BALANCE DE RESTAURANTES 2010

 

Mariscada en Os Remos

 

Heme aquí para describir a vuela pluma mis impresiones acerca de algunos de los restaurantes visitados por un servidor en el pasado ejercicio.

Han sido muchos este año aunque, por supuesto, predominan aquellos que están ubicados en Valencia o sus alrededores.

Tampoco he pretendido ser exhaustivo, de manera que me limitaré a consignar las visitas más significativas en lo positivo o en lo negativo.

Dado que sobre algunos de ellos ya he hablado con anterioridad, bien directamente, bien en algún relato viajero, intentaré hacerlo lo más ligero posible, acentuando los puntos fuertes y débiles que provocan su inclusión en uno u otro grupo.

 

LAS DECEPCIONES DEL AÑO

 

- LOS ZOPILOTES (Valencia).- Uno de los pocos restaurantes mexicanos de Valencia aparte de las franquicias, los restaurantes americanos con apartado tex-mex en sus cartas, algunos restaurantes con sello propio (caso de “El México de María”) o incluso de los servicios de comidas a domicilio (cuyo mayor exponente en nuestra ciudad es Taco Jonudo).

Lo Mejor

• Sigue siendo uno de los pocos lugares en Valencia en los que puede degustarse un buen alambre de ternera y unos nachos mientras bebes un margarita.

• Sus precios son moderados para tratarse de un mexicano.

Lo Peor

• Han acusado el cambio de dirección del establecimiento, reduciendo su carta y debo admitir con pesar que también la calidad de algunos de los que eran sus platos más emblemáticos.

• El local es mejorable, especialmente si te toca una mesa cerca de los servicios.

 

- HARD ROCK (El Cairo).- Para tratarse de mi primera visita a un Hard Rock Café, la experiencia no fue todo lo afortunada que cupiera esperar. Tal vez se deba al hecho de estar enclavado en un país mayoritariamente musulmán pero la comida americana, que al fin y a la postre era lo que todos esperábamos encontrar allí (al menos unas hamburguesas) brillaba por su ausencia. En su lugar, junto a la parafernalia pop-rockera de rigor, tuvimos que conformarnos con un buffet mayoritariamente vegetariano (aparte de que he probado platos mucho mejores sin salir de El Cairo, sobre todo el humus o el falafel). Probablemente fue eso lo que pactó la agencia de viajes con el restaurante pero eso no quita que la experiencia resultara decepcionante.

Lo Mejor

• La espectacularidad de la decoración inherente a todo Hard Rock Café que se precie, con pertenencias de algunas estrellas de la música mundial como Eric Clapton o Elton John.

Lo Peor

• Después de una semana comiendo platos muy similares, se hubiese agradecido una simple hamburguesa con patatas fritas. Una utopía, por lo que se ve.

 

- EL PEDERNIZ (Valencia).- Si incluyo a este restaurante entre las decepciones del año no se debe a la calidad de sus platos, sobre la cual no tengo la menor queja, sino a su política de precios. Después de acudir a comer un cocido montañés prepagado con bonos de Groupon (8,5 euros por persona), no parece de recibo que seis adultos más dos niños (los cuales apenas comieron unas croquetas y una hamburguesa bastante desnuda) paguen 130 euros por dos entrantes (croquetas de jamón y espinacas y revuelto de setas), el agua y el postre (aparte de dos copas de vino).

Lo Mejor

• El cocido montañés estaba realmente bueno.

• Los postres, caseros todos, eran lo mejor de la casa (excelente tarta de queso y también buenos la tarta de chocolate y los brownies).

• El servicio fue atento y amable.

Lo Peor

• El precio, a todas luces desproporcionado.

• Las croquetas no eran nada del otro jueves

• El local es muy oscuro (a mediodía parecía medianoche) y desprovisto de todo encanto.

 

- EL PUERTO (Tapia de Casariego, Asturias).- El Restaurante Mesón “El Puerto”, en la asturiana localidad de Tapia de Casariego ostenta el dudoso honor de ser EL PEOR RESTAURANTE en el que he estado en este año. Exceptuando el gracejo del camarero, todo lo demás fue absolutamente deleznable: desde el local hasta los mejillones, que parecían embalsamados, y no digamos la merluza a la marinera que sirvieron a una de mis acompañantes y que, tras su protesta, le volvieron a servir “disfrazada”.

Lo Mejor

• La ubicación del restaurante, a un paso del puerto.

• La simpatía de su impertérrito camarero.

• Al menos tuvieron la vergüenza torera de no cobrar la merluza (no en todos los lugares lo hacen, soy consciente de ello)

Lo Peor

• El olor del local no era el mejor.

• La decoración brillaba por su ausencia (digamos que era cutre)

• Los mejillones parecían estar fosilizados.

• Cuando uno pide una merluza a la marinera y, por error, se le sirve rebozada, no basta con llevársela, hacer el paripé y volver a traer la misma merluza con caldo. Lamentable.

 

NI FRÍO NI CALOR

 

- AUSTRALIAN RESTAURANT (Valencia).- Como experiencia curiosa afrontamos la visita a este restaurante de las Antípodas y, si bien no nos sentimos defraudados e incluso hicimos algún descubrimiento agradable, los discretos tamaños de las raciones me dejaron un poco entre dos aguas.

Lo Mejor

• La simpatía y el encanto de las camareras.

• La carne de angus, que se sirve en brochetas. Sabrosísima.

• La posibilidad de probar unos choricitos de canguro al vino blanco, que no son muy distintos de los chorizos porcinos, por cierto.

Lo Peor

• Los platos de carne son pequeños y los de verdura grandes (huelgan las conclusiones).

• La ensalada Sidney, con lechugas y nueces de macadamia, me resultó algo monótona.

 

- LA PINTA (Náquera, Valencia).- Por desgracia, el cambio de dueños ha perjudicado notablemente a este establecimiento, que durante varios años ha sido referente en la localidad valenciana de Náquera. Supongo que el cambio es tan achacable a los nuevos responsables de la cocina como a quienes gestionan el restaurante pero han perdido por completo el sello que les distinguía.

Lo Mejor

• El local sigue siendo bastante acogedor, con aires de pub.

Lo Peor

• Las tapas que ahora son la base de la carta guardan poca o ninguna relación con las más selectas de sus predecesores, habiéndose vulgarizado considerablemente.

 

- LA BODEGUILLA DE BASILIO (Cuenca).- Y bien que siento tener que incluir aquí a este restaurante que ha sido legendario en la ciudad de Cuenca durante décadas. Parece que la crisis aprieta y que las cosas ya no son lo que eran pero en mi última visita del pasado verano (era la quinta o la sexta vez que visitaba la Bodeguilla), aunque tuve que reservar con la misma antelación que de costumbre (un mes antes), me llevé la mayúscula decepción de constatar que, si bien los precios se mantienen más o menos, lo hacen a costa de recortar drásticamente el producto ofrecido. Hasta el propio Basilio, al que recordaba como entusiasta y casi exuberante en el trato parecía algo diluido aunque la afluencia era la de costumbre (masiva).

Lo Mejor

• Las chuletillas de lechal con sarmientos y romero, acompañadas de patatas a lo pobre, siguen siendo afortunadamente las de siempre.

• Se sigue manteniendo la cortesía en el gazpacho de entrada (en verano) y la ensalada con jamón y huevos de codorniz.

Lo Peor

• En un par de años se ha pasado de servir una veintena de chuletas para dos personas (servidor de ustedes acompañado de una hermosa dama cuya estilizada figura ya evidencia la modestia de su yantar) a despacharse con una docena de chuletas para repartir entre tres hombretones.

 

DESCUBRIENDO RESTAURANTES INTERESANTES

 

- BALANSIYA (Valencia).- Restaurante andalusí en el que puede degustarse desde un cuscús hasta un humus de estupenda factura y presentación, el establecimiento está próximo a la Universidad Politécnica de Valencia.

Lo Mejor

• La decoración moruna del local lo hace muy atractivo.

• Impecable la atención del camarero.

• La comida está bien cocinada y además se sirve con generosidad.

• Buena oportunidad para probar el vino de frutas sin alcohol.

Lo Peor

• No es barato aunque hay que tener en cuenta que las raciones son realmente generosas.

 

- CASA EMILIO (Torrebaja, Valencia).- En pleno Rincón de Ademuz se erige este restaurante de generosas dimensiones y un pasado glorioso al que luego siguió cierta decadencia. En la línea de una gloriosa recuperación, es posible deleitarse en la actualidad con una cazuela de huevos “a la manera de Emilio”, un bacalao confitado con pisto, un mil hojas de manzana y morcilla o un flan de pisto o atún, además de sus postres caseros.

Lo Mejor

• Servicio muy rápido (pero no de los estresantes) y esmero de los camareros.

• Decoración sencilla sin ostentaciones.

• Platos muy trabajados, hasta cierto punto originales y bien presentados.

• Precios razonables (incluso menú del día por 9’5 euros)

Lo Peor

• Por supuesto, también hay platos en los que se suben a la parra con los precios.

 

- FRIEND AT HAND (Londres).- En realidad se trata de un pub irlandés, ubicado en la zona de Russell Square (muy cerca de la estación de metro), en el que se sirven también comidas y cenas. Ambiente muy agradable, carta lógicamente no muy extensa pero con platos interesantes, sabrosos y bien presentados. Toda una sorpresa en una de las ciudades con peor fama gastronómica del mundo (aunque también se hallen en ella algunos de los mejores –y más caros- restaurantes del orbe).

Lo Mejor

• La posibilidad de probar mi primera hamburguesa de falafel. Me gustó tanto que el último día antes de dejar Londres pasé para allí para comerme otra.

• Platos típicos del lugar como roast beaf o estofado de carne bastante agradables al paladar.

• Precios francamente asequibles.

Lo Peor

• A veces resultaba imposible conseguir mesa, a causa del considerable éxito del local. Y, obviamente, nadie pierde el trasero por conseguirte un sitio.

 

- HOTEL SEMIRAMIS (Puerto de la Cruz, Tenerife).- Dado que contraté la estancia en el hotel en régimen de media pensión, tuve sobrada ocasión de probar el restaurante-buffet del mismo. Y debo decir que su calidad es francamente notable, por encima de muchos otros hoteles en los que he estado. Buffet amplio y renovado diariamente (algo menos en los desayunos), lo recomiendo encarecidamente si se tiene ocasión de ir. Contaba con “cocina en directo”, en la que te preparaban al instante unos crepes, un filete o unos huevos (también platos más específicos en días señalados, como la “noche mexicana”), y la atención de los camareros era sencillamente impecable, algo bastante habitual, por fortuna, en la hospitalaria isla tinerfeña.

Lo Mejor

• Las vistas del restaurante, sobre la bahía. Siempre era posible sentarse junto a la ventana para disfrutar de ellas mientras desayunabas o cenabas.

• Horario bastante amplio de restaurante.

• La comida cambiaba de una cena a otra, siendo siempre numerosa y variada (además de que solían reponer aquello que se acababa).

• Competente cocina en directo y magnífica atención.

Lo Peor

• Siempre puede esperarse algo más selecto en un hotel de 5 estrellas pero no debe olvidarse que se trataba de un buffet.

 

- EL TORRAOR (Valencia).- Confío en que el restaurante tenga más éxito del que tuvo la noche en que lo visité pero, claro, se trataba del 30 de diciembre y la gente estaría velando armas para la Nochevieja. Lo digo porque resultaba algo desangelado ver sólo tres mesas habitadas (además, por otras tantas parejas) en una sala tan grande y elegante. Al parecer, el restaurante procede la localidad de Montserrat, desde donde ha sido trasladada nada menos que a la Gran Vía Marqués del Turia de Valencia.

Lo Mejor

• La atención, primorosa. De las más discretamente profesionales que he tenido ocasión de ver aunque supongo que también influye la poca afluencia.

• Cuenta con una amplísima y selecta bodega, visible desde la mesa, ya que se exhibe en los paneles laterales de la sala, con singular acierto estético.

• Muy buen embutido a la brasa procedente de la citada Montserrat.

• Postres caseros.

Lo Peor

• Si te pasas…lo pagas.

 

- EL PASTORET (Náquera, Valencia).- Parientes de los dueños de otro restaurante “Pastoret”, sito en la Carrera En Cors de la ciudad de Valencia, este establecimiento ha ocupado el emplazamiento del anterior “Restaurante de Boro”. Cuenta con una muy agradable terraza interior parcialmente descubierta (con vistas a la montaña) y sus platos son dignos del otro “Pastoret” que ya conocía.

Lo Mejor

• Relajantes vistas a la montaña.

• Excelentes tanto el entrecot de buey como el calamar a la plancha (que se sirve entero).

• Precios ciertamente razonables dado lo selecto de los platos.

Lo Peor

• Nunca lo encontrarías si no te han hablado antes de él, ya que está junto al barranco.

• El menú es cerrado, por lo que deben espaciarse las visitas para no cansarse.

 

- DESIERTO DE LAS PALMAS (Desierto de Las Palmas, provincia de Castellón).- Sólo por las impresionantes vistas sobre la ciudad de Benicàssim merecería la pena la visita. Pero es que, además, el restaurante cuenta con una carta ciertamente selecta

Lo Mejor

• Excelente doble guarnición de la carne: champiñones a la plancha por una parte y patatas fritas de otra (de las más ricas que he probado, muy crujientes y alargadas y mostrando a las claras que habían sido hechas con un aceite muy puro).

• El menú era muy completo e incluía entrantes (incluyendo unos sabrosos mejillones), dos platos y postres.

• Cuenta con una sala central y dos terrazas, una tiene vistas a la parte posterior del monasterio cercano mientras que la otra está literalmente sobre un escalofriante y altísimo cortado vertical desde el cual se divisa Benicàssim y, en días claros hasta las islas Columbretes, lo cual es una auténtica gozada.

Lo Peor

• Me dio la impresión de que, si no hubiésemos preguntado por el menú del día, ni se hubieran molestado en facilitárnoslo, ya que no aparecía publicitado ni en la entrada ni en la carta y tampoco el camarero hizo mención del mismo hasta que le preguntamos.

• No es un restaurante precisamente barato; de hecho, el menú del día eran 16 euros.

 

- LA PIEDRA (Masca, Tenerife).- En el espectacular barranco tinerfeño de Masca, en el cual hay casi más restaurantes que viviendas, se alza este curioso establecimiento en el que son bandera la amabilidad de sus dueños y lo delicioso de sus sabores locales. Allí tuve ocasión de probar mi primer mojo canario y también algunos platos típicos que degustamos con placer en una terraza descubierta.

Lo Mejor

• Intimidad entre las mesas, que se agradece.

• Platos típicos muy suculentos como queso asado con mojo, queso asado con miel, croquetas de carne a la manera local o bocadillos de queso fresco con jamón.

• Precios muy asequibles.

Lo Peor

• Si hace mucho sol lamentaréis no haber cogido una mesa en la pequeña sala interior que se extiende junto a la barra.

 

- BAR B-CUTIE (Heron City, junto a los cines Kinepolis, Paterna-Valencia).- En el complejo nacido al abrigo de los cines Kinepolis se encuentra este restaurante que lucha sin demasiado éxito por desbancar al muy implantado “Fosters Hollywood”. Lo curioso del caso es que sus cartas y sus precios son muy similares pero la tradición pesa.

Lo Mejor

• Los platos, sus sabores y sus precios son tremendamente parecidos a los del Fosters.

• Contrariamente a éste, no hay que hacer cola para entrar (en aquel puede llegarse a estar media hora esperando).

• Amable atención del personal.

Lo Peor

• Aunque no me importa que haya poca gente en un local en el que estoy comiendo/cenando, siempre he pensado que los restaurantes poco concurridos lo son por algo (precio o calidad) así que quizás haya algo que ignoro aunque me da la impresión de que se trata más de una cuestión de costumbres.

 

LOS DESCUBRIMIENTOS DEL AÑO

 

- HOTEL CONRAD (El Cairo).- No siempre en un gran hotel se encuentran grandes restaurantes pero a mí sí me lo pareció el de este lujoso establecimiento cairota. Sobre todo por la variedad de platos de distintas procedencias que se podían encontrar (carnes con salsas muy diversas, por ejemplo). Y no digamos por el ofrecimiento del camarero al llegar el postre: pasar a un buffet para escoger cuanto quisiéramos de todos los postres expuestos, que eran muchos y buenos.

Lo Mejor

• Cocina muy internacional, de muchos niveles de sofisticación y precio y algún toque curioso, como la posibilidad de comer pizza mexicana… acompañada de cuencos con salsa efectivamente azteca.

• Sala luminosa de atractiva decoración.

Lo Peor

• Los precios son europeos, no locales, lo que convierte en “poco barato” hasta las pizzas.

 

- CASA GRANERO (Serra, Valencia).- Toda una institución gastronómica en la valenciana localidad de Serra, su pequeño local (imprescindible reservar con antelación) decorado de forma popular y también valenciana, sirve algunos platos tremendamente deliciosos como el delicioso crujiente de gambas con salsa de marisco o los bocaditos gratinados de gruyère con jamón ibérico.

Lo Mejor

• Sus premiados arroces como el de langosta, el de bogavante o el muy premiado “rossejat” (el tradicional arroz al horno con patatas, garbanzos, morcilla y costilla de cerdo pero, en este caso, cubierto por una “costra” de huevo).

• Platos deliciosos magníficamente presentados.

Lo Peor

• Sus precios son como para ir muy de tarde en tarde.

• Imprescindible reservar con una antelación a veces de una semana.

 

- OS REMOS (La Guardia, Pontevedra).- Magnífica marisquería que os recomiendo completamente. Os brinda la oportunidad de degustar marisco de excelente calidad a un precio razonable y en un salón discretamente elegante. En el mismo paseo de La Guardia.

Lo Mejor

• Deliciosos bogavantes, gambas y sobre todo percebes (¡¡¡hasta este año pensaba que no me gustaban pero, claro, no había probado estos!!!).

• Postres impresionantes.

• Atención muy correcta y salón acogedor.

• Precios modestos para el lugar y la calidad de los productos ofrecidos.

Lo Peor

• Que Galicia quede muy lejos de casa.

 

- LA PRINCIPAL (Valencia).- Restaurante de grandes dimensiones y muchas salas donde es posible encontrar intimidad para vuestros grupos (en cambio, no lo aconsejaría para ir en pareja, por ejemplo), su carta es atractiva y muy apetecible. Despierta cierta controversia pero mi experiencia en el restaurante fue muy positiva, por lo que debo consignarla aquí.

Lo Mejor

• Sólo por el pulpo al horno y el entrecot de buey merecería la pena la visita.

• Espectaculares postres, con acento especial para la torrija caramelizada sobre natilla de vainilla y helado.

Lo Peor

• Al parecer, algunos días de aglomeración el servicio se vuelve más lento aunque no fue esa mi experiencia.

• El aparcamiento en la zona es muy complicado, por lo que el pago de un parking se hace casi obligado.

 

- LA SALITA (Valencia).- Sofisticado restaurante en Valencia que demuestra que no hace falta ir al “Bulli” para probar cocina creativa de altísima calidad. Y, sobre todo, que quienes no podemos permitirnos esos dispendios, no tenemos por qué privarnos de este tipo de cocina selecta y original, compuesta por innovadores platos confeccionados con materias primas de primerísima calidad.

Lo Mejor

• No hay muchos lugares donde se pueda degustar un brioche de cebolla caramelizada con micuit de pato y espuma de melocotón o un mosaico de pulpo con reconstrucción de escalivada y caviar de berenjenas. Y además, absolutamente deliciosos.

• Atención esmerada y atenta en un local de agradable decoración y ambiente.

Lo Peor

• La cocina selecta se paga así que, en el mejor de los casos, los treinta y tantos euros (bebida aparte) están más que garantizados.

 

REVISITANDO SITIOS CONOCIDOS

 

- LAS BRASAS (Cuenca).- Da gusto ver que algunos sitios no cambian, como este restaurante que hay en la subida hacia la plaza de la catedral, en la parte más alta de Cuenca. Sus platos de carne y embutidos, junto a su gazpacho pastor o las migas, lo convierten en una visita obligada. Y ojo a las impresionantes hamburguesas que se sirven en el lado del bar y que multitudes de vecinos y visitantes compran para llevar.

Lo Mejor

• La sala del restaurante es pequeña pero acogedora.

• Deliciosas carnes y embutidos.

• Sencillamente espectaculares las hamburguesas “para llevar”.

Lo Peor

• Tan pronto hay sitio de sobra como te quedas en la calle si no has reservado.

 

- CASA NOGUERA (Palomera, Cuenca).- En esta localidad conquense, a escasos nueve kilómetros de la capital provincial, sigue habiendo un restaurante permanentemente presente en las rutinas de todos los habitantes de la zona. Y es que simplemente por su exquisita tarta de queso se amortiza la visita pero es que, además, las tapas y carnes del local son magníficas.

Lo Mejor

• La mejor tarta de queso que he probado en mi vida. Y lo sigue siendo en cada visita.

• Croquetas, chorizos, lomo de orza, morteruelo y ajo arriero de excelente factura.

• Precios muy asequibles.

Lo Peor

• Si no reserváis uno o dos días antes (especialmente si pretendéis ir un domingo), podéis olvidaros.

 

- LA BOLOÑESA (Valencia).- Qué puedo deciros de la niña de mis ojos, donde he pasado muchos momentos importantes de mi vida y cuyos sabores siguen siendo los mismos un cuarto de siglo después. Mi fidelidad a esta pizzería-crêperie es, sencillamente, a prueba de bomba.

Lo Mejor

• Sus deliciosas pizzas de tres centímetros de altura, crujientes, sabrosas y con más de treinta especialidades distintas (aunque mi preferida sea siempre la “Regina” con pimiento morrón añadido).

• Sus deliciosos postres, sobre todo las crepes de fresa y nata o de chocolate, sin olvidar la panacota.

• Cada vez cuenta con más platos de pasta nuevos (incluyendo el plato de degustación)

• Los precios son muy asequibles, incluyendo los diversos menús del día.

Lo Peor

• Es pequeño y se hace necesario reservar en fines de semana y días señalados.

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