PIRATAS DEL CARIBE

Parte V

 

Piratas Caribe 5 Salazar da recado a Henry

 

No todas las sagas cinematográficas se consumen del mismo modo ni necesitan del mismo número de entregas para desarrollarse por completo pero considero esencial que, al menos, se concluyan de forma digna, lo que ya no ocurrirá con “Piratas del Caribe”.

Y es que su quinta –que no última- entrega constituye todo un insulto para la mejor saga de aventuras de los últimos tiempos, con un sentido del humor más que rancio y un carácter autoparódico sin la menor gracia.

No es tanto que la fórmula se haya agotado como que la misma se ha corrompido, obviando los ingredientes principales y optando, en su lugar, por sucedáneos de la más baja ralea.

 

 

 

LA VENGANZA DE SALAZAR

(Joachim Rønning & Espen Sandberg, 2017)

 

LINEA ARGUMENTAL

 

Henry Turner, el joven hijo de Will y Elizabeth, descubre la localización del “Holandés Errante” en el fondo del mar y decide reunirse en el barco con su padre pero éste le pedirá que se marche pues lo último que desea es que su hijo comparta su condena.

El chico le jurará que va a terminar con su sufrimiento, para lo cual se hace imprescindible encontrar el Tridente de Poseidón, capaz de anular todas las maldiciones del mar.

 

Piratas Caribe 5 Will pide a Henry 2

 

Sin embargo, su idea de encontrar a Jack Sparrow para que le ayude en tan gran empresa chocará con la oposición de Will, que le ruega que lo olvide y se aleje del mar.

Nueve años después, Henry viaja como marinero en un navío inglés que persigue a un barco pirata y que está a punto de internarse en el Triángulo del Demonio.

Tras intentar inútilmente disuadir al capitán –al que las ordenanzas le prohíben dirigirse siquiera-, el muchacho será encarcelado en las bodegas.

Allí, viendo los carteles de búsqueda de Jack Sparrow que el chico lleva consigo, otro de los prisioneros le informará de que el capitán murió y fue enterrado en una tumba sin nombre.

Poco después, el barco es abordado por la horripilante tripulación del capitán Salazar, cuya costumbre es aniquilar a las tripulaciones que ataca, dejando siempre a un hombre con vida “para contarlo”.

Sus carteles de Sparrow convertirán a Henry en ese hombre pues Jack fue el culpable de la maldición que convirtió a Salazar y a los suyos en espectros, condenados a vivir bajo el agua sin ver nunca la luz del sol.

- Encuéntralo por mí y dale un mensaje de parte del capitán Salazar: dile que volveré a contemplar la luz del día y entonces… ¡la muerte irá directa hacia él! Se lo diría yo mismo pero los muertos no cuentan cuentos.

 

Piratas Caribe 5 Salazar mira cartel de Sparrow

 

Mientras en la isla de San Martín, Carina Smith es acusada de brujería por un inquisidor, que pide su confesión antes de que un tribunal decida su ejecución:

- Confieso que no soy una bruja; que soy una mujer de ciencia. Confieso que he sobrevivido siempre sola, con ayuda de un diario del padre que nunca conocí y la búsqueda de la verdad sobre quién soy. Confieso que, antes de renunciar a buscar, preferiría morir. Y confieso… que mientras hablábamos he forzado la puerta.

La joven golpeará al clérigo, huyendo a renglón seguido aunque pronto será perseguida por una dotación de soldados.

Intentando confundirse entre la multitud, Carina llegará a una plaza muy concurrida, donde se está procediendo a inaugurar el Banco Real de San Martín, -“la institución bancaria más segura del Caribe”, según el alcalde.

La cámara acorazada tiene paredes de 12 centímetros y pesa una tonelada imperial, por lo que “no hay hombre ni ejército capaz de robar el oro de San Martín”.

Sin embargo, cuando la cámara es abierta ante la concurrencia, un pirata que no es otro que Jack Sparrow aparece en su interior, dando evidentes muestras de embriaguez.

Viendo que se trata de un pirata, el alcalde ordena a los soldados que le acribillen pero la aparición, también dentro de la cámara, de una dama desconocida, evitará que la descarga se produzca.

 

Piratas Caribe 5 Jack en el banco

 

- Esa mujerzuela no importa –afirmará el alcalde con suficiencia.

- Señor –responderá entonces uno de los parroquianos-, según creo, es vuestra mujer.

Los hombres de Sparrow –Gibbs y el menudo Marty entre ellos- aprovecharán la confusión para atar la cámara acorazada, cuyo robo es el objeto de su estancia en San Martín, y tirar de ella con toda la fuerza de sus caballos.

Sin embargo, acabarán arrastrando todo el edificio del banco a lo largo de la ciudad.

En su huida, Sparrow coincidirá con la también fugitiva Carina pero sacrificará la libertad de la chica en beneficio de la suya.

Así y todo, la científica conseguirá llegar, disfrazada de monja, al hospital en el que convalece Henry, rescatado por la Armada inglesa, sí, pero encadenado y acusado de desertor, al haber descubierto que le fueron arrancadas las mangas: “la marca de la traición”.

Carina ha oído que el joven Turner está buscando el Tridente de Poseidón, por lo que le preguntará por sus motivos para encontrarlo:

- El Tridente rompe toda maldición del mar. Mi padre está atrapado en un hechizo.

- Ya sabes que la ciencia no cree en maldiciones -le replicará Carina.

- Ni en fantasmas –concederá Henry.

La chica posee el diario de Galileo Galilei, que según ella buscó el Tridente durante toda su vida pero Carina cree que el mapa “que ningún hombre puede leer” y que indica su localización exacta, hay que buscarlo en las estrellas.

Así las cosas, la chica le propondrá unir sus fuerzas aunque antes tendrán que huir de los soldados, que ya irrumpen en el hospital.

 

UNA VULGAR PARODIA

 

Hubiera sido preferible un final abrupto o una renuncia a tiempo antes que perpetrar un engendro tan desatinado como el que merece estas páginas.

En un caso similar al ya padecido con “Indiana Jones y la calavera de cristal”, “Terminator Salvation” o “Alien resurrection”, la quinta parte de “Piratas del Caribe” constituye una triste y desafortunada parodia de lo que fueron las cuatro cintas anteriores de la saga.

No sólo son innecesarias sino que echan por la borda el prestigio logrado a base de mucho esfuerzo y de mucho talento a lo largo de un considerable período de tiempo.

Me veo obligado a exclamar -como ya hice al contemplar ese horror de epílogo superfluo que traía de vuelta, treinta años después, al mítico Indiana Jones en una vulgar aventura de geriátrico-: “ojalá nunca se hubiese rodado esta película”.

Pero veamos en detalle lo que depara “La venganza de Salazar”, una película soporífera, redundante y nauseabundamente tópica.

Para empezar, la pareja de guionistas habituales, Ted Elliott y Terry Rossio, contestados en ocasiones por los fans pero sin duda artífices de una más que estimable saga, son sustituidos por el californiano Jeff Nathanson; curiosamente el autor de la historia que daría origen a la ya comentada “Indiana Jones y la calavera de cristal”. Toda una carta de presentación.

En cuanto a la dirección, será asumida por los realizadores noruegos Joachim Ronning y Espen Sandberg, firmantes de la lamentable “Bandidas” y también de la mediocre serie televisiva “Marco Polo” (2014), remake de una producción sesentera de la RAI de bastante mayor calidad.

 

Piratas Caribe 5 Directores

 

Visto así, tampoco parece la mejor de las elecciones posibles para coger el timón que previamente habían manejado Gore Verbinski y Rob Marshall.

De hecho, lo desacertado de su designación se hace evidente casi desde el primer fotograma aunque no sea menos cierto que lo horripilante del guión convierte en misión imposible el salvamento de esta nave a la deriva.

En general, toda la producción adolece de lo que parece ser un drástico recorte de presupuesto aunque la película haya costado (cuesta creerlo) 320 millones de dólares.

Pocos actores con papel significativo; algunos de los peores efectos mostrados a lo largo de la saga (la escena del hallazgo del Tridente de Poseidón se lleva la palma a esos efectos); un compositor de segunda fila –Geoff Zanelli- para limitarse a repetir los principales acordes creados por Hans Zimmer; la sustitución del director de fotografía (el polaco Dariusz Wolski dará paso al canadiense Paul Cameron, que no se luce precisamente en el film); o el ya comentado guión de saldo, que ya no firman Elliot y Rossio, corroboran mi afirmación.

Tras un aceptable prólogo, en el que asistimos al juramento de Turner junior y a la presentación del villano de esta entrega –el capitán Salazar-, el guión se despeña con rapidez merced a una serie de escenas tan absurdas como vacuas.

Será esclarecedora la primera aparición de Jack Sparrow, borracho y sin poder articular una palabra en condiciones mientras sus secuaces acaban arrastrando todo el edificio del banco a través del pueblo.

Ello ya anticipa el carácter autoparódico que adoptará el antaño divertido capitán a lo largo de todo el metraje y el tono que presidirá el film, en la línea de “Wild Wild West” u otros delirios de baja estofa.

Ni una sola frase relevante ni una sola situación para el recuerdo deja el Sparrow más desdibujado que uno pueda imaginarse, siendo un lastre para la ya de por sí endeble historia que se pretende contar.

 

Piratas Caribe 5 Jack esperpento 2

 

La falta de ideas es tan llamativa que produce rubor mientras la película se estira como un chicle sin nada relevante que contar: una historia de amor increíble por forzada, un protagonista que da la impresión de querer estar en cualquier otro sitio y un villano bien interpretado por Javier Bardem pero al que lastran sus líneas de diálogo, casi tan nefastas como las de Sparrow.

La idea principal es, ya de por sí, un flagrante error: resucitar al personaje de Will Turner, condenado a capitanear el Holandés Errante por toda la eternidad y hacer que su hijo cargue sobre sí la responsabilidad de liberarle.

La historia de Will y de Elizabeth recibió un digno final tras la tercera película y, después de no volver a referirse a ellos durante la cuarta entrega, resulta una pifia monumental volver a abrir esa puerta para malograr el final. Algo que sólo un mercantilismo sin escrúpulos puede justificar.

En todo caso, si en la cuarta entrega se sustituía su romance por el de Philip y Syrenia, ahora serán Henry y Carina quienes retomen la tradición de la saga de incluir siempre una historia de amor aunque resulte tan sumamente sosa como ésta (comentarios sobre la popa de Carina al margen).

 

Piratas Caribe 5 Heny con las manos en la popa

 

Tampoco es exactamente original la historia del capitán Salazar, atrapado en el Triángulo del Demonio y maldecido junto a su tripulación a ser un espectro que no puede ver la luz del sol. ¿Soy el único a quien le recuerda demasiado a la maldición del oro azteca en la primera entrega? Imagino que no.

Lo único que se salva prácticamente en toda la película es la estupenda secuencia del ataque de los tiburones-zombie; escena que fue hábilmente utilizada como tráiler y que, desde luego, no refleja de forma significativa la atmósfera del film.

 

Piratas Caribe 5 Tiburones zombie

 

Uno no puede por menos que lamentar que se hayan desperdiciado por completo las posibilidades de ese universo en descomposición que acompaña a la decrépita tripulación de muertos de Salazar y que podría haber salvado la película.

Se me escapan, por otra parte, la motivaciones de Johnny Depp, salvo las puramente crematísticas, para dejarse embarcar en una película en la que su personaje es arrastrado de forma inmisericorde por el fango.

 

Piratas Caribe 5 Jack esperpento

 

Me cuesta creer que el actor no se leyera el guión antes de coger el cheque pero quizás su último y explosivo divorcio esté detrás de esta pésima decisión.

Aunque he comprobado que el actor de doblaje que asume su personaje en España sigue siendo Luis Posada, debo decir que me vi obligado a averiguarlo, tan distinto suena en esta ocasión.

El timbre de su voz es similar, claro, pero incluso la forma de hablar parece haber cambiado, obviamente a peor.

Para como de males, el habitual epílogo que acompaña a cada película de “Piratas del Caribe” conlleva en esta ocasión una amenaza en toda regla: la continuación de un proyecto más que embarrancado, al que posiblemente regresen algunos personajes cuya historia quedó más que clausurada.

 

UN HUMOR EXECRABLE

 

Propio de estudiantes de preescolar, el presunto humor que adorna (es un decir) la cinta, está repleto de sandeces y majaderías pueriles sin la menor gracia y de lugares comunes que mueven antes al sonrojo que a la sonrisa.

El guionista californiano Jeff Nathanson, que firma este desaguisado, parece estar más en la línea del autor de “Indiana Jones y la calavera de crsital” que del responsable de los libretos de “Atrápame si puedes” o “La terminal”.

Sólo así se explica, aunque ello no venza la incredulidad del espectador, que Sparrow pueda protagonizar diálogos tan vergonzantes como los que protagoniza durante su intento de ejecución.

- ¿Cómo queréis morir? –le preguntarán-; ¿En la horca, fusilado o con un nuevo invento: la guillotina?

- ¿Guillotina? Suena francés –responderá él, haciéndose el gracioso-. Me encanta el francés. ¿Sabéis que inventaron la mayonesa? No será tan malo si es francés, ¿no?

Y, después de ver el artilugio en cuestión, Jack ahondará en nuestra vergüenza ajena:

- Esperad, he cambiado de opinión. Tened piedad, a veces mojo la cama (¿?).

Repetirá más adelante esta última supuesta gracia, que uno no asocia con Sparrow ni en la más espantosa de sus pesadillas, cuando el otrora capitán sea “animado”, a punta de pistola, a contraer matrimonio con un engendro de género vagamente femenino, en la que es, sin ninguna duda, la escena más soez y grotesca de toda la saga.

Este será el tenor de los chascarrillos del film, todo un dechado de ingenio y comicidad, que también queda ilustrado con este fragmento de diálogo entre Sparrow y Carina.

 

Piratas Caribe 5 Jack hablando con Carina

 

- Mis cálculos orológicos son precisos. Soy una reputada profesional –afirmará ella, entre la incomodidad y las risitas de los piratas, que seguro que eran tan candorosos como la película los pinta.

- No te avergüenzas –romperá el violento silencio Sparrow-; es el oficio más antiguo del mundo.

- No. Sólo computo –será la acertadísima aclaración del malentendido que hará la joven científica.

- Y mi madre también –añadirá otro pirata- pero no lo iba pregonando como vos.

- ¿Vuestra madre tenía inclinaciones académicas?

- Más bien inclinaciones horizontales.

Creo que es suficiente. Tanto para quienes hayan sufrido la película como para aquellos que todavía tengan en su mano la ocasión de evitarlo.

 

EL CAPITÁN SALAZAR

 

Presentado como un espectro putrefacto que vive en las profundidades del mar, sin poder ver nunca la luz del sol, un flash-back posterior nos permitirá saber quién es Salazar.

El Matador del mar” será el sobrenombre de este capitán español (aquí sí se caerá en el tópico que se intentó evitar en la película precedente), cuyo abuelo y cuyo padre fueron asesinados por piratas y que dedicará su vida a limpiar los mares de esa lacra de la sociedad.

 

Piratas Caribe 5 Salazar antes de la maldicion 2

 

Hundirá así, con su “Silenciosa Mary”, docenas de barcos piratas, masacrando sin remordimientos a sus respectivas tripulaciones, sin mostrar nunca la menor clemencia.

Justo tras una batalla en la que prácticamente ha aniquilado los últimos reductos de la piratería, un joven pirata (Johnny Depp asombrosamente rejuvenecido por la infografía) le desafiará.

 

Piratas Caribe 5 Sparrow rejuvenecido digitalmente

 

Envalentonado por la brújula que acaba de recibir de su moribundo capitán y que no señala el norte sino “hacia lo que uno más desea”, se burlará de Salazar, atrayéndole de ese modo hacia el Triángulo del Demonio.

Con una maniobra imposible (o sencillamente grotesca), el joven Sparrow provoca que Salazar se adentre en el Triángulo, sucumbiendo a la maldición de sus llamas.

Ahí queda sellado el destino del capitán Salazar, que precisará de la brújula de Jack para revertir los atroces efectos de la maldición.

 

Piratas Caribe 5 Barbossa y Salazar

 

Entre tanto, “La Silenciosa Mary” devora literalmente a todas las embarcaciones con las que se cruza, confiándolas con su aspecto destartalado que oculta su extrema peligrosidad.

 

Piratas Caribe 5 Barco de Salazar comiendo

 

 

RENOVANDO EL ELENCO

 

JAVIER BARDEM encarna precisamente a Salazar y debo decir que es de lo poco salvable de la función.

 

Piratas Caribe 5 Javier Bardem

 

Por si la carrera nacional del grancanario no fuese lo suficientemente importante –“Días contados”; “Éxtasis”; “Pasos de baile”; “Los lunes al sol”; “Mar adentro”-, su proyección internacional es imparable.

Su espléndido trabajo allende nuestras fronteras le ha procurado, de momento, un Oscar al Mejor Actor de Reparto (“No es país para viejos”) y una nominación al mejor actor protagonista (“Antes que anochezca”), amén de haber sido villano en la saga Bond (“Skyfall”) y ahora en la de “Piratas del Caribe”.

La joven actriz londinense KAYA SCODELARIO, que se dio a conocer ocho años antes con la interesante “Moon”, es la encargada de interpretar a la vivaracha científica Carina Smyth.

 

Piratas Caribe 5 Carina en striptease

 

A sus veinticinco años, Kaya cuenta con indiscutibles encantos pero todavía con una discreta filmografía, en la que destacan los remakes de “Furia de titanes” o “Cumbres borrascosas”, además de formar parte del elenco de la saga “El corredor del laberinto”, que en 2018 estrenará su tercera parte. Algo por lo que un servidor no la felicitaría precisamente, por cierto.

En cuanto al australiano BRENTON THWAITES, encarna en el film al más bien sosete Henry Turner.

 

Piratas Caribe 5 Henry

 

“The giver”, “La señal” o “Maléfica” son algunos de los escasos trabajos en los que ha intervenido, por el momento, este joven actor.

Hasta el cameo de PAUL McCARTNEY, en el papel del encarcelado tío de Sparrow, resulta triste pues sus diálogos no mejoran en nada a los de su sobrino, incluyendo un chiste francamente penoso. Salieron, en ese sentido, bastante más airosos los Stones que los Beatles de su paso por la saga.

 

Piratas Caribe 5 Paul McCartney

 

 

 

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