SAEM SIEMREAP HOTEL

Lujo a precio módico junto a los templos de Angkor

 

Portada

 

En la poca atractiva zona de hoteles de Siem Reap, que queda a tiro de piedra tanto del aeropuerto como de los templos de Angkor, este establecimiento constituye una inmejorable opción.

Para empezar, el “Saem” ofrece servicio gratuito de transfer entre el aeropuerto y el hotel tanto a la llegada como a la partida.

La bonita fachada del establecimiento ya anticipa parte de lo que descubriremos después: un hall con reminiscencias coloniales británicas en el que seremos recibidos por una recepcionista que se deshará en atenciones sin llegar nunca al servilismo. Amabilidad y encanto en estado puro.

 

Fachada

 

Hall

 

Una vez realizado el proceso de check in, el recién llegado se extasia con la pulcritud de pasillos y terrazas así como con la magnífica piscina descubierta e impecablemente limpia.

 

Pasillos

 

Piscina

 

El comedor-restaurante, en el que se disfruta de un más que interesante bufé de desayuno, rebosa elegancia y es atendido a la vieja usanza por el competente servicio aunque no a todo el mundo le resulte cómodo que le rellenen la copa cada vez que mengua su contenido o que “le arropen” con la propia servilleta al sentarse a la mesa.

Los desayunos en cuestión constan tanto de especialidades asiáticas como el arroz con o sin verduras como de platos más del gusto europeo, caso de los huevos escalfados, el bacon o los quesos.

También hay zumos aunque no naturales, salchichas, yogures que se sirven de un bol transparente, café y leche o tostadas, además opciones de bollería e incluso panqueques y gofres que te preparan in situ.

En cuanto a las comidas o cenas opcionales resultan muy recomendables tanto por motivo de salubridad como de confort y combinan con gran acierto la cocina jemer con la occidental, no faltando la pasta italiana o los croques Monsieur francesas, que por cierto preparan espléndidamente.

 

Comida jemer

 

Croque monsieur

 

Por lo que respecta a las habitaciones, son amplias, luminosas y cómodas, agradeciéndose algún que otro up-grade gratuito que incluya balcones sobre la piscina.

 

Balcones

 

Las camas son grandes y confortables y los cuartos de baño espaciosos, modernos e impolutos.

 

Camas

 

Incluso el mobiliario –mesitas de noche, cómodas y armarios empotrados- son de buen gusto y de aspecto muy nuevo.

Por si fuera poco el tratarse de un punto de partida estratégico para nuestras incursiones en los templos de Angkor y de tratarse de un hotel bonito y cómodo, el “Saem” sólo cuesta unos 50 euros por habitación doble y noche, desayuno bufé incluido.

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