SHANGHAI MARRIOTT HOTEL CITY CENTRE

Hotelazo en Shanghai

 

Marriot Shanghai camas

 

El lujo se hace patente en este hotel desde antes de atravesar sus enormes puertas giratorias.

Un ejército de botones, armados con los consiguientes carritos, se hacen cargo de los equipajes tan pronto se detienen los taxis frente a la fachada principal y, una vez traspuesta la entrada, uno se encuentra con un magnífico y luminoso hall.

Tan espacioso resulta que los mostradores de la recepción parecen flotar en medio de tanto espacio junto a una amplia zona común que incluye una gran fuente y compartiendo también el espacio con una cafetería situada en el otro extremo de la sala.

 

Hall

 

El personal de la recepción, debo decir, es un modelo de amabilidad y profesionalidad, además de mostrar una encomiable eficiencia a la hora de resolver problemas.

Para muestra un botón: algunos de mis compañeros de viaje consumieron por error una carísima botella de agua francesa “Evian”, confundiéndola con el agua local “de cortesía” que ofrece el hotel.

Expuesto el problema el día de nuestra partida, en recepción no tuvieron el menor problema en no cobrar el agua en cuestión. Algo que denota la gran categoría de la cadena Marriott en general y del City Centre de Shanghai en particular.

Tampoco quisieron cobrar la tarta con que mis amigos me obsequiaron en el desayuno el día de mi cumpleaños y que fue suministrada por el propio hotel. Más aún: los camareros incluso se unieron discretamente al “Happy birthday”.

Las habitaciones del hotel resultan, por otra parte, casi fastuosas. Amplias y con grandes ventanales sobre la ciudad, cuentan con una curiosa característica.

Y es que entre el lujosísimo baño, equipado con una enorme y moderna bañera y la propia habitación existe una pared transparente.

 

Marriot Shanghai bañera

 

Para el caso en que no se desee tanta familiaridad y se opte por una mayor intimidad, una oportuna persiana soluciona la coyuntura.

El baño, en cualquier caso, cuenta además de la bañera con una ducha independiente con mampara transparente, un inodoro y un moderno lavabo con mueble y espejo además de unos cuantos percheros que nunca vienen mal.

 

Baño

 

En cuanto a la habitación, las camas resultan realmente confortables y están acompañadas de una cómoda para el televisor, un amplio escritorio y un sofá de dos plazas, amén de un espacioso ropero de tres puertas con muchas perchas en su interior.

 

Escritorio

 

Ropero

 

El minibar y la caja fuerte completan la espléndida dotación.

Mención aparte merece el gigantesco bufé de desayuno que contempla varias zonas: algunas que ofrecen productos típicos chinos –arroces, tallarines, sopas- y otras más al gusto occidental; desde quesos y fiambres hasta bacon, patatas, salchichas e incluso pizzas.

 

Bufet desayunos

 

Café, leche, cereales, yogures, zumos y bollería completan una oferta difícil de igualar en cantidad y calidad.

El “Café Bistro” utiliza ese mismo salón para servir sus comidas y cenas que también son tipo bufé.

 

Bistro

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar