini Murciélago Roadster.

 

UN ELENCO DE ENSUEÑO

 

Encabeza el espectacular reparto, por derecho propio, un CHRISTIAN BALE que es, sin duda, el mejor Bruce Wayne/Batman que jamás se haya visto en una pantalla.

 

Batman begins Christian Bale

 

El galés deja muy atrás a sus predecesores -Michael Keaton, Val Kilmer o George Clooney- y también a sus sucesores –Ben Affleck es el más reciente hasta la fecha- debido a una afortunada conjunción de circunstancias.

En primer lugar, unas aptitudes interpretativas fuera de toda duda, de las que ya había dejado buena prueba interpretando al jovencísimo Jim en “El imperio del sol” y, más tarde, en “American Psycho” o “El maquinista

Pero también una constitución física muy adecuada (el actor se musculó convenientemente para la ocasión sin llegar a excederse), una significativa capacidad para modular su voz (recomendable escuchar la versión original para apreciar sus cambios de tono según haga las veces de Bruce o de Batman) y una expresividad que le viene como anillo al dedo a su personaje y que no requiere de grandes alardes.

Cubriendo las espaldas del héroe y siempre dispuesto a ayudarle a levantarse, el elegante y emotivo Alfred Pennyworth corre a cargo del también inglés MICHAEL CAINE.

 

Batman begins Alfred

 

 “Alfie”, “La batalla de Inglaterra”, “Un trabajo en Italia”, “Comando en el mar de la China”, “El último valle”, “Asesino implacable”, “La huella”, “El hombre que pudo reinar”, “Un puente lejano”, “Vestida para matar”, “Hannah y sus hermanas”, “¡Qué ruina de función!” o “Las normas de la casa de la sidra” son sólo algunos de los muchos títulos relevantes que aparecen en la filmografía de este excelente actor.

Otro británico –el irlandés LIAN NEESON- interpreta a Ducard, en una época previa a su encasillamiento en el cine de acción.

 

Batman begins Liam Neeson

 

La doble personalidad de su personaje a lo largo del film encuentra un impecable reflejo en la limpia expresividad de este actor al que popularizó su personaje de Oskar Schindler y al que luego se había podido ver en títulos como “Rob Roy (La pasión de un rebelde)”, “Michael Collins”, “Los miserables. La leyenda nunca muere”, “Star Wars: Episodio I - La amenaza fantasma”, “Gangs of New York”, “Love actually” o “El reino de los cielos”.

Más británicos en un reparto en el que son mayoría absoluta, GARY OLDMAN compone un papel alejado de los histrionismos a los que nos había acostumbrado en “Drácula de Bram Stoker”, “El quinto elemento”, “Hannibal” o “Harry Potter y el prisionero de Azkabán”.

 

Batman begins Gordon

 

El Detective Jim Gordon, uno de los pocos policías honrados de Gotham, se beneficiará de la humanidad y discreción que destila el actor londinense en su cuidadosa interpretación del personaje.

CILLIAN MURPHY, irlandés para más señas, es el encargado de encarnar a “El Espantapájaros”, un mítico villano de las aventuras de Batman. De la mano de Murphy, el personaje cobra una inusitada turbiedad que lo vuelve más inquietante que en los cómics. Algo que cabe poner en el haber de este joven actor.

 

Batman begins Cillian 2

 

Batman begins El Espantapajaros

 

Al límite”, “28 días después”, “La joven de la perla” o “Cold Mountain” eran algunos de los títulos más significativos en la carrera de Murphy para cuando fue reclutado por Nolan, con quien volvería a trabajar en “El caballero oscuro”, “Origen”, “El caballero oscuro: la leyenda renace” y también en “Dunkerque”, de próximo estreno en nuestro país.

MORGAN FREEMAN es otro de los pesos pesados del reparto, con una más que sólida carrera a sus espaldas. Su interpretación del afable y agudo Lucius Fox resulta tan ajustada como cabía esperar de un artista con sus tablas.

 

 Batman begins Fox

 

Freeman, que contó con un breve papel en la mítica “Brubaker”, había participado también de algunos laureados films como “Paseando a Miss Daisy”, “Robin Hood: príncipe de los ladrones”, “Sin perdón”, “Cadena perpetua”, “Seven” o “Million Dollar Baby”.

La escasa contribución femenina al reparto viene de parte de la también estadounidense KATIE HOLMES (“Comportamiento perturbado, “Secuestrando a la Srta. Tingle”, “Jóvenes prodigiosos”, “Premonición”).

 

Batman begins Rachel

 

El trabajo de la Holmes en el film fue bastante criticado, monopolizando las únicas críticas vertidas sobre el elenco aunque, personalmente, considero que el sesgo ligeramente antipático de su personaje viene dado más por el guión que por una incorrecta interpretación suya.

Cuentan con breves pero significativos papeles en el film el japonés KEN WATANABE (“El último samurái”, “Memorias de una geisha”, “Cartas desde Iwo Jima”, “Origen”), que interpreta a Ra’s al Ghoul; el holandés RUTGER HAUER (“Blade Runner”, “Los señores del acero”, “Lady Halcón”), que hace lo propio con Earle, el desaprensivo presidente del Consejo de Administración de Industrias Wayne; o el inglés TOM WILKINSON (“En el nombre del padre”, “Sentido y sensibilidad”, “Los demonios de la noche”, “Smila: misterio en la nieve”, “Full Monty, “Shakespeare in love”, “En la habitación”, “La joven de la perla”, “¡Olvídate de mí!”), que encarna al mafioso Falcone.

 

Batman begins Ken Watanabe

 

Una curiosidad final: el niño al que Batman encontrará bajo la lluvia y que luego será protegido por Rachel en plena expansión del gas venenoso es nada menos que ¡¡¡Joffrey Baratheon!!!, el odiado y fugaz rey de “Juego de Tronos” (por supuesto, me refiero al actor que interpreta ambos papeles, que no es otro que el irlandés Jack Gleesson).

 

Batman begins Joffrey

 

 

 

 

 

 

 

 

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