PIRATAS DEL CARIBE

Parte IV

  

Piratas Caribe 4 Portada 2

 

Un servidor se las prometió muy felices al leer que la novela “En costas extrañas”, de su admirado Tim Powers, iba a ser la base del guión de la cuarta película de “Piratas del Caribe”.

Aunar una saga cinematográfica por la que siento debilidad con uno de mis escritores predilectos parecía un sueño hecho realidad pero mis esperanzas fueron escandalosamente defraudadas cuando los inefables Ted Elliott y Terry Rossio decidieron conservar únicamente el personaje de Barbanegra (que en la novela no tiene ni hija) y la expedición en busca de la Fuente de la Juventud, prescindiendo de todo lo demás.

Sólo en visionados posteriores he podido apreciar que la película no es ni mucho menos tan mala como me había parecido en su estreno.

Tampoco es ninguna obra maestra, eso es evidente y, de hecho, cada vez estamos más lejos de la excelente “Maldición de la Perla Negra” que dio origen a la saga pero, aún así, cabe reconocer que es una más que correcta película de aventuras.

 

 

 

EN MAREAS MISTERIOSAS

(Rob Marshall, 2011)

 

LINEA ARGUMENTAL

 

Unos pescadores españoles recogen en sus redes lo que parece ser el cadáver de un hombre.

Sin embargo, el náufrago todavía está vivo y, dada la naturaleza de las informaciones que está en condiciones de transmitir, será conducido hasta Cádiz y presentado al Rey.

 “Ponce de León”, será el nombre que el moribundo musite al oído del monarca pero, puesto que aquél murió doscientos años atrás, mientras buscaba la Fuente de la Juventud, la aparición de su valioso diario, que el náufrago lleva consigo, determinará al Rey a enviar de inmediato a su mano derecha con destino al Nuevo Mundo.

Poco después, en Londres, se celebra un simulacro de juicio (la hora de la ejecución está fijada para después del mismo) en el que se acusa al señor Gibbs de ser nada menos que el capitán Jack Sparrow.

El propio Jack suplantará al juez, al que ha atado y amordazado en una sala contigua, conmutando a Gibbs la pena de muerte por su encarcelación de por vida.

 

Piratas Caribe 4 Jack disfrazado de juez

 

En realidad, el pirata lo tiene todo arreglado para huir junto al acusado en un carruaje pero, por desgracia para ambos fugitivos, el cochero aceptará su dinero pero también el de los “casacas rojas”, a quienes acabará entregándoles.

 

Piratas Caribe 4 Jack traicionado

 

Sparrow es llevado a presencia del Rey Jorge, cuyo interés radica en saber si la tripulación que supuestamente está reclutando el pirata –algo que no es cierto pero que también Gibbs ha oído por ahí- tiene como objeto realizar una expedición en busca de la Fuente de la Juventud, en boca de todos durante esos días.

- ¿Sois Jack Sparrow? –preguntará uno de los validos del monarca.

- Echo en falta un “capitán” en esa frase –responderá el aludido.

- He oído hablar de vos –confesará el rey británico-; y ya sabréis quién soy yo.

- La cara me es familiar. ¿Os he amenazado alguna vez?

Jack tendrá que reconocer que no se halla en posesión del mapa (de hecho, caerá en la cuenta de que Gibbs acaba de robárselo), lo que le deja en una difícil situación, sobre todo cuando, poco después, hace su aparición Héctor Barbossa, convertido en lacayo de Su Majestad o, en palabras suyas, “Pirata no; corsario en una misión sancionada por la Corona y bajo su autoridad y protección”.

 

Piratas Caribe 4 Rey Jorge y Barbossa

 

Sparrow se indignará al saber que su colega ha perdido la Perla Negra y poco le importará que Barbossa perdiera también la pierna en su intento de retener el barco.

Acabará huyendo hábilmente del palacio en toda una demostración de equilibrismo circense, en la que todavía tendrá tiempo de aterrizar en el interior de un carruaje elegante en el que viaja una dama madura.

 

Piratas Caribe 4 Jack sobre carruaje

 

Tras darle un lametón en la oreja que a ella le sabrá a poco –“¿Ya está?”-, la dama descubrirá que Sparrow le ha sustraído uno de los pendientes.

 

Piratas Caribe 4 Judi Dench

 

Por su parte, Barbossa se verá obligado a interrogar a Gibbs para obtener el mapa.

Intuyendo que entregarlo significará perder la vida, el pirata lo destruirá pues, en realidad, ha tenido tiempo de memorizarlo, lo que obligará a Barbossa a incluirle en su expedición.

Mientras, Jack indaga en las callejuelas del puerto pues desea saber quién está suplantándole para reunir una tripulación.

Resultará ser Angélica, una aguerrida pirata española con la que mantuvo un affaire muchos años atrás.

Un secuaz “zombificado” de la joven dejará a Sparrow fuera de combate y, para cuando éste recupere la consciencia, se encontrará a bordo de “La vengaza del Reina Ana”, el barco del temible Barbanegra, del que Angélica finge ser su desaparecida hija.

 

Piratas Caribe 4 Oficial zombificado

 

Jack no creerá una palabra pues ni siquiera parece haber rastro de Barbanegra en el barco, de modo que incitará a la tripulación a que provoque un motín.

Efectivamente, la chusma de a bordo se enfrentará a los oficiales, todos ellos zombificados como el que atacó en tierra a Jack, y tomarán el barco pero ello hará despertar a un Barbanegra al que no hará ninguna gracia el amotinamiento.

- Caballeros, confieso que estoy perplejo. Estaba ahí dentro descansando y, de repente, oigo un alboroto infernal en cubierta. Marineros que abandonan su puesto sin mi orden, sin permiso. Hombres de cubierta apropiándose de mi navío. ¿Qué significa eso, segunda de a bordo?

- Un motín, capitán.

- Y, ¿qué suerte corren los amotinados? Todos sabemos la respuesta; les corresponde la horca.

Su negra magia se desplegará en cubierta y las cuerdas atarán y sujetarán a los amotinados, colgándolos de las velas.

 

Piratas Caribe 4 Barbanegra cabreado

 

Para dar ejemplo y dado que su hija se opone a que mate a Jack, con la excusa de que lo necesitan y tampoco al valiente clérigo que insultará a Barbanegra a la vista de todos, el “pirata al que temen los piratas” dará ejemplo con el pobre cocinero que estaba de guardia.

Depositado en un bote, será incinerado por el artillero del barco con un poderoso lanzallamas instalado bajo la proa.

En una posterior reunión con Sparrow, Barbanegra le confesará que su contramaestre puede ver el futuro y le ha vaticinado una muerte inminente; de ahí que vaya en busca de la Fuente de la Juventud.

 

UN SPIN-OFF EN TODA REGLA

 

Dado que se define spin-off como “un proyecto nacido como extensión de otro anterior”, podemos calificar como tal a este “En mareas misteriosas”, que parece desarrollar el personaje de Jack Sparrow con total independencia de las subtramas vistas durante las tres primeras películas de la saga.

De hecho, aparte del insigne capitán la película sólo conserva a Héctor Barbossa y al señor Gibbs de entre la pléyade de personajes desplegados hasta el momento.

Comentaba en el prólogo de este artículo que, en un primer instante, pareció que la película giraría en torno a la excelente novela de Tim Powers “En costas extrañas” pero, finalmente, los guionistas optaron por tomar únicamente un par de detalles de la misma, descartando el resto.

En cualquier caso, ante el golpe de timón que pretendía la producción (siempre en las manos de Bruckheimer), un cambio de director parecía casi obligado aunque sorprendió un tanto que el afortunado resultara ser el coreógrafo metido a director Rob Marshall, firmante de “Chicago” o “Memorias de una geisha”.

 

Piratas Caribe 4 Rob Marshall

 

Es del dominio público que las escenas de acción no son el fuerte de Marshall como lo eran de Verbinksi y lo cierto es que ello se nota en el film, donde los enfrentamientos a espada no resultan particularmente brillantes.

En cambio, como cabía esperar, la dirección artística es sencillamente colosal: el diseño de los barcos y los salones (la Sala de Justicia o el palacio real londinense) así como el entorno natural de la Fuente de la Juventud son sencillamente arrebatadores aunque el clímax se alcance con la secuencia de las sirenas.

A nivel argumental, la trama se vuelve algo lineal, sobre todo en comparación con el caos que llegaban a generar las muchas historias cruzadas que se narraban en “El cofre del hombre muerto” o “En el fin del mundo” y los continuos cambios de bando de sus protagonistas.

Como contrapartida, el argumento también se simplifica, quizás incluso demasiado aunque, desde luego, el film no acepta ningún pero a nivel funcional pues resulta brioso y entretenido en grado sumo.

En cuanto a los personajes, Sparrow recupera en la película algo de su divertida elocuencia mientras que resulta extraño ver a Barbossa sin su hasta entonces inseparable mono Jack (que luego aparecerá miniaturizado en la botella en que se encuentra prisionera la Perla Negra).

 

Piratas Caribe 4 Jack y Barbossa

 

El hecho de que Héctor haya claudicado aparentemente, aburguesándose y aceptando ser corsario de Su Majestad cuando siempre desdeñó toda autoridad, no puede extrañar a nadie, habida cuenta de que se trataba de una práctica habitual en la Inglaterra de la época.

 

Piratas Caribe 4 Barbossa domesticado

 

Por otra parte, desprovisto de la Perla Negra por culpa de Barbanegra, ello justifica tanto su animadversión hacia el famoso pirata como su búsqueda de financiación para poder combatirle con garantías.

Llama más la atención la “traición” de que Gibbs hará objeto a Sparrow, arrebatándole el mapa pese a que su capitán había arriesgado la vida por salvarle. Es algo que, sencillamente, no parece encajar con la devoción mostrada por él hasta entonces y que le llevaba a encajar una arbitraria bofetada al final de “En el fin del mundo”.

Por lo que respecta al famoso “pirata al que temen los piratas”, Barbanegra es mostrado como un tipo desalmado y malvado, sí, pero también bastante menos violento de lo que cabía esperar o de lo que lo muestra Powers en su novela.

Sorprende un tanto que se pliegue a los deseos de su hija en lo que a perdonar vidas se refiere pero, en cambio, sí parece más congruente que la vida de Angélica le resulte una cuestión muy secundaria en relación con la suya propia.

 

Piratas Caribe 4 Barbanegra e hija

 

Hablando de Angélica, la chica se mostrará tan sinvergüenza como Jack y tan poco escrupulosa como Barbanegra pero poco proclive al asesinato y, desde luego, absolutamente leal a su padre, por quien estará dispuesta a entregar hasta la vida.

Excelente espadachina y con una imaginación prolija, su temperamento “latino” (al que se referirá Barbanegra) y su empeño en salvar el alma más que negra de su progenitor le dará una curiosa dimensión a su personaje aunque debo confesar que no advierto demasiada química entre ella y Sparrow pese a su pasado amoroso en común.

 

Piratas Caribe 4 Jack y Angelica de noche 2

 

Por último hay que referirse a la historia de amor entre la sirena y el clérigo, de quien no queda claro por cierto ni su credo (¿católico como la española Angélica? ¿anglicano como presuntamente sería Barbanegra de creer en algo?) ni su jerarquía.

En todo caso, la belleza de la criatura obnubilará a Philip en tanto que el altruismo de éste será lo que cautive a Syrenia y, en honor a la verdad, se aprecia bastante más chispa entre ellos dos que entre Angélica y Jack, por poner un ejemplo cercano.

Personajes como los monarcas español e inglés o sus manos derechas no están siquiera esbozados, por lo que no se prestan a comentario alguno.

 

ESPAÑA ENTRA EN ESCENA

 

El prólogo del film transcurre en nuestro país, la banda sonora incorpora acordes de guitarra y también varios personajes de la historia ostentarán dicha nacionalidad, siendo interpretados por actores patrios: el valido del rey de España (encarnado en Óscar Jaenada) o la hija de Barbanegra (interpretada por Penélope Cruz).

Por fortuna, el guión no es tópico con lo español y expone bien la rivalidad con la Corona británica.

- ¡No pienso permitir que un amargado monarca español, un católico consiga la vida eterna! –bramará el rey Jorge.

Por otra parte, los diálogos recuperan bastante del camino perdido en las dos entregas anteriores y, aunque los que Sparrow mantiene con Angélica no se cuentan entre los mejores, sí que resultan ingeniosos los que intercambien Barbanegra y Sparrow.

- Capitán, quiero informar de un motín –declarará Jack con toda la jeta del mundo mientras cuelga cabeza abajo, una vez sofocado el levantamiento provocado precisamente por él.- Puedo dar dedos y señalar con el nombre.

- No es necesario, señor Sparrow. Ellos son corderos y vos su pastor.

Más interesante todavía será el discurso de Barbossa cuando, después de ser ignorados por los barcos españoles que les superan en número pero que ni se dignan mirarles al pasar, sus propios hombres se nieguen a seguir avanzando en dirección a la siniestra Bahía de Cabo Blanco, de lúgubre fama.

Gibbs se atreverá a formular la pregunta que sobrevuela entre la tripulación y el capitán no tendrá empacho en responderla:

- Sí, sirenas. Espectros marinos. Peces diabólicos con un hambre atroz de carne humana. Aguas de sirenas, ese es nuestro rumbo. Aferraos a vuestra alma, señor Gibbs, porque dicen que las sirenas se llevan el resto. Hasta los huesos.

Barbossa herirá a los marineros en su orgullo, afirmando que no ha percibido ningún miedo en los ojos de los españoles cuando poco antes han pasado a su lado.

 

SIRENAS

 

La mayor aportación del guión de Elliot y Rossio es precisamente la inclusión de estos fascinantes seres mitológicos que la película recreará de forma magistral, gracias en parte a la magnífica fotografía del polaco Dariusz Wolski, responsable también de ese apartado en las tres películas anteriores.

 

Piratas Caribe 4 Sirenas

 

Impresionante resulta toda la escena que anticipa la aparición de las sirenas: desde la preparación de la trampa urdida por Barbanegra para atrapar a una de ellas (una lágrima de sirena es ingrediente esencial para encontrar la Fuente) hasta que hacen su aparición, bellísimas y peligrosas y, tras el cortejo, comienzan su voraz caza de marineros.

 

Piratas Caribe 4 Sirena galanteo

 

Piratas Caribe 4 Sirena ataque

 

Esta secuencia, por sí sola, ya justifica la película aunque la misma desprecie el excelente material que le ofrecía la novela “En costas extrañas”, lo cual es una lástima, como comprobará quien se tome la molestia de volver a leer el artículo sobre dicha novela, que también aclara ciertos conceptos sobre la piratería en general y sobre el pirata Barbanegra en particular.

 

http://rincondesinuhe.com/homepage/55-en-costas-extranas

 

Más tarde, la sirena a la que consiguen atrapar –y que será “bautizada”, con bastante poca imaginación, como Syrenia- acompañará a la expedición durante su camino a pie en busca de la Fuente.

Ello dará ocasión para orquestar un romance entre la bella criatura y el joven misionero protegido de Angélica.

 

Piratas Caribe 4 Sirena y clerigo 2

 

Ésta hará gala de su astucia femenina para sacar partido de la evidente atracción existente entre ambos jóvenes y que viene a sustituir al romance protagonizado por Elizabeth y Will en la trilogía inicial de la saga.

 

CARAS NUEVAS

 

Comenzando por lo propio, PENÉLOPE CRUZ se convierte en la primera actriz española en aparecer por la saga y lo cierto es que, pese a su embarazo, no se desempeña mal en el papel de Angélica, si bien hay que hacer constar que sus diálogos fueron doblados en su versión castellana y que se utilizaron extras para evitar riesgos innecesarios en las escenas de acción.

 

Piratas Caribe 4 Penelope 2

 

A nuestra “Pe” la conocen ya sobradamente del otro lado del charco y no sólo por sus amoríos con Tom Cruise o Matthew McConaughey o su matrimonio con el más que consagrado Javier Bardem sino por su dilatada carrera estadounidense.

No en vano, la madrileña ha participado de títulos como “Hi-Lo Country”; “Blow”; “Gothika”; o las películas de Woody Allen “Vicky Cristina Barcelona” y “A Roma con amor”, además de las españolas y oscaricadas “Belle Epoque” y “Todo sobre mi madre”.

El temible Barbarroja corre a cargo del prolijo y espléndido actor inglés IAN McSHANE.

 

Piratas Caribe 4 Barbanegra

 

En su extensa carrera figuran películas como “La batalla de Inglaterra”; “Sexy beast”; “Scoop”; “Blancanieves y la leyenda del cazador”; o la española “El Niño”.

El también inglés SAM CLAFLIN encarna al misionero enamorado, siendo una de las sorpresas agradables del film por su más que convincente actuación.

 

Piratas Caribe 4 Sam Claflin

 

A Claflin le habíamos visto antes en la serie televisiva “Los pilares de la Tierra”, donde coincidía con McShane y, con posterioridad les veríamos coincidir de nuevo, esta vez en la gran pantalla, con la citada “Blancanieves y la leyenda del cazador”.

No obstante, sería su participación en las tres últimas entregas de la saga cinematográfica “Los juegos del hambre” la que más haría por aumentar su popularidad.

Hay que reseñar la presencia casi testimonial de ÓSCAR JAENADA, mano derecha del monarca español, en lo que muchos han querido ver un guiño al trabajo interpretativo que el actor barcelonés desempeñara esa misma temporada en la serie española “Piratas”.

 

Piratas Caribe 4 Oscar Jaenada

 

La película incluye también simpáticos cameos de Keith Richards (de nuevo el guitarra de los Stones), Richard Griffiths (el “tío de Harry Potter” interpreta aquí el breve papel de Rey Jorge) y, sobre todo, la magnífica JUDI DENCH.

 

Piratas Caribe 4 Rey Jorge

 

Esta última viaja en un carruaje que será abordado por Sparrow tras escapar del palacio real y la madura matrona londinense a la que interpreta parecerá más que ansiosa por sufrir las groseras efusiones del intruso.

 

Piratas Caribe 4 Judi Dench 2

 

 

EL “EFECTO INÉS SASTRE”

 

Para hablar de Astrid Bergès-Frisbey, la actriz barcelonesa que interpreta a Syrenia (muy currado el nombre del personaje, por cierto), he de referirme necesariamente a lo que he dado en llamar el “Efecto Inés Sastre”.

 

Piratas Caribe 4 Syrenia

 

La modelo vallisoletana, guapa como ella sola, es auténticamente letal cuando se le permite doblarse a sí misma, tal como aconteció en “Druidas”.

La película, perpetrada por el director galo Jacques Dorfmann y con un Christopher Lambert más perdido que nunca, hubiese zozobrado sin la ayuda de la bella Inés pero su dicción, que parece reproducir una lectura en voz alta, resulta tan desconcertante como infame.

No hace falta recurrir a los doblajes; basta fijarse en “Torrente 2: misión en Marbella” para concluir que, sencillamente, la pucelana es una excelente modelo que no sabe actuar como actriz. Nada grave siempre que no te metas a ejercer profesiones que no son la tuya.

La sorpresa llega cuando te enfrentas a “La ciudad perdida”, película que dirige y protagoniza Andy García y en la que Inés encarna al objeto de su amor.

Aquí, la modelo es doblada por una espléndida actriz de doblaje (en España, el nivel de ese gremio es, sencillamente, magnífico) y la interpretación de la Sastre no rechina lo más mínimo, dando la impresión, si no la has visto actuar antes, de que se trata de una actriz más que competente.

Ello, al margen de la necesaria reflexión que plantea para quienes, optando por lo fácil y escudándonos en nuestro paupérrimo inglés, vemos siempre dobladas las películas anglosajonas, perdiéndonos de este modo la esencia y matices de las interpretaciones, me lleva de nuevo a Astrid Bergès-Frisbey.

Esta bella y joven señorita (25 años cuando se rodó el film) no es actriz o, al menos, no lo era cuando vio la luz “En mareas misteriosas”.

 

Piratas Caribe 4 Astrid

 

Permitirle, como se hizo, que se doblara a sí misma arruina la belleza del personaje pero sobre todo su verosimilitud.

Y es que cada frase que sale por su bella boca parece un recitado: plano, monocorde, sin sentimiento o inflexión alguna.

¿Cómo creerse entonces su historia de amor con el clérigo? Con mucha fe, supongo.

 

Piratas Caribe 4 Sirena y clerigo

 

Fuera de bromas, es de agradecer que, al margen de tan espantoso doblaje, las miradas de Syrenia y de Philip sean bastante más elocuentes.

 

 

 

 

 

 

 

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