PIRATAS DEL CARIBE

Parte III

 

 Piratas Caribe 3 Portada

 

 

Apenas un año después de “El cofre del hombre muerto” llega su continuación, “En el fin del mundo”, que presuntamente iba a cerrar la trilogía de la saga aunque, ya por entonces, se sospechaba que ésta no se iba a limitar a tres títulos.

En cualquier caso, el film, que fue recibido con división de opiniones, sí concluye la historia de varios de sus protagonistas, obligando a cambiar la dirección argumental de futuras tramas.

 

 

 

EN EL FIN DEL MUNDO

(Gore Verbinski, 2007)

 

LINEA ARGUMENTAL

 

Lord Beckett ordena una larga serie de ejecuciones entre los piratas y quienes confraternizan con ellos. Esta concluyente medida no perdonará ni a los niños.

Ello acabará provocando que los condenados a muerte entonen “la canción”: un himno encaminado a lograr la Asamblea de Hermanos entre los piratas más poderosos del mundo.

 

Piratas Caribe 3 Ejecuciones

 

Mientras, Barbossa encabeza una misión en Singapur, en la que pretende conseguir las cartas de navegación que les permitan llegar al Reino de Davy Jones, donde mora el espíritu de Jack Sparrow desde que éste murió luchando contra el Kraken.

Sin embargo, la estratagema de Barbossa fracasa y el infiltrado Will Turner es descubierto y apresado mientras el propio capitán y Elizabeth quedan en muy mala situación frente a Sao Feng, el Señor de Singapur.

 

Piratas Caribe 3 Senyor de Singapur

 

La situación explotará cuando las tropas británicas, enviadas por la Compañía de las Indias Orientales, irrumpan en el palacio, atacando a ambos contendientes por igual.

La existencia de un enemigo común propiciará un acuerdo entre Sao Feng y Will Turner, de modo que el primero no sólo facilitará las cartas de navegación sino también un barco y una tripulación que partirá, a las órdenes de Barbossa, hacia la Cala de los Naufragios.

En su aventura les acompañarán Elizabeth; el señor Gibbs; Cotton y su inseparable loro; Pintel y Rangetti; y la bruja Tia Dalma.

Mientras, en los confines del mundo, todos ellos pasan un frío atroz, que congela los miembros de los tripulantes asiáticos, en el Caribe las cosas han cambiado de forma drástica.

 

Piratas Caribe 3 Frio

 

Cutler Beckett, que cuenta con el corazón de Davy Jones, proporcionado por el ahora almirante Norrington, domina con mano de hierro al capitán del “Holandés Errante”.

Tanto es así que el siniestro capitán se verá obligado a sacrificar al Kraken por orden suya.

Sin embargo, la costumbre de Jones de no dejar supervivientes en los barcos que aborda le valdrá una severa amonestación por parte de Beckett, que también ordenará la ejecución del gobernador Swann ahora que ya no le es de utilidad.

Entre tanto, la nave capitaneada por Barbossa alcanzará el fin del mundo tras caer verticalmente por una vertiginosa catarata.

Pero el Sparrow con el que se encontrarán en el Reino de Davy Jones parece encontrarse en un estado de alucinamiento permanente del que les costará sacarle.

 

Piratas Caribe 3 Jack alucinando 2

 

- Oh, Héctor, cuánto tiempo, ¿verdad? –le espetará a Barbossa cuando al fin se aperciba de su presencia.

- Sí, Isla de Muerta, ¿recuerdas? Me mataste.

- No, no lo recuerdo –afirmará Sparrow antes de prestar atención al resto de los recién llegados: Tia Dalma, dando una vuelta, ¿eh? –dirá a la bruja-; tú siempre le das un agradable sentido macabro a cualquier delirio.

 

Piratas Caribe 3 Tia Dalma

 

- Will, dime una cosa –se dirigirá luego a Turner-; ¿has venido porque necesitas mi ayuda para salvar a cierta damisela apurada o, mejor dicho, damisela con apuros? Como se diga…

- No –responderá categóricamente el aludido.

- Entonces no tienes por qué estar aquí. No puedes estar aquí, lo cual demuestra que, en realidad, no estás aquí.

Por otra parte, el reencuentro servirá para que todos sepan por Jack que fue Elizabeth quien propició su muerte.

- ¿Por qué iba a querer navegar con ninguno de vosotros? Cuatro intentasteis matarme y uno lo consiguió –afirmará Sparrow, señalando a la sonrojada Elizabeth.

La revelación despejará las dudas de Will, que creía a su prometida enamorada del pirata, pero no mejorará las cosas entre ellos pues es evidente que hay muchas cosas que Elizabeth se guarda para sí.

En el difícil camino de regreso al mundo real, el barco capitaneado por Barbossa se cruzará con un gran número de muertos que navegan silenciosamente en sus botes, olvidados por un Davy Jones que está desatendiendo su obligación de velar por quienes hallan la muerte en la mar. Ello causará el enfado y la decepción de Tia Dalma.

Por desgracia, Elizabeth atisbará a su padre entre los fallecidos y por él sabrá que el cofre con el corazón de Jones ha sido la causa de su muerte.

 

Piratas Caribe 3 Gobernador Swann muerto

 

Tendrán que sujetar a la chica para evitar que salte por la borda una vez queda claro que su padre no va a subir al barco.

La situación hará recapacitar a Jack, que acabará por tener una revelación acerca de lo que significa la inscripción de las cartas de navegación “arriba es abajo”.

 

ENTRE LO ONÍRICO Y LA PSICODELIA

 

El film comienza con una más que inquietante secuencia –sin discusión, la más cruda de toda la saga- en la que un niño entona “la canción” poco antes de ser ahorcado junto al resto de piratas.

 

Piratas Caribe 3 Ninyo ejecutado

 

Esta apuesta por una temática más cruda y más adulta genera unas expectativas que no se cumplirán en el resto de la cinta. De hecho, estamos ante la entrega más infantil de la trilogía.

La larga escena que discurre en Singapur, por ejemplo, presenta una estética más que atractiva y supone un interesante contraste con los ambientes mostrados hasta entonces por la saga pero se resuelve con algunos diálogos francamente tontorrones, echando a perder el misterio que rodea al personaje de Sao Feng y sus fastos orientales.

Una de las partes más indigestas del film, no obstante, es la que presenta el estado de ofuscación mental de un Jack Sparrow al que veremos escindirse hasta formar una tripulación entera, matarse a sí mismo o contemplar cómo las piedras se convierten en un ejército de cangrejos que, finalmente, llevarán la Perla Negra hasta el océano.

 

Piratas Caribe 3 Jacks a mansalva

 

Tampoco se resistirán los guionistas a utilizar el manido recurso de la animación clásica, consistente en la aparición de un pequeño demonio y un pequeño ángel a ambos lados del personaje, aconsejándole en un sentido o en otro según sus respectivas inclinaciones.

La enajenación de Jack, que recuerda la psicodelia de los sesenta y hace dudar de si son los estupefacientes quienes hablan por los guionistas en lugar de sus propios personajes, no resulta nada ortodoxa en verdad pero no será lo peor.

 

Piratas Caribe 3 Jack alucinando

 

Una lástima porque algunas escenas son realmente magníficas como los ataques de Davy Jones que Lord Beckett tendrá que atajar, los despojos del Kraken sobre la playa o la misma puesta en escena de la Asamblea de Hermanos aunque ésta degenere en una reunión algo chusca en la que hasta Elizabeth será elegida Reina de los Piratas (cuando ya su nombramiento como capitana era más que discutible).

Los grandes piratas del planeta, procedentes de todas las latitudes del mismo, son caricaturizados en exceso y sólo el Guardián del Código, el capitán Teague, demuestra cierta gracia, no en vano se trata del guitarrista de los Rolling Stones Keith Richards, que interpreta al padre de Jack.

 

Piratas Caribe 3 Keith Richards con Depp y perro

 

De todos modos, no querría cargar las tintas contra la película porque, aunque en ella se pierde la frescura de los diálogos de Sparrow y hasta Davy Jones es ninguneado (escudándose en que su corazón es rehén de Cutler Beckett), mantiene el aire de aventura de los dos films precedentes y, desde luego, no aburre pese a su más que considerable metraje.

El problema es que hay dos escenas en su parte final que desacreditan casi por completo el trabajo de cualquier guionista y no tengo otro remedio que referirme a ambas, por mucho que estemos ante una película que juega con la fantasía y la irrealidad:

- La secuencia en la que el navío capitaneado por Beckett pasa entre la Perla Negra y el Holandés Errante ya capitaneado por Will Turner es un puro despropósito. Y es que el navío británico se encuentra en situación idónea para cañonearlos a ambos pero no sólo no lo hace porque Cutler Beckett sufre un inexplicable bloqueo mental sino que, cuando los otros dos barcos destrozan el suyo a cañonazos, ninguna bala lo atraviesa, lo que hubiera supuesto que impactase contra el navío de su otro lado.

 

Piratas Caribe 3 Sandwich de barcos

 

Piratas Caribe 3 Muerte de Beckett

 

- La boda de Will y Elizabeth, por su parte, sólo puede calificarse de esperpéntica. En mitad de una batalla en cubierta, a Turner se le ocurre que puede ser una buena idea casarse en ese momento y Barbossa, que se las tiene tiesas con unos cuantos enemigos, espada en mano, se apresta a complacerle. El respeto de los enemigos a los que están masacrando, que no osan interrumpir ni la peculiar boda ni el beso final que Barbossa demanda de forma reiterada, son sencillamente de vergüenza ajena.

 

Piratas Caribe 3 Boda vergonzante

 

Si sumamos a ello lo decepcionante que resulta que la liberada y todopoderosa diosa Calypso decida hacer poco menos que mutis por el foro, resulta demasiada complicidad para exigírsela a un público por muy entregado que esté.

Por ello, aún reconociendo que la película se deja ver sin problemas, no se puede evitar un cierto desencanto ante lo que parece ser una rápida degeneración y es que, como le leí al forero de Filmaffinity Franky-23, “hay que saber cuándo echar el ancla”.

Lo más positivo del asunto es que el romance Will-Elizabeth, que estaba alcanzando alarmantes niveles de soplagaitez, se ventila de forma definitiva en el epílogo de esta tercera entrega obligando, como comentaba unas líneas atrás, a un cambio de dirección argumental, ya que no se opta por finiquitar la saga sin más, como hubiera sido lo más sensato.

 

Piratas Caribe 3 Will capitan

 

Por si alguien tenía la menor duda acerca de dicha continuidad, en los últimos compases del film Barbossa mostrará a su tripulación –que, de nuevo, ha abandonado a Sparrow- el mapa que conduce a la Fuente de la Juventud… pero descubrirá, en ese mismo instante, que Jack ha dejado sólo el marco de las cartas de navegación, arrancando el círculo central del mapa y llevándoselo consigo.

 

NUEVAS INCORPORACIONES

 

Pese a lo breve de su intervención, el músico inglés KEITH RICHARDS se lleva la parte del león y es que una cosa es hacer un cameo testimonial y otra muy distinta interpretar a un personaje con papel, al que incluso le dará tiempo suficiente para aleccionar a sus colegas, cargarse a uno de ellos y saludar de paso a su hijito “Jackie”.

 

Piratas Caribe 3 Jack y su padre

 

Su caracterización resulta muy lograda y el guiño de verle con una guitarra en las manos (aunque sin Mick Jagger al lado) le arranca una sonrisa al más pintado.

Más desaprovechado está CHOW YUN-FAT, en su papel de Sao Feng, capitán del “Emperatriz” y Señor de Singapur.

 

Piratas Caribe 3 Chow Yun Fat

 

Después de constatar que el pirata tiene un fuerte carácter y poderosas dotes de mando –aunque le hayan dado motivos más que sobrados para cabrearse-, el singapurés se mostrará más tarde taimado, agresivo, desleal (la traición está a la orden del día en esta saga) y hasta desaprensivo (intentará abusar de Elizabeth), además de tener una intuición muy poco desarrollada pues atribuirá a la propia Elizabeth la naturaleza de Tia Dalma.

A Chow Yun-Fat, que en realidad es chino pues nació en Hong Kong, le hemos visto lucirse bastante más en “The Killer (El Asesino)” de John Woo; “Ana y el rey” o “Tigre y dragón”.

En otro orden de cosas, me alineo entre quienes opinan que la banda sonora compuesta por Hans Zimmer para “Piratas del Caribe 3” es la mejor de toda la saga, con algunos pasajes ciertamente primorosos.

Destacaría, entre ellos, la segunda mitad del largo tema “At Wit’s End” aunque también son dignos de mención “Drink up me hearties yo ho” o “One day”.

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