BALANCE DE RESTAURANTES 2011

 

La cepa vieja

 

Como consecuencia de mis pocos viajes del año, la mayoría de restaurantes se concentran en esta ocasión en la ciudad de Valencia y sus alrededores pero, como mínimo, me queda el consuelo de que han sido numerosísimas mis visitas a todo tipo de local de restauración.

A pesar de la crisis, la proliferación de páginas como Réstalo, Groupon, Groupalia o Lestbonus, además de iniciativas como Valencia Cuina Oberta, facilita que podamos acceder a muchos restaurantes a precios más asequibles de los que suelen tener, lo cual es una excelente noticia en los tiempos que corren.

 

LAS DECEPCIONES DEL AÑO

 

- EL FARO (Cádiz).- Restaurante de prestigio en el que se dan cita de forma habitual famosos del lugar y otros de paso, acabé aterrizando en él a causa de las excelentes críticas que de él hace Carlos Herrera. No porque yo siga especialmente al periodista en cuestión sino porque una de las personas con las que viajaba en esta ocasión sí es incondicional suyo. La decepción fue mayúscula.

Lo Mejor

• El local es, sin duda, elegante.

Lo Peor

• Dicha elegancia no es extensiva al maître, que con nosotros entró netamente en el terreno de lo grosero, permitiéndose censurar nuestras decisiones a la hora de pedir. Sólo por eso, ya se descalificaba el establecimiento. Por supuesto, no dejamos propina alguna.

• Los platos, pese a hallarnos en un establecimiento teóricamente exquisito, eran correctos sin más. En especial los pescados, más bien desangelados y sobrios, con escaso o nulo acompañamiento y en algunos casos excediéndose con la sal.

• Ni que decir tiene que, además, los precios no son precisamente económicos.

 

- HOSPEDERÍA LA IGLESUELA (La Iglesuela del Cid, Teruel).- Nada que objetar a este hotel que tiene un encanto espectacular y que se incluye en la visita guiada a la localidad pero hay que reconocer que esperaba más de su gastronomía aunque entiendo que, para el poco público del que disfrutan fuera de temporada, resulta comprensible.

Lo Mejor

• Un comedor decorado con el mismo buen gusto y sabor que el resto del establecimiento.

• Servicio correcto y discreto.

Lo Peor

• No es de recibo que sólo haya dos opciones de primer plato y otros tantos de segundo (no hablo del “menú del día” que no existe sino del menú cerrado y único) y, sobre todo, que los platos fuertes sean obligatoriamente bacalao o conejo.

 

NI FRÍO NI CALOR

 

- LA ESPAÑOLA (Valencia).- Restaurante argentino en la capital del Turia, su principal hándicap es que alterna buenos detalles con pifias importantes. Una pena aunque tengo intención de volver a darles otra oportunidad.

Lo Mejor

• Sus asados de carne y sus chorizos criollos son magníficos, al igual que sus panqueques de dulce de leche.

• Es todo un detalle que te acepten la sangría dentro de un menú ofertado por Groupon del que parecía desprenderse que la bebida tenía que ser agua o refresco exclusivamente.

Lo Peor

• No es de recibo que te pongan en la cena una ensalada que claramente procedía de la comida de mediodía.

 

- ATENEO (Valencia).- Cuando un restaurante empieza a parecer rancio es que algo falla. Me ocurrió otro tanto en “El Forcat”, también de la capital valenciana. En el caso del “Ateneo”, un local con mucho prestigio a lo largo de varias décadas y en el que hay un precio para los socios de la entidad y otro para quienes no lo son, no se llega al extremo de tener que padecer manteles ajados o problemas ornamentales graves pero se le advierten demasiadas deficiencias.

Lo Mejor

• Las presentaciones de los platos siguen estando a la altura de su nombre.

• El acompañamiento musical resulta agradable tanto porque las actuaciones son en directo como por el hecho de que interpreten temas de ritmo suave.

Lo Peor

• Además de la incómoda sensación de “démodé”, los platos no resultan nada selectos, las opciones son pocas y los precios quizás por encima de lo que merece.

 

DESCUBRIENDO RESTAURANTES INTERESANTES

 

- PANTANAL (Valencia).- Hablo de este restaurante como de un descubrimiento porque hacía muchos años que no lo visitaba y me dejó un estupendo sabor de boca cuando volví en este 2011. Se trata de una pizzería brasileira en la que, además de contar con pizzas o platos de pasta, siempre con un toque propio, podemos disfrutar de sabrosísimos platos brasileños.

Lo Mejor

• Los entrantes son deliciosos, destacando la mandioca frita, el pastel de catupiri (un queso típico de Brasil) o el pastel de carne.

• Espectaculares las caipirinhas y las brasileirinhas (batidas de coco), que acompañan magníficamente la comida.

• Los platos típicamente brasileños como la feijoada (chuletas de cerdo servidas con frijoles negros, longanizas, arroz blanco y naranja) o el estrogonoff a la brasileña (pechuga de pollo troceada y deshuesada que se sirve con una salsa a base de nata y champiñones y acompañada de patatas fritas y de arroz) sencillamente magníficos.

Lo Peor

• Las caipirinhas son un poco caras, a razón de 6 euros cada una y fácilmente te apetecen un par durante la cena.

 

- EL NÁUTICO (Valencia).- Agradable constatación de que un club náutico no tiene por qué ser un lugar "exclusivo" en la peor acepción del término sino un lugar de ambiente informal con una gastronomía estupenda y, ocasionalmente, al alcance de nuestro bolsillo.

Lo Mejor

• Mi primer arroz de bogavante “sin caldo” resultó ser una auténtica delicia.

• Espectaculares vistas al mar desde su elegante comedor en el que prevalece un ambiente distendido y familiar.

• Sus profiteroles de piña con granizado de malibú se encuentran, sin duda, entre los “postres del año” para este servidor.

Lo Peor

• Está francamente complicado de encontrar y se hace aconsejable el uso del GPS (no es broma).

 

- DE POST (Amberes, Bélgica).- Si eres buen comedor, en este restaurante flamenco te pondrán a prueba porque sus carnes son, además de jugosas, de tamaño considerable y las acompañan literalmente de un cubo de patatas fritas. Si sobrevives a ello, ojo también a sus postres.

Lo Mejor

• Impecable la carbonade flamenca (carne de ternera braseada acompañada de cebolla y aderezada con laurel, tomillo, azúcar, vinagre y salsa de cerveza)

• Los entrantes son también estupendos, destacando las croquetas de queso o gambas, sartenes de camarones y se hace imprescindible regarlos con una buena cerveza.

Lo Peor

• No ser capaz de coronar la comida con un strudel de manzana o una mousse de chocolate con merengue porque estás hasta arriba.

 

- CHEZ PATRICK (Bruselas, Bélgica).- A diez metros de la Grande Place y decorado de forma insólita -con motivos militares tales como cascos de la II Guerra Mundial- se ubica este magnífico restaurante en el que se pueden degustar las tradicionales moules (mejillones con patatas) o muchos otros platos flamencos.

Lo Mejor

• Las carbonades y los solomillos están a la altura de los mejores de Bélgica pero me sorprendió la calidad de sus tortillas de tomate o de sus ensaladas de queso de cabra.

• Las cremes brûlées (lo que aquí llamamos cremas catalanas) eran, de lejos, las mejores que he probado fuera de España

Lo Mejor

• Las moules no me gustaron especialmente y, sin ánimo de caer en chauvinismos baratos, me parecieron muy inferiores a las “clóchinas” valencianas.

• Estamos en la capital de Europa y los precios no son bagatelas.

 

- DENISE’S (Londres, Reino Unido).- Sencillo pero elegante restaurante junto a Russell Square, a escasa distancia del British Museum. Ambiente distendido, carta amplia, productos frescos y precios razonables.

Lo Mejor

• La pasta y las carnes eran excelentes.

• Si además tienes la suerte de coincidir con una camarera barcelonesa preciosa y encantadora, no hay el menor pero que poner.

Lo Peor

• La camarera tenía novio.

 

- LA CASONA (Camporrobles, Valencia).- Un restaurante de muchos kilates en un pequeño pueblo que apenas cuenta con un millar de habitantes y que se sitúa al nordeste de Utiel. Cocina elaborada, decoración estupenda y servicio muy esmerado.

Lo Mejor

• Entrantes de sobra para elegir y algunos tan deliciosos como sus enormes croquetas de cocido o sus crujientes de langostinos.

• Sus carnes y sus embutidos son de primera.

• Precios muy razonables.

Lo Peor

• Camporrobles es un pueblo sin demasiadas cosas que ver (salvo el cercano poblado ibero de El Molón) y eso le resta posibilidades al restaurante.

 

- CUATRO VIENTOS (Cantavieja, Teruel).- Una sorpresa muy agradable la de este restaurante enclavado en la entrada de Cantavieja, un municipio turolense próximo a La Iglesuela del Cid. Una carta original (ensaladas de frutos secos, patatas bravas con carne) y un precio al alcance de cualquier bolsillo le deparan un más que merecido éxito en la zona para lugareños y visitantes.

Lo Mejor

• Local reformado y de aspecto agradable.

• Comida casera y postres que también lo son.

• Muchas opciones para cada plato y precio más bien barato.

Lo Peor

- El bar contiguo puede resultar algo cutre y, si no divisas otra cosa desde fuera, puedes pasar de largo, lo cual sería una lástima.

 

- MARISQUERÍA MANGUITA (Chiclana de la Frontera, Cádiz).- Sus locales (tiene varios) no son un modelo de diseño pero sus productos son siempre frescos y deliciosos, por lo que gozan de gran predicamento en la zona.

Lo Mejor

• Langostinos, cazón en adobo, coquinas o almejas, gran variedad en pescados y mariscos y todos muy sabrosos.

• Para el tipo de producto del que estamos hablando, no es nada caro.

Lo Peor

• Como queda dicho, no se dejan el presupuesto en ornamentación.

 

LOS DESCUBRIMIENTOS DEL AÑO

 

- LA CEPA VIEJA (Valencia).- Posiblemente el descubrimiento más grato del ejercicio, este auténtico “templo del vino” en el que he reincidido varias veces durante el año, constituye un lugar de ambiente agradable, trato exquisito, platos selectos y atractivos y una larga lista de vinos que investigar.

Lo Mejor

• Para lo selecto que es, no resulta nada caro.

• Existe una carta de vinos con unas 120 referencias y otra de copas con unas 35.

• Antes de comenzar la cena te leen el menú y, si eres alérgico a algún producto o te desagrada alguno de los platos previstos, lo sustituyen por otro sin el menor problema.

• Excepcional el maridaje de los vinos con los platos, incluyendo los postres y también deliciosos los panes y los aceites que se sirven.

Lo Peor

• Por obligarme a decir algo, el hecho de que el menú sea siempre cerrado.

 

- CÁDIZ EL CHICO (Grazalema, Cádiz).- Enclavado en uno de los más bellos “pueblos blancos” gaditano, “Cádiz el Chico” tiene el sabor de los refugios de montaña sin renunciar al confort y a la elegancia sencilla. Una carta selecta con productos de primera calidad y una impecable presentación ponen el resto.

Lo Mejor

• Una agradable decoración en madera y una chimenea para los meses más fríos.

• Una carta en la que conviven entrantes suculentos (queso frito, chorizos al vino, croquetas caseras, salmorejo) con platos de caza y postres originales como la tarta de bellota.

• Precios más que correctos y posibilidad de pedir el vino por copas.

Lo Peor

• Al ser grande la sala principal, puedes tener problemas de ruido si coincides junto a un grupo numeroso.

 

- EL RIFF (Valencia).- Restaurante de cocina creativa y alto standing, sí responde en muchos detalles a la gran categoría que se le presupone. Trato profesional y atento, mestizaje gastronómico con interesantes sorpresas y platos muy sabrosos a cargo del prestigioso chef alemán Bernd Knoller.

Lo Mejor

• Quedarse boquiabierto al ver en la carta “patatas bravas” o “arroz con leche” y constatar que se trata de reducciones espectaculares (presentadas de forma no menos espectacular) con sabores finísimos en los que efectivamente se encuentra la esencia de dichos productos pero con texturas y sabores muy distintos.

• El local es elegante pero a la vez ligero, predominando los lacados en blanco.

• Los platos no son muy grandes pero sí numerosos por lo que os garantizo que no saldréis con hambre.

Lo Peor

• Es francamente carísimo y sólo se puede visitar (salvo que tu poder adquisitivo sea alto) aprovechando iniciativas como las de Valencia Cuina Oberta (dos fines de semana al año).

 

- SAMSHA (Valencia).- Un restaurante que es toda una sorpresa. Cocina creativa en la que te deslumbra tanto la presentación de los platos como sus sabores y texturas. Toda una delicia para el paladar. Además la atención es espléndida y más cálida que en otros establecimientos del segmento.

Lo Mejor

• Platos originales y espectacularmente presentados (por ejemplo, chupitos de aceituna con espuma de Martini que hay que sorber con pajita, Biscuits de queso parmesano con tomate cuya textura y aspecto recuerdan las tabletas finas de chocolate blanco o helados de setas servidos en recipientes con forma de pequeña cuchara sopera).

• La forma en que juegan con la sorpresa pues es habitual que finalice la cena con productos dulces que aparentemente tienen el mismo aspecto que los entrantes salados del principio.

• Amabilidad y calidez en el servicio sin abandonar la discreción.

Lo Peor

• Como ocurre con el Riff, sólo resulta asequible con iniciativas del tipo Valencia Cuina Oberta (y aun así hablamos de 20 euros a mediodía ó 30 por la noche, siempre con la bebida aparte).

 

REVISITANDO SITIOS CONOCIDOS

 

- FRIEND AT HAND (Londres, Reino Unido).- Mi nueva visita a Londres me permitió este verano hacerle otra visita a este pub irlandés de la zona de Russell Square (muy cercano a la estación de metro), en el que se sirven comidas y cenas muy sabrosas en un ambiente agradable.

Lo Mejor

• Me sigue encantando la hamburguesa de falafel.

• El ambiente es muy distendido.

• El roast beaf, el fish & cheaps o el estofado de carne están francamente bien.

• Precios realmente asequibles para tratarse de una ciudad tan cara como Londres.

Lo Peor

• Con frecuencia se abarrota de gente y no se puede reservar con antelación, por lo que resulta muy difícil conseguir sitio si comes en horario británico. Mejor intentar conservar nuestros horarios en la medida de lo posible.

 

- LA BOLOÑESA (Valencia).- Un año más, esta pizzería-crêpería ha estado entre mis visitas habituales, amparados en su tradicional solvencia, en lo sabroso de sus pizzas (que siguen creciendo en número) y postres y en su esfuerzo por no incrementar los precios de sus excelentes productos.

Lo Mejor

• Sus deliciosas pizzas de tres centímetros de altura, crujientes, sabrosas y con más especialidades cada año.

• Entre las novedades de 2011 se encuentran dos pizzas deliciosas: una a base de sobrasada, y la otra con queso de cabra, canónigos y salsa pesto.

• Este año he descubierto que, entre sus crepes, se encuentran las de helado y, en concreto, la de helado de avellana está especialmente deliciosa aunque cuenten con otros sabores como horchata o pistacho.

• Los precios se siguen manteniendo, incluyendo los diversos menús del día, que resultan muy económicos.

Lo Peor

• Se nota un significativo descenso de clientela salvo los sábados por la noche, lo que siempre es inquietante pues por nada del mundo quisiera que cerrasen.

 

- EL PASTORET (Náquera, Valencia).- Su terraza interior con vistas a la montaña y su pequeño estanque conforman un entorno muy sugerente especialmente para una cena. Y sus platos, aunque carezca de carta, siguen siendo muy selectos.

Lo Mejor

• Un entorno muy acogedor y sugerente.

• Excelentes tanto el entrecot de buey como el calamar a la plancha (que se sirve entero).

• Los entrantes -pan tostado con ajoaceite o tomate, ibéricos, ensaladas- resultan siempre deliciosos y hay que tener cuidado para que no saciarse antes de tiempo.

Lo Peor

• El menú es cerrado, por lo que no puedes salirte de un guión más bien estrecho.

• No lo calificaría de caro pero, obviamente, tampoco es barato.

 

- CASA GRANERO (Serra, Valencia).- Su prestigio resulta casi imperecedero, su clientela sigue siendo fiel y sus platos, aunque con poca variedad, conservan su tono selecto.

Lo Mejor

• Sus entrantes siguen siendo de primera, destacando el crujiente de gambas con salsa de marisco o los montaditos de manzana con paté.

• Además de sus famosos arroces, destacan sus carnes. En especial, el chuletón de buey servido sobre brasas.

• Sus platos, además de deliciosos, están magníficamente presentados.

Lo Peor

• Los precios no son demasiado económicos.

• Hace falta reservar con cierta antelación; sobre todo en período estival.

 

- CANYAMEL (El Palmar, Valencia).- Sus arroces siguen siendo fantásticos y sus precios no conocen rival. Sigue valiéndome sobradamente la pena desplazarme 15 kilómetros hasta la Albufera para disfrutar de ambas cosas.

Lo Mejor

• Sus paellas de marisco y sus arroces “a banda” son inmejorables y siempre están en su punto.

• Algunos de sus entrantes más sencillos como los calamares a la romana o las patatas bravas son un auténtico deleite, sobre todo bañados con una jarra de sangría.

• Sus precios son fácilmente la mitad o menos que en Valencia capital.

Lo Peor

• Es cierto que su local carece de glamour.

• Hay que desplazarse hasta allí por una carretera que en los fines de semana está más que concurrida.

 

OTROS

 

Para finalizar, dejo constancia del nombre de algunos otros establecimientos visitados durante el año pero que no me detengo a analizar más pormenorizadamente:

Ni frío ni calor: MAÏMAR (Valencia), DRUG OPERA (Bruselas), CAGNEY’S (Londres) o PAUL (Londres, junto a la catedral).

Descubrimientos: LA ESQUINA DEL JAMÓN (Novo Sancti Petri-Chiclana, Cádiz), LUZ DE LUNA (Playa de la Malvarrosa, Valencia), LA BARBIANA (Sanlúcar de Barrameda), EL COTO (Novo Sancti Petri-Chiclana, Cádiz), SAN VALERO (Valencia), IL CANTUCCIO (Valencia) o PA, OLI I SAL (Playa de Pinedo, Valencia).

Revisitas positivas: LA PAPPARDELLA (Valencia), EL PI (Náquera, Valencia) o EL RINCÓN DE GALICIA (Port Saplaya, Valencia).

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