BALANCE LITERARIO 2017

La literatura de montaña, todo un descubrimiento

 

 

 Balance Libros 2017

 

 

 

PREÁMBULO

 

 

Como consecuencia de algunos buenos consejos recibidos y también a causa de mi propia curiosidad, tras ver hace un par de años en los cines la película de Baltasar Kormákur “Everest”, 2017 ha sido el año de mi descubrimiento tardío de la literatura de montaña.

 

Incluso para quienes, como yo, no han practicado nunca el montañismo, esta suerte de aventura, basada además en hechos rigurosamente reales, es una forma de experimentar, si bien desde la cómoda distancia de nuestros sillones, nuestros sofás o incluso nuestras hamacas de playa, las emociones inherentes a la ascensión de algunos picos estratosféricos que llegan a contar con más de ocho mil metros de altura.

 

No todo es lúdico y divertido, por supuesto, como cabía esperar de un deporte que es, todo él, puro riesgo. Junto al éxito y la satisfacción de los objetivos cumplidos, de las cimas alcanzadas, coexisten los sufrimientos sin cuento de los valientes –a veces temerarios- alpinistas, quienes se quedan a mitad del camino o incluso de los que pierden algunos miembros de su cuerpo en el intento o hasta se dejan en él la vida.

 

En cualquier caso y sin ánimo de extenderme más sobre el particular, procedo una vez más a recordar las premisas que presiden desde un principio estos personalísimos análisis literarios:

  • Zona Gélida, a la cual van aquellas lecturas que o bien no me han aportado nada o bien me han desagradado especialmente.

  • Zona “Ni frío ni calor”, en la que terminan aquellas obras de las que, sin llegar a desagradarme, podría haber prescindido perfectamente.

  • Zona Caldeada, en la cual se ubica la mayoría y que corresponde a los libros cuya lectura me ha parecido interesante y/o placentera y en los que merece la pena invertir el tiempo.

  • Zona “Al rojo vivo”, en la que aparecen las lecturas elegidas más destacadas y recomendables del año.

 

 

ZONA GÉLIDA

 

 

Como de costumbre, éste es por fortuna el apartado menos concurrido. Consejos, experiencia e intución han de procurar, de hecho, que así sea.

 

Curiosamente, el protagonismo de la sección recae sobre la obra de un autor que goza de mi alta estima; el tristemente desaparecido Manuel Vázquez Montalbán.

 

Tras haber recorrido no pocos episodios de la saga que el autor barcelonés dedica al detective Pepe Calvalho, tuve ocasión de leer “Yo maté a Kennedy”, la que pasa por ser el prólogo de la misma.

 

En la obra –porque ni de novela cabe calificarla-, Carvalho es miembro de la CIA y uno de los guardaespaldas del presidente estadounidense John Fitzgerald Kennedy, por lo que sus días discurren en el “Palacio de las Siete Galaxias” enre Robert Kennedy, John John, Jacqueline y el propio JFK.

 

A través de las conversaciones del agente con la primera Dama sabremos que Carbalho es español, de ascendencia gallega, ex miembro del Partido Comnista, y que está separado de la radical Muriel, siendo padre de una niña, además de un gran amante de la gastronomía y las mujeres.

 

También accederemos a las historias de diversos filósofos, arquitectos, músicos, políticos y pensadores, siempre en medio de una atmósfera tan onírica como desconcertante.

 

La cuestión es que se trata de una obra experimentalista que no sólo constituye un híbrido imposible entre novela y ensayo sino que constituye una interminable y aburridísima digresión pseudofilosófica que no guarda relación alguna con la saga novelística de Pepe Carvalho.

 

También español e igualmente creador de una saga –la de Toni Romano-, Juan Madrid firma la crepuscular Adiós, princesa”, que se cuenta también entre lo peor que he leído este año.

 

Antonio Carpintero –pues ése es el verdadero nombre del protagonista- trabaja ahora para el ex comisario Draper en la agencia de detectives de éste, en la cual se ocupa sobre todo de impagos. A su regreso de Extremadura, donde ha logrado que un moroso le pague el millón y medio de pesetas que adeudaba a un grupo de burdeles, Toni descubrirá que su amigo el escritor Delforo ha sido detenido, acusado del asesinato de la periodista Lidia Ripoll.

 

Delforo, además de inmortalizarle en sus novelas como Toni Romano, es su amigo y vecino, por lo que al ex policía le sorprenderá comprobar lo poco que sabe realmente de él.

 

La prosa del malagueño Juan Madrid acusa el cansancio de una saga cuyo protagonista pierde fuelle al envejecer.

 

 

ZONA “NI FRÍO NI CALOR”

 

 

El manuscrito samurái” del estadounidense Robert Crais, es asimismo parte de una saga dedicada al detective Elvis Cole, con quien no me había topado hasta el momento.

 

Cole recibirá la visita de Bradley Warren y de su bella ayudante Jillian Becker a causa del robo de un valiosísimo manuscrito japonés –el Hagakure- prestado por una rica familia de Kioto. La visita a la mansión Warren le pondrá en contacto con Sheila, la alcoholizada y ninfómana esposa del magnate y con Mimi, su apocada hija.

 

Cuando los Warren son amenazados y conminados a abandonar la búsqueda del Hagakure, entre en juego Joe Pike, el socio de Elvis. Ello no evitará el secuestro de Mimi.

 

Ésta es, como comentaba, la segunda entrega de la saga de un detective bocazas y graciosillo que se queda muy lejos en su intento de emular el humor, mucho más ingenioso, de Raymond Chandler.

 

El murciano Jerónimo Tristante firmaEl valle de las sombras”, una endeble novela ambientada en la posguerra española.

 

Tras la Guerra Civil, Franco decide erigir en Cuelgamuros un mastodóntico monumento en homenaje a los caídos durante la contienda. Sin embargo, serán en su gran mayoría presos republicanos quienes aporten su sudor y su sangre en ese Valle de los Caídos a cambio de una reducción de sus penas de cárcel y un sueldo irrisorio.

 

El hecho de que las obras no avancen al ritmo esperado hará sospechar al Estado Mayor que alguien se está lucrando a cambio de desviar al mercado negro tanto los materiales destinados a la construcción como los alimentos destinados a la manutención de los presos que la llevan a cabo. Por mediación del general Enríquez, el trastornado capitán Roberto Alemán será encargado de investigarlo.

 

Aunque curiosa, esta mezcla de melodrama de posguerra, thriller y novela rosa acaba pecando de una cierta ingenuidad que le resta toda eficacia.

 

De índole muy distinta es “El mapa y el territorio”, del controvertido escritor francés Michel Houellebecq.

 

Jed Martin es un artista singular. Su ocurrencia de fotografiar, en gran formato y con detalle, algunos de los mapas diseñados por Michelin le granjeará un inesperado éxito y le pondrá en contacto con Olga, una joven y bellísima rusa que trabaja para la propia Michelin.

 

Ella compartirá los únicos años realmente felices de Jed, en realidad un misántropo en absoluto dotado para las relaciones personales. Algo que se pondrá de manifiesto cuando Olga reciba una oferta profesional que la llevará de nuevo a Rusia sin que él haga nada por retenerla.

 

Tiempo después, Jed vuelve a triunfar, esta vez con la pintura e inmortalizando toda una serie de oficios. Ello le permitirá conocer al escritor Michel Houellebecq.

 

Novela profundamente existencialista, la obra especula con la representación artística y reserva un papel al propio autor, que aparece retratado como un auténtico excéntrico.

 

La aclamada opera prima de la escritora británica Jessie Burton, “La casa de las miniaturas”, parece que no me causó la misma favorable impresión que a la mayor parte de sus lectores.

 

A finales del siglo XVII la joven Nella Bortman deja su Assendelft natal para reunirse en Amsterdam con su acaudalado marido –el mercader Johannes Brandt- a quien sólo ha visto en dos ocasiones. Se trata de un matrimonio de conveniencia por el que Marin, su estirada cuñada, tampoco parece experimentar un gran entusiasmo.

 

El singular regalo que Brandt hará a su esposa, una casa de miniaturas, será preludio de una serie de profecías que afectan al destino personal de todos cuantos viven en la casa.

 

Con reminiscencias de “La joven de la perla” y hasta de la serie televisiva “Taboo”, la joven novelista inglesa acaba por construir una historia tan morbosa como lacrimógena, muy lejos de los gustos de un servidor.

 

Con intermitente presencia en esta sección, el irregular John Grisham me deja indiferente en esta ocasión con “El proyecto Williamson”.

 

Ron Williamson es un joven estudiante de Ada, Oklahoma, con un talento innato para el beisbol, que triunfa en este deporte en su etapa escolar y aspira a jugar en las ligas mayores. Cuando ni siquiera consiga triunfar en las ligas menores, su inestable personalidad y su afición al alcohol le sumirán en una depresión profunda, pese a los esfuerzos de sus padres y hermanas por ayudarle.

 

Algún tiempo después, en 1982, la joven Debbie Carter es hallada violada y asesinada en su apartamento de Ada, la negligencia policial evita que el sospechoso lógico –el violento Glen Gore- sea acusado, ya que ni siquiera le tomarán muestras de ADN. En lugar de eso, cinco años después acabarán yendo a por Ron, un buscaproblemas depresivo pero no un asesino, lo que no evitará que acabe siendo condenado a la pena de muerte.

 

La primera incursión de Grisham en la “no ficción” se salda con una obra que comienza siendo atractiva y se vuelve progresivamente reiterativa hasta perder todo el interés.

 

Menos frecuente es ver por aquí a mi admirado Michael Connelly, cuya novela “El vuelo del ángel” pasa por ser la peor de cuantas componen la saga de Harry Bosch.

 

Dos personas aparecen muertas en Angel Flights, el antiguo funicular de Los Angeles. Una de ellas es Elias Howard, un abogado afroamericano que es el azote del Departamento de Policía, con sus continuas denuncias contra los agentes. La otra, una trabajadora hispana llamada Catalina Pérez, parece ser un daño colateral de la venganza de algún policía contra Howard.

 

Para evitar conflictos de intereses, el subdirector Irvin Irving sacará del caso a los de Homicidios para encargárselo a un Harry Bosch a quien su esposa Eleanor está abandonando y cuyos dos ayudantes son también afroamericanos.

 

Como decía, se trata de una de las novelas más intrascendentes de cuantas tienen al detective Bosch como protagonista pero, además, cuenta también con el peor y el más previsible final de toda esta espléndida saga.

 

 

ZONA CALDEADA

 

 

Cienfuegos” es la primera entrega de una serie de novelas de aventuras firmada por el tinerfeño Alberto Vázquez-Figueroa.

 

Cienfuegos es, en realidad, un joven pastor de La Gomera, a quien llaman así a causa de su pelo rojizo. La llegada a la isla de una hermosa alemana, Ingrid Grass, desposada con el vizconde de Teguise, da inicio a un tórrido romance entre el pastor y la teutona.

 

Descubiertos por el marido, éste intentará inútilmente acabar con el muchacho pero el chico se verá obligado a embarcarse rumbo a Sevilla, donde los amantes pretenden reunirse. Sin embargo, la fatalidad le embarca como polizón en la Santa María, con lo que acaba formando parte de la expedición que arribará a América junto a Cristóbal Colón.

 

Entretenidísimo relato que inaugura toda una saga sobre las peripecias de un cabrero canario que acaba convirtiéndose en descubridor, Vázquez-Figueroa demuestra en él toda su pericia, inédita en nuestro país, para narrar aventuras.

 

Caribes” sería la segunda entrega de “Cienfuegos”, a cargo del propio Alberto Vázquez-Figueroa.

 

Tras dar a luz a su hijo, la india Sinalinga echa a Cienfuegos de su lado. Al intentar recuperar la embarcación que Caragato y los suyos construían en una cueva cercana, el chico encontrará allí al viejo Virutas, también superviviente de la masacre del Fuerte. Juntos salen a mar abierto, siendo el canario instruido por el anciano en el misterio del ajedrez hasta que las corrientes les arrastran a tierras de los Caribes.

 

Una tribu de belicosas guerreras les capturan y encierran, cebándolos como a cerdos antes de devorarlos pero el ingenio de Cienfuegos creará una religión alrededor del ajedrez que salvará su vida y la de Virutas, quien no obstante acabará muriendo de viejo en tanto que el muchacho es conminado por el hechicero local a marcharse de allí.

 

En esta segunda y no menos entretenida parte de la saga, el joven canario se irá pareciendo cada vez más a un Tarzán español y pelirrojo que sobrevive en las selvas de Centroamérica.

 

En mi primer reencuentro con Lorenzo Silva tras la mayúscula decepción personal que supuso su novela “Los cuerpos extraños”, el autor de Carabanchel vuelve por donde solía con su interesante “Donde los escorpiones”, que supondrá un drástico cambio de escenario.

 

 

http://rincondesinuhe.com/homepage/234-saga-bevilacqua-y-chamorro-parte-iii

 

Tras la detención del gitano rumano Mircea en el poblado de chabolas de El Gallinero, en plena Cañada Real madrileña, el subteniente Bevilacqua recuerda que un año antes le fue encomendada una investigación en el mismísimo Afganistán.

 

“Vila”, en compañía de la sargento primero Chamorro, la cabo primero Salgado y el cabo Arnau, será conducido a la base de Herat para esclarecer el asesinato de un sargento español de infantería llamado Pascual González. El peligroso destino pondrá nerviosos a la madre y al hijo de Bevilacqua y precipitará el final de su relación sentimental con la jueza Carolina.

 

La novena novela de Bevilacqua y Chamorro es la primera en discurrir fuera de la geografía española, ambientada en Afganistán, una tierra dura “donde viven los escorpiones”.

 

Conversación en la catedral”, del imprescindible Mario Vargas Llosa, no es una de sus mejores novelas pero sin duda se beneficia de su descomunal talento narrativo.

 

Santiago Zavala, “Zavalita”, es un periodista de “La Crónica” de Lima. Cuando un par de negros le arrebatan el perro a su esposa para cobrar la comisión de la perrera, Santiago se dirige allí para rescatar al animal. Uno de los negros resultará ser Ambrosio, el que fuera chófer de su padre don Fermín Zavala.

 

En una larguísima conversación que tendrá lugar en un tugurio llamado “La Catedral”, Ambrosio le contará que también fue chófer de Cayo Bermúdez, el hombre fuerte de la dictadura del general Odría. Se casaría tiempo después con Amalia, que había servido en casa de don Fermín y pasaría a hacerlo en la de Hortensia, una ex cantante amante del propio Bermúdez.

 

Zavalita, por su parte, le contará a él cómo amargó la vida a sus padres, obligando a don Fermín a humillarse ante el poderoso Bermúdez cuando Santiago fue vinculado a los opositores.

 

Con un estilo denso y difícil, Vargas Llosa perfila la historia del Perú del “ochenio” de Odría, a través de las vicisitudes de un joven rebelde y de un anciano que comenzó siendo chófer para acabar como matón.

 

Con “Más oscuro que la noche”, Michael Connelly se desquita de la mala crítica a la que le hace acreedor su novela anterior.

 

Terry McCaleb es un ex agente del FBI retirado tras habérsele trasplantado un corazón nuevo. Su ex compañera Jaye Winston requerirá su ayuda en un caso de asesinato ritual, provocando el malestar de Gabriela, la esposa de Terry, que quiere dejar atrás toda la vida anterior de su marido.

 

La presencia de una lechuza en la escena del crimen, cuya víctima es un pintor de paredes llamado Edward Gunn a quien Harry Bosch intentó encerrar años atrás, llevará al cada vez más implicado McCaleb a relacionarlo con la obra pictórica de Hyeronimus Bosch y con el detective de homicidios, con quien ya colaboró antes.

 

A la desconcertante primera mitad de la novela, en la que Bosch ni aparece, le sucederá una segunda parte en la que el detective participa de un multitudinario juicio contra un director de cine para adultos que, de algún modo, está relacionado con el crimen de que será sospechoso el propio Harry.

 

En cuanto a “Tokio blues”, es obra del japonés Haruki Murakami, a quien ya dediqué un artículo con ocasión de su novela “Crónica del pájaro que da cuerda al mundo”.

 

El treintañero Toru Watanabe rememora la época que pasó en Tokio desde los 18 a los 20 años. Tras el suicidio de su único amigo Kizuki se complicará la difícil relación con la novia de éste, Naoko. La ambigüedad de la misma dará paso a una brusca ruptura después de acostarse juntos.

 

La chica acabará ingresando en un sanatorio mental en régimen abierto mientras menudean las aventuras sexuales de Watanabe en compañía del frío y seductor Nagasawa. Más tarde, después de desaparecer Tropa-de-Asalto, el peculiar compañero de Watanabe en su habitación de la residencia, Toru decidirá irse a vivir por su cuenta.

 

Aunque de lectura ágil, la novela de Murakami constituye todo un catálogo de personajes extraños con tendencia al existencialismo, la promiscuidad sexual y el suicidio. Avisados quedáis.

 

Pasando a la ciencia-ficción, la galardonada “La guerra interminable” es la primera parte de una trilogía escrita por el estadounidense Joe Haldeman.

 

Narra cómo en 1997 William Mandella es alistado por la Ley de Reclutamiento Escogido para tomar parte en la guerra contra los taurinos, como uno de los 50 hombres y 50 mujeres con cociente superior a 150 y un físico excepcional.

 

El capitán Sherman Stott y el sargento primero Octavio Cortez serán los encargados de adiestrarles en el planeta Charon para una misión en una colonia llamada Puerto Estelar I, donde tendrá lugar el primer y sangriento combate contra los taurinos.

 

Traslación futurista de la Guerra de Vietnam, la novela describe la contienda y los cambios sociales acaecidos a lo largo de 1.200 años, ya que el paso del tiempo no será el mismo para los protagonistas que para quienes permanecen en la Tierra.

 

Del poco conocido escritor inglés Graham Joyce es la curiosa novela “La tierra silenciada”.

 

Jake y Zoe pasan unos días de asueto en una estación de esquí francesa, próxima a la frontera española. Una mañana salen temprano para evitar demasiada compañía y son alcanzados por un alud. A duras penas Zoe es desenterrada de la nieve por su marido pero, cuando regresan sanos y salvos al hotel, descubren que todo el mundo ha desaparecido tanto allí como en el cercano pueblo de Saint-Bernard-en-Haut.

 

Al principio creerán que el lugar ha sido evacuado ante la amenaza de un alud mayor pero cuando se vean incapaces de abandonar el lugar –los coches se estropean, la niebla les impide avanzar, los caminos les devuelven una y otra vez al mismo sitio- y observen que la carne y las verduras no se estropean o las velas no se consumen tendrán que pensar en otra explicación.

 

Aunque el final resulte bastante predecible, se trata de una novela ciertamente adictiva con cierto misterio a lo Stephen King.

 

En clave ensayística, el pensador franco-libanés Amin Maalouf es el firmante de “Identidades asesinas”.

 

Al hilo de la creciente ola de violencia sobre todo religiosa que azota el planeta, este erudito de etnia árabe y religión cristiana reflexiona acerca de las distintas pertenencias –raza, religión, lengua, condición sexual- que conforman la identidad de cada persona.

 

También pone el acento sobre la mundialización a la que nos vemos abocados en una doble vertiente: la positiva universalidad y la negativa uniformidad. Sin pretender excusar ni justificar unos crímenes de los que abomina, Maalouf sí intenta encontrar las raíces de ese odio irracional que siega vidas y provoca prejuicios y resentimientos difícilmente reconducibles.

 

Se trata, en suma, de un sesudo ensayo que analiza los hechos de toda índole que han desembocado en una ola mundial de violencia y trata de encontrarle soluciones.

 

Las apariencias no engañan”, del ya citado Juan Madrid, sí nos muestra al escritor malagueño en plena cresta de la ola de su saga sobre Toni Romano.

 

Antonio Carpintero –nos cuenta la novela- fue boxeador profesional y policía durante más de 25 años. Ahora es guardia de seguridad en “La luna de medianoche”, una sala de baile madrileña en la que también trabaja su novia Lidia como guardarropa. Una noche dos sudamericanos alteran el orden en el local, arrastrando con ellos a un viejo acordeonista apodado Zazá Gabor y a una prostituta colombiana. Será ella quien deje fuera de combate a Toni de un botellazo.

 

Días después, el ex policía será testigo del asesinato de Valeriano Cazzo, una celebridad televisiva, a cargo de uno de los dos sudamericanos pero la policía le acosará creyéndole cómplice del chófer de Cazzo: el enorme Zacarías, a quien también buscan unos mafiosos.

 

Segunda y atractiva entrega de la saga de Toni Romano, en ella asistiremos a la transmutación del personaje en detective privado, de la cual ni él mismo será plenamente consciente.

 

Siguiendo con el eclecticismo que gobierna mis lecturas llegamos a “La noche de Iesi”, de Peter Berling, un escritor alemán conocido sobre todo por su pentalogía de “Los niños del Grial”.

 

La novela presenta al productor alemán Manuel J. Berghstroem montando en la pequeña ciudad italiana de Iesi una monumental representación de “Stupor Mundi”, una obra escrita por él que recrea el nacimiento del que sería emperador Federico II Hohenstaufen.

 

Dicho nacimiento estuvo rodeado de misterio y controversia, llegando a afirmarse que el hijo de la emperatriz había sido sustituido por el de una exuberante carnicera de la localidad.

 

Con la angustia permanente de esperar los pagos que su socio Maximilian F. Bock le realiza de tarde en tarde, Manuel intenta sostener el proyecto pero éste se tambaleará cuando se produzca un asesinato.

 

Esta extraña novela, que comienza contando de forma concienzuda el montaje de una gigantesca representación teatral, acabará desembocando en una inesperada sangría.

 

Una vacante imprevista”, por su parte, supone la primera incursión en la literatura para adultos de J.K. Rowling, la mundialmente conocida autora de la saga Harry Potter.

 

http://rincondesinuhe.com/homepage/438-una-vacante-imprevista

 

El concejal Barry Fairbrother, del pequeño municipio inglés de Pagford, muere súbitamente de un aneurisma cerebral. Dejará un enorme vacío en su esposa Mary, sus amigos Parminder, Gavin y Collin y en las jóvenes Krystal Weadon y Sukhvinder (la atormentada hija de Parminder) cuya única válvula de escape eran sus entrenamientos de remo con Barry.

 

Pero Fairbrother también dejará un hueco en el concejo parroquial, que sus enemigos los Mollison (Howard y Shirley) intentarán adjudicar a su hijo Miles para lograr al fin la ansiada desconexión de la barriada de Los Prados, con su clínica de desintoxicación incluida.

 

El primer trabajo “adulto” de la Rowling se salda con una novela sórdida, morbosa e incómoda pero no carente de interés.

 

Volviendo a la producción nacional, “A sangre y fuego”, es una recopilación de relatos a cargo del periodista y escritor Manuel Chaves Nogales, muerto en el exilio en 1944.

 

En dichos relatos asistiremos a un bombardeo fascista sobre Madrid y a la terrible venganza que ejecutarán los milicianos, a la amistad truncada entre el hijo de un marqués sevillano y un maestro rojo, a las tropelías cometidas por una banda de desertores republicanos llamada “La Columna de Hierro” que asola las tierras valencianas o al valor sin fisuras de un hombretón llamado Bigornia que lucha con heroísmo por el anarquismo a bordo de un tanque ruso.

 

Son nueve los relatos con que nos obsequia este republicano ecuánime, fiel reflejo de la crueldad y la compasión, del heroísmo y de la mezquindad de que fue objeto nuestro país mientras se desangraba en una guerra entre hermanos.

 

Llegamos al fin a la literatura de montaña a la que aludía al principio del artículo, con “Annapurna, primer ocho mil”, de Maurice Herzog.

 

Un grupo de expertos alpinistas franceses se lanza en 1950 a la conquista de la primera cima de más de 8.000 metros. Una cota jamás alcanzada por el hombre.

 

Partiendo del hecho de que ni siquiera disponen de mapas correctos de la zona, ya que hasta entonces Nepal había sido un territorio prohibido, el grupo tardará demasiado tiempo en encontrar un acceso a cualquiera de sus dos posibles objetivos -el Dhaulagiri de 8.167 m ó el Annapurna de 8.075 m- mientras la estación de los monzones se les echa encima a marchas forzadas.

 

Herzog habría de dictar el texto de esta apasionante aventura en los meses posteriores a su regreso, imposibilitado para escribirlo él mismo tras haber perdido todos los dedos de las manos (también los de los pies) y haber sobrevivido a descenso digno de la peor pesadilla.

 

Esta parte final del libro, impactante y truculenta, contrasta altamente con los primeros capítulos, repletos de ingenua ilusión y de pura aventura como no podía ser de otro modo, tratándose de un grupo de hombres que eran pioneros y estaban a punto de reescribir la Historia pero en toda la obra estará presente el valor y la más incondicional camaradería entre ellos.

 

No menos dramática resulta “K2. El nudo infinito”, de Kurt Diemberger, en la que el alpinista austríaco relata alguna de sus aventuras junto a la inglesa Julie Tullis, a quien conocería en el Cofee Shop para escaladores que ella regentaba en Sussex junto a su esposo.

 

Tras una negativa de Julie a navegar juntos hasta la costa francesa, Kurt sí lograría convencerla años más tarde para escalar juntos en los Alpes. Algún tiempo después, fundarían “el equipo de rodaje más alto del mundo”.

 

Obsesionados por la belleza del K2, el segundo pico más alto de la Tierra y mucho más difícil y peligroso que el Everest, la pareja intentará por dos veces alcanzar su cumbre. En 1986 volverán a intentarlo pero el verano de ese año se convertirá en el más dramático de la historia de las escaladas a “la montaña salvaje”.

 

Aunque fragmentario y repleto de flash-backs y digresiones, lo cierto es que el relato de Diemberger va ganando progresivamente en emoción, brío y emotividad hasta conformar un magnífico documento sobre la escalada al más alto nivel.

 

 

ZONA AL ROJO VIVO

 

 

Dadas las circunstancias, mi primera lectura de 2017 se convertiría precisamente en una relectura: la del excelente “Mal de altura” de Jon Krakauer , considerado como uno de los mejores libros jamás escritos sobre alpinismo.

 

 

www.rincondesinuhe.com/homepage-3/230-everest-parte-i

 

Recordaré que, en su crónica novelada, Krakauer se refiere a los dramáticos acontecimientos acaecidos en la montaña más alta del mundo durante la primavera de 1996 cuando dos empresas se disputaban la supremacía de las visitas guiadas al Everest: la neozelandesa “Adventure Consultants” de Rob Hall y la estadounidense “Mountain Madness” de Scott Fischer.

 

El libro está escrito desde el punto de vista del autor, que participó del ascenso al Everest enrolado como cliente en las filas de Rob Hall y muestra sus conclusiones acerca de las circunstancias que desencadenaron la tragedia o de las negligencias que pudieron haber minimizado sus efectos. Dichas opiniones serían causa de no poca controversia.

 

Everest 1996”, de Anatoli Boukreev y G. Weston Dewalt, es precisamente la respuesta al libro de Krakauer.

 

http://rincondesinuhe.com/homepage/443-everest-1996

 

En 1996 el escalador ruso Anatoli Boukreev es contratado por Scott Fischer como guía para una expedición al Everest. El proyecto conseguirá ocho clientes que, tras un período de aclimatación progresiva entre los diferentes campos instalados, atacarán la ascensión de la cima en la madrugada del 10 de mayo.

 

La acumulación de escaladores frente a las cuerdas fijas, la falta de previsión en la instalación de algunas de ellas y cierta lasitud generalizada al alcanzar la Cumbre Sur provocarán un considerable retraso que se agravará con la llegada de una inesperada tormenta.

 

Tal vez no tan brillante como la novela de Krakauer desde un punto de vista estrictamente literario, la de Boukreev comparte sin embargo su intensidad y emoción, a la vez que constituye un honesto y hermoso alegato de quien se vio directamente señalado por el periodista probablemente sin razón para hacerlo.

 

La escritora estadounidense Helene Hanff es la responsable de un extraordinario fenómeno literario acuñado como “84 Charing Cross Road”.

 

Modesta guionista neoyorkina, la propia Helene contacta en 1949 con Marks & Co., una librería londinense especializada en libros agotados, que tiene su sede en el número 84 de la Charing Cross Road. A partir de ese momento se establecerá una divertida e intensa relación epistolar entre la joven americana y los empleados de la librería capitaneados por Frank Doel.

 

Mientras Helene va adquiriendo poco a poco los libros que conformarán su biblioteca, un emotivo vínculo emocional le unirá a Frank y a sus compañeras, viéndose moralmente obligada a auxiliarles con el envío de algunos alimentos que escasean en Inglaterra tras la Segunda Guerra Mundial. Ello la convertirá en alguien muy querido para las familias de los empleados de la librería.

 

Estamos ante una deliciosa recopilación de cartas escritas realmente y a lo largo de tres décadas por una dramaturga americana sin éxito y un librero inglés. Paradójicamente, la recopilación sí se convertiría en un impresionante éxito editorial por derecho propio.

 

En cuanto a “El Cártel”, de Don Winslow, es la reanudación de esa “Biblia del Narcotráfico” que era “El poder del perro”.

 

http://rincondesinuhe.com/homepage/437-el-cartel

 

Gloria, una joven con malformaciones congénitas, ha muerto. Ella fue el cebo que años atrás utilizó el agente de la DEA Art Keller para atrapar al padre: el narcotraficante mexicano Adán Barrera, antiguo amigo suyo, que ahora se verá obligado a pactar para poder asistir al entierro.

 

Su información posibilita un gran decomiso de drogas y la captura del número q1 del cártel del Golfo. Extraeditado a México, Adán conocerá en la prisión de Puente Grande a Magda Beltrán, una ex miss Culiacán encarcelada por tráfico que se convertirá en su amante y confidente.

 

La sospechosa huida de Barrera trae de nuevo a Keller a México y desencadena una sangrienta guerra entre los cárteles, destacando el salvajismo de los Zetas del ex militar Ochoa.

 

La novela recupera a varios de los personajes de “El poder del perro” y constituye una apasionante crónica que no le va a la zaga a su predecesora.

 

Manuel Vázquez Montalbán se reivindica a mis ojos con “Tatuaje”, que es en realidad la primera de las novelas de la saga Pepe Carvalho.

 

Carvalho comparte cama con su novia prostituta Charo cuando llega “la Gorda”, una joven aprendiz de la peluquería de “la Queta”. Por ella sabrá que don Ramón, el marido de Queta, desea verle.

 

Don Ramón le encargará averiguar quién era y a qué se dedicaba el hombre rubio que ha aparecido muerto en la playa con un tatuaje en la espalda que reza: “He nacido para revolucionar el infierno”. El problema es que la víctima parece relacionada con las drogas, de modo que la policía de Barcelona está haciendo una gran redada de putas y chulos.

 

Cien mil pesetas convencerán a Carvalho de viajar a Holanda siguiendo una pista suministrada por el tatuador.

 

Este inspirado relato bucea en los primeros casos de Pepe como detective privado independiente, poniendo las bases del personaje y combinando el habitual paisaje urbano de Barcelona con el de la Holanda de los setenta.

 

El secreto de sus ojos”, del argentino Eduardo Sacheri es otra de las sorpresas agradables del año, como no podía ser de otro modo, tratándose de la obra que inspiró la excelente película homónima dirigida por Juan José Campanella.

 

http://rincondesinuhe.com/homepage-3/215-el-secreto-de-sus-ojos

 

El prosecretario judicial Benjamín Chaparro, recién jubilado, decide escribir un libro para recordar un crimen acaecido en 1968. La víctima, una bella joven llamada Liliana Coletto, fue violada y asesinada, dejando desolado a su viudo, Ricardo Morales.

 

Benjamín, encargado de la causa por culpa de los manejos de su colega Romano, se verá obligado a denunciar a este último cuando el sujeto ordena que se dé una paliza a dos supuestos sospechosos que son claramente inocentes. A punto de archivarse el caso sin pista alguna, Chaparro creerá dar con el asesino al ver en las fotos del matrimonio Morales a un desconocido que siempre mira a Liliana de forma turbia.

 

La de Sacheri es una brillante novela de misterio muy bien aderezada de romance y con un humor muy argentino, todo la cual la convierte en imprescindible.

 

Al igual que la “Kathleen” del periodista, novelista, ensayista y poeta estadounidense Christopher Morley, de quien a un servidor le sorprende su aire claramente inglés.

 

Kenneth Forbes (“Príapo”); Stephen Carter (“Falstaff”); Randall King (“El Duende”); Douglas “Duque de Hierro” Whitney; y el americano Johnny Blair (“Minter”) son cinco estudiantes de Oxford que forman Los Escorpiones junto con Keith, Graham y Twisten. Sociedad literaria en la que los chicos leen ensayos y poemas escritos por ellos mismos, el grupo decidirá confeccionar una historia compuesta por ocho capítulos, cada uno de los cuales habrá de ser redactado por un Escorpión distinto.

 

Este delicioso relato breve está escrito con enorme gracia e ingenio y contextualizado en un Oxford atemporal que a todos nos gustaría conocer.

 

Pero posiblemente el título más brillante de cuantos han caído en mis manos este año es “Hyperion”, de Dan Simmons”, uno de los uno de los escritores con más talento que jamás haya cultivado el género fantástico o la ciencia-ficción

 

http://rincondesinuhe.com/homepage/420-hyperion

 

Siete miembros integran la última peregrinación en busca del Alcaudón mientras la Red de Mundos de la Hegemonía entra en guerra con los éxter que no admiten su dictadura.

 

A bordo de la nave arbórea Ygdrassill, capitaneada por el templario Het Masteen, viajarán también hacia Hyperion Lenar Hoyt, un sacerdote católico cuya historia está relacionada con la de otro sacerdote, el padre Paul Duré, desterrado a Hyperion; Fedmahn Kassad, coronel del brazo armado de la Hegemonía, de ascendencia palestina y una sólida formación militar; Martin Silenus, un poeta con varios cientos de años de edad, tan cínico como insolente y vicioso; Sol Weintraub, un profesor judío que viaja con un bebé a cuestas (su hija Rachel); Brawne Lamia, una detective privada embarazada de la réplica del poeta inglés John Keats creada por el TecnoNúcleo; y un cónsul, diplomático de la Hegemonía y antiguo gobernador de Hyperion.

 

Fascinante primera entrega de una genial saga de ciencia ficción, la novela usa también del terror, la intriga, el erotismo y la fantasía formando un cóctel inigualable.

 

La segunda parte sería “La caída de Hyperion” aunque, en realidad, se trata de la misma obra, subdividida en dos por cuestiones de volumen.

 

Conocidas ya las historias de cada cual, los integrantes de la peregrinación esperan ya frente a las Tumbas de Tiempo. Lenar Hoyt será el primero en encontrar al Señor del Dolor, lo que le costará la vida pero resucitará al también sacerdote Paul Duré.

 

El coronel Kassad, por su parte, luchará contra la reaparecida Moneta sin poder derrotarla y será conducida por ella al futuro para enfrentarse contra el mismísimo Alcaudón. En cuanto a Silenus, será clavado en el espeluznante Árbol de Espinas de donde intentará rescatarle Brawne Lamia mientras el cónsul busca inútilmente ayuda para el grupo y Sol se ve obligado a entregar al Alcaudón a la recién nacida Rachel.

 

La doble novela se cierra con brillantez, de forma concluyente y sin dejar cabos sueltos aunque luego la saga continuaría con otros dos títulos, en los que se refiere la vida y circunstancias de los descendientes de nuestros protagonistas.

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